lunes, 15 de marzo de 2010

LOS SIETE NIÑOS DE ÉCIJA -I

Un buen día suena mi móvil y una voz amable me invita a cambiarme de compañía a cambio de una tarifa tentadora: tarifa plana de nueve euros al mes sin límite de horarios ni de operadores.” Oiga no me lo creo”, le dije con rotundidad. El insiste, pero ya “escaldado” de tantas ofertas, le despido con buenas palabras.
A los pocos días el mismo amable señor insiste de nuevo, con voz melodiosa me agasaja con cumplidos y zalamerías a tal punto que empiezo a pensar si lo que realmente quería el individuo era ligar conmigo. “El lobby gay está tomando posiciones en las multinacionales de la comunicación” pensé yo. Conocedor, del sector que soy, le intento convencer de que es imposible esa tarifa y le vuelvo a despedir con buenas palabras.
De nuevo pasados unos días el señor insiste. Tanto asegurarme que era una tarifa plana de nueve euros sin limitaciones, le digo que vale. Cuando va a tomar nota de mis datos y sabiendo que, al menos, esa parte de la conversación se graba, dejo claro que lo que estoy contratando es “una tarifa plana de nueve euros sin límite de llamadas”.
A los pocos días me llaman los de mi antigua compañía para ofrecerme “el oro y el moro”. Les digo que por mucho que me ofrezcan no pueden igualar los nueve euros de tarifa plana. Me despiden de mala gana, y me dicen que ellos desconocen que nadie de la competencia tenga esa tarifa.
Al mes siguiente llega la primera factura de la nueva compañía y por supuesto no es de nueve euros. Llamo a atención al cliente: te atiende una máquina parlante, que lo primero que hace es meterte un tramo de publicidad y ofertas, en segundo lugar te sale una grabación con infinita opciones en las cuales tú no eres capaz de incluir la tuya, cuando vas por si desea…marque un seis , ya no te acuerdas de cual era la uno o la dos, te esperas al final que siempre dicen que te atenderá un agente, y efectivamente así es, solo que la llamada suena, pero nadie la atiende. Cansado de esperar cuelgas y marcas de nuevo.
A la siguiente vez, ya no esperas a que te atienda el agente del final de la grabación, marcas cualquier opción y te sale una señora a la que no entiendes aunque habla castellano, le dices que hable despacio que no te enteras, pero cuando la quieres contar tu problema, ella te corta porque aunque es una persona actúa como una máquina, y solo te contesta a las preguntas que tiene prefijadas. Es como en los juicios que ves en la tele: “conteste sí o no”. Es decir hablas con una persona que ejerce de máquina. Con paciencia la intentas contar tu problema y ella desorientada dice que tu caso lo debe atender otra persona y que te va a pasar con ella. Entonces irremediablemente la comunicación se corta.
Empiezas de nuevo pero ahora ya tienes la precaución de que antes que te pasen con otra persona, le pidas su teléfono, por si se corta, ella te lo da pero entonces, no se corta la comunicación. Te atiende otra persona al que le cuentas tu historia. Esta se acobarda y simplemente te desconecta sin más. Llamas de nuevo, ya te pones un poco tieso y le cuentas que es una vergüenza que llevas más de una semana intentando ponerte en contacto con alguien que te pueda atender y por fin consigues el teléfono de reclamaciones.
Te atiende un agente al que le cuentas, por enésima vez, tu historia, y te da un fax para que se la mandes por escrito. Envías el escrito y a los quince días una persona te llama y te da un número de reclamación.
