lunes, 29 de junio de 2009

DOROPHAGOI

Ya Hesiodo en el siglo VIII a.c. en su obra los Trabajos y los Días, hablaba de los reyes “devoradores de regalos” –dorophagoi-, haciendo referencia a sus sentencias poco rectas.
Es decir hace dos mil ochocientos años, en la Antigua Grecia, este escritor contemporáneo de Homero, ya denunciaba los regalos como una práctica poco recomendable.
Digo todo esto porque en los últimos tiempos, la clase política está siendo objeto de una campaña de censura con los regalos como telón de fondo. Se reprueban, como hacia Hesiodo, estas prácticas por entender que pueden ser origen de comportamientos interesados, o cuando menos de juicios poco objetivos.
Y no les falta razón, el problema está en la naturaleza un tanto diabólica del regalo. En el regalo pueden confluir dos cualidades contradictorias: Por una parte puede ser consecuencia de un agradecimiento sincero, o incluso de un reconocimiento también sincero que no busca otro objetivo que manifestarse por parte del que regala. Algunos son producto de la costumbre y se hacen sin más. Pero también puede tener como objetivo influir en la voluntad del político en orden a conseguir determinados objetivos que por lo general serán difusos y poco confesables.
En todo caso el político, de buena fe, se encuentra entre la tesitura de rechazar un presunto soborno, cosa que muchos harían sin mayor problema, o bien quedar como un antipático desagradable. Este es el dilema al que nos enfrentamos ¿Cuál es su solución?
La más fácil sería prohibir los regalos. Ya se prohibió a los médicos de la Seguridad Social recibir regalos de los laboratorios farmacéuticos. Otra solución sería prohibir los regalos por encima de un determinado valor. O que los regalos los recibieran las instituciones, no las personas. También podría decidirse que los regalos se declarasen en el registro de intereses que todos los diputados, alcaldes o concejales, tienen en sus respectivas instituciones. Otra solución sería que se publicaran en los Diarios Oficiales. Como se puede ver hay muchas maneras de poner coto a estas prácticas.
Las soluciones son muchas, si hubiese voluntad de hacerlo, pero no se hace porque el regalo es la “gabelita” que te hace salir de la mediocridad, que te hace disfrutar de ese bien que tú nunca podrías disfrutar aunque pudieses pagarlo. Porque tú no puedes comprar determinado reloj si previamente no compras otro para la señora, o no puedes tener determinado capricho si previamente no le compras la moto al niño que te viene dando la brasa desde que cumplió los dieciséis años, o no es lo mismo ir a Estambul si te lleva la agencia de viajes de la esquina que si lo haces invitado por CCM. Todo esto se