miércoles, 30 de septiembre de 2009

MISCELANEA

El pasado 23 de septiembre, estuve en Albacete en el acto de presentación del libro de poesía “MI VIAJE A TU LOCURA”. Su autor, Lucrecio Serrano, es amigo y compañero de fatigas en las Cortes de Castilla la Mancha. Lucrecio, autor de varios libros de poesía, en éste, que es consecuencia de un viaje a Tierra Santa, se crece y como de poesía mística se trata, podríamos decir que le pasa como a San Juan de la Cruz, que “voló tan alto, tan alto, que a la caza le dio alcance”, porque en este libro Lucrecio vuela alto. Sorprendió a los múltiples asistentes, en su mayoría parroquianos de La Purísima, la ausencia de cualquier representante del partido.
Es cierto que Barreda prologó el libro, pero no es menos cierto que cuando Barreda no era presidente, pero si lector de poesías, intercambiaba con Lucrecio lecturas y experiencias al respecto. Lo mismo que hacía con Fernando la Mata, otro aficionado al arte de Calíope. Yo fui testigo de sus aficiones, y no cabe ver ninguna otra intención que la de la afinidad intelectual. Los que dieron la consigna, sin duda se equivocaron.
En aquel acto saludé a Paco Pardo, presidente de las Cortes, y le felicité por la diligencia de los servicios de la Cámara que a las pocas horas de celebrado el debate del Estado de la Región, ya estaba colgado en la página Web de las Cortes. Me dijo que en esa página había un link que permitía seguir los debates de plenos y comisiones en directo. El jueves por la mañana había pleno y decidí probar el invento. La experiencia fue de lo más fructífera, no por la cuestión tecnológica, sino porque pude presenciar el repaso que Marcial Marín le daba a la “marisabidilla” y Consejera de Hacienda María Luisa Araujo.
María Luisa se ha pasado los últimos diez años presumiendo, con su tradicional soberbia de funcionaria aventajada, de la “Triple A” de la agencia Moodis en época de “vacas gordas”; pero no ha aguantado ni una semana de “vacas flacas”. La crisis ha descubierto su verdadera incompetencia, la que muchos denunciamos en su día, y que nos coloca en posiciones de ridículo nacional. Marcial se lo dejó muy claro.
Como comenté anteriormente me he leído al completo el Debate del Estado de la Región, si…si, completo. No pude verle, con lo que no puedo opinar de la expresión corporal de los intervinientes, cuestión esta importante en este tipo de confrontaciones, pero por la letra de lo que allí se dijo tengo que manifestar que el salto de María Dolores con respecto al año anterior ha sido espectacular. Creo que superó a un Barreda, que no supo salir de la foto del Pacto por Castilla la Mancha, y de los “cotilleos” A pesar de las ventajas de las que dispone el presidente en este tipo de debates, María Dolores le puso “entre las cuerdas” en más de una ocasión. Le falto el “I habe dream”, tocar el corazón, pero todo llegará.
A Barreda en este ocasión le salvaron los medios, que reconocieron la “subida” de María Dolores, pero no su ventaja: “Barreda ha ganado el debate pero en esta ocasión ha habido partido” dijeron algunos. Le salvaron, sobre todo, los medios que presumen de ser afines a nosotros, merced a los supuestos “buenos oficios” de algunos que llenan nuestras listas, y que presumen de una “fuerza” en esos medios, que por lo que se ve no da ni para reconocer la verdad.

P.D..- Ya hay que ser cateto para criticar la elección del gewüztraminer de Viñas del Vero, sumado al Summa Varietalis del Marqués de Griñón.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

