martes, 31 de marzo de 2015

ELECCIONES EN ANDALUCÍA 2015

Los resultados de Andalucía, al contrario de los que algunos piensan, no descubren nada nuevo. Al menos nada que no supiéramos: en Andalucía sigue funcionando el “régimen”.
De regímenes en España sabemos bastante, no en vano sufrimos uno treinta y cuatro años. Bueno unos lo sufrimos más que otros, y no precisamente los que más se quejaron, y se quejan todavía de él. Es el caso de los líderes de Podemos, herederos de la burguesía mejor instalada del Régimen. Esos que posiblemente quieren lavar su conciencia culpable de clase, a través de revoluciones que siempre les llevan al mismo sitio del que proceden, en algunos casos mejorando a los papás y a los abuelos. No son los únicos.
También se quejan del pasado régimen los socialistas andaluces, que no han hecho otra cosa que igualar si no mejorar tan denostado sistema. Nunca pensé que lo de  “atado y bien atado”, pudiera ser tan cierto como lo veo ahora. Los herederos de aquel régimen, Chaves entre otros, sabían muy bien que es lo que tenían que hacer.
No sé si el “vertical” sacó tanto jugo al régimen como los “sindicatos de clase” le han sacado al régimen actual, sin contar la propina de los ERES, sospecho que no. Sobre los cursos de formación creo que los del PPO eran bastantes más serios y de verdad iban dirigidos a la formación de los trabajadores, no a hacer ricos a la nube de intereses partidistas y personales que se ha formado alrededor de esas supuestas academias. Por cierto de esta privatización de la enseñanza la izquierda no se queja. ¿Por qué estos cursos no se dan a través de los centros públicos de enseñanza? Nos habríamos evitado el enorme derroche que ello supone y lo que es más importante: de verdad se hubieran formado a miles de trabajadores.
A tal punto hemos llegado con este régimen, que no solo ha superado en aprovechamiento político y golferías al que mantuvo a Franco durante treinta y cuatro años, sino que dentro de poco va a superarle en permanencia. Solo ha cambiado el aspecto de los señoritos. ¿Qué diferencia hay entre la Delegada de Trabajo de Jaén  coaccionando a sus  subordinados y aquellos señoritos que elegían a los que trabajaban en la plaza del pueblo? Bueno hay una muy importante: los señoritos administraban lo suyo, ésta lo está haciendo con lo de todos, que es más grave.
Es decir, en Andalucía está instaurado un régimen al que según parece los del PP estamos llamados a rescatar: Susana Díaz salió el día de las elecciones chuleándose, y vaya que se chuleó, de sus resultados: “el pueblo de Andalucía ha hablado”. Claro que ha hablado… y no te ha dado la mayoría que, según tú, los demás diputados electos están obligados a concederte.
Parece ser que los demás diputados de la cámara están obligados a apoyar a la más genuina representante del régimen andaluz. Parecer ser que los demás diputados están obligados a pasar por encima de corrupciones, abusos de poder, manipulación de las voluntades de los ciudadanos, utilización de los medios de comunicación y la puesta a disposición de su partido de todo el poder de la Junta para sentar a “Omaita” en el trono de los califas. Vamos, que tienen que hacerse los ciegos, los sordos y los mudos, como los tres monos del Japón.
En este sentido, y aquí quería llegar, los diputados del PP son los menos señalados a entrar en componendas, que ella misma con la chulería que le caracteriza ha rechazado. “Los andaluces han hablado” como hablaron en las anteriores elecciones y se quedaron con un palmo de narices, cuando dejaron al PP en la cuneta, tras las componendas con IU. Ahora el asunto de Andalucía, como lo fue en la anterior ocasión, es un asunto de la izquierda, y a ellos les toca resolver la cuestión. La izquierda en Andalucía suma 67 diputados, la derecha 42, que ellos lo resuelvan.
El PP, menos que nadie, puede entrar en una negociación que haría ver a los ciudadanos que el régimen, no es solo cosa de la izquierda sino de toda la clase política, incluido el PP.


