viernes, 2 de diciembre de 2011

EL SÍNTOMA

Imagino que ya nadie tendrá duda alguna sobre las razones de su marcha al Senado del responsable de la Oficina de Control Presupuestario: tres meses después de criticar el abultado déficit que nos dejaba Barreda: el 4,6 hasta junio; ahora aparecemos con el 4,8 hasta septiembre. Esto quiere decir que en las meses de junio a septiembre lo hemos hecho peor que lo hizo Barreda. Hay que tener en cuenta que para tener un déficit de 4,8 enero septiembre, con uno 4,6 enero junio; hemos tenido que generar un déficit de junio a septiembre superior al 4,8, del orden de 5,2. Todo un éxito de las “duras medidas de ajuste”.

Este hecho que a algunos les puede parecer aislado, tiene sin embargo un importante significado sobre los criterios que ilustraron la formación del gobierno de María Dolores de Cospedal. En los gobiernos puedes equivocarte en los consejeros, para eso sirve cualquiera con tal de que no se meta mucho en camisas de once varas, pero en lo que no te puedes equivocar es en el “segundo escalón”, que suelen ser directores generales y asimilados. Esa norma que rige para cualquier consejería, es imprescindible en algunas, como las que tienen que ver con la Hacienda, aunque la Oficina de Control Presupuestario depende de Presidencia.

Acostumbrados a hacer candidaturas de congresos a la “búlgara”, candidaturas a cortes regionales y nacionales a capricho de barones y capataces. Donde criterios de recibo en cualquier organización como la capacidad, experiencia o servicio, no tienen cabida ni encaje; y como además todo les fue muy bien porque por el camino se les apareció “San José Luís Rodríguez Zapatero”, pensaron todo el monte era orégano.

Pusieron de consejeros a los más amigos y en el segundo escalón a los más amigos de los amigos. O se configuró en refugio de fracasos, o remuneración de servicios prestados en otos ámbitos. En muchos de los casos, la ideneidad para el cargo parace que poco tuvo que ver en la toma de decisiones. De algunos tenemos referencias más que sobradas, largamente demostradas a lo largo de su periplo político, no es de extrañar que ocurran estas cosas y más que veremos.

Comprendo que María Dolores llegó a Castilla la Mancha con los ojos vendados, nada sabía de la organización del partido, pero sospecho que ha hecho pocos esfuerzos en informarse. De los que tiene alrededor les reconozco una virtud: son expertos en hacer méritos poniendo a los demás bajo sospecha, pero poco más. Esto ya se lo advertí, en su día, a un Presidente Regional, y terminó dándome la razón… cuando la cosa ya no tenía remedio. Eran los mismos.

Pero ahora nos jugamos mucho más. La gente está expectante de ver como se obra el milagro, y cuando se están esperando que se obre un milagro no podemos fallarles en cuestiones de intendencia. Y por terminar con el caso concreto con el que empecé: ¿alguien se preguntó que méritos adornaban a este buen hombre, para hacerle responsable de esa oficina? ¿cómo se puede remunerar el fracaso? ¿qué mensaje se está mandando a los ciudadanos?

Hasta ahora, en el PP de Castilla la Mancha, el aplauso y la adhesión inquebrantable, les ha servido a muchos para llegar donde nunca soñaron. Ahora ha llegado la hora de demostrar lo que cada uno vale. Nadie nace sabiendo, reconozco a cualquiera la capacidad de hacer las cosas bien si pone todo su empeño en ello, solo es necesario trabajar, trabajar duro. Si no es mucho pedir.


domingo, 20 de noviembre de 2011

REFLEXIONES

La suerte está echada: Hoy, día de elecciones, antes de saber los resultados, todos esperamos que sean excelentes para el PP; me da por reflexionar sobre lo que se nos viene encima. No estoy hablando de la prima de riesgo, ni de los peligros de una intervención. En algunos de mis artículos he manifestado que no es tan fiero el león como lo pintan, y a partir de que gane Rajoy veremos lo acertada de esta afirmación. Me estoy refiriendo a si vamos a ser capaces de articular un proyecto de futuro para que el PP deje de ser un excepción, casi obligada por los acontecimientos, en la vida política de este país. Si vamos a dejar de ser ese último recurso, de un país entregado de por vida a los encantos de la izquierda, y a sus desmanes.