FILÓSOFOS

Los hombres siempre hemos necesitado para vivir referentes morales. Líderes que en el ámbito de las ideas nos indicaran el camino a seguir.
Magos o hechiceros en un principio, que posteriormente devinieron en sacerdotes de mil y una religiones politeístas, en el mayor de los casos, para transformarse con el tiempo en los dirigentes de las religiones monoteístas más conocidos por todos nosotros por ser los que en los últimos siglos y todavía en la actualidad han estado presentes en los avatares de nuestra historia pasada y presente.
A la vez, paralelamente, los filósofos han desarrollado su liderazgo en este campo, sin lugar a dudas, muy importante. A veces complementando el liderazgo de los religiosos, a veces en franca confrontación con ellos, pero siempre en el reducido ámbito del elitismo intelectual o académico.
Pero en el siglo XVIII se da un salto cualitativo cuando determinados filósofos, en ocasiones llamados también intelectuales, pasan del campo de las ideas al ámbito social, es decir no solo plantean sus teorías filosóficas sino que, pasando a la acción, intentan implementarlas en la sociedad, con lo que irrumpen en el campo del liderazgo moral en franca competencia con los ministros de las distintas iglesias. Y ganan la batalla.
Las teorías de Rousseau, Mark, Bertolt Brecht, Russel, Sartre, invadieron las calles y las mentes de millones de ciudadanos, y si bien es verdad que con el tiempo se revelaron como rotundos fracasos, en ocasiones dando lugar a los episodios más funestos de la historia de la humanidad, cumplieron un objetivo: Desplazar a los dirigentes religiosos del liderazgo social y moral que ostentaron durante siglos.
Es decir en estos dos últimos siglos hemos ido poco a poco pero inexorablemente cambiando ese liderazgo religioso por uno que podríamos llamar civil. No tengo muy claro si para bien o para mal. Hemos sustituidos los obispos sujetos a estrictas normas y cánones que limitan sus funciones, por otros que solo se deben a su interés intelectual, que por muy honesto que sea no deja de ser suyo y personal, y que además no dispone de ningún mecanismo de control a la hora de implementarlo en la sociedad.
Antes teníamos las homilías de los sacerdotes, las pastorales de los obispos y las encíclicas del Sumo Pontífice, hablando del hombre y sus problemas en el mundo que en cada momento le ha tocado vivir. Ahora tenemos a un Al gore metiéndonos el miedo en el cuerpo ¡El infierno!, os suena…, o bien a un Obama que todo lo arregla con un “we can” versus “amén”. No es que sea mucho pero cumplen la función de ilusionar a mucha gente.
Disculpen los que tengan a bien leer estas reflexiones, por tan extenso preámbulo pero es necesario para entender lo que viene a continuación.
Desde hace unos años tengo la sensación de que España se me va de las manos como la arena entre los dedos. No solo es el problema autonómico, ni los gobiernos mejores o peores que nos ha tocado en este tiempo, ni siquiera la crisis económica, con lo que esta pueda tener de cruel para mucha gente, no. Lo más grave es que veo al pueblo español perdido en una nube de egoísmo, mediocridad, falta de coraje, pasota, y lo que es más grave no queriendo levantar la vista del suelo por la convicción de que no le va a gustar lo que tiene que ver. Da la sensación de que tenemos la certeza de dirigirnos a un abismo y nadie hace nada por evitarlo.
España en definitiva necesita un filósofo, necesita un líder moral, necesita de alguien que desarrolle una idea que enganche en las mentes de los españoles, nos ponga en marcha y nos saque del estado de postración moral en la que nos encontramos.
Y para colmo de males, Savater se pone a escribir novelas… y encima le dan el Planeta.

