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sábado, 4 de julio de 2020

LA PRIVATIZACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS


En mi anterior entrada hablaba de los españoles que nos han dejado en estos días, como consecuencia de un virus de una parte, y de la incompetencia de nuestros gobernantes de otra.
Pero la necesidad de seguir adelante nos obliga a intentar llevar una vida lo mas normal posible dentro de las limitaciones propias de la situación actual.
Las circunstancias personales me han llevado en estos días a tener que recurrir a la Administración Pública más de lo que me es habitual. Pues bien, no la encuentro. El coronavirus nos ha traído no sabemos cuantos fallecidos y cientos de miles de desaparecidos.
La Administración Pública Española ha desaparecido por mor de los vaivenes del coronavirus. Si usted llama a un centro de salud no hay manera de contactar con su médico, simplemente porque no cogen el teléfono. Si necesitas una prueba no hay manera de llevarla adelante. En los Ayuntamientos no hay nadie que te atienda. El teléfono de la cita previa no funciona. El teléfono ya no existe para la Administración. Alguien podría pensar que por Internet las cosas son diferentes, pues no, porque para resolver un asunto vía Internet se necesita acceso electrónico y eso solo lo tienen las gestorías o profesionales muy cualificados.
La consecuencia es que ahora se ha formado una administración paralela vía gestores. Ellos se encargan de recoger tus papeles de “ponerlos en fila” para que el funcionario de turno no tenga que esforzarse mucho en tomar la decisión y tú pagas los gastos del proceso. No se si los funcionarios españoles estarán teletrabajando o no, pero lo que está claro es que hoy las oficinas de la Administración están vacías y los ciudadanos sin ser atendidos.
Yo me pregunto si a los funcionarios les afecta más el coronavirus que a los empleados de las gestorías que te atienden en persona y en su nombre, o a los dependientes de las tiendas y supermercados que hacen lo mismo, o a los trabajadores de las clínicas dentales y oftalmológicas, farmacias y no digamos de sus compañeros de hospitales y centros sociosanitarios. ¿Por qué los empleados públicos   tienen que abandonar sus puestos de atención al público? 
¿Acaso en el Gobierno no hay nadie que sepa que hay muchísimos procedimientos que necesitan el concurso de los funcionarios y que esa es, precisamente, su razón de ser? ¿Acaso no hay nadie en el Gobierno que entienda que los ciudadanos necesitamos ir de la mano de estos trabajadores, para circular por la selva del procedimiento administrativo que ellos mismos se encargan de enmarañar día tras día?
¿Acaso los ciudadanos debemos pagar por duplicado una Administración Pública que nos ahoga sin contemplaciones? 
La cita previa fue el primer paso para que la Administración Publica se parapetara ante los ciudadanos. El “vuelva Vd. mañana” se ha transformó en venga dentro de 4, 10, 15 días o un mes, que la necesidad que Vd. tenga poco importa. Ahora sencillamente no están. El último día del plazo para presentar la Declaración de la Renta, a las 12:30, estuve en la Delegación de Hacienda. No había nadie: el señor de la seguridad, dos funcionarias hablando amigablemente y yo, solos, cuando salí la soledad que allí dejé me impresionó. Hace meses cuando tuve que sacar un duplicado del carnet de conducir, en la DGT la cita previa estaba cerrada, ni un mes ni dos ni tres, con un gestor en ocho días. Claro, si montamos una administración paralela al final a alguien se le puede ocurrir que sobra la mas costosa. Lo mismo es el primer paso para la privatización de los servicios públicos.

lunes, 22 de julio de 2019

DE HOMBRE Y MUJERES

   Hay que reconocer que algunos de los planteamientos de VOX, están generando unos debates que, a mi juicio, ya iban siendo hora que se planteasen. Entre otros, el que hace referencia a la brecha salarial entre hombres y mujeres.
   Venía escuchando Onda Cero a la Sra. Otero que, jaleada por una tertuliana, criticaba la pregunta de Vox en el parlamento de Andalucía sobre la brecha salarial; “es que son de brocha gorda”, decía la tertuliana refiriéndose a los de Vox. Y yo me preguntaba: ¿que mejor sitio que una administración que tiene competencia sobre la materia para preguntar por la brecha salarial? ¿No serán de “brocha gorda” las que no quieren que se aclare de forma sistematizada y a ser posible científica donde y como se produce esa desigualdad? ¿Cómo se va a resolver un problema si no se conocen sus causas? ¿Acaso lo que se pretende es alargar su solución, para de esa manera tener de que hablar y justificar el momio de las que viven de ese problema?
   Esta es una más de las muchas contradicciones que las señoras de la cuota tienen que soslayar para que no se les vea el plumero.
   La lucha de las mujeres por sus derechos ha sido una constante en los últimos 50 años. Ha sido una acción decidida del sinnúmero de mujeres que a fuerza de trabajo y sacrificio han conseguido que hoy la equiparación social, política y laboral sea un hecho cierto. Lo han conseguido sin la ayuda de nadie, una a una, en el sitio donde les tocase, sin mas organización que su voluntad individual, y la fuerza que da el sentirse con ese derecho.
   Mientras tanto, paralelamente, la izquierda ha ido construyendo un discurso falaz que les permita apropiarse de tan ingente trabajo sin haber dado un palo al agua. Un discurso que además permita vivir del cuento a sus aguerridas luchadoras de la “cuota”. Es en la cuota donde está la ganancia, No en estudiar, trabajar, sacar adelante una familia. No, eso que se quede para las pobrecitas a las que ellas van a salvar y proteger. 
   La lucha, de las camareras de hoteles, la comenzaron unas señoras en Lanzarote, y poco a poco han ido consiguiendo que el problema se vaya superando, pero ¿dónde estaba en esa ocasión la señora Pixi – Dixi?. Es una pena que tanta lucha solo haya servido, para que personajes como esta señora lleguen a la Vicepresidencia del Gobierno. 
   Por eso los de Vox tienen que ser de extrema derecha, porque de esa manera cuando dicen cosas que parecen razonables, nadie se pare a pensar. 
   Y mientras tanto las progres de la cosa haciendo caja.
   Es cierto que puede haber colectivos que estén mal pagados y que mayoritariamente sean de mujeres, como es el caso señalado anteriormente. Pero yo me pregunto si no habrá otros colectivos que estén en la misma situación siendo de hombres, por ejemplo, el de las mudanzas.
   Lo que hacen las vividoras de la cuota es asociar al sexo situaciones que se producen por otras razones.
   Y, para terminar: ya hay camareros de hoteles: ¿cobran más que las camareras?