Pasado otros quince días, llamas para interesarte por tu reclamación, y te dicen que esta todo correcto. Que me hicieron un contrato llamado “mi gente”, solo que yo no he dado los cinco números a los que se le aplica una tarifa de cinco céntimos el minuto. Le digo que esa es la prueba de que me habían engañado, que si el comercial me hubiera pedido esos cinco números, hubiera quedado al descubierto su engaño. No le doy los números para no tapar el engaño, pero mientras estoy pagando la tarifa más alta de España. En todo caso le pido la grabación del contrato. Me la manda por correo electrónico, pero cuando voy a abrirlo me sale que necesito un “codex A132”.
Llamo de nuevo y la digo que no tengo problemas para abrir ningún correo, pero que ese no lo puedo abrir, me dicen que vaya a una tienda de la empresa, y allí me dicen que “verdes las han segado”. Llamo de nuevo y le digo que quiero la baja de la compañía y me dicen que tengo que pagar ciento cincuenta euros de indemnización. Indignado pido que me manden una transcripción. Me dicen que me la enviarán. Todavía estoy esperando.
Esto, es el resumen de infinitas llamadas, gestiones y tomaduras de pelo a lo largo de tres meses. En la actualidad el tema está en la Oficina de atención al Consumidor. Seguro que de esto habrá otro capítulo.
Por si fuera poco al mes del cambio, recibo una factura de mi anterior compañía, en la que se me cobra una taifa mínima de 5 euros de un número que desconozco. Me quiero poner en contacto con ellos pero como mi número, ya, es de otra compañía, no puedo acceder a la atención al cliente. Es decir: no me puedo dar de baja de un número que desconozco porque solo puedo hacerlo desde ese teléfono. Voy a una tienda de la compañía y me dicen que ellos no pueden llamar desde su teléfono al teléfono donde se solicitan las bajas. Es decir me están cobrando por un teléfono del que no me puedo dar de baja.
Mando un buro fax que me cuesta veinte euros. Pero me vuelven a mandar otra factura, afortunadamente en esa, al parecer obligados por el escándalo generalizado, te mandan un teléfono para gestionar las bajas. Llamo y me atiende un señor y me dice que ese número me le vienen cobrando durante más de tres años, de un número que en su día, no se dio de baja y me cobraban la tarifa mínima de cinco euros, cantidad que mezclada en la factura del teléfono habitual me pasó desapercibida, pensé que sería de alguno de mis hijos, y lo di por bueno, pero le dije que quería darme de baja. Me dice que le debo mandar un fax. Le digo que ya le he mandado un buro fax, y me dice que si pero que no había mandado la fotocopia de mi DNI, le digo que si para hacerme el contrato no me pidieron esa fotocopia por que ahora me la pedían. No supo explicármelo, pero quedé en mandarle otro buro fax porque no me fiaba de ellos. Otros veinte euros. Más de cincuenta euros me costó darme de baja de un teléfono que no utilizaba, e innumerables horas de gestiones y cabreos.
Pero lo peor de todo no es el dinero que te roban, y el tiempo que gastas en estos sinvergüenzas. Lo peor es la sensación de impotencia por tu parte y de impunidad por la suya. La sensación de estar viviendo una nueva forma de esclavitud, consentida por todos los entes públicos que deberían impedirlo, y por los propios usuarios, que caemos en las trampas que nos tienden, de promociones y “regalos”, como memos.