configura como una suerte de remuneración en especie, irregular pero constante. Si fuera una cosa puntual no tendría mayor problema, la cuestión es que la cosa se ha desmadrado y ha dejado de ser una cuestión puntual para normalizarse hasta límites que sobrepasan, no ya lo razonable, sino lo moralmente aceptable, y en la que muchas empresas se ven obligadas a entrar si no quieren quedarse en la cuneta.
A tal punto llega el asunto, que si se pusiera coto a esta práctica, se daría lugar a una crisis muy seria en determinados sectores comerciales, sobre todo los de marcas exclusivas, que verían mermadas seriamente sus ventas. No digamos el sector de hostelería, viajes y demás acontecimientos folklóricos. Y por supuesto el que recibiría un palo sin precedentes sería el sector dedicado a las cestas de Navidad. Yo muchas veces me he preguntado: ¿Donde meterán tanta cesta? Porque hace falta mucho espacio para dar cabida a la inundación de presentes que algunos políticos reciben en esas fechas.
A tal extremo llega la desproporción que muchos de los regalos son puros intercambios, donde yo te regalo, a costa de la institución a la que pertenezco, en el convencimiento de que tú vas a hacer lo mismo desde la tuya. En este sentido es paradigmático el caso de las empresas públicas donde los gastos para estos menesteres, son para echarse las manos a la cabeza, cuando en estas empresas es donde menos se justifican, en la medida en que, por su naturaleza, tienen el amparo de la Administración. Sería interesante, por ejemplo, conocer los regalos que hacía CCM. Me consta que ha habido “puñaladas” para ocupar determinados puestos por la sola remuneración del viaje o el regalo, que solían prodigarse en esa entidad.
Incluso hay regalos obligados por las circunstancias, por ejemplo: Supongamos que un político se está haciendo una casa y compra los materiales o su equipamiento en empresas que a su vez tienen contratos o subvenciones de la institución que dirige el político. ¿Qué puede hacer ese empresario? Muy sencillo dárselo “arreglado de precio”, cuando no regalándoselo con aquello de “hombre faltaría más”. Vamos que lo de “la collares” con los joyeros, se repite a diario, en la actualidad.
Por todo ello no sé por qué el escándalo que se está armando por los regalos a los políticos, cuando todo el mundo está al cavo de la calle de esta cuestión. Si por algún sortilegio se les cayera al suelo todo lo que los políticos y altos funcionarios llevan puesto cuyo origen es el regalo, se llenaría el suelo de relojes, plumas, corbatas, maletines; algunos se quedarían en ropa interior. Lo peor es que a algunos se les caería la casa encima.
¡Qué poquito hemos cambiado en tres mil años!