jueves, 29 de noviembre de 2018

EL COCHE ELÉCTRICO


   Este gobierno no resolverá ninguno de los problemas que el pueblo llano tiene pendientes, pero tiene una habilidad inaudita pare crearle otros nuevos. Andan todos los propietarios de coches, ya sean de gasolina, gas-oíl, incluso híbridos, como “pollo sin cabeza” sin saber: que coche comprar, cuanto tiempo le durará el que tiene, si tendrá que tirar su coche con motor de gas-oíl, si deberá comprarse un coche eléctrico para poder entrar y/o trabajar en Madrid, etc. Todo, consecuencia del gobierno de irresponsables e incompetentes que tenemos. Gobierno que por un titular “progre-güai, no duda en cargarse una industria e introducir el desasosiego en el cuerpo de la gente.
    Cuando me preguntan yo digo siempre lo mismo: “hasta que un policía te impida circular con tu coche, no hagas caso alguno”. Todo esto tiene más de cuento y de intereses que otra cosa.
   Hay una realidad. Tengo el coche de gas-oíl más grande, más potente y con más prestaciones de los que he tenido en mi vida y es el que menos consume. Creo que eso le pasa a la mayoría de la gente. Pero hay que saber algunas cosas que no se dicen de los coches eléctricos y que convendría saber.
   En el coche eléctrico hay dos cuestiones que no están resueltas. Las baterías hoy por hoy son caras y pesadas. Su material, el litio, escaso. Son lentas a la hora de cargar, sin deteriorarlas. Limitan seriamente el desplazamiento y la disponibilidad del vehículo. Como consecuencia el coche eléctrico solo se podrá circunscribir a un uso muy específico, muy lejos del coche multiusos  al que estamos acostumbrados.
   También se habla de manera falaz, de lo barato que será cargar la batería: “con la tarifa valle solo 7 céntimos el Kw/h”. Se han quedado calvos de tanto pensar. Si repasamos los datos del Ministerio de Industria la Demanda de Electricidad, ayer estaba entre los 22.000 Mw. en horas valle y los 37.000 en las horas pico. ¿Pero qué pasará cuando en las horas valle se enchufen, en España, treinta millones de vehículos dispuestos a recargar treinta millones de baterías con una capacidad media de 50 Kw/h? Pues que los valles se convertirán en picos altísimos y los picos en valles profundos. Todo esto implica tener que duplicar la generación, ¿cómo? y los medios de transporte y distribución. ¿A cuánto quedará el KW/h cuando ocurra esto… si es que es posible producirlo?
   A mi juicio el futuro, fuera de demagogias, está en el coche hibrido. No tiene limitaciones al desplazamiento, consume poco, y dispone de una batería que bien podría servir para hacer desplazamientos “todo eléctrico” en zonas concretas de las grandes ciudades.

  

miércoles, 4 de abril de 2018

PASCUA DE RESURRECCIÓM


   Hace unos días recibí por una red social la felicitación que, en su día,  Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Garzón y otros próceres de la izquierda, mandaban a los musulmanes en el comienzo del Ramadán. El remitente, en tono de broma, me decía que fuera paciente que seguro que en la Pascua de Resurrección también recibiría la misma felicitación.
   Obviamente no la recibí, pero la anécdota me hizo pensar: ¿Qué razones podría tener un líder político para felicitar un acontecimiento religioso, cuando se trata de musulmanes, y no hacerlo en otro caso con una celebración de parecido significado?
   Es malo pensar. Lo cierto es que se trata de un ejercicio poco frecuente, y cada día menos en la medida en que las nuevas tecnologías nos lo dan todo pensado. “No te esfuerces todo lo que tienes que saber te lo damos digerido, nosotros pensamos por ti”. Ese es a mi juicio uno de los mayores males de la sociedad actual. Esa es la verdadera dictadura, el verdadero totalitarismo.
   Pero volviendo al caso que nos ocupa, la razón del comportamiento de los líderes de izquierda está clara. Las creencias religiosas a veces se confunden con las religiones, pero no es así. Hay creencias que tienen el carácter de religioso porque nos comunican con un ser superior. Creencias que sin embargo nada tienen que ver con las religiones tradicionales, con sus templos, sus liturgias y demás boato. Es el ejemplo del comunismo una verdadera religión con sus mártires y todo, la mayoría victimas de sus propios correligionarios. También tienen su dios: el Partido, un ente indefinido que todo lo tapa y todo lo justifica…y luego hablan de la Santísima Trinidad.
   Después y visto que las ideas comunistas solo produjeron muerte y miseria, no había más remedio que transformarse. Había que cambiar una religión por otra, bien es cierto que utilizando los mismos resortes que llevaron al Comunismo al poder en muchos países: demagogia, propaganda, desinformación, mentiras, confrontación social; tampoco  puede faltar “el enemigo” también llamado chivo expiatorio. Pero sobre todo la ausencia total de cualquier principio ético o moral. Me estoy refiriendo a la tiranía de lo Políticamente Correcto.
   Hay definida toda una religión en lo referente al género, (que no sexo), a todo lo referte al mundo de la mujer, a lo que es bueno-de izquierdas y  malo-de derechas, solidaridad dirigida, pacifismo falaz, socialismo terapéutico, que nos lleva a una sociedad borreguil dirigida por los “sacerdotes” de la secta con el fin último de conseguir la ausencia total del “yo”.
   Pero para conseguir esa ausencia total del “yo”, hay que barrer previamente todos aquellos pensamientos, postulados, o creencias, que tienen al “hombre” como centro de su filosofía. Por eso hay que acabar con la familia: centro de referencia fundamental del “yo”. Con la religión que ordena gran parte de los principios que rigen nuestro comportamiento y sobre todo la religión cristiana, crisol del pensamiento occidental. Pero también hay que terminar con el mérito, porque es elemento esencial en el crecimiento interior del hombre. Nos quieren a todos borregos: haciendo lo que ellos dicen, pensando lo que ellos señalan que hay que pensar, aplaudiendo lo que ellos aplauden y vejando todo lo que vaya en contra de sus pensamientos y conveniencias. Religión en estado puro, ni siquiera falta el clero bien pagado, muchos de ellos millonarios.
   Por eso felicitan el Ramadán, la fiesta de una religión que se parece bastante a la que ellos pretenden.