lunes, 1 de marzo de 2010

BARREDA RECOBRA LA INICIATIVA


Los últimos meses no han sido los mejores para el presidente de la Comunidad Autónoma, daba la impresión de estar permanentemente arrinconado por los acontecimientos. Un Estatuto embarrancado en las Cortes Generales, la Caja dando sustos por doquier, las cifras del paro desbocadas, las Tablas ardiendo. Todo ello, aderezado con un ambiente político nacional, presidido por las frivolidades de un Zapatero desbordado por los acontecimientos.
Por el contrario María Dolores de Cospedal se iba zafando, con habilidad, de los “abrazos” que Barreda pretendía darle, con la intención de meternos a todos en el mismo saco. Además su constante presencia en los medios nacionales, estaba dejando a Barreda como un segundo plano informativo. Mas por si fuera poco, si mis noticias no me fallan, las encuestas empezaban a sernos favorables. Todo nos iba a pedir de boca.
Pero en un momento determinado Barreda cuestiona al gobierno de su partido en Madrid, y pasa a copar los noticiarios nacionales. Con ese movimiento se desmarca de la dinámica nacional que tanto perjudicaba a sus intereses. Además se enfrenta a su partido en el ATC de Yebra, reforzando ese mensaje de distancia. Las lluvias desbordan las Tablas de Daimiel, el Guadiana corriendo rio arriba, a punto de ver de nuevo renacer, después de décadas, los Ojos del Guadiana.
El Pacto por Castilla la Mancha parece que empieza a andar y se presentan acciones en materia de PYMES y vivienda que pueden ser interesantes. Al menos se percibe un cierto despertar en un gobierno que parecía paralizado por unas adversidades a las que estaban poco acostumbrados.
En cuanto a la acción política: en las Cortes se nos empieza, de nuevo, a dejar en evidencia, votando en contra de resoluciones que recogen nuestras propias declaraciones. La calle se la dejamos solita al PSOE en Guadalajara, que era la provincia donde les queremos doblar.
Se pone en entredicho la autoridad de la Presidenta Regional a la vez que Secretaria General, con la asistencia del PP de Guadalajara a la manifestación contra el ATC de Yebra. Posiblemente los asesores que tiene alrededor nunca le dijeron que en el PP de Guadalajara mandan los “cristianos”, que forma parte de la cuota que tienen en este partido, y allí se hace lo que a ellos les interesa. Será difícil mantener esa aureola de autoridad si no es capaz de corregir desvíos tan importantes.
Si bien es verdad que he mantenido y mantengo, que los beneficios de la Secretaría General - presencia en los medios- son mayores que los perjuicios de las inevitables contradicciones derivadas de los conflictos de intereses de los ámbitos regional y nacional , no es menos cierto que un poco más de cintura política, permitiría que estas contradicciones no resultaran tan evidentes.
Pero sobre todo no podemos caer en la trampa del PSOE. No podemos ir por el camino que ellos nos marcan, porque ese estará lleno de “minas”. Se puede decir con toda claridad que no se quiere el ATC en Guadalajara, por la acumulación de instalaciones nucleares en esa zona, en la que está incluida gran parte de Cuenca, y a la vez defender la energía nuclear. Y esto se puede decir tanto en Toledo como en Madrid. Se puede defender la integridad del Tajo, o no, pero no se pueden defender las dos cosas a la vez. No se puede votar en las Cortes un Estatuto que defiende el fin del trasvase y ahora no solo no mantener esa postura, sino que ni siquiera somos capaces de dar por bueno el “señuelo” de la reserva estratégica.
La política es más que una ciencia, un arte. El arte de hacer posible lo que a primera vista parece imposible. Para eso hace falta mucha dedicación, mucha inteligencia, mucho estudio, mucha humildad y asumir riesgos políticos y personales.
Y es que al final todos los líderes de Castilla la Mancha tienen que sucumbir a los mandatos de Madrid. Cospedal aguantó más que la mayoría, pero al final Génova pasa factura.
Siempre he pensado que las elecciones más que ganarse, se pierden. Eso puede ser cierto, pero a veces conviene dar un empujoncito. Hacer algo más que solazarse con la lectura de unos datos demoscópicos, que no siempre aciertan.