martes, 23 de junio de 2009

FREEDOM ESPAÑA

Lo bueno que tienen los blog es que, sin ofender a nadie, uno puede reflexionar sobre lo que le apetezca. Y hoy, después de escuchar las declaraciones de Zapatero, de visita a Cataluña, con motivo de la inauguración de la terminal del aeropuerto del Prat, a mí me apetece reflexionar sobre Cataluña, y los catalanes.
Empiezo por decir que tengo muy claro que una cosa es la opinión de los catalanes y otra muy distinta la de sus representantes, bien sean los de carácter institucional, o bien los que podríamos llamar de carácter social, en todo caso me estoy refiriendo a los que viven de la explotación del hecho diferencial.
Vaya por delante que tengo el mejor concepto de los catalanes que tengo el gusto de conocer, buenas personas que me honran con su amistad. No me importa reconocer que las pocas veces que he visitado Cataluña me he sentido tan cómodo como en cualquier sitio de España.
Pero dicho todo esto para que quede claro que no me mueve ninguna clase de prejuicio, también tengo que decir que estoy hasta el gorro de tanto chantaje histórico emocional. Da la impresión de que uno se tiene que levantar todas las mañanas dando las gracias a Cataluña por permitirnos vivir a su costa.
No es el momento de empezar el debate histórico sobre quién debe más a quién, creo que no terminaríamos nunca, aunque mi opinión es clara: En cualquier sociedad quien más tiene siempre lo hace a costa de quien tiene menos. Y desde luego la situación actual de Cataluña con respecto al resto de España es la más conveniente a sus intereses económicos. Otra cosa es que haya personas que vean su razón de ser en el permanente agravio, explotando un hecho diferencial que solo favorece a sus exclusivos intereses particulares o de partido.
Por todo ello y a fuer de dar la razón a estos vividores del hecho diferencial, pido solemnemente y con toda seriedad la total independencia de España con respecto de Cataluña.
De esa manera, y para empezar me acostaré todas las noches con la conciencia tranquila de no estar explotando a nuestros queridos vecinos. Ya no habrá discusiones con las balanzas fiscales, lo suyo para ellos y lo demás para nosotros, de paso sabremos a ciencia cierta quién da más a quién. Para empezar nos ahorraremos el IVA que recaudan las empresas catalanas cuando venden sus productos en España y que ahora reclaman para sí y obtienen en parte.
Seguro que a partir de ese momento, como ya no tienen ningún “enemigo a las puertas”, empezarán a preocuparse de sus problemas y a pedir cuentas a sus políticos que ahora se van de rositas dado que, los que presumen de tener que preocuparse de la construcción de una patria, no pueden andar entreteniéndose con el PIB el paro u otras zarandajas.
Como ya no habrá imposición del idioma empezarán a aparecer en Cataluña colegios bilingües, donde se podrá estudiar en catalán y en castellano. Como ahora habrá colegios en los que se pueda estudiar en catalán y en inglés. Es decir el castellano dejará de estar perseguido porque no será políticamente rentable.
Desaparecerá el chantaje de los grupos catalanes en el Congreso, que han convertido sus apoyos parlamentarios en moneda de cambio para “pillar” todo lo que se les pone por delante, desvirtuando el primer objetivo de cualquier Parlamento, que es el bien común, para convertirle en el mercado de sus intereses.
Desaparecerá la distorsión que supone que pequeños grupos decidan en cada momento quien será el que Gobierne España, no en función de lo que más interese a los españoles, sino de lo que más les interese a ellos.
Como las pensiones se pagan con las aportaciones de los trabajadores en activo en cada momento, nos ahorraremos las pensiones de todos los jubilados de Cataluña, que seguro son las más altas de España.
El Barcelona solo podrá jugar la liga con ¡el Español! que no deja de tener su gracia.
Cuando lo catalanes no tengan el pretexto de Madrid para justificar sus problemas, no faltarán los que digan que con España estaban mejor. Esos que ahora lo piensan, pero se lo callan porque les va bien.
No es que me haya vuelto loco, es que me molesta vivir con los que se sienten incómodos con mi presencia. Pero me molesta más vivir con los que solo quieren estar a mi lado para lo que les interesa. Con respecto a Cataluña no tengo más compromiso que con aquellos que se sientan a gusto en España. Posiblemente sean muchos, quizá más de lo que nos podemos imaginar, pero sería bueno que de vez en cuando me lo dijeran.
Quizá para que esto ocurra deberíamos empezar a opinar desde España de esta manera, pues nuestros silencios, fruto posiblemente de nuestro complejo, solo hace que reafirmarlos en sus posiciones.
Y por supuesto nada de “unidos por la Corona” y tontunas de esas, que si la Corona pretende algo semejante por mí que se la queden los catalanes, que yo me hago republicano. Bueno, republicano beligerante, que intelectualmente hablando, republicano ya lo soy.