lunes, 12 de marzo de 2018

JUBILADOS AL PODER



     La movida de los jubilados se veía venir desde hace meses
    Todo comienza con mensajes de amigos que comentan lo fácil que sería que nos hiciésemos con el poder: 8 millones de jubilados por dos votos por jubilado, igual a 16 millones de votos, mayoría absolutísima. Las “cuentas del Gran Capitán” modo abuelo cebolleta.
    Después de esta agitación mediática solo había que esperar, lo que con anterioridad en otras entradas he definido como política de Plaza Mayor : veinte mil  personas de un colectivo de ocho millones ocupan una plaza y hablan por los ocho millones. Y los discursos de lo más simple y terapéuticos a los que nadie se puede oponer,  los que están en la plaza por su cuenta y razón y los que están en sus casas porque al discurso del “quiero más” nadie se opone. De esta forma me hago con un colectivo que manejaré según convenga. Lo que si tengo que hacer es lanzar al estrellato mediático a algunos líderes, que nos llevaran por donde convenga a los intereses de esa pretendida izquierda social que todo lo invade. Pero vamos, que nadie se llame a engaño, lo de las pensiones solo se arreglará si estamos dispuestos a no matar a aquel que quiera contarnos las “verdades del barquero”.
    Yo puedo contar algunas: tengo en mi mano una nómina  de un trabajador que se lleva a su casa 1400€, a  esta nómina se le cargan entre lo que paga la empresa y el propio trabajador 780€ de Seguridad Social. Yo me pregunto si hay que ordeñar un poco más a los trabajadores para seguir pagando las pensiones. Luego la primera verdad es que las cargas que soportan los trabajadores en sus nóminas son inasumibles y más lo es si como se viene diciendo a ellos no les llegará.
    Otra verdad es que muchas de las pensiones que se soportan son pensiones no contributivas o complementos a mínimos, que no es que me parezcan mal, pero no podemos obviar que de las aportaciones que todos hemos hecho se está pagando a los que no aportaron nada. No entro en las razones, posiblemente algunas inconfesables, pero lo cierto es que así ocurre. Ya es curioso que la diferencia entre algunas pensiones contributivas y no contributivas apenas sea de cien euros.
   Otro elemento por el que nadie quiere navegar es el cálculo de la pensión. Conozco personas que tienen la pensión máxima cuando solo cotizaron al máximo los últimos cinco años de su vida laboral. Algunos ni siquiera eso,  solo tres y dos en el  “paro”.  Luego fueron ocho. Ahora con veinticinco las cosas son distintas pero las que ya están fijadas ahí se quedan.
   Otro elemento distorsionador es que las sucesivas modificaciones del sistema siempre van en favor de los que todavía no se han jubilado, con el cabreo consiguiente de los que ya lo están. Por ejemplo si una señora se jubila hoy le darán 40 euros por hijo habido, la que se jubiló el año pasado no. Antes los cálculos de las pensiones se hacían por años completos, es decir: si tú cotizabas 39 años y diez meses te computaban 39, ahora se hace por trimestres y te computarían 39 años y 9 meses. En definitiva modificaciones a conveniencia de la coyuntura política, pero nunca pensando en la viabilidad del sistema.
   Nadie da un paso pensando en hacer las cuantas que hagan viable el sistema. Y cuando se habla de dinero, eso es lo fundamental. No se hacen las cuentas porque no se quieren dar malas noticias. Pero más vale que hoy me den una  mala noticia que mañana, a mí, a mis hijos o a mis nietos no les llegue un euro, porque los políticos hasta el día de antes estuvieron haciendo demagogia barata.
   El sistema solo será  viable si se hace borrón y cuenta nueva y se hace una nueva fijación de la pensión en función de las cotizaciones reales durante toda la vida laboral. A partir de ahí se podrá saber las alegrías que nos podríamos permitir. Es decir debemos empezar la casa por los cimientos, no por los adornos de la fachada, para aparentar lo que no tenemos.
  







jueves, 24 de agosto de 2017

VELAS Y OSITOS DE PELUCHE





   Hace unos días tomé un taxi en una calle de Madrid donde se estaba construyendo un centro comercial. Hablando de la obra con el taxista, ese me comentó: “esto se carga el comercio de barrio, lo que tenia que hacer el gobierno es regular el comercio en estos centros para evitar el colapso del comercio de siempre”. Como siempre el Gobierno tiene la culpa. Yo le comenté: y para que necesitamos el Gobierno. ¿A caso no somos nosotros los que tenemos la libertad de ir a comprar donde queramos, quien nos impide comprar en el comercio del barrio?. Los que realmente arruinamos al comercio de barrio somos nosotros, no echemos la culpa nadie. Tengo que reconocer que el hombre terminó dándome la razón.
   Bueno pues esa es la tónica de nuestra sociedad, que el gobierno me resuelva los problemas. Yo no soy responsable.
   El problema es que esta forma de pensar es un chollo para los grandes poderes que ofreciéndonos seguridad, lo que realmente están haciendo es llevarnos del ramal por donde ellos quieren. Un totalitarismo sutil que rememora los poemas de San Juan de la Cruz: !Oh cautiverio suave! !Oh regalada llaga!…..!Matando, muerte en vida has trocado!.
  Nos hacen ver que nosotros no tenemos que preocuparnos de nada, ellos se encargan de todo, eso si el pago puede ser una delicada llaga, un cautiverio suave, o la muerte que en este caso se tornará en vida. Vamos que nos martirizan, nos encierran entre los espesos barrotes de sus intereses, pero si te pasa algo, la muerte la tornamos en vida, en el más allá o valla Vd. a saber donde.
   El gran problema de los elementos que componen la sociedad actual es que han renunciado a sus responsabilidades como individuos, a la lucha por sus derechos individuales, incluso a su personalidad, para cedérselos a no se sabe que entes que serán los culpables de cualquier contingencia, aunque no los responsables, porque en ese terreno manda “don nadie”, ya he escrito sobre este particular. Pero que más da lo importante es que el responsable no soy yo.
  Los recientes atentados en Barcelona nos demuestran hasta que punto esto es cierto. La casa de Alcanar, estaba habitada por una célula islamista donde se trasegaron cientos de bombonas de butano y otros productos explosivos. Furgonetas yendo y viniendo a altas horas de la noche, pero nadie sospechó nada. Claro, esto no es cosa mía, para eso está el gobierno, y si son moros, con mayor motivo no sea que me llamen xenofobo, ultra o cosas peores.
   Los Mossos después de ver el desaguisado, en la misma linea de supremacía moral, no se enteran de lo que allí se está cociendo, incluso rechaza la ayuda de los TEDAX, un cuerpo de amplia experiencia anti-terrorista,que de un vistazo hubieran determinado que allí se estaba preparando un atentado, pero claro, a ver si estos van a saber mas que nosotros: este “corralito” es nuestro, . Cuando la jueza abunda en el hecho terrorista: no sea exagerada... que quiere que se lo lleven a la Audiencia Nacional. Mientras, el herido en el hospital y nadie le interroga. !vade retro Madrid! . Concepto que impregna la sociedad catalana desde hace decenios.
   Pero no importa, ya sabemos que el mejor amigo del hombre es el “chivo expiatorio”, hacer ver a la sociedad que lo que ha pasado es inevitable o será culpa la CIA, Madrid, o el Vaticano, cualquiera menos los verdaderos responsables, que son todos y cada uno de los ciudadanos que han renunciado a ejercer la responsabilidad que le corresponde como hombres libres, que ha renunciado a la defensa de sus principios, o de sus opiniones, acoquinados por la tiranía de lo políticamente correcto. Nada de maceteros que coartan la libertad. !Okupas al poder!
   El terrorista conductor de la furgoneta de las Ramblas, se localizó gracias a la llamada “colaboración ciudadana”, retórica que no falte. No, la localización se desvío a que, creo que fue una señora, llamó a los Mossos, porque estaba en clave de luchar por su seguridad. Si los vecinos de Alcanar hubieran estado en esa clave, se podría haber evitado la tragedia, que al parecer ha sido mucho menos de lo previsto. Mi padre Guardia Civil de profesión lo decía:”la confidencia es el alma del servicio”. Pues claro, que la policía no hace milagros, cuando la sociedad se compromete contra los delincuentes, éstos duran un rato. Y si duran más es porque no nos estemos comprometiendo.
   No nos engañemos lo que tenemos es producto de la sociedad que nos hemos dado y cada vez que ocurre una desgracia de estas características, lo que debemos hacer no es buscar responsables en los alrededores, sino empezar preguntándonos, cual es mi parte de culpa. Porque a pesar de los versos de San Juan de la Cruz, la muerte no se torna en vida, por muchas velas y ositos de peluche que pongamos.