Tenemos una referencia para hacer un análisis, la vivida en los años 1995 y 96. En el año 95, en Castilla la Mancha conseguimos todas las diputaciones, todas las capitales de provincias y la mayoría de los municipios de la región. También conseguimos la CCM, que inmediatamente nos quitó Bono vía ley de Cajas, origen del desastre que ha vivido esta entidad. La región estuvo a un puñado de votos. Unos meses después en Elecciones Generales conseguimos el gobierno de España.

A pesar del inmenso poder que en aquel momento acumulamos, pasado los cuatro años de esa legislatura, en las Elecciones Municipales del año 99, todo se vino abajo. En Toledo mantuvimos la Diputación y el Ayuntamiento de la capital, y creo recordar que también los ayuntamientos de Guadalajara y Ciudad Real. El Gobierno Central aguantó una legislatura más y en el 2004 perdimos las Elecciones Generales en medio de una esplendida bonanza económica.

Viví de cerca, y en primera linea, aquellos acontecimientos y solo tuvieron que pasar algunos meses, para percibir con claridad lo que se nos venía encima.

Los candidatos que ganaron aquellas elecciones, sobre todos los alcaldes de capitales, y grandes ciudades y no digamos los presidentes de las diputaciones, se creyeron los “reyes del mambo”... vamos, que habían ganado las alcaldías o las diputaciones por oposición. Haciendo gala de una soberbia y una prepotencia sin límites rechazaron cualquier intento de coordinación de ese poder, despreciaron a los que les llevaron “en andas” hasta esos puestos, y faltaron al respeto y a la consideración debida a los electores que les cedieron su confianza.

En el ámbito nacional después de la primera legislatura en la que según Aznar, “hubo que hacer de la necesidad virtud”, con la mayoría absoluta el endiosamiento hizo acto de presencia y todo se fue al traste.

En ambos casos no supimos digerir la victoria, no se si por falta de experiencia en estas lides, por la falta de enjundia política de nuestros candidatos, por la ausencia de valores de los mismos, o por las tres cosas a la vez. En todo caso lo que ocurrió lo teníamos más que merecido. No supimos estar a la altura de lo que es exigible a un hombre público y mucho menos a un hombre de partido.

En estos meses se ha hablado mucho de que Castilla la Mancha es banco de pruebas de las políticas del PP. No creo tal cosa, creo que los que gobiernan hacen lo que pueden, pero lo que más me preocupa es “como lo están haciendo”. Lo que me preocupa es que aquellos “tic” de soberbia , prepotencia y desconsideración aparecen por doquier a cualquier paso o contratiempo, que tienen los titulares de Gobierno Regional.

Descalificaciones, cuando no insultos, impropios de un político, para aquellos que legítimamente protestan en defensas de sus intereses. Desaires y desprecios a colectivos, que manifiestan sus inquietudes. Falta de empatía para aquellos que se acercan para exponer sus problemas. En definitiva actitudes más que conocidas de cuyas consecuencias ya tenemos alguna experiencia.

Si nos trasladamos al partido, la enfermedad se multiplica. De la formación de las listas solo se puede deducir que el “efecto cortijo” se ha adueñado de todo el quehacer político. Los barones, tanta veces denostados, que aparecen de nuevo en el horizonte, y los amigos del Secretario Regional son los criterios imperantes en la formación de esas listas. Que se haga bueno aquello de que “hay que tener la boina en dos banquetas para que nunca te falte donde sentarte”, que un día me dijo, sin ningún empacho, un fornido alcalde manchego, no deja de ser penoso en un partido donde se supone que hay que “dar juego” al mayor número de personas posible. No digamos de la actitud “estalinista” con aquellos compañeros, políticamente valiosos, cuyo pecado fue ejercer sus derechos de militantes y que han sido apartados, sin ningún pudor, de una actividad política, para la que estaban sobradamente preparados. Mientras, observamos con asombro la que puede caer en determinadas instituciones si corren las listas como consecuencia de estas últimas elecciones.

Ahora todo marcha sobre ruedas, vamos de sobrados, pero cuando vengan las duras, cuando las “cañas se vuelvan lanzas” recogeremos lo que hayamos sembrado.