lunes, 11 de enero de 2010

LÍDERES

Hace tempo que en estas páginas escribía sobre la necesidad que tenemos de liderazgo. Un liderazgo que saque a este país de la situación de postración en que se encuentra.
Bien es verdad que para ello lo primero que tendríamos que hacer es definir la naturaleza y las características de ese líder.
Para empezar las condiciones para que aflore ese líder son buenas: Los líderes no salen en condiciones bonanza económica o de calma social. Muy al contrario los líderes suelen salir en condiciones de precariedad económica “y/o” de graves crisis sociales. Solo hay que dar un repaso a la reciente historia del mundo para comprobar las condiciones en las que se alumbraron los liderazgos del pasado Siglo XX . Hitler, Lenin, Mussolini, Churchill, De Gaulle, Adenauer, Ho Chi Ming, Martin Luter King, Nelson Mandela, Lech Walesa, Margaret Thatcher, Adolfo Suarez, en España, son ejemplos de líderes que, al margen del concepto que tengamos de ellos, salieron cuando sus países y sus pueblos estaban en condiciones límite en todos los aspectos que podamos imaginar. Pero estaban en condiciones límite no solo en lo que se refiere al puro y simple bienestar. Sobre todo estaban en condiciones límite en lo que se refiere a la capacidad que tiene el ser humano de aguantar callado todo aquello que no le gusta, todo aquello que le tiene postrado como individuo, todo aquello que repugna a su conciencia, y más que nada todo aquello que atenta contra su dignidad.
La situación de España en la actualidad puede ser la adecuada para la aparición de ese liderazgo. No solo por los cuatro millones de parados, sino por la situación de deterioro en el que se encuentra tanto la clase política como las instituciones. Los españoles estamos atónitos ante una clase política que ha perdido todo contacto con la realidad, que no ilusiona, que no llega a ver los problemas reales de la gente, enredada en sus luchas y componendas para tomar un poder que le permita seguir haciendo lo mismo que aquellos a los que quiere sustituir. Una clase política corrupta, no solo por aquellos que “se lo llevan crudo”, ni por los que usan la ostentación del poder en su propio beneficio y el de la parentela, sino porque ha abandonado todos sus principios, y sobre el del respeto a los que dicen representar. Esta es a mi juicio es la peor de las corrupciones.
Las Instituciones postradas ante el poder político, dirigidas por personas que han puesto su medro personal, por encima de su alta representación. Los Medios de Comunicación tocando fondo, solo en la reciente Dictadura podremos encontrar ejemplos tan claros de alienación partidista. Los Agentes Sociales en el “Vertical”, mamando de la ubre del Estado como en los mejores tiempos. La Administración Pública: Inmensa, prepotente, agobiante, ineficaz y partidista, porque esa es la asignatura que más puntúa en el remedo de oposiciones que dan acceso a la misma. Las grandes empresas: Asaltando nuestros bolsillos, desde la impunidad que les da una legislación hecha a su medida y unas prácticas empresariales “trabucaires” que acometen sin pudor ante la inacción cómplice de los poderes públicos. Hasta al Ejército ha llegado la arbitrariedad y el amiguismo.
España hecha cachos, ante los memos de unas y otras nacionalidades, que podrán no estar de acuerdo con sus líderes, pero que piensan que mientras éstos sacudan el árbol y sigan cayendo manzanas a ellos les va bien. Y el resto de los españoles acomplejados, mordiéndose la lengua ante el ultraje, imbuidos del discurso posibilista de los partidos nacionales, presos, a su vez, de una perversa aritmética parlamentaria que les convierte en rehenes de los partidos nacionalistas.
En definitiva condiciones hay, más que sobradas, para que aparezca ese líder. Ahora bien los líderes tienen que tener algunas características personales: Deben ser personas de verbo fácil, con tonos que vayan de la suavidad y la delicadeza de una canción de cuna, a la fuerza del final de una sinfonía. Pero entre esos dos extremos debe dominar todos los registros, de tal manera que pueda aplicar en cada momento la armonía y el tono edecuados. El líder debe llegar al corazón y para ello solo dispondrá de la palabra y del leguaje corporal.
El líder debe arriesgar en sus planteamientos: La gente está harta de vaguedades, de palabras huecas, de lugares comunes, de ideas precocinadas pasadas por el tamiz demoscópico. Los ciudadanos saben que situaciones extraordinarias necesitan de soluciones arriesgadas. Nadando y guardando la ropa nunca se avanza, se sobrevive, pero no se avanza. Los lideres por consiguiente deben hablar claro, muy claro. Los ciudadanos son personas maduras, hartas de resolver sus problemas y no necesitan que nadie le vaya con paños calientes y más cuando se están acumulando los problemas a su alrededor. En definitiva el líder debe hablar con franqueza a quienes son sobradamente maduros para escuchar todo lo que se les tenga que decir. “Solo os prometo sangre sudor y lágrimas” ¡eso es hablar claro!
El líder debe ser un hombre sereno pero apasionado, prudente pero con un punto de osadía, paciente pero activo, debe hacer compatible las características que definen al hombre de estado con las del héroe de los cuentos de nuestra infancia. Debe estar siempre al lado de los que tienen problemas, para conocerlos de primera mano, para ello debe dar ejemplo de austeridad y sencillez.
Debe desenmascarar a los golfos ya sean de carácter político, social, o institucional, que medrando en los entresijos del poder, no hacen otra cosa que echar arena en los engranajes, porque para ellos cuento peor mejor.
Deben rodearse de personas que sean su vivo ejemplo, que trasmitan lo mismo que el líder quiere trasmitir, para de esa manera potenciar su figura, en vez de vivaquear a su sombra.
Pero sobre todo el líder debe ilusionar. Debe llegar al corazón del ciudadano para decirle que él también es importante, más que importante, imprescindible, y que cuenta con su ayuda para superarlas dificultades. Que solo con su concurso será posible salir adelante: “solo os prometo sangre sudor y lagrimas…..pero ganaremos la guerra”. Exige el sacrificio a la vez que asegura la victoria. Eso es un líder.
Ahora hagamos el ejercicio de mirar alrededor: ¿Cuántos líderes estás viendo?