domingo, 12 de marzo de 2017

LO MEJOR LO TIENES EN CASA


Hay un movimiento incipiente, pero no por ello ausente de fuerza, sobre la idea de consumir aquello que tenemos más cerca: se llama “consumo de proximidad”
Hay varias razones, algunas de orden medioambiental, otras de orden social, incluso yo diría que las hay de orden político.
Es indiscutible que consumir productos locales tiene ventajas medioambientales como es el ahorro en transportes y embalajes.  Otras de índole social como es la creación de puestos de trabajo. Pero sobre todo consumir productos locales, permite a las empresas disponer de esa clientela fiel, de ese trampolín que les permita avanzar en otros entornos.
Es frecuente cuando se acumulan los problemas echar la culpa a los políticos o al gobierno, es el caso de Talavera, por poner un ejemplo cercano. Y nadie se pregunta que podría hacer yo por los míos. En Talavera hay dos fábricas de yogures que son los mejores que se fabrican en España, con diferencia sobre los demás. En Talavera y alrededores hay una zona de producción de lácteos y embutidos de altísima calidad, que frecuentemente pasan desapercibidos por el consumidor. Así mismo hay una zona de producción de verduras inmejorable, que no se identifican mezcladas con las que vienen de otros sitios. Que decir en materia de confección, con marcas reconocidas en todo el territorio español. Solo hay que hacer una cosa: determinar una demarcación geográfica que a modo de “denominación de origen” establezca la procedencia, y a vender.
Para irnos un poco más allá tengo que contar una anécdota: soy jugador de golf. Los zapatos de golf son caros, deben ser impermeables y transpirables cosa harto difícil, algunas marcas específicas no lo consiguen. Hace unos días me compré un calzado de calle, intermedio entre el zapato y la deportiva, me despisté y me fui a jugar con ellos. El campo estaba hasta arriba de agua y barro, por supuesto que se mojaron y mucho…por fuera, por dentro los calcetines secos. Me fui corriendo a ver la marca. Eran de Fuensalida, me costaron 55€.
En Toledo, concretamente en Quintanar de la Orden se hace un cacao para el “desayuno y merienda” tan bueno como el mejor, y además son más honrados: en el envase ponen el porcentaje de cacao que lleva el producto.
Pero no solo hablo de alimentos, hablo de oficios, contratistas, aparatos de todo tipo y condición, profesionales, seguros, bancos, etc. Hay que tener claro que lo próximo me afecta para bien y para mal, en el caso del que hablamos para bien. No te importe, incluso, pagar algo más por un servicio cercano, que recibirás el reembolso antes de lo que piensas, y tendrás mejor servicio. Si tuvieras que reclamar o pedir alguna información tendrás una persona cercana que te atenderá en vez de la máquina de un “call center”.
Son ejemplos anecdóticos pero que ilustran una manera de hacer las cosas. Pensar que puedo hacer por los que tengo alrededor, pues en la medida en que les ayudo lo estoy también haciendo por mí mismo. Esto lo vienen haciendo en Francia desde hace mucho tiempo, en Cataluña de siempre. Allí no pienses que van a comprar algo de fuera si lo tienen al lado, y además beneficiando a los suyos. Y esta es la componente política de la que hablaba al principio.

En demasiadas ocasiones  “LO MEJOR LO TIENES EN CASA”. ¡No es un mal slogan! 

domingo, 29 de enero de 2017

LOS SOLDADOS DEL IMPERIO

Hace unos días, cuando veía en las noticias la reunión de presidentes autonómicos, se me vino a la cabeza el comentario de un autor, referido a la caída del Imperio Romano. Decía aquel hombre que el Imperio Romano no cayó cuando los bárbaros le invadieron. El Imperio cayó cuando los soldados romanos empezaron a saquear las riquezas  de sus pueblos y ciudades. Cuando la mayor fuerza de la que disponía ese imperio se volvió en contra de su propio pueblo.
Pues que queréis que os diga, a mí se me vino esa imagen, cuando ves unos señores, que supuestamente nos representan, pedir más y más dinero, sobre todo para tener más y más funcionarios, que vienen ser los soldados del imperio, y para que trabajen menos horas…parece lógica la asociación de imágenes. Allí solo se habló de subir impuestos, incluso, censurando a aquellos que no los suben demasiado.
Ya se han quitado la máscara, ya no les da vergüenza de decirlo claramente: “hay que saquear los bolsillos de los ciudadanos si queremos mantener los servicios públicos”.
Esa es la coartada: “los servicios públicos”. Esos servicios que cada día son peores, no porque no haya recursos para financiarlos, sino porque cada día tienen que soportar el peso de su pésima gestión. Gestión únicamente orientada a la buena vida de los que viven de ellos, que además son demasiados y por no dejarme nada en el tintero, y por si fuera poco, íntimamente relacionados con el poder político
Los gasto ingentes de la Administración Pública, no se justifican por la prestación de unos servicios, sino por  el mantenimiento de un estatus de sus componentes que es incompatible con una gestión moderna y eficaz. De esta “casta” no se ocupa nadie, ni siquiera los nuevos de Podemos o de Ciudadanos, entre otras cosas porque forman parte de ella. Éste es el verdadero problema.
No se podrán prestar servicios eficaces con la losa del CAPITULO 1 (personal) de los presupuestos de las Administraciones Públicas, que supone el 50% de todos los recursos corrientes de las Administraciones.
Se habla de privatizar servicios. Da lo mismo estar a favor o en contra, la cuestión que se plantea es si podemos soportar unos servicios públicos caros e ineficaces, por la mala gestión de sus responsables, en muchos casos, maniatados por la fuerza de las interminables reivindicaciones de sus trabajadores y por la falta de compromiso de los políticos con una gestión eficaz.
Si a eso sumamos la soberbia  funcionarial, el desamparo de los ciudadanos ante sus excesos, la consideración de presunto delincuente que se te adjudica en cualquier tipo de relación con ellos, la verdad, dan ganas de de mandarlo todo a paseo y convertirte en insumiso.
En España la Administración Pública no está al servicio del ciudadano, está al servicio de sí misma, al ciudadano solo le quedan los Tribunales de Justicia.
Un tiempo atrás criticaba la permanente violación del las leyes y del sentido común, por parte de la Administración Tributaria, a la hora de grabar las transmisiones de bienes, fijando valores desmesurados, que no se correspondían ni de lejos con el valor del mercado. Lo hacía entre otras razones porque tenía muy cerca un caso vergonzoso. Hace unos días recibimos la noticia de que el TSJ de Castilla la Mancha daba la razón a estos ciudadanos, que obligaba a devolver el dinero cobrado, pagar los intereses y condenaba en costas a la Administración Regional y  a la Central.