viernes, 19 de junio de 2009

ESPERANDO EL SANTO ADVENIMIENTO

Las elecciones recientemente celebradas, han supuesto un serio varapalo para el PSOE, tan es así, que yo nunca les he visto tan afectados después de unos resultados electorales. La euforia en el PP, razonable por otra parte, puede traer, sin embargo, malas consecuencias, en la medida que se piense que todo está hecho.
Castilla la Mancha es una región ciertamente curiosa en cuanto a resultados electorales se refiere: El PP suele ganar en elecciones de carácter nacional, las municipales se reparten según la ocasión y la provincia de la que se trate, y en las autonómicas todavía tenemos pendiente la primera victoria. Ahora bien, lo único que podemos tener claro es que cualquier resultado electoral tiene su propia dinámica y nada tiene que ver con cualquier otro, incluso en el caso de las elecciones municipales y autonómicas, que se celebran el mismo día.
En consecuencia, sacar conclusiones es más que aventurado. Ya se hizo famoso dentro del PP un informe hecho después de los resultados de las elecciones generales del 2000, donde sacamos al PSOE más de 11 puntos. Tal fue el “éxito” que desde entonces a este tipo de informes se les denomina, jocosamente, por el nombre de su autor.
Por otra parte parece que en el PP todo lo tienen fiado al tirón de María Dolores. Razones hay para ello: Nunca hemos tenido una candidata tan mediática, además de prudente a la hora de manifestarse, y hábil para escurrirse de las emboscadas que le tiende el adversario. Habrá quien piense que esto es suficiente, y podría ser cierto si, como algunos pensamos, las elecciones más que ganarse se pierden; en ese sentido solo habría que esperar “el santo advenimiento”. Pero las cosas no suelen ser tan sencillas.
En Castilla la Mancha no hay que ganar unas elecciones, hay que demoler un régimen, y eso conlleva algo más que esperar a verlas venir. La tupida red de intereses del PSOE en la región es tan extensa que solo desde un decidido impulso político podría deshacerse, y costará, no solo trabajo, sino muchas complicidades, incluso, de los que están dentro de esa red. Siempre fue así, los regímenes suelen ser derribados desde dentro.
El primer problema a resolver será el de la candidata: Es difícil ganar unas elecciones sin el concurso y el impulso continuo y constante del aspirante. Es difícil ganar unas elecciones a distancia, cuando además los que aquí quedan, son la representación más genuina de los fracasos más sonados del PP en todos los ámbitos.
El segundo problema a resolver es la situación del partido: A fuer de hacer un partido a la medida de los segundones, nos encontramos con un partido de amigos y aplaudidores, con poco arraigo en las bases y políticamente retro, que en modo alguno puede aparecer, ni siquiera, como comparsa de la candidata.
¿Cuál es la penetración del partido en la Universidad? ¿En las asociaciones cívicas: Vecinos, mujer, APAS, jubilados? ¿Cuál es nuestra presencia en el mundo del trabajo, cuantos obreros llevamos en listas? ¿Cuáles son nuestras afinidades reales con el mundo rural, o en el empresarial?
Esa penetración en la sociedad es la clave de los éxitos del PSOE, y los agentes de esa penetración son hoy los titulares de sus magistraturas, de esa manera los electores se ven representados por esas personas. En nuestro partido las magistraturas se consiguen de otras maneras, que tienen poco que ver con el esfuerzo o la representatividad social y sí mucho con el “aplausómetro”. Nadie los reconoce, son políticos de atrezzo.
Veo tanta incapacidad en la organización, que yo me plantearía un diseño de campaña “a la americana”, llevada por un staff de expertos, con mucho tiempo por delante, trabajando sobre el terreno con datos objetivos, con estudios serios, alejados de ocurrencias y prejuicios, y dejar de perder el tiempo en reuniones de autobombo que ya no dan ni para titulares en página par.