jueves, 31 de diciembre de 2009

DEUS EX MACHINA

Esta es la definición de todo acto que aparece, inesperadamente, en una obra de teatro para resolver una situación, que el guión no puede por sí mismo, y de una forma coherente, llevar al fin deseado. Es una especie de “milagro” que resuelve el conflicto. Este recurso literario no suele ser del gusto de los autores porque resta credibilidad a la trama y pone en evidencia la poca pericia del autor a la hora de buscar soluciones razonables al deseado desenlace: Las Hadas en los cuentos, un eclipse de sol en el momento oportuno, un resplandor fulgurante, una catástrofe natural, son elementos que pueden resolver una situación límite, pero que tienen poca credibilidad. El nombre viene de la afición de los autores griegos, en sus tragedias, de hacer aparecer en el escenario y en el momento más oportuno, uno o varios dioses, de los numerosos que pueblan su mitología, colgados de una grúa (machina).
Algo parecido ha hecho El Presidente Barreda para resolver el colapso del Estatuto en las Cortes Generales, como consecuencia de la inclusión, en el mismo, de la fecha de caducidad del trasvase: “Descolgamos” algo grandioso en el escenario del agrio debate, y antes de que los espectadores se recuperen del resplandor de la propuesta, aprobamos el Estatuto.
El “resplandor” nos llega en forma de Reserva Estratégica de 6000 Hectómetros. No sabemos lo que es pero se presenta como desmesurado, parece algo así como “el Dios de las Aguas”. Es como si el dios Neptuno se descolgase sobre Castilla la Mancha y nos señalara con su tridente como elegidos de entre todos los seres mortales sedientos de agua.
Lo ambiguo de la propuesta hacer recelar de ella. ¿Qué es una reserva? sea o no estratégica: Una reserva es la guarda o custodia de algo, en este caso agua, en previsión de que pueda ser necesaria. Es decir en Castilla la Mancha dispondríamos de 6000 Hectómetros de agua al año para cubrir nuestras necesidades presentes y futuras, de agua.
Pero cuando hay que reservar algo se debe decir dónde está el bien a reservar. En el caso que nos ocupa no se dice claramente, pero si de agua se trata, se puede deducir que deberá estar en las cuencas fluviales de Castilla la Mancha: Fundamentalmente en las cuencas del Tajo, Júcar y Guadiana.
Por empezar por el Guadiana, lo único cierto de esta cuenca es que alberga una sobre explotación de 3000 Hectómetros. Los planes más optimistas cifran en treinta años su recuperación, si se acometen todas las medidas previstas en el Plan Especial del Alto Guadiana, cuestión esta harto difícil si tenemos en cuentas las complicaciones políticas y sociales de las medidas previstas.
El Júcar, ordenado por su Plan Hidrológico aprobado en su día, después de una campaña de las que le gustaban a Bono, nos ha traído como consecuencia un río en el que se repartió más agua de la que había, del orden del 20%. Luego cuando se ha repartido más de lo que hay difícilmente podrán hacerse reservas. Bastante tendremos con atender las necesidades actuales.
Nos queda el Tajo que con unas aportaciones en cabecera de unos 900 hectómetros a duras penas tiene para atender las necesidades consolidadas en la cuenca, el mínimo no trasvasable y para el trasvase Tajo Segura.
Es decir: Podremos hacer las reservas que queramos y tan grandes como queramos, pero el problema está en que en unas cuencas (Júcar y Guadiana), no hay agua ni para los usos actuales, luego difícilmente podrá haber en éstas ninguna reserva para usos futuros. Y en la del Tajo donde se podría hacer alguna cosa, gota de agua que sobra, gota que se llevan al Levante por el Trasvase cuya caducidad se pedía en el Estatuto.
La Reserva Estratégica, por tanto, se quedaría en puro papel mojado. No supondrá que Castilla la Mancha pueda disponer de un solo Hectómetro más de los que disponemos en la actualidad, ni evitará que se lleven ni uno menos de los que ahora se llevan.
Pero la hidrología es ciencia compleja, en ocasiones de difícil compresión, y que se presta fácilmente a todo tipo de manipulaciones. Cualquier ciudadano sabe que significa el fin del trasvase, difícilmente habrá alguno que sepa a ciencia cierta lo que significa la reserva en cuestión. Como no lo saben los del “vertical” que ya han ido raudos a postrarse ante Barreda en un acto de sumisión, recordatorio de aquellos tiempos en los que la adhesión era condición necesaria para representar algo, por más que con su actitud estén demostrando que solo se representan a ellos mismos.
Una vez más el pueblo de Castilla la Mancha humillado por unos representantes que solo se preocupan de sus poltronas. Pero no nos engañemos la culpa no es de ellos, la culpa la tenemos los que los soportamos sin exigirles un mínimo de respeto al pueblo que dicen representar.
Si se aprobase el Estatuto en esas condiciones será un día triste para Castilla la Mancha, será el día más triste de nuestra corta historia como región. Será ese día en el que se demostrará que seguimos siendo un pueblo de segunda, que los caciques, de fuera y de dentro, que históricamente nos oprimieron siguen en activo. Que da lo mismo Liberales, Restauración, Dictadura o Democracia, las cosas en estas tierras cambian poco, o nada. Y parece ser que nuestro pueblo tampoco y sigue aplaudiendo a los que le oprimen.