Lo de “condenar en costas” me sorprendió, lo consulté con el abogado y me dijo que algunos jueces, ante los abusos del Estado, están empezando a condenar en costas a la Administración, para que empiecen a pensarse hacer caso a la gente cuando recurre con razones. Si las costas, pensé yo, las tuviesen que pagar los que en instancias anteriores no hicieron caso de las alegaciones de estos ciudadanos, a lo mejor se lo pensaban, pero las costas al final las pagamos todos con nuestros impuestos y en cambio los funcionarios, ¡son inmunes!

domingo, 18 de enero de 2015

CHAMPÚ AL HUEVO


 La sociedad que nos ha tocado vivir nos va a volver locos. Creemos que sabemos algo porque manejamos unos aparatitos que nos dan mucha información. El problema está en que esa información no se da a cambio de nada. Esa información se da a cambio de tu libertad, de tu libre albedrío, de poder seguir los caminos que a ti te apetezca recorrer. Se nos da información, pero  el acceso a la misma está lleno de obstáculos. Justo cuando vas a pulsar la opción que deseas, aparece inopinadamente un enlace que te lleva a una página donde te venden puertas blindadas. Todos los sitios que tienes que tocar están rodeados de muñequitos que te llevan a donde no quieres ir. Como, además el tamaño de los dispositivos es muy pequeño, es corriente que sin querer teclees donde no debes. Una verdadera tela de araña donde por mucho que intentes evitarlo la araña termina pillándote.
Ocurre lo mismo cuando tratas con las grandes corporaciones de telefonía, luz, gas y demás servicios indispensables para vivir el día a día. Aquí es donde adquiere verdadero sentido aquello de “decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad”. Antes te engañaban directamente, ahora son más sutiles. Te dicen la verdad, pero esconden la parte que les interesa, con lo cual te siguen engañando. No te dicen “toda la verdad”. Al final no te dijeron que la oferta de un servicio tiene una cuota de instalación desproporcionada. O no te dicen que tiene permanencia. O esconden que esa oferta es temporal y luego la cuenta se dispara. Otra tela de araña.
Tenía mi padre en Riaza un amigo jesuita ya jubilado, con el que daba largos paseos. En alguna ocasión tuve el placer de acompañarlos. Aquel hombre era un sabio, seguro que más por lo que había vivido que por lo que había estudiado, que no era poco. De sus muchas reflexiones, me acuerdo sobretodo de una referida a la Justicia. Decía aquel hombre que “la Justicia era como una tela de araña, cuanto más te mueves más te enredas”. Cuantas veces me acuerdo de él cuando me toca tratar con estos bandoleros de nuevo cuño.
Enredados nos tienen y nosotros tan agustito, sufriendo sus desmanes y manejos. Pero es que somos muy modernos. Todo el día mirando al aparato. Por cierto, una idea para los informáticos: una APP para no toparse con las farolas mientras paseas enfrascado en el móvil haría rico a su inventor. Por no decir otra que te avisara de que te cruzas con tu madre y no la has visto. O una que te impidiera el acceso a la hora de comer, cuando tienes que hablar con la familia. Una que te lo impidiera a la hora de hacer el amor no estaría mal, aunque comprendo que esta sería  más difícil, por que cada uno tiene su hora.
Lo que más me molesta de esta sociedad teleconectada es que te tratan como si fueras tonto. Ellos te llevan de la mano hasta donde se supone que tu quieres ir, pero no, te llevan a donde ellos quieren que vayas.
Ese llevarte del ramal no solo pasa con los anteriormente enunciados, hay muchos casos en que tu opinión no tiene ningún valor. Si vas a un restaurante y pides una ensalada, te ponen un plato, generalmente plano con sus ingredientes, pero sin aliñar, eso va de tu cuenta. ¿Cómo se puede aliñar una ensalada correctamente en un plato plano siguiendo la norma esa que dice……”y por mano de loca menea”. La corbata al tinte seguro. Alguna vez he intentado que la ensalada me la aliñen “al gusto del chef” como pasa con todos los demás platos, pues nada que te miran como si fueras un marciano. Por otra parte si no te gusta la canela, no pidas natillas, porque la canela te la ponen si o si.
Qué decir de la ropa. Hay ropas de marca que me gustan por su calidad, pero  lo que no estoy dispuesto es a hacer de hombre anuncio. En alguna ocasión he preguntado en alguna de estas franquicias, por qué no tienen prendas donde el logo no sea tan visible. Una vez más me convierto en marciano, me miran como un bicho raro. No, si a mí no me parece mal que haya a quien el lagartito le guste exhibirlo, les digo, pero somos muchos los que no estamos dispuestos a sacrificar nuestra imagen por la supuesta calidad de la prenda. Además, estas prendas no serían objeto de copia, pues el gancho de la copia está en el logo. En alguna ocasión les he llegado a convencer, pero al final te dicen eso de que “es política de empresa”.
A veces pienso si serán manías mías. Es como las películas españoles, sobre todo en la tele: yo no entiendo los diálogos. Recuerdo la de Juana la Loca, la última que se ha hecho; a Pilar Ayala no se la entendía ni en el cine. ¿No será ese uno de los problemas del cine español actual? Porque Aurora Bautista cuando rodó Locura de Amor, no tenía estos problemas. Lo he comentado con profesionales del género y me reconocen que los actuales actores españoles tienen serios problemas de declamación. Bueno pues a algo tan de bulto y tan serio, no se le da ninguna importancia.
No digamos los carritos de los supermercados: riñones, vértebras, rótulas, puestas en juego para intentar que el dichoso carromato vaya derecho. Si le llevas cargado a veces es mejor llevarle dando giros por los pasillos, antes que intentar enderezarle, donde el peligro de hernia discal o inguinal es cierto. Dicen que ese defecto es intencionado, que lo hacen para que te topes con los lineales aunque no quieras comprar. Los inspectores de consumo que se ocupan tanto de la caducidad de los yogures, y de la rotulación de los huevos, se podían ocupar de esto. Claro que a lo mejor el problema es que las competencias sobre el carrito, no son de consumo. ¿Serán de Industria o de Tráfico? de Mujer no, porque sería discriminatorio, además ya vamos los chicos a la compra. Vamos, que el problema es que el carrito está en tierra de nadie.
Otro caso de traca es la de los geles de baño y los champús. La mayoría de los que llevamos gafas, nos la quitamos para ducharnos, ¡vamos digo yo!. Pues bien, en la mayoría de los casos no hay manera de distinguir unos de otros. De los que te ponen en los hoteles, seguro que no. Los hay que incluso con ellas puestas no hay manera de enterarse. No te digo nada cuando entra en juego la leche corporal, ahí sí que te la tienes que jugar. Por supuesto si aparecen los acondicionadores del cabello, ya seguro que se lía, pero gorda. Yo os doy un consejo: después de ducharme con el acondicionador, lavarme el pelo con la leche corporal, y untarme el cuerpo con el champú, lo mejor es que mezcléis los cuatro y adelante. Con el jabón Lagarto no había estos problemas. Todo se echó a perder cuando aparecieron en el mercado aquellas bolsitas de plástico de champú al huevo.
Buenas noticias: Floriano Director de Campaña, Vicente Tirado Coordinador Electoral, Rafa Hernando responsable de Comunicación…..”lo tenemos tó ganao”.