El problema de la política no es ganar, sino mantenerse. Lo primero lo puede alcanzar cualquiera con un poco de suerte, solo es necesario que el contrario pierda; lo segundo solo lo consiguen los buenos, los que tienen la humildad de reconocer que son personas corrientes que tienen que ganarse el liderazgo todos los días.

lunes, 7 de noviembre de 2011

PEPIÑO

El caso de Pepiño inunda las páginas de los diarios nacionales y de provincias. La rechifla del respetable, desborda los comentarios tanto en las redes sociales, de ahora; como en las de antiguamente: barras de bar, colas de supermercados, salida de misa de doce, etc. El asunto no le falta ningún ingrediente de lo que en La Codorniz titulaban como “Celtiberia Show”. La gasolinera llena de esforzados del volante, el primo del político esperando en la taquilla, el empresario con el sobre de billetes – desde que se inventaron los de quinientos euros ya no hacen falta maletines-, el pago del peaje, la entrevista en el coche oficial, escoltado por la Guardia Civil. Nada falta en este auto sacramental en el que se ha convertido la política en España. Digo auto sacramental y no drama o farsa, por que en esta representación tiene mucho que ver la Fe, la que algunos tienen en los partidos políticos.

En este caso como en otros, en los que he tenido la oportunidad de opinar, no quiero adelantar acontecimientos, ni hacer juicios temerarios. Lo que pedí en su día para Francisco Camp o Bárcenas, lo pido ahora para Blanco, a pesar de que lo que Blanco pedía para aquellos, no es igual que lo que ahora se exige a sí mismo. Como ya denuncié valoro el apoyo que el ministro está recibiendo de su partido, al contrario de lo que ocurre en el nuestro.

Pero este artículo no lo escribo para denunciar un posible caso de corrupción. Son tantos que hablar de ellos es lo más parecido a perder el tiempo. Lo que me quiero preguntar es: ¿hasta que punto no somos nosotros, los ciudadanos de este país, los responsables de el esperpento en el que se está convirtiendo la política en España?

Lo digo porque cuando hablamos de estas cuestiones el cinismo que nos invade es de tamaño sideral. Se habla de financiación irregular de los partidos y todos vemos como los gastos en las campañas electorales sobrepasan lo establecido por las Juntas Electorales, los gastos que se justifican en estas Juntas, o en el propio Tribunal de Cuentas. Esto lo saben en la Juntas Electorales, en el Tribunal de Cuentas. Lo saben los fiscales, la policía, los medios de comunicación, que se llevan una parte importante del pastel, lo sabe el Gobierno y la Oposición; y lo sabe cualquier ciudadano medianamente informado que le de por sumar el costo de: vallas publicitarias, cartelería en marquesinas, cabinas y demás soportes; sedes electorales, personal, actos públicos con su correspondiente infraestructura para realzar la imagen del líder y demás parafernalia de acompañamiento, autobuses para llenar esos multitudinarios mítines, buzoneo, asesores de imagen... Todo un entramado de gastos que seguro multiplica por cinco, diez o veinte, según los casos, lo que se justifica ante los órganos electorales. ¿Y esto quien lo financia?

Por otra parte si nos fijamos en los políticos uno por uno, entra en funcionamiento un viejo aserto: “el dinero y la belleza son difíciles de ocultar”. Sabemos lo que gana un político. Para la mayoría se les hace mucho, pero tres mil o cuatro mil euros al mes, dan para criar y dar educación a una familia de dos o tres hijos, comprarse una vivienda no demasiado grande y poco más. Desde luego no da para chalet en Las Rozas, viviendas en Pintor Rosales y en el barrio de Salamanca, palacios en zonas históricas, duplex en zonas exclusivas de veraneo, coches de alta gama, vacaciones en destinos exóticos, estudios en Estados Unidos de los niños, y mucho menos todo a la vez. Y esto lo sabe el Fiscal Anticorrupción, porque su sueldo será de este tenor, los saben los jueces, la Guardia Civil y El cuerpo General de Policía, y lo sabe cualquier ciudadano que se pare a pensar un poquito.¿Entonce de que nos quejamos? Si lo tenemos delante de los ojos y no hacemos nada para evitarlo.