ARMA VIRUMQUE CANO

Canto a las armas y a los héroes, dice la Eneida de Virgilio en el comienzo del libro primero. No es que quiera redactar un poema épico, pero traigo esas estrofas a colación porque sí creo necesario “cantar” a aquellos que se esfuerzan, que luchan, que se entregan, que se arriesgan y que incluso llegan a perder en el afán de esa lucha bienes preciados y queridos. Aquellos que lo dan todo por conseguir un objetivo, como Eneas hizo, hasta llegar a Italia y sembrar la semilla de lo que llegaría a ser el Imperio Romano.
Me hice el firme propósito de no escribir en estas vacaciones sobre cosa alguna que remotamente tenga que ver con la Política. Lo conseguí, pero haciendo no pocos esfuerzos. Cometí el error de no dejar de comprar la prensa diaria, pero llegados a estas fecha no tengo por menos que, aunque sea a toro pasado, escribir sobre algunas de las perlas de este verano.
Escuchas, vejaciones a militantes, persecuciones de fiscales y policía. Todo configura un estado de cosas que lo que realmente retratan es el poco peso que tiene nuestro partido en el conjunto de la sociedad.
¿Alguien se imagina semejantes atropellos si al día siguiente de haberse producido todos esos hechos, los militantes que llenas nuestros mítines y nuestros listados, se concentraran ante la comisaría, delegación del gobierno o fiscalía correspondiente, aunque solo fuera para abuchear a los pancistas de turno?
Yo creo que no. El problema es que las agresiones al PP salen gratis. Si además tienen la remuneración del PSOE no faltarán voluntarios para llevarlas a efecto, pero lo más grave es que contra esa situación no seríamos capaces de movilizar a media docena.
Valga como ejemplo una anécdota que se produjo en una cena de Navidad en el Senado. El entonces Portavoz del Grupo, Estaban González Pons, quiso dar la palabra a los empleados del Grupo, en un gesto de razonable confraternización, en la persona del empleado con más antigüedad, y aquel hombre aprovecho la ocasión para decir que él no debía nada al PP sino a Don Juan de Arespacochaga, que era quien le había colocado en el Grupo, y del que había sido su mayordomo.
Posteriormente el día del 11-M en ese mismo Grupo, una secretaria de las que no hay “Padre de la Patria” que haya conseguido que le hagan una mala fotocopia, dijo: “Es que Aznar nos ha metido en la guerra de Irak, y ahora nos están matando a los trabajadores”. Eso, en el mejor destino que pueda tener trabajador alguno del PP. Estas anécdotas da una idea del grado de pertenencia que tienen las personas que de una manera más nítida dependen del partido.
No niego las escuchas, pero habría que preguntarse cuál es el nivel de compromiso, y en consecuencia, de seguridad dentro de un partido, en el que sus estructuras administrativas y políticas se configuran bajo los criterios del último que llega al “cortijo”. Cuando además estos criterios, por desgracia, solo tienen un denominador común: Huir de las personas de reconocida lealtad, huir de las personas con dilatadas carreras y espléndidas “hoja de servicios”, huir de la experiencia y del conocimiento. Rechazar en definitiva cualidades que, en su conjunto, conformarían un cuerpo social y político sólido, estructura imprescindible para cualquier organización que se precie.
En nuestro partido, so pretexto de que el líder necesita su equipo, se justifican todo tipo de caprichos tanto a la hora de nombrar, como a la hora de prescindir de las personas que deben asumir responsabilidades. Esta forma de actuar ha llenado nuestra organización de sobrevivientes y redivivos expertos en el arte del doblez, cuando no de la felonía. Fieles a tantos que al final no lo son más que a ellos mismos.
En este caldo de cultivo, adquiere un papel de primer orden las relaciones con los medios de comunicación. Todo “sobreviviente” sabe perfectamente que éste es un campo que no se puede dejar de la mano. Hay que tener una buena “cuadra” de amigos en los medios que ponderen sus actuaciones y que, llegado el caso, descalifique o silencie las del compañero que pueda hacerle sombra. El problema es que esto se paga, y se paga con filtraciones.
¡Hay que buscarse la vida!, y más cuando, como dicen algunos que están arriba: “esto es política… y en política todo vale.
Pues eso.
En todo caso me consta que en el partido hay buena gente que, a pesar de las dificultades, siguen luchando por él. A ellos va dedicado el verso con el que comienza el artículo… que bien se lo merecen.