martes, 1 de diciembre de 2009

EL SUELDO DE LOS POLÍTICOS

Siempre he pensado que una de las cosas más presentable de la clase política son sus sueldos que, a mi juicio, no pueden considerarse desmesurados, ni homologables a los que se cobran en los países de nuestro entorno, por supuesto, más altos.
A lo largo de mis responsabilidades en el PP, esto lo tuve claro, y traté de metérselo en la cabeza a aquellos que con un concepto entre pueril y acomplejado, pretendían hacer frente a sus responsabilidades políticas, sin la presencia y dedicación necesarias. Alguna alcaldía nos costó esta manera de entender la actividad política.
Me parecieron injustas, las críticas que en su día mis compañeros hicieron del sueldo de Barreda, que no considero desproporcionado: sesenta y tres mil euros de sueldo para una persona que administra nueve mil quinientos millones de presupuesto en modo alguno me parece criticable. Y más cuando en nuestras propias filas los hay que pueden estar ganando algo parecido “sin dar clavo”. O incluso más que él, sin causa razonable que lo justifique.
En los últimos días el tema de los sueldos de los políticos está de nuevo en el candelero, merced a la intención de María Dolores de Cospedal de renunciar a la indemnización que le corresponde como diputada regional, y a la cantidad de vicisitudes que semejante acto ha traído consigo. Aunque todo tiene su explicación:
Primero habría que conocer cuál es la naturaleza de esa indemnización. Los diputados regionales cobran en de dos conceptos: sueldo, que tiene el mismo tratamiento que el sueldo de cualquier trabajador, y la indemnización que es una cantidad que no tributa a Hacienda y que se recibe en concepto de compensación de los gastos ocasionados por el ejercicio de sus funciones. Podríamos decir que esta indemnización sería equiparable a las dietas que la Administración o cualquier empresa tiene previstas para los desplazamientos de sus empleados.
Esta indemnización, en las Cortes de Castilla la Mancha, también la cobran los diputados que no queriendo abandonar sus empleos, renuncian a la dedicación exclusiva. La cuestión está en que, en un momento determinado, a este supuesto se suman los consejeros que además son diputados regionales, y el propio presidente de la Junta. Indemnización que no se justifica en quienes tienen coche oficial y gastos de representación sin tasa.
Pero así las cosas, resultaba que si ellos tenían derecho a esa indemnización, también lo deberían tener los que tienen la dedicación exclusiva por estar en otras instituciones, como es el caso de los senadores por la Comunidad Autónoma, que suelen ser diputados regionales. También los del PP, como es el caso de la Presidenta Regional.
Pero si se defiende mal la indemnización en el caso de los consejeros y del presidente, se defiende aun peor en el caso de los senadores, porque su salario, también, es consecuencia de dos conceptos: sueldo e indemnización. Y digo que se justifica peor, porque en este caso se acumulan dos indemnizaciones y es muy difícil defender ese doble devengo. Aunque dicen que los senadores no creen en el cielo porque el cielo está en el Senado, no es menos cierto que todavía no tienen el don de la ubicuidad. Pero el PSOE no solo no puso pegas a este cobro por parte de los senadores, si no que les animó a ello, en la medida en que esta situación les blindaba de posibles críticas.
Sospecho que María Dolores de Cospedal, abogada del Estado de profesión, ha visto que esta situación podría ser motivo de conflicto. Por eso quiere renunciar a un cobro que, convenientemente manipulado, podría acarrearle más de un disgusto.
Y de ahí viene el desconcierto de los socialistas. ¿Cómo puede, la Mesa de las Cortes, decir que la indemnización es irrenunciable, si Bono nos la quitó y nos la puso a su antojo, cada vez que quería presionar el Grupo Popular para conseguir algo de nosotros. Cosa que además ocurrió en más de una ocasión?
El problema es que si se hiciera efectiva la renuncia, los socialistas se quedarían “con el culo al aire”.