martes, 12 de noviembre de 2013

SOLAZADOS EN LA MEDIOCRIDAD

La polémica suscitada por las becas Erasmus es para hacérnoslo ver. Para que en el Gobierno le dedicara un ratito en orden a sacar conclusiones sobre su incapacidad para llegar a la gente con medidas que, por más que sean razonables, terminan dejándoles a las “patas de los caballos”.
Que yo sepa, las becas Erasmus se conceden a estudiantes que durante uno o dos cuatrimestres cursan sus estudios en el extranjero. Los estudiantes en cuestión deben pagar de su bolsillo, mejor dicho del de sus padres, la cantidad necesaria para su alojamiento, manutención, viajes y demás gastos. La cosa no debe bajar de los mil euros mensuales. Bien, pues a esas familias dispuestas a gastarse entre cinco mil o diez mil euros, según los casos, el Gobierno, es decir todos los españoles, además les damos una beca de alrededor de cien euros.
Parece ser que el Ministerio de Educación quería reducir esa pequeña parte, y acumularla para dotar becas de mayor cuantía para estudiantes sin esos medios económicos. Resumiendo el gobierno quería potenciar la asistencia a esos cursos de estudiantes sin recursos.
Yo me pregunto en primer lugar: ¿si es de recibo que los españoles tengamos que pagar los estudios en el extranjero de cualquier joven que ya cursando estudios universitarios en España nos cuesta una fortuna, por mucho que suban las tasas?
¿Si pudiendo disponer de determinadas transferencia de Europa para ese menester, no se dediquen a estudiantes que por sus méritos y sus limitaciones económicas, tengan justificada esa beca, que debería cubrir la totalidad de los gastos? En ese sentido iba la medida tomada por el Ministerio de Educación.
Todo este revuelo se ha armado porque el Ministerio pretendía quitar sesenta o setenta euros a unas decenas de miles de niños de papá.  
Pero lo más grave del caso es la reacción de ese Gobierno, de los llamados barones, y del propio partido, ante una medida razonable, justa, y de marcado carácter social. Lo grave es que las opiniones de unos cuantos jóvenes con ganas de hacerse notar colgando unos videos en YouTube, sean capaces de desequilibrar un Gobierno que además, como en este caso, hace las cosas con criterios racionales.
¿Cómo es posible que este partido tenga tan poca capacidad de reacción ante esos acontecimientos, en esas propias redes sociales? ¿Cómo nadie en el Ministerio se ha ocupado de poner sobre la mesa la extracción social de todos esos niños que se van de Erasmus? ¿Cómo no somos capaces de mandar a una productora a esos destinos para hacer un programa, de esos que nos dedica la Sexta, para descubrir la verdadera realidad de esos estudiantes? ¿Alguien se dedica a trabajar en el PP sobre estos temas, y otros parecidos? ¿Es verdad el PP tiene las redes sociales dejadas de la mano de la izquierda, porque los hay en Génova que no saben cómo se enciende un portátil?
El problema de Wert es que pretende, a través de la educación, sacar a este país de la mediocridad en que la han instalado años de socialismo. Ese igualar por abajo a todos, que es el santo grial del socialismo, solo encierra la mediocridad que florece por todos sitios.
 Hace unos días leí unos capítulos de la encíclica Rerum Novarum, el primer bastión que se opuso al socialismo emergente allá por el año 1891 .León XIII ya indicaba en aquellas fechas que el igualitarismo no hacía progresar a los pueblos. Hay que dar oportunidades a todos, pero hay que potenciar a los mejores. Solo la conjunción armoniosa de unos y otros hará  avanzar a la sociedad. Algo parecido decía el Papa Francisco en una entrevista que le hacía un socialista, Chris Mathews. Decía el entonces cardenal Bergoglio: “Ustedes destruyen el incentivo del hombre, para, inclusive, hacerse cargo de su familia, un crimen contra la naturaleza y contra Dios. Esta ideología crea más pobres que todas las corporaciones que ustedes etiquetan como diabólicas”.
Es en ese “café para todos”, solaz de mediocres (solo hay que ver la catadura intelectual de muchos rectores), donde los demagogos de la izquierda tienen montado su chiringuito reivindicativo de tres al cuarto; donde la parroquia progresista sobresale a fuerza de crear a su alrededor un desierto cultural. Estos no quieren excelencia, no quieren nivel académico, ni tan siquiera quieren esa mínima cultura que permita a cualquier ciudadano descubrirles como vulgares charlatanes de feria.
Pero lo más grave es que esa enfermedad está haciendo fortuna en el Partido Popular. Cada vez nos parecemos más a ellos. No es que seamos víctimas del complejo de izquierdas, no solo eso, es que estamos empezando a ser beligerantes en la mediocridad, por eso Wert tiene problemas en el partido, porque no se resigna a renunciar a un principio que es consustancial con el verdadero progreso: el esfuerzo debe tener recompensa. Los que tiran del carro con más fuerza deben tener la consideración de todos.
Es que no nos engañemos: si da lo mismo tirar del carro que no tirar, el carro se para. Y luego no nos quejemos de que hay mucho paro, que cada vez se gana menos. Si lo único que podemos ofrecer es mano de obra, pues tendremos que competir con los que solo pueden ofrecer mano de obra, y de esos hay muchos por todo el mundo, y dispuestos a trabajar por mucho menos de lo que nosotros ganamos.