martes, 28 de julio de 2009

ESPAÑA DE VACACIONES

Con las vacaciones a la vista, no tengo por menos que despedirme hasta el próximo curso, no sin antes hacer la obligada recapitulación de lo que han sido los últimos meses en la política nacional y regional, y el balance no puede ser más desastroso.
En la región nos despedimos con el informe del Banco de España sobre la Caja de Castilla la Mancha, no es que diga nada que ya no supiéramos, pero puesto negro sobre blanco por la más alta instancia financiera, dirigida por una persona nombrada por el PSOE, supone un correctivo a los socialistas de la región sin paliativos.
Cuando ayer leía la noticia no tuve por menos que acordarme de la consejera Araujo, la “listilla” de la Junta que mientras presumía de las “triple A” de la agencia MUDIS, dejaba que su compañero de partido, repartiese entre los ricachones y amigos socialistas de la región, los caudales que los castellano-manchegos habían ahorrado durante generaciones de sudor, trabajo y privaciones.
Para variar, la dignidad hidráulica salvada “in extremis” por dos ciudadanos "de por Talavera", que llevaron cogidos de las orejas a los dos partidos más fuertes de la región a una manifestación que escasamente sirvió para que algunos se lavaran la cara. Dejando claro el entreguismo de los políticos de la tierra y que el futuro del Tajo es hoy más negro que nunca.
El paro y el cierre de empresas ha sido el denominador común en toda España pero espacialmente en Castilla la Mancha. Nuestra región muy sensible al sector de la construcción ha pagado más que ninguna otra su desplome.
A nivel nacional las cosas no pueden haber ido peor, no estoy hablando solamente de la crisis económica y de la inacción de un gobierno de incapaces parapetados en declaraciones grandilocuentes tejidas en una semántica pueril de obrerismo irredento, que no esconde otra cosa que las miserias de unos pequeño-burgueses que se resisten a reconocer que sucumbieron a las mieles del capitalismo hortera, que siempre criticaron y que fue la peana que utilizaron para encaramarse en el poder.
No, me estoy refiriendo a la destrucción sistemática de todo lo que España ha sido y representado en los últimos siglos:
El viaje a Gibraltar del memo más grande que nunca haya dado la diplomacia española. Habría que remontarse al ridículo que Carlos IV y su hijo Fernando VII hicieron ante Napoleón en Bayona, para encontrar un referente histórico de tan grotesca ocurrencia.
Me estoy refiriendo a la postración del gobierno ante los “nuevos ricos” de Esquerra, que no caben en sí de la “patada en los huevos” que nos han dado a todos los españoles.
Estoy hablando de la soberbia de un engreído que no ha asumido que es producto de mil casualidades funestas y de la intención de los barones de su partido de poner “al más tonto de la clase”, y no tiene la más mínima idea de lo que es un hombre de estado ni cree hacerle falta saberlo.
Por qué no hablar de la puesta en servicio de todo un Estado: Gobierno, Justicia, Policía, Bancos, Instituciones, y de principios fundamentales: Libertad, Derechos, Seguridad etc. a las necesidades políticas de los socialistas con Zapatero a la cabeza.
Como no hablar de la injusticia que representa que casi la totalidad de los parados en España sean consecuencia de la falta de competitividad de nuestras empresas, lastradas por unos gastos que solo sirven para financiar la voracidad de una administración insaciable, y las prebendas de los que tienen empleo fijo.
Pues bien, por si todo esto no fuera suficiente, los ciudadanos españoles nos encontramos que nuestra única tabla de salvación que debería ser la oposición está haciendo agua por todas partes. Un partido sin proyecto, sin mensajes, sin contenidos y casi siempre a remolque de los acontecimientos, dirigidos por una pléyade de funcionarios aventajados que saben menos de política que cualquier concejal de pueblo. Un partido que contempla de brazos cruzados la demolicion, por parte de Zapatero, de los principios que han inspirado toda nuestra acción política y nuestra razón de ser como partido. No se explica de otra manera los datos de la última encuesta del CIS.
Con este plan no me extraña que millones de españoles hayan decidido sentarse en la cuneta de la desesperanza, solo pendientes de resolver sus propios problemas, dado que en España ya no hay proyectos colectivos por los que luchar, incluso por los que merezca la pena sacrificarse.
¡¡Vuelve Aznar!!