Nunca fue mas apropiada la frase; “cada pueblo tiene lo que se merece” y nosotros tenemos lo que nos merecemos.

viernes, 21 de octubre de 2011

Bono-basura

Es lamentable pero en Castilla la Mancha no dejamos de tener a Bono encima. Creíamos haberle perdido de vista, bueno de vista en la región, por que ya se ocupa él de que no dejemos de verlo: ya sea en el parlamento, organizado alguna con monja de por medio; o en Salsa Rosa, da lo mismo. El caso es dejarse ver con su discurso de izquierda disidente, mirando siempre a la derecha; en tono acaramelado-paternalista con trasfondo de mala leche, como corresponde a quien se educo en la vieja escuela de caciques manchegos.

Ahora para mayor desgracia nos cae encima el “Bono basura”. No nos despegamos de esa maldición bíblica que parece sufrir esta región, que después de soportar veinticinco años en el furgón de cola del tren de las autonomías españolas merced a Bono, ahora se nos desengancha del convoy para dejarnos en vía muerta, merced al “Bono basura”.

Quizá sea en esta región donde de una manera mas real se está demostrando lo artificial del Estado de las Autonomías. Donde unos reyezuelos mediocres y sin escrúpulos, muy parecidos a aquel Bokassa que se empeñó, en su sueño Napoleónico, en ser coronado Emperador de la República Centroafricana, han puesto los recursos, allegados con el esfuerzo de su pueblo, al exclusivo servicio de sus intereses y al de la parroquia.

El deplorable estado de sus economías, unas administraciones regionales “golfas” que no tienen más objetivos que su propia supervivencia y la de sus privilegios, el control público en almoneda, los innumerables casos de corrupción, la impunidad a la hora de asumir responsabilidades por parte de los responsables , la falta de pudor exhibiéndose con la prepotencia a la que acostumbran, la falta de sentido de estado, la selva legislativa para manejar el cortijo a su gusto, la pérdida de vista al bien común, entre otros males han convertido a las comunidades autónomas en un lastre, no solo para la estructura del Estado, si no para ellas mismas.

Se hace imprescindible revisar una estructura territorial, que se ha demostrado incapaz de administrar, medianamente, las muchas competencias que se le delegaron. La cesión de la Sanidad y la Educación que llevó a cabo Aznar fue un error manifiesto, tenemos que reconocerlo. Esas dos competencias son hoy las que en mayor medida tienen a estas administraciones al borde de la quiebra. Una estructura territorial que parece llevar en sus genes la dinámica de su propia destrucción.

Como dije unos meses atrás, algunas autonomías, y desde luego la de Castilla la Mancha, tendrán que preguntarse si tienen algún futuro como tales, y no estarían mejor como parte integrante del Estado Central. Yo creo que viviríamos más tranquilos.