lunes, 8 de junio de 2009

UN LIBRO EXCEPCIONAL


En la sección “mi perfil” de este blog, aparece un apartado referido a mis libros preferidos. Ya es difícil hacer semejante selección, pues los libros, como otras muchas cosas en la vida, te pueden apasionar, o no, en función del estado de ánimo en que te encuentres. En todo caso no corrí riesgos y enumeré algunos de los libros que he elido más de una vez, algunos más de dos, el Quijote siempre que puedo.
Es curioso como este libro, me refiero al Quijote, he pasado de aborrecerle, quizá porque era la lectura obligada cuando no lo en tendía, de párvulo; a disfrutar de él como de ningún otro libro. Gabriel García Márquez, dijo algo que posiblemente solo él podía decir: Que tenía el Quijote en el cuarto de baño y era allí donde lo leía mientras hacía uso del mismo. Yo sin más hice la prueba, y desde entonces tengo un Francisco Rico, en ese mismo sitio. Lo que un lord, inglés, por supuesto, definió como el “segundo mejor placer del mundo”, el primero cada uno tiene el suyo, dijo también este buen hombre, se puede convertir en el primero según el capítulo que te toque leer. Como todo lo bueno el Quijote hay que tomarlo “a pequeños sorbos”.
Unos libros te trasladan a los orígenes para descubrir lo poquito que hemos cambiado los seres humanos, La Ilíada, la Odisea, la Eneida, nos trasladan a esa época en la que los hombre se confunden con los gigantes y con los dioses. Hay libros que te hacen pensar: Un Mundo Feliz, 1983. Otros te deprimen: Niebla, El Lobo Estepario. Otros te divierten: Las Aventuras de Tom Sawyer, el propio Quijote. Otros te ilustran, y es en este apartado donde podemos encajar el libro que termino de leer: UNA BREVE HISTORIA DE CASI TODO.
A primera vista cumple todas las condiciones para ser un “ladrillo”: El título no puede ser menos afortunado, dando a entender que es una especie de cajón de sastre. Casi seiscientas páginas, cantidad difícil de seguir si no es con una trama de por medio. Es un libro de divulgación científica: Este tipo de libros pueden ser amenos cuando se habla de una sola materia y cuando además los escribe es un buen escritor. Los casos de Karl Sagan o Isaac Asimov son ejemplos claros de divulgación científica amena y asequible al gran público. Pero intentar hablar de casi todo, de una manera científica, y asequible a la mayoría se me antojaba muy difícil.
A pesar de todo “me tiré a la piscina”, y como no sería de interesante, que lo terminé en cuatro días. En este libro se habla de todo, como indica el título; se habla con un cierto nivel científico, es inevitable, pero se hace de tal manera que es difícil que cualquier persona con una formación media no llegue a entender todo lo que en él se cuenta. Quizá sea una ventaja que el autor, Bill Bryson, no sea un gran científico, y sí un magnífico escritor de libros de viajes. Sin duda su maestría en este tipo de libros, supone una facilidad a la hora de hacer el magnífico viaje que nos propone este libro a través del tiempo, nuestro mundo, y de nosotros mismos.
Da muchas claves sobre la vida en nuestro planeta. Llegas a la conclusión de que nosotros y lo que nos rodea es producto de infinitas casualidades, astronómicas, biológicas, físicas, geológicas, meteorológicas, de tal manera que te obliga a pensar que todo eso solo puede ser producto de un Ser Superior.
Habla del equilibrio que nos mantiene, generalmente “en el filo de la navaja”. Por ejemplo: El virus de VIH tiene la facultad de ser disuelto por el metabolismo del mosquito, ¿Qué ocurriría si mutase y se comportara como lo hacen otros, -malaria, dengue-, transmitidos por este insecto?
Son muy interesantes los apartados dedicados al cambio climático, sobre todo porque lo coloca en el sitio que le corresponde, alejado de los propagandistas al uso. Los cambios climáticos, son consustanciales con la historia de la Tierra y tienen poco que ver con lo que los hombres podamos hacer. Lo cual no quiere decir que podamos hacerlo mejor o peor.
La célula, el átomo, el origen del hombre, del universo, la evolución de la Tierra desde su nacimiento, todo encaja armónicamente en este magnífico libro. Es ameno porque todo lo que cuenta lo hace referido a los científicos que lo estudiaron, sus fracasos, sus luchas, sus rarezas, sus envidias, sus felonías y demás miserias humanas.
En definitiva un magnífico libro que estoy leyendo de nuevo, esta vez con el cuaderno de notas al lado.
Muy indicado para muchachos de 15 años en adelante.
P.D. No llevo comisión, es que me gusta compartir lo bueno.