Tenemos un grave problema, que hay que estar ciego para no verlo. En Asia se está dando una conjunción preocupante, mano de obra muy barata y un pueblo ansioso por la educación, dispuestos a cualquier sacrificio por abandonar la condición de obrero sin cualificación. Esa gente criada en la escasez y el sacrificio, en unos años se comerá el mundo. Nosotros si no somos capaces, con nuestro esfuerzo, de mantener la distancia que todavía tenemos sobre ellos, seremos desbordados.

martes, 22 de octubre de 2013

LOS SINDICATOS



La crisis económica es como el agua que llena un estanque y que se está escapando por las grietas de la pileta. El agua según va bajando de nivel deja al descubierto los restos de años de acumulación de desperdicios. Cuando el agua llega al fondo el espectáculo es insoportable, por los residuos que allí se observan, inconcebibles  en un estanque de agua. Restos de todo tipo y condición hacen el ambiente irrespirable por el hedor, e insoportable por lo que representa: años de acumulación de inmundicias que se arrojaron en aquel estanque en la convicción de que el agua taparía tan dantesco espectáculo.
El estanque podría representar el sistema democrático español, y los detritus las consecuencias del sistema político. Poco a poco se fueron depositando corrupciones, prebendas, abusos de poder, injusticias, nepotismos, robos puros y simples, que depositados uno a uno en aquel estanque parecían no tener importancia. Pasaba el tiempo y como el agua no faltaba nadie se cortaba en acumular residuos. Muchos veían lo que estaba pasando, incluso si mirabas el estanque a través del agua turbia se podían observar los restos, pero nadie quería mojarse, nadie quería vaciar la pileta. Ni jueces, ni políticos, ni fuerzas sociales, ni medios de comunicación, querían pasar por ser los que rompieran el consenso que se estableció entre las diversas fuerzas políticas y sociales  para repartirse las ganancias.
Todo esto se sabía y todo se tapó.
Escribo estas líneas por lo que está apareciendo en la prensa sobre los sindicatos, y una vez más, como ya he escrito en otras ocasiones sobre las fuerzas políticas, el cinismo hace acto de presencia.
¿Pero es que nadie sabía que los EREs eran una fuente de financiación de los sindicatos? ¿Pero es que nadie sabía que los cursos de formación eran un pretexto para allegar fondos? ¿Pero es qué nadie sabía que a esos cursos solo había que apuntarse, que nadie se encargaba de comprobar si los cursos se hacían y de qué forma? ¿Pero es qué no conocemos todos la afinidad de las empresas que vendían esos cursos con los sindicatos y los partidos de la izquierda? ¿Acaso no podríamos enumerar cada uno de nosotros media docena de nombres?
El problema reside en que las instituciones que la Constitución prevé como instrumentos de participación del pueblo en los asuntos del Estado; y otras, no menos importantes, en orden a mejorar la convivencia: partidos, sindicatos, judicatura, medios de comunicación social, administración pública, organizaciones sociales,  que se suponen al servicio de los ciudadanos, hace tiempo que solo están al servicio de las castas que los dirigen. 
Y digo castas, porque sus dirigentes hasta hace no mucho tiempo, eran producto de la democracia interna, imperfecta sin duda, pero democracia al fin y al cabo. Hoy no lo son. Los aparatos lo controlan todo, y los que están son producto de una especie de aristocracia,  a la que se accede por múltiples caminos, pero ninguno que tenga que ver con el trabajo serio, las convicciones profundas, la honestidad intelectual y la otra, la afinidad ideológica, la cercanía al electorado, y otras virtudes que deberían adornar a nuestros representantes; y si tiene mucho que ver con las horas de antedespacho, de  pasillo, de palmaditas en la espalda y seductores susurros al oído del jefe.
Hoy los partidos están más al servicio de ellos mismos que de sus electores. Los sindicatos están más al servicio de sus aparatos que de los trabajadores. Los medios de comunicación más al servicio de su cuenta de resultados que de la verdad. Los jueces más pendientes de su carrera que de las sentencias. Y así podríamos seguir con muchos más ejemplos de este entramado político, social y administrativo de intereses compartidos, en el que el interés por el ciudadano es meramente enunciativo.
Una oligarquía cada día más fuerte, más soberbia, más impune y desvergonzada, que se ha puesto España por montera y al pueblo español como galopín de sus caprichos.






martes, 17 de septiembre de 2013

LO PÚBLICO Y LO PRIVADO

Hace unos días entraba a visitar a un familiar en el hospital de La Paz, cuando me abordaron los miembros de un piquete informativo que estaba recogiendo firmas a favor de la “Sanidad Pública”. Les dije que no iba a firmar porque era partidario de la gestión privada de la Sanidad: “el primero que nos dice semejante cosa” me espetaron;  “y si queréis os lo explico” les contesté yo. Se quedaron un poco pensativos calculando si merecía la pena dedicarme siquiera unos minutos. “A ver como lo explicas”, me dijo una chica con una actitud de incredulidad. “Por resumíroslo en una frase, os diré que en la gestión pública de la sanidad hay más negocios privados que en la propia gestión privada”. Lo entendieron a la primera.
La gestión privada de los servicios tiene ventajas evidentes: en primer lugar sabemos lo que nos cuestan, cuestión esta importante a la hora de asignar los recursos. Por el contrario en la gestión pública el coste del servicio es difícil de acotar, pues aunque se asigne una cantidad en el presupuesto, esta se hace generalmente incrementando la del año anterior. No hay “presupuesto base cero”. Esa cantidad a lo largo del año se ve alterada con todo tipo de modificaciones presupuestarias, producto de necesidades no previstas, creadas o ficticias, que hacen que la partida inicial se parezca poco o nada a la que resulta a final de año.
En la gestión privada existe un pliego de condiciones que ajusta exactamente las obligaciones del adjudicatario del servicio. El supervisor público, por tanto, puede exigirle al adjudicatario el cumplimiento de todas y cada una de sus obligaciones. En el caso de la gestión pública el gestor público tiene que exigirse a sí mismo el cumplimiento de esas obligaciones, lo que es harto difícil.
En la gestión privada las condiciones en que se prestan los servicios se fijan de antemano, solo se pueden modificar previa negociación entre el adjudicatario y el supervisor. En la gestión pública las condiciones de prestación de los servicios se hacen, según mejor convenga a la Administración: circulares, órdenes, directrices sin ningún rango jurídico, frecuentemente, dejan la normativa legal  aprobada en el Parlamento irreconocible. Más por si eso no fuera suficiente al funcionario público siempre le quedará el “cartel”; institución sacrosanta que deja las condiciones de prestación de muchos de esos servicios a la conveniencia de la persona encargada de su gestión.
Pero donde la gestión privada se ve más eficaz es a la hora de resolver conflictos entre el adjudicatario y el usuario. En el caso de conflicto con el adjudicatario, el ciudadano tendrá de su parte un pliego de condiciones claro, y además al supervisor público, pues si no fuera así se le “vería el plumero”. En el caso de conflictos, cuando la gestión es pública, el usuario tiene en su contra todo el peso del poder público. Es más, si el conflicto tuviese alguna relevancia política, además tendrá enfrente todo el poder político. Es frecuente ver como los recursos ante la Administración son papel mojado que no son contestados, o lo son con cartas tipo en las que no se entra en el fondo del asunto, quedándole al usuario solamente la salida de los tribunales. “Si no está de acuerdo se va al contencioso” frase típica de quienes no sienten tener ninguna responsabilidad ante los ciudadanos, o si la sienten como nadie se la exige, pueden hacer uso de tanta soberbia administrativa como les venga en gana.
En la gestión privada las relaciones entre empresa y trabajadores se hace en base a la legislación vigente y a los convenios colectivos. En la gestión pública el compadreo, en unos casos, y los intereses políticos en otro, dejan al pie de los caballos a los propios administradores públicos que sopesan mucho enfrentarse a sus responsabilidades cuando no tienen seguro si sus superiores, en ocasiones políticos, no les van a dejar con el culo al aire.
En la gestión privada hay objetivos y si no se cumplen se piden responsabilidades. En la pública a lo mejor también los hay, en muchos casos no; pero si habiéndolos no se cumplen no pasa nada.
Y por último, no podemos dejar de destacar un punto de suma importancia. El sentido patrimonialista que tienen a menudo los trabajadores públicos del puesto que ocupan. Aquello es suyo…para lo bueno, que para lo malo es de todos. Aquí me viene a la memoria una anécdota personal. Cuando el PSOE de Toledo contruyó, previo regalo del crédito, su sede de Santa María la Blanca; la Junta de Comunidades presidida por Bono les hizo otro regalo, el proyecto de remodelación de la plaza del mismo nombre que le da entrada. En esa tesitura me asombró la actitud del arquitecto municipal de Toledo cuando en la Comisión de Urbanismo de ese ayuntamiento,  protestó enérgicamente porque él no había sido el autor del proyecto. Solo él se creía autorizado a diseñar Toledo.