martes, 27 de septiembre de 2011

LIBIA


Soy poco aficionado a las bodas, no obstante en la última me divertí, tuve la suerte de sentarme junto a una mujer singular. Era una señora de Mali, pasaba la cincuentena, todo en ella era grande, la estatura, el sombrero que lleva puesto, el Cadillac que dejó aparcado a la puerta. Era una empresaria que llevaba más de treinta años en España, y simultaneaba su negocio en España de peluquería y cosméticos, con los que tenía en Mali. En la conversación como era de esperar salió la cuestión de la “primavera árabe”, en Mali lo son. Lo que nos contó me dejo de piedra, no solo por lo sorprendente de las cosas que decía, si no porque empezaron a cuadrarme algunas cuestiones que no terminaba de entender, principalmente por lo que se refiere al conflicto con Gadafi.
No entendía por qué razón el conflicto de Libia tenía que ser diferente al de otros países de la zona. No entendía las razones de la intervención de la OTAN, no entendía las razones por las que, en esta ocasión a diferencia de IRAK, Francia se ponía a la cabeza de la manifestación, la visita de Sarkozy a Trípoli. Esta señora lo explicó claramente:
En África hay catorce países que tienen como moneda el Franco, se llama el Franco CFA (franco de la comunidad financiera de África) pero que antes significaba franco de la “comunidad francesa de África”. Si miramos el mapa de esos países vemos que en casi su totalidad rodean a Libia. Libia en los últimos años había estando invirtiendo fuertes sumas en esos países, para construir infraestructuras y equipamiento de todo tipo ¡a interés cero! Pretendía hacer una confederación de países con el objetivo de sacudirse el yugo de Francia y en menos medida de Inglaterra.
Es curioso como los progres hablan de imperialismo, cuando en la casa de al lado tenemos puro y simple colonialismo, ese del siglo XIX. El colonialismo retratado magistralmente, en el Sueño del Celta, de Mario Vargas Llosa, o en el Corazón de las Tinieblas de Conrad. Francia tiene en esa zona un excelente negocio basado en la explotación de los abundantes recursos naturales, mientras mantiene a los habitantes de esos pueblos en la tradicional indolencia, que caracterizó al colonialismo decimonónico, y que tan buenos resultados produjo en las metrópolis.
Bueno, ya sabemos para qué hemos ido a Libia: a sacarle las “castañas del fuego” a Sarkozy. A mantener al “Grandeur de la France”, a mantener un “status quo” que tiene como seña de identidad, la explotación colonial de los pueblos de África Central y Occidental, a frustrar un conato de independencia real de esos pueblos. A malograr un proyecto de regeneración cultural y de crecimiento personal de sus habitantes. Nunca pensé que la verdadera “primavera árabe”, será la que traiga la independencia de esos pueblos de su verdadero opresor: los intereses de Francia.
Ahora me cuadra todo, ¡que prisa se dieron Sarkozy y Cameron para presentarse en Trípoli! Había que presentarse como los salvadores de un pueblo, como líderes de la “liberté”, como “protectores” de la población civil. Ese fue el pretexto para la intervención, cuando lo que realmente estaban protegiendo eran sus intereses económicos.
Ahora a los países del entrono, donde estos tienen sus negocios, se les deja dos cosas claras: nosotros, los franceses, somos los defensores de la población civil, y por otra parte estamos dispuestos a intervenir con las fuerzas de la OTAN si fuese necesario. Es decir que si a alguno se pone tonto le monto dos manifestaciones de “rebeldes” y en orden a su protección te meto a la OTAN hasta la cocina.
A Irak fuimos porque Bush, después de lo de la Torres Gemelas, tenía que dar un “sopapo” a alguien, e Irak era un buen candidato después de que su padre lo dejara a medias unos años antes. A Libia hemos ido a proteger la “mamandurria” de Francia.
¿Y donde están los del “no a la guerra”?

viernes, 16 de septiembre de 2011

ORÁCULOS

Tengo un problema asistencial, no existencial, asistencial. Necesito que alguien me asista, que alguien me cuente, que me convenza de que es posible vivir, que es posible vivir en Europa, incluso en España, y puestos, me atrevería a decir que hasta en Grecia.
Este mundo se ha llenado de agoreros, de predicadores de la catástrofe, de profetas de “Armagedón”. De marisabidillas expertos en dramatizar cualquier pamplina: ya sea la bajada de dos puntos del IBEX, o la subida de diez puntos en la prima de riesgo. Parece como si el mundo solo girase por los números que aparecen en unas pantallas a las que miran, con caras de “Cristo del Greco”, unos señores con chalecos de color verde, que más parecen peones de obras públicas, que analistas financieros; que me disculpen los peones de obras públicas por la comparación. Los programas de la tele se llenan de comentaristas, en ocasiones paternalistas, otras pedantes, casi siempre “sobraos” que de manera concienzuda te demuestran que “estamos al borde del abismo”. Se retuerce el léxico para dramatizar: si baja el IBEX un 3%, lo que te dicen es que “el IBEX se desploma”. Si el IBEX sube un 3,5%, lo que te dicen es que “baja la volatilidad”. El caso es que “baje” algo.
Si los que toman la palabra son los “ex”, la cosa se pone de “traca”: Felipe y Aznar dando lecciones. Adornando el paisaje con su conocimiento y su experiencia, pero siempre para dar brochazos de negro. Les encanta verse en el papel de “oráculos”, quizá porque ya “no tienen a nadie que les escriba”.
No es que quiera quitar importancia a lo que está pasando, lo que no soporto es ese recrearse en los malos datos, rasgarse las vestiduras, mesarse los cabellos y suspirar hondo como si solo nos quedase certificar la desaparición de nuestra sociedad. Como si en el mundo solo se gobernara por los datos del IBEX, el NASDAQ, el Dow Jones y demás zarandajas. Como si la naturaleza no hubiera dotado a los seres que la habitan, también a los hombres, de la capacidad de corregir y modificar comportamientos. De sobreponerse a lo adverso, de salir adelante en las peores de las situaciones. Además: ¿quién ha dicho que lo que sea malo para el IBEX, va a ser necesaria e inevitablemente malo para mí?
Eso es lo que ellos quieren, que convirtamos los índices económicos en dioses a los que adorar y ellos, convertidos en sus sacerdotes, llevarnos del ramal a donde más les convenga, para que sea cual sea la prima de riesgo llenarse los bolsillos.
Y por si alguno tiene alguna duda: en Grecia, más que en cualquier otro sitio, se puede sentir, física y anímicamente, lo trascendente de la naturaleza del hombre. Su devenir histórico y cultural, el verdadero sentido de la vida. Solo en la tierra de los dioses, de los gigantes, de los héroes, en definitiva de todos los estadios de la mente humana, el hombre puede alcanzar su plenitud. ¿Os imagináis a Sócrates pendiente del IBEX?....pues eso, que no debe ser un mal sitio para vivir.