jueves, 21 de mayo de 2009

THAT´S THE CUESTION


Esto parece el mundo al revés. Después de aguantar estoico un debate de estas características, después de ver la debacle de un Zapatero sin rumbo, con un rosario de propuestas, sin contenido real; que no es que fuesen “conejos sacados de una chistera”, es que en un alarde de malabarismo, un instante después los conejos se desvanecían quedando en nada. Cómo se puede considerar una propuesta seria los quinientos euros del plan prever, que prevé que las marcas de automóviles pongan mil euros, cuando estas marcas, por sí mismas, están haciendo rebajas de tres mil. Después de ver la réplica de Rajoy, la más contundente que yo jamás haya presenciado en el Parlamento. Después de escuchar la contrarréplica, sin sustancia alguna, del Presidente: Frases hechas por doquier, lugares comunes a mansalva, referencias pretéritas de aburrimiento, y demás florituras del “politically correct” al uso, resulta que hemos empatado el debate; en el mejor de los casos.
Creo que al margen del enojo que esto pueda producirnos, deberíamos “darle una vuelta”, y analizar qué es lo que está ocurriendo en este país. Cómo se puede despistar un pueblo de tal manera, para que con la que nos está cayendo un personaje como Zapatero pueda salir “vivo” de un debate de estas características. ¿O, acaso no están tan despistados los españoles?
A mi juicio hay varias cuestiones que podrían influir en este estado de cosas:
Por una parte creo que un pueblo que se equivocó clamorosamente en las elecciones del 11M (y no me equivoco de fecha), que vio impávido la venta de España en el Statut, la negociación con ETA, la persecución del castellano y otras lindezas por el estilo, podemos decir que ha pasado de la categoría de pueblo equivocado a la de pueblo moralmente secuestrado. Si además esas actuaciones se refrendan por segunda vez, como ocurrió en las elecciones del año pasado, honestamente, creo que una parte importante del electorado se siente rehén de este gobierno, ante la incapacidad de reconocer su error; y en esa huída hacia adelante, no le queda otro pretexto que decir que la alternativa no le gusta, por más que esa postura no resista el más leve análisis. No quieren reconocer el error que cometieron, dándole la razón a Mariano Rajoy, así de simple. Si cualquier español le perdonara a Mariano Rajoy la cuarta parte de lo que le están perdonando a Zapatero, el PP ganaría de calle cualquier confrontación electoral. El problema es que a Rajoy no se lo perdonan.
Otra cuestión a analizar es si Mariano Rajoy, en ese debate, no dijo lo que muchos españoles le querían oír, yo creo que no lo hizo. La crisis económica está golpeando con mucha dureza a los ciudadanos de España, pero esos ciudadanos están esperando a que alguien cante, de una vez por todas, “las verdades del Barquero”. El PP, por pura lógica, nunca ganará al PSOE unas elecciones haciendo lo mismo que él, para ello es necesario que el PP construya su propio discurso, y hay material más que suficiente. Hay que entrar en el hecho real de que más subvención, subsidio o déficit, equivale a más paro. Hay que entrar en el hecho cierto de que algunos derechos consolidados por los trabajadores son causa directa de la destrucción de empleo. Hay que entrar en la conculcación de los derechos ciudadanos en determinados autonomías. Hay que entrar en dar marcha atrás en le cesión de competencias, y más cuando vemos como hay lugares donde se están tomando las que no tienen. Hay que entrar en poner freno a la disparidad legislativa que produce el Estado de las Autonomías, y que aburre el más paciente inversor. Hay que poner freno a la contratación masiva de funcionarios, un lastre que no hay economía que lo aguante. Podría seguir pero no quiero cansar con algo, por otra parte, ya sabido por todos.
Sé que los riesgos son muchos, que habrá que tumbar muchos gigantes, pero a este País solo le sacará de la postración en que se encuentra el que esté dispuesto a hablar directamente a los ciudadanos, por encima de sus adversarios políticos, de los medios de comunicación, de los sindicatos, de muchos intelectuales, de los Al Gore de turno, y posiblemente por encima de no pocos de su partido. Es difícil pero no imposible, Margaret Thatcher lo consiguió en parecidas circunstancias.