No es una cuestión ideológica lo que aquí se plantea, por más que la izquierda pretende lo contrario, es una cuestión de eficiencia. De que se presten los servicios sin necesidad del expolio tributario a que nos tienen sometidos. Y esto lo sabe la izquierda. Lo que ocurre es que la gestión pública les viene a ellos muy bien, para cumplir su sacrosanto objetivo: vivir del Estado lo mejor posible. ¡¡Guerra colócanos a tóos!!

sábado, 31 de agosto de 2013

..Y AHORA SÍRIA



Reconozco mi incapacidad para entender la dinámica del mundo musulmán. Ése afán de matarse entre ellos y a los que pillan de los alrededores, en orden a no se sabe que criterios de carácter teológico, me perece carente de todo lógica. Esa actitud parece mas propia del  fanatismo que hace mucho tiempo abandonaron otra confesiones religiosas, entre ellas el cristianismo.
No creo que haya confesión alguna que justifique la muerte de nadie, ni el martirio de los propios, sobre todo cuando se busca ex profeso. No creo que haya confesión alguna que tuviera en sus orígenes la maldad, la muerte, la opresión o la injusticia. No creo que los profetas que dieron origen a estas confesiones, tuvieran en su fuero interno otro fin que la riqueza espiritual, la justicia, y sobre todo la defensa de la vida. 
Históricamente ha ocurrido que las confesiones religiosas han sido motivo, o pretexto, para todo tipo de desmanes, generalmente orientados a conseguir el poder. Resultan incomprensibles episodios de la Iglesia Católica, si no son vistos desde la óptica de la ambición humana por la riqueza y por el poder. Sobre todo porque la primera conduce a la segunda. Las grandes construcciones religiosas, las obras de arte que las adornan, la riqueza que realza su belleza, no tiene como objetivo realzar la grandeza de Dios, Él ya es grande por definición. Ese derroche solo tiene el objeto de hacer sentir a los feligreses el poder de los representantes de esa Iglesia.
Solo la cultura y la información han ido sacando a los deudos de las distintas confesiones religiosas de su dependencia absoluta, para pasar a ser un aspecto de la vida más o menos importante, pero en todo caso, perteneciente al ámbito personal o familiar. Y a mi juicio esa es la gran batalla que se está produciendo en el mundo musulmán.
En el mundo musulmán se están enfrentando dos tendencias, los que quieren adaptar sus creencias a los cambios de los tiempos, y aquellos que quieren seguir anclados en el siglo XII.  No creo sea tanto un problema de Chiitas o Sunitas, cuanto de quienes quieren mantenerse en el pasado, so pretexto de una pretendida pureza teológica, y los que quieren poder vivir una vida adecuada a los tiempos que corren. Todos con la sana intención de acaparar el poder. 
Dudo que el talibán que mata a una chica por enseñar a leer, desprecie el medicamento que le ofrezca una enfermera para quitarle el dolor de muelas, o una operación a corazón abierto en un quirófano supermoderno, cirujanas incluidas, que le pueda salvar la vida. Solo se trata  de alardes de poder: bien sea sobre las mujeres que quieren enriquecerse con la cultura, o contra una comisaría de policía, como exponente uniformado de respeto a leyes de carácter civil, con un coche bomba.
Se trata de dejar claro quién manda. Luego, eso se puede justificar con interpretaciones del Corán, con los suras, o las aleyas; pero lo que se pretende no es la salvación de las almas, sino la permanencia en el poder.
Se ha visto claro en Egipto, cuando llegaron los Hermanos Musulmanes, en vez de gobernar para todo los egipcios, se dedicaron a poner piedrecitas para montar su parcela teocrática. Pero en ese país había la suficiente tradición de modernidad para pararles en seco. Magnífico pretexto para un ejército que es un estado dentro del propio estado egipcio. Otro pretexto.
En Turquía  Erdogán, anda con más tiento, por la tradición laica del estado creado por Ataturk, y por la presencia de un ejército de una importancia estratégica, para Occidente, muy importante. Lo de crear piscinas separadas para distintos sexos en las olimpiadas, tiene toda la pinta de ser un guiño a la galería, que demuestra las dificultades para hacer reformas de más calado. Y de paso quitarse de encima unas olimpiadas que supondrían una invasión de modernidad que este señor no parece desear.
Por eso no creo en las bondades de la llamada "primavera árabe". Se están produciendo levantamientos contra regímenes totalitarios, bien es cierto; pero para ser sustituidos por otros a los que no se ve claro vayan a ser mejores que los que estaban.
Y en medio de ese batalla campal el pueblo llano que seguro que les da lo mismo los chiitas que los sunitas. Que solo desean vivir en paz, disfrutando de sus creencias religiosas sin que tengan necesariamente que ser motivo de muere y miseria.
Pero lo que es inconcebible es que Occidente se meta en esos avisperos, para poner orden. El gaseo de los civiles sirios, siendo un acto reprobable, no lo es menos que las muertes de miles de personas  que a diario son víctimas del hambre ante la indiferencia occidental. ¿cómo se justifica el rigor de Occidente en el caso de Siria?. El mismo Occidente que mantiene el status quo en numerosos países, donde sus ciudadanos carecen de todo, mientras hacen sustanciosos negocios con los déspotas que les gobiernan.
Ya escribí en este blog sobre las razones de las intervenciones en Libia y Mali: la protección de los intereses de Francia en el área económica del franco C.F.A.  Me temo que lo de Siria sea algo parecido. 
Al final, posiblemente, el problema para los habitantes de estos países, estén en uno o en otro bando, sea que la diferencia con respecto al siglo XII solo sea de apariencias.