martes, 17 de noviembre de 2009

ESCUCHAS

Las noticias de los últimos días sobre escuchas telefónicas, imagino, habrán sacado a más de uno de la inopia en la que se encontraba confiando en el supuesto Estado de Derecho que nos ampara. No sé si será producto de mi educación en un cuartel de la Guardia Civil, o por ser empleado de Telefónica, pero me sorprende la candidez de algunos políticos, que en puestos de responsabilidad, hayan sido tan pardillos de rajar por el teléfono lo que todos hemos tenido la oportunidad de leer en los distintos medios de comunicación.
Antes de SITEL, las escucha ordenadas por un juez, tenían la virtud de la necesaria concurrencia de un policía, de lugar donde se realizaba la escucha, y del empleado de la Telefónica que correspondiese a ese lugar, y me consta que al menos este último no se casaba ni con su padre. Además la escuchas se circunscribían al terminal telefónico objeto de la causa, sin que según los casos, como ocurría cuando les centrales eran analógicas, se tuviera conocimiento del número de teléfono del que partía la llamada. Es decir se sabía quien hablaba pero no desde donde. Bien es verdad que esto último se terminó cuando las centrales se fueron digitalizando. El hecho del conocimiento del teléfono desde el que se llama, fue un avance de la incorporación de la tecnología digital en las centrales telefónicas, que no conozco si tiene cobertura legal o se implementó sobre la marcha. En todo caso esto último se puede suprimir a gusto del titular de la línea.
El sistema SITEL tiene en este sentido algunas características que le hacen más perverso: No necesita de la concurrencia de un policía distinto en cada caso y un civil también distinto en cada caso en función del la central donde se ubique el teléfono. Las escuchas se hacen desde un solo centro por personal adscrito por el Ministerio del Interior. Pueden escucha cualquier teléfono de cualquier central sin más inconvenientes, solo necesitan una línea de datos con cada uno de los nodos de las distintas operadoras de móviles. Además, y ese es la gran novedad de este sistema, dice donde se encuentra ese teléfono… aproximadamente.
Esta característica requiere una sucinta explicación: Las estaciones de móviles se distribuyen según un sistema celular. Digamos que se distribuyen en forma de celdas de abejas. Para que estos teléfonos sean realmente móviles deben tener la característica de poder pasar de una estación a otra sin que la comunicación se vea interrumpida, es lo que se llama hand-off. Para conseguir esto, cada móvil, en cada momento, puede estar en contacto con varias estaciones de los alrededores, pero el sistema te conectará con la que dé la mejor calidad de señal. Lógicamente el nivel de señal de nuestro móvil en cada una de estas estaciones dependerá, de las condiciones de propagación de la señal, pero sobre todo de la distancia. Como además las antenas de las estaciones generalmente son direccionales, se puede hacer un cálculo aproximado de la situación del móvil, en función del nivel de señal en cada una de las estaciones que le tienen “cogido” y de la dirección de la antena por donde entra esa señal. Este sistema de localización no es un GPS, como algunos piensan, es mucho más impreciso sobre todo en espacios abiertos donde el número de instalaciones escasea, pero en todo caso la información es valiosa. Conviene saber que este sistema de localización lo tiene implementado los servicios de Urgencias y Emergencias -112-.
¿Qué hacer? Lo más fácil hablar por los teléfonos fijos, de los que previamente deberemos de solicitar a Telefónica que no envíen el identificativo de la línea. Al decir por teléfonos fijos quiero decir de fijo a fijo. Suprimir los “identificativos de línea en origen”, en fijos y móviles, Hablar con la precaución de que en todo caso podríamos ser escuchados. Sería bueno que además el partido implementase “un grupo cerrado de abonados”, para comunicaciones internas, a ser posible encriptadas.
Vamos que nos habíamos creído lo del Estado de Derecho. Bueno tampoco hay que quejarse, tenemos el Estado de Derecho de “1984”.