martes, 5 de mayo de 2009

EL ORDEN OBLICUO DE EPAMINONDAS

Han pasado ya dos años de la celebración de las elecciones municipales y autonómicas. Superado el ecuador es hora de ir pensando en las siguientes, que menos que dos años para preparar unas elecciones, cuando debería ser el objetivo permanente de toda la legislatura.
¿Cómo se preparan unas elecciones? Pues de la misma manera que se prepara cualquier confrontación, con estrategia y con táctica, desde luego no se preparan yendo al rebufo de los acontecimientos salvándolos de la manera más airosa posible.
En Castilla la Mancha históricamente, el PSOE presumía , creo que con razón ,de saber de antemano que es lo que tenía que hacer, cuando tenía que hacerlo, en que frentes tenía que luchar y con qué medios. Era un diseño al que se iban aplicando los distintos instrumentos tácticos, para conseguir los fines previstos en la estrategia. Todo funcionaba como un reloj.
En el PP las cosas eran de otra manera, excepción hecha de algunos periodos de Agustín Conde, nos movíamos con el voluntarismo, la improvisación, incluso la creatividad propia de le derecha, pero de esa manera era muy difícil tener la iniciativa, cuestión esta fundamental en cualquier confrontación. No se ganan unas elecciones yendo al socaire de los acontecimientos.
En la actualidad las cosas están más que interesantes, el PP sigue igual que siempre, en esto no hemos cambiado. Si es verdad que en la actualidad tenemos un plus, como es la presencia mediática de la Presidenta Regional, pero deberíamos preguntarnos si con esto es suficiente.
Por otra parte el PSOE está desconocido, no dan una, da la impresión que han perdido el control de la situación política del que antes presumían, y se mueven dando palos de ciego con una desorientación en las acciones inédita hasta hace poco tiempo.
Esta igualdad en las actuaciones es una oportunidad, para el PP, que no tiene precedentes. Diseñar las grandes líneas de actuación, poner en marcha las acciones para conseguir los objetivos marcados, movilizar las fuerzas políticas de la derecha, encuadrarlas en las acciones concretas, son movimientos imprescindibles si se quiere ganar. Ya sé que esto es más arriesgado, para los responsables, que esperar a heredar, solo se equivoca el que hace algo, pero son acciones que pueden ser imprescindibles si se quiere ganar.
Una estrategia que dio mucho juego en la Grecia Antigua, fue el Orden Oblicuo de Epaminondas, que después sería perfeccionada por Alejandro Magno, llegando a su máxima expresión en la batalla de Gaugamela. Consiste una vez enfrentados los dos ejércitos, y en vez de atacar en toda la linea del frente, reforzar el ala izquierda dejando retrasada la derecha y embestir con el objetivo de abrir brecha en la linea del adversario y envolverle por el flanco, En política, y más desde la oposición, no puede un partido enfrentarse en toda la linea del frente contra el que está en un una situación de ventaja como ocurre con el gobierno, conviene centrarse en uno o dos puntos donde sea vulnerable y una vez sobrepasado, cuando pierda la iniciativa, entrar en más asuntos, donde siempre estará en desventaja porque su objetivo será tapar la brecha.
Es importante no equivocarse a la hora de elegir cuales son esos puntos débiles, pues de lo contrario el desgaste le sufrirás tú. Por ejemplo el tema del aeropuerto de Ciudad Real no es, a mi juicio un punto débil, y menos en Ciudad Real, donde nos jugamos las elecciones. Si es a mi juicio un punto débil la Ságra, donde los efectos de la crisis causan estragos y no sería descabellado pensar, con unos resultados buenos en esa zona, doblar al PSOE en la provincia de Toledo y obtener un 7/5.
El entramado social y económico del PSOE de Castilla la Mancha es una fortaleza difícil de hollar, eso sin contar con su capacidad de reacción, impulsada desde las miles de almas que tienen en esa fortaleza sus tesoros más preciados. La crisis pega fuerte pero la gente solo cambia cuando además de estar harta ve enfrente alguien en quien confiar. Esa confianza solo será producto del trabajo, del rigor y de la seriedad de los planteamientos políticos, económicos y sociales, y no de la crítica pura y simple, por más que ésta pueda estar justificada.
Y sobre todo hay que echarse a la calle, hay que abandonar las poltronas, las reuniones con nosotros mismos para aplaudirnos y contarnos lo buenos que somos. Salir de la trinchera, de la rueda de prensa enlatada, para tirar chinitas al adversario, y buscar el campo abierto que es donde se ganan las batallas.