lunes, 13 de julio de 2009

QUE POCO DURA LA ALEGRÍA EN CASA DEL POBRE


Poco dura la alegría en la casa del pobre. No habíamos terminado de disfrutar los resultados electorales de las últimas Europeas, y vaya la que tenemos montada a cuenta de Bárcenas, Camp y demás compañeros mártires.
Hace unos días viendo una película ambientada en los años del Macartismo, me sorprendió, la exquisitez de aquella policía a la hora de grabar las escuchas telefónicas: Cuando hablaba cualquier miembro de la familia que no fuese el que era objeto de la investigación, no solo no se grababa la conversación, sino que incluso no se escuchaba; solo cada tres minutos se metían de nuevo en la línea telefónica para hacer un seguimiento de su desarrollo. Incluso no grababan a la persona objeto de la escucha si habla de cosas distintas de las que eran materia de investigación.
En España, ya sabemos, que las escuchas te las monta el CNI para ver si la empleada doméstica habla con el novio, lo que da una idea de la seriedad con que en nuestro país se administran estas cosas… y que las grabaciones magnetofónicas no sirven, y si no que se lo pregunten al “padre coraje” que grabó la confesión del asesinato de su hijo y el juez no las dio por válidas
Digo todo esto porque el caso Gürtel, y sus múltiples ramificaciones, son consecuencia de una denuncia interesada, con unas grabaciones como toda prueba y del uso indebido de una prerrogativa judicial que en modo alguno puede servir para tenerte pinchado el teléfono dos años para ver qué es lo que pillamos ¿Qué ciudadano, incluidos jueces, obispos, altos cargos, consejeros de grandes y pequeñas empresas, fuerzas del orden, militares del cualquier grado, y condición, catedráticos, etc. aguantaría semejante radiografía.
Este caso es producto de la actitud inquisitorial de un personaje que hace mucho tiempo se declaró incompatible para juzgar cualquier caso que tenga algo que ver con el interés público. Solo magistrados impolutos, independientes de todo interés político o personal, pueden emitir sentencias sobre cuestiones que afectan al Común, y estas condiciones no las cumple el juez que instruyó el caso ni alguno de sus colaboradores en la Policía.
El PP está siendo víctima de una persecución policial, que cuenta con claros precedentes en el caso Bono, los casos de Canarias, o en el caso Matas, y esto no puede quedar sin respuesta por parte del PP. A estas actitudes no se les puede dar marchamo democrático, ni mucho menos el beneficio de la duda. Van a por el PP a cualquier costa y para esto no sirven los paños calientes. Les conocemos, sabemos que son capaces de todo.
La clave está en la actitud de un partido que ha puesto España y sus instituciones en almoneda, y cuando los servicios se pagan bien, nunca faltará un juez dispuesto a echar una mano con tal de ascender, o un policía capaz de coger un atajo para lo mismo, y de ahí para abajo todo lo que quieran.
Entiendo, por tanto, la actitud de los implicados en estos casos, y sin embargo me preocupa el guirigay que tenemos montado a su cuenta, y de esto no tienen la culpa ni los jueces ni los policías. Que Génova sea el altavoz de nuestros propios problemas demuestra, la fragilidad de nuestra organización, y la poca cohesión de los que allí moran ¿Qué hubiera quedado de nosotros si hubiésemos tenido que hacer frente a los casos del PSOE? Simplemente hubiésemos desaparecido.
Ese es nuestro gran problema, no hay empresa, esto ya lo he dicho más de una vez, y no dejaré de repetirlo hasta la saciedad, y no hay empresa porque nuestra organización es fruto de demasiadas ocurrencias, donde la arbitrariedad es campo abonado para el medro de amiguetes y demás fauna de pasillos, antedespachos y gabinetes, donde el valor político no solo no se tiene en cuenta sino que se desprecia. Donde el servicio a mí mismo y al jefe está siempre por encima del servicio al Partido. ¿Cómo nos pueden sorprender determinadas actitudes de algunos de los implicados, cuando son esas actitudes las que ordenan toda nuestra pretendida acción política?.
Me indigna el trato que desde determinadas instancias se da a nuestro partido, pero me indigna más el trato que le damos nosotros mismos. Lo primero no lo podemos evitar, pero lo segundo está en nuestras manos poderlo cambiar.