viernes, 2 de septiembre de 2011

LA PODA

La decisión de María Dolores de podar el presupuesto aunque “chorree la sabia”, sin duda es una decisión, además de inevitable, acertada. En Castilla la Mancha, tierra de gentes austeras y de poco gasto, ese tipo de noticias conectan con una esencia vital de siglos de exaltación del ahorro. Un ahorro no consecuencia de una actitud avara, de acumulación de riquezas; sino consecuencia de una educación en la previsión de posibles dificultades en el futuro, como se suele decir: "para un por-si-acaso". Lo que el castellano manchego quiere comprar con sus ahorros no es otra cosa que tranquilidad. Por eso los recortes tienen otra virtud de cara a esas gentes: ellos saben que la austeridad es la mejor manera de salvaguardar pensiones, sanidad, educación, asistencia social, que es lo fundamental para un pueblo que necesita poco más para ser feliz.
¿Cómo no se dan cuenta nuestros gobernantes que lo que realmente está pidiendo la gente es precisamente eso? Desde luego María Dolores se ha dado cuenta y a mi juicio creo que acertadamente.
Hace muchos años, cuando por primera vez tuve que enmendar unos presupuestos, pedí consejo aun exministro, Rafael Arias Salgado, que por aquellos tiempos del CDS le tenía a mano. El me dijo que el margen de disponibilidad de un presupuesto, es decir todo aquello que se puede emplear para “hacer política”, estaba en el entorno del 10%. Recortar el 20 como pretende María Dolores podría parecer excesivo; sin embargo dadas las especiales circunstancias de las comunidades autónomas podría no serlo, y me explico:
Las comunidades autónomas, por lo general, y las socialistas en particular, se orientan a la sistemática caza de voluntades. No en vano donde se establece un gobernante mediocre, pero con las cosas claras en lo que al “pesebre” se trata, se eterniza en el poder. De tal manera que la esencia de esos gobiernos se instala en la explotación, al máximo, de ese criterio de clientelismo sistemático. A lo largo de mi vida política he seguido ese fenómeno y a veces he llegado a pensar que, como en el Ejército, los socialistas de mi región disponían de “escalafón”.
Y es ese “pesebre” el que se financia con el exceso de gasto, porque en muchos casos es imposible exhibirle en el presupuesto y debe financiarse mediante la formación de múltiples organizaciones interpuestas, cuyo único fin es ordeñar las cuentas. Por esa razón, estos recortes tienen un valor añadido: permitirán, sin el más mínimo esfuerzo por parte del gobierno, el desmonte de toda una estructura que alberga en su interior el verdadero sostén del régimen caído.
En los últimos meses, en mi entorno familiar, se han vivido bajada de salarios, por una u otra razón, de casi todos sus componentes, bien dependientes de la administración, como de empresas privadas. Con ese caldo, que vengan los de Comisiones o UGT a protestar porque les quitan 500 liberados, o por que los maestros trabajen veinte horas a la semana da risa. Tengo enfrente una escuela y ya, esta mañana, estaban los deudos del déficit de "aquelarre". Un transeúnte que pasaba por la acera y los reconoció comentó en voz baja al cruzarse conmigo, no sé si con la intención de que le oyese: “gandules y buscavidas”. Bueno quizá no en todos los casos, pero en algunos se nota demasiado.
P.D. Ayer el Tribunal Superior de Justicia de Madrid archivó la causa de Bárcenas y Galeote. Me alegro por ellos, pero también por haber acertado en el análisis que hacía en el artículo del ocho de agosto -LA DIMISIÓN DE FRANCISCO CAMPS-.