martes, 21 de abril de 2009

EL QUINTO PODER


Si digo que estamos en crisis, no faltará quien diga que soy un “avisáo”. Pues no sería la cosa para tanto, porque hay demasiados que parece que no se han enterado, y si no que se lo digan a los sindicatos de este país, que no es que nieguen la crisis, pero están pasando por ella como de puntillas. No asoman la “gaita”, más que para decir que los trabajadores no deben ver mermados sus derechos.
A mí, lo primero que me gustaría saber, es que entienden estas organizaciones por trabajadores, sería bueno saber si trabajadores son para ellos, solo, los que trabajan, o si lo son también los que quieren trabajar y no pueden, es decir los parados, porque si es así, deberían saber que cerca de cuatro millones de trabajadores tienen sensiblemente restringidos sus derechos. A mi juicio, sería prioritario amparar estos derechos antes de preocuparse por los de aquellos que tienen un trabajo digno. Y deberíamos, si fuéramos honestos, preguntarnos en qué medida se resolvería el problema de los parados si se cediera en algunos derechos de los que trabajan, al menos temporalmente.
Pero este terreno no lo quieren pisar las organizaciones sindicales, porque se verían obligados a ceder también en sus privilegios, que son, sin lugar a dudas, el más importante avance sindical de los últimos años. Liberados, formación remunerada se preste o no, puestos en consejos de administración de empresas públicas o semipúblicas, entidades de crédito, constructoras, bajo el eufemismo de cooperativas de viviendas, presencia en los tribunales de oposiciones, ayudas, subvenciones, control de facto de todo tipo de servicios públicos, configuran lo que podríamos llamar el “quinto poder”.
Naturalmente, la cesión de derechos no se podría pretender, si previamente no se ceden los privilegios y éste es el fondo del asunto, que a la hora de ceder, los privilegios deben de ir por delante de los derechos.
Juan Antonio Mata, presidente del CES y antiguo Secretario Regional de CC.OO. no pierde la oportunidad de recordarme, cada vez que nos vemos, un comentario que hice en la comisión de investigación del incendio de Guadalajara, durante la comparecencia de los sindicatos (UGT y CC.OO.), en la que comparé los actuales sindicatos con “el Vertical”. No me cupo otra, indignado al comprobar la entrega de estas organizaciones, que no fueron capaces, no ya de criticar, si no al menos de pedir explicaciones a la Junta por la desgraciada muerte de once trabajadores. ¡ Ahora! no vayan a pensar que se fueron de vacío, de su complicidad sacaron la Empresa Pública del Medio Ambiente de Castilla la Mancha.
La permanente reivindicación de la empresa pública por parte de estas organizaciones, no se basa en criterios de eficacia, y muncho menos de eficiencia, se basa en criterios de poder, allí mandan ellos, colocan a los que quieren y por si fuera poco en la mayoría de los casos con mejores sueldos que en la Administración.
En este hecho está la clave de mucha de las actitudes de las actuales organizaciones sindicales. Se han apoltronado, son un poder más que solo se pone en marcha cuando conviene a sus intereses, que suelen coincidir con los del PSOE. El Partido Socialista, en justa correspondencia, alimenta este poder a cambio de que no le pongan la cara colorada en los sitios donde gobierna y les facilite la oposición donde lo hace el PP. Sólo de esta manera se puede entender el silencio cómplice de los sindicatos ante la situación por la que están pasando los ciudadanos de este país, y sin embargo tenemos que ver, con asombro, como no tienen ningún empacho en parar Telemadrid, hacer manifestaciones en contra de Esperanza Aguirre, o criticar al Gobernador del Banco de España cuando pone los puntos sobre las íes.
Para eso están. Quizá por eso, ya no soy el único que habla de “el Vertical”. Ya empiezan a oírse voces que claman contra esta situación. Ya va siendo hora que la sociedad española , que al menos tiene la oportunidad de quitar el poder a los políticos, cuando lo hacen mal, ejerza ese derecho con los que les tapan las vergüenzas, ya sean los de “el Vertical”, o los de la “Ceja”.