martes, 7 de julio de 2009

GUADALAJARA 2009

Creo tener algún derecho para hablar, con cierto conocimiento de causa, sobre el incendio de Guadalajara, aunque no sea más que por el hecho de haberme pasado todo el mes de agosto del año 95 metido en la comisión de investigación del mencionado incendio, amén de haber leído miles de folios de informes sobre el particular, nunca he leído tanto sobre una sola cosa. De hecho, junto con Lucrecio Serrano y José María Brís, fui el redactor, del documento de Conclusiones que presento el Grupo Parlamentario Popular en aquella comisión. http://www.documentosblogbenayas.blogspot.com/ .
Veo día a día como el caso sigue “caliente”, no ya por los acontecimientos judiciales que se están produciendo sobre la causa en marcha, lo cual sería lógico, sino por las continuas meteduras de pata del PSOE en este caso. Desde el primer día no dieron una. No la dieron a la hora de afrontar la extinción del incendio y no la están dando a la hora de administrar sus consecuencias.
La última es significativa, ellos no contaban con el varapalo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla la Mancha, por la ocurrencia de interferir desde las Cortes Regionales las decisiones que se deban tomar en el juzgado de Sigüenza. Los tiempos han cambiado, ya pasó a la historia aquellos comportamientos del alto tribunal siempre al auxilio de los intereses políticos de PSOE.
Pretender apartar de las responsabilidades de ese incendio a los políticos y funcionarios es una simpleza que por sí misma demuestra la desorientación del PSOE en este caso. Hay una responsabilidad clara de ambos agentes y sin embargo no veo tan clara la responsabilidad de unos excursionistas que hicieron fuego donde la Administración había dispuesto que se pudiera hacer. El cambio de criterio de la propia Administración prohibiendo el fuego a partir de esa fecha demuestra claramente su error de principio. Podrían, en todo caso, los políticos de la Junta asumir íntegramente las responsabilidades, cubriendo de esa manera la responsabilidad de los funcionarios, pero no lo harán porque sería romper un matrimonio de conveniencia que lleva funcionando demasiado tiempo.
En Castilla la Mancha desde el principio de los tiempos se ha producido una simbiosis, y como tal interesada, entre políticos y funcionarios, en la que los funcionarios disponían de “barra libre” siempre que el PSOE ganara las elecciones. Ese criterio quedó claro en la comisión:
La organización de la extinción no se estructuraba de acuerdo a criterios técnicos de eficacia en la gestión del incendio, sino a criterios políticos de conveniencia administrativa, de reparto de parcelas de poder donde cada jefe tuviese su finca. De hecho el centro de Urgencias y Emergencias -112- que funcionó muy bien como centro de coordinación en otras catástrofes, en esta, quedó descolgado merced a esos repartos de poder administrativo. La coordinación se llevó desde la Delegación Provincial de Medio Ambiente de Guadalajara donde, por ejemplo, no había ni las líneas de teléfono ni el personal suficiente para atender el aluvión de llamadas que se produjeron aquellos días. Por eso a aquel incendio le llamaron “el incendio de los móviles”, pero el problema es que la cobertura en la zona dejaba mucho que desear.
Se produjeron errores que no se hubieran dado con una dirección técnica colegiada: Hubo un cierto divismo de la dirección del incendio con claros errores en el planteamiento inicial. Aquel no era, como se dijo, un incendio de máquinas, rechazando todo tipo de ayudas que se ofrecieron desde distintos puntos, no movilizando ni siquiera los retenes que se tenían disponibles. El problema es que las máquinas -buldócer de cadenas- deben ser transportados en góndolas, lo que impide su disponibilidad inmediata. Se perdió un tiempo precioso esperándolas. Solo el concurso la tarde del domingo de los retenes de Cuenca, con un nuevo director de extinción de aquella misma provincia, un ingeniero de montes competente, capaz, sencillo, pero eficaz, hizo que aquella noche se frenara el incendio en las puertas del Parque Natural del Alto Tajo, hasta ese momento solo se dieron “palos de ciego”.
El documento de conclusiones al que hago referencia en el primer párrafo, es una buena guía para conocer el cúmulo de errores y la falta de organización y medios que se pusieron en evidencia en el desarrollo de aquella catástrofe. No sé si todo aquello debería traer consecuencias penales, no se las deseo para ninguno de los implicados, pero sí debería tener consecuencias políticas más allá de las que se han depurado y por supuesto administrativas.
La simbiosis políticos-funcionarios en Castilla la Mancha ha funcionado a conveniencia de las dos partes. Al PSOE le ha ido muy bien y a determinados funcionarios también. Para ello solo ver la progresión de algunos de los que intervinieron en el caso que nos ocupa. En consecuencia es lógico que las responsabilidades que se pudiesen derivar de este caso sean también compartidas.