lunes, 9 de noviembre de 2009

ENCUESTAS

Hemos tenido conocimiento en los últimos días de una encuesta referida a Castilla Mancha. Como todas las encuestas desde que tenemos uso de razón gana el PSOE. Eso no es noticia, yo me pregunto si alguien, en esta región, sería capaz de publicar una que no fuera favorable a los socialistas. Lo cual no quiere decir que los datos de ésta que acabamos de conocer no sean ciertos.
Pero todas las encuestas tienen varias lecturas y de sus datos se pueden sacar conclusiones interesantes:
1.-La primera conclusión, para mí la más significativa, es la tendencia, que claramente marca el ascenso del PP y la caída paulatina del PSOE. Bien es verdad que tanto la caída de uno como el ascenso del otro no son suficientes, si se mantiene esa tendencia, para en veinte meses, sobrepasar al PSOE. Deberíamos por tanto apretar el acelerador, en vez de esperar sentados, si queremos que el vuelco electoral se produzca.
2.-La segunda conclusión, es que la caída del PSOE del 2,1%, no es recogida por el PP, que sube 1,2%. Este hecho, cuando el censo sube en 38.000 electores (2,4%), nos debería hacer reflexionar sobre lo acertado de nuestra estrategia, si es que hay alguna.
3.- Es significativo que los jóvenes apoyen más a un señor que peina canas que a María Dolores, que no deja de ser una mujer joven. Deberíamos preguntarnos las razones de esta contradicción. A mi juicio la inexistente política de juventud, y la imagen que damos con los de “Nuevas”, puede tener algo que ver.
4.-No deberíamos olvidar que IU tiene el 3,5% de los votos, y que no es descartable, si no una coalición total, si al menos en alguna provincia de importancia estratégica.
5.-Y al final Ciudad Real y una ley electoral que nos han colocado, y que será la madre de no pocos disgustos, Dios no lo quiera, como consecuencia de la nefasta negociación de nuestro Estatuto. De tal manera, que bien podríamos ganar las próximas elecciones en todas las provincias de Castilla la Mancha, y si perdiésemos Ciudad Real por un voto, no tocamos bola.
En consecuencia el PP debería establecer una estrategia dirigida a incidir en aquellos puntos que nos son claramente desfavorables y trabajar duramente estos ya escasos veinte meses que nos quedan para las elecciones. La ola nacional tiene su importancia, pero mucho menos de lo que podría parecer a primera vista. En 1995 con el PP ocho puntos por encima del PSOE en intención de voto, a nivel nacional, (barómetro del CIS de marzo de 1995), cuando incluso en las encuestas preelectorales en Castilla la Mancha, estábamos un punto por encima del PSOE, (CIS 24-4-1995), aquí se perdieron las elecciones autonómicas.