lunes, 29 de junio de 2009

DOROPHAGOI

Ya Hesiodo en el siglo VIII a.c. en su obra los Trabajos y los Días, hablaba de los reyes “devoradores de regalos” –dorophagoi-, haciendo referencia a sus sentencias poco rectas.
Es decir hace dos mil ochocientos años, en la Antigua Grecia, este escritor contemporáneo de Homero, ya denunciaba los regalos como una práctica poco recomendable.
Digo todo esto porque en los últimos tiempos, la clase política está siendo objeto de una campaña de censura con los regalos como telón de fondo. Se reprueban, como hacia Hesiodo, estas prácticas por entender que pueden ser origen de comportamientos interesados, o cuando menos de juicios poco objetivos.
Y no les falta razón, el problema está en la naturaleza un tanto diabólica del regalo. En el regalo pueden confluir dos cualidades contradictorias: Por una parte puede ser consecuencia de un agradecimiento sincero, o incluso de un reconocimiento también sincero que no busca otro objetivo que manifestarse por parte del que regala. Algunos son producto de la costumbre y se hacen sin más. Pero también puede tener como objetivo influir en la voluntad del político en orden a conseguir determinados objetivos que por lo general serán difusos y poco confesables.
En todo caso el político, de buena fe, se encuentra entre la tesitura de rechazar un presunto soborno, cosa que muchos harían sin mayor problema, o bien quedar como un antipático desagradable. Este es el dilema al que nos enfrentamos ¿Cuál es su solución?
La más fácil sería prohibir los regalos. Ya se prohibió a los médicos de la Seguridad Social recibir regalos de los laboratorios farmacéuticos. Otra solución sería prohibir los regalos por encima de un determinado valor. O que los regalos los recibieran las instituciones, no las personas. También podría decidirse que los regalos se declarasen en el registro de intereses que todos los diputados, alcaldes o concejales, tienen en sus respectivas instituciones. Otra solución sería que se publicaran en los Diarios Oficiales. Como se puede ver hay muchas maneras de poner coto a estas prácticas.
Las soluciones son muchas, si hubiese voluntad de hacerlo, pero no se hace porque el regalo es la “gabelita” que te hace salir de la mediocridad, que te hace disfrutar de ese bien que tú nunca podrías disfrutar aunque pudieses pagarlo. Porque tú no puedes comprar determinado reloj si previamente no compras otro para la señora, o no puedes tener determinado capricho si previamente no le compras la moto al niño que te viene dando la brasa desde que cumplió los dieciséis años, o no es lo mismo ir a Estambul si te lleva la agencia de viajes de la esquina que si lo haces invitado por CCM. Todo esto se configura como una suerte de remuneración en especie, irregular pero constante. Si fuera una cosa puntual no tendría mayor problema, la cuestión es que la cosa se ha desmadrado y ha dejado de ser una cuestión puntual para normalizarse hasta límites que sobrepasan, no ya lo razonable, sino lo moralmente aceptable, y en la que muchas empresas se ven obligadas a entrar si no quieren quedarse en la cuneta.
A tal punto llega el asunto, que si se pusiera coto a esta práctica, se daría lugar a una crisis muy seria en determinados sectores comerciales, sobre todo los de marcas exclusivas, que verían mermadas seriamente sus ventas. No digamos el sector de hostelería, viajes y demás acontecimientos folklóricos. Y por supuesto el que recibiría un palo sin precedentes sería el sector dedicado a las cestas de Navidad. Yo muchas veces me he preguntado: ¿Donde meterán tanta cesta? Porque hace falta mucho espacio para dar cabida a la inundación de presentes que algunos políticos reciben en esas fechas.
A tal extremo llega la desproporción que muchos de los regalos son puros intercambios, donde yo te regalo, a costa de la institución a la que pertenezco, en el convencimiento de que tú vas a hacer lo mismo desde la tuya. En este sentido es paradigmático el caso de las empresas públicas donde los gastos para estos menesteres, son para echarse las manos a la cabeza, cuando en estas empresas es donde menos se justifican, en la medida en que, por su naturaleza, tienen el amparo de la Administración. Sería interesante, por ejemplo, conocer los regalos que hacía CCM. Me consta que ha habido “puñaladas” para ocupar determinados puestos por la sola remuneración del viaje o el regalo, que solían prodigarse en esa entidad.
Incluso hay regalos obligados por las circunstancias, por ejemplo: Supongamos que un político se está haciendo una casa y compra los materiales o su equipamiento en empresas que a su vez tienen contratos o subvenciones de la institución que dirige el político. ¿Qué puede hacer ese empresario? Muy sencillo dárselo “arreglado de precio”, cuando no regalándoselo con aquello de “hombre faltaría más”. Vamos que lo de “la collares” con los joyeros, se repite a diario, en la actualidad.
Por todo ello no sé por qué el escándalo que se está armando por los regalos a los políticos, cuando todo el mundo está al cavo de la calle de esta cuestión. Si por algún sortilegio se les cayera al suelo todo lo que los políticos y altos funcionarios llevan puesto cuyo origen es el regalo, se llenaría el suelo de relojes, plumas, corbatas, maletines; algunos se quedarían en ropa interior. Lo peor es que a algunos se les caería la casa encima.
¡Qué poquito hemos cambiado en tres mil años!