 Si el PP se mete en ese charco, Ciudadanos sube a la estratosfera.

jueves, 12 de marzo de 2015

UNA MENTE MARAVILLOSA

No podemos negar lo que este año 2015 tiene de excepcional en cuanto a procesos electorales se refiere. No solo por su número si no por la irrupción de nuevas formaciones que a su vez, y en función de sus resultados en unas, influirán en los resultados de las siguientes.
Tiempo atrás, revolviendo papeles encontré la tesis doctoral de mi tío Gonzalo, un excelente matemático, manchego de Villarobledo, por más señas: “Correspondencias algebraicas simples en el espacio afín”. Lo de “simples” era para despistar, supongo. Creo que haría falta “una mente maravillosa” de este tipo para encontrar la función que nos diera una visión completa de las posibilidades de cada partido en cada una de las elecciones. Ahora lo llaman algoritmo.
Los electores nos encontramos con un nuevo escenario. Un nuevo escenario no solo por los actores que comparecen, si no por los canales de comunicación que se emplean, incluso por los nuevos valores que aparecen en juego. No me extraña que los partidos anden un poco perdidos, es que lo andan también los propios electores. Aunque  las cosas no son tan distintas como aparentemente se muestran, si rascas un poco aparece lo que dice el Eclesiastés: “no hay nada nuevo bajo el Sol.
Al final lo único que cambia es el atrezo de la obra: las coletas, el flequillo de punta, los jerséis tipo “Montañas Rocosas”, nada de corbatas, ni que las chicas pasen por la pelu…pero en el fondo lo de siempre: depósito en cuentas corrientes que no se explican, financiación irregular de campañas electorales, utilización del poder, aunque sea poco, para aviar lo mío, “templar gaitas” en materia de propuestas y despistar al electorado hasta “pillar cacho”… y luego más de lo mismo.
Solo ha cambiado la estética. Si acaso alguna propuesta de cara a la galería: meterse con la Iglesia, la Corona, cosas de esas que dan mucho rédito entre la legión de cabreados, algunos con razón, que existen en este país. Pero no irán al fondo del asunto, porque ellos eran “casta” antes de entrar en política. La casta de izquierdas, que solo por el hecho de serlo, de izquierdas, ya se considera con derechos superiores a los demás, entre otros, disponer de los recursos del común en su propio beneficio; definición exacta del concepto de casta.
Pero si es incomprensible la ceguera de algunos, lo es todavía más la de las organizaciones políticas tradicionales. Yo entiendo a los de IU que cuando empezaban a ponerse la corbata, la oleada de nuevos progres les haya pillado con el paso cambiado. Se entiende peor la ceguera del PP y del PSOE. Estos últimos hacen algún intento por aparentar cierta regeneración, pero el caso del PP es dramático.
Con ese vendaval que viene, y que a mí se me antoja ficticio pero eficaz electoralmente hablando, nosotros solo nos movemos para ahondar en los viejos errores. Mala fue la época de la baronías en el PP, pero aquella gente se ganaba su sitio ganando elecciones y aglutinando a su alrededor mucha voluntades. En muchos casos aquella organización, con todo en contra, era capaz mantener viva y con dignidad la presencia del partido, ante los rodillos socialistas. Aquella etapa se superó, pero poco a poco está dando paso a otra caracterizada por el poder omnímodo del aparato. El sueño del cualquier político: ¡todo el mundo a órdenes!
Se vio en las decisiones tomadas en Andalucía. En Madrid  la elección de candidatos me parece adecuada: Cristina Cifuentes da la imagen de renovación y Esperanza que, encuestas aparte, es la única capaz de poner en marcha las potentes juntas de distrito de la capital, fundamentales para ganar unas elecciones municipales. Pero que se aproveche el envite para deshacer esa magnífica organización, da una idea de en qué están los de Génova.
El problema es que entre unas cosas y otras nos estamos quedando sin partido. Esto se ve en los actos electorales. Veo menos presencia que durante la guerra de Irak, cuando los militantes del PP, algunos de los cuales ahora disfrutan de magnificas poltronas, se metieron debajo de la mesa camilla, y no había manera de sacarlos a acompañar a los jefes en sus salidas de las sedes a hacer acto de presencia ante el pueblo llano.
No digamos en Castilla la Mancha donde, por tener algunos amigos, no quiero herir sentimientos o coartar posibilidades, pero resulta sorprendente y carente de toda lógica, seguir manteniendo un estatus sin la menor autocrítica, o cuando menos una leve prospección de la realidad actual, para obrar en consecuencia. ¿Dónde están aquellos que en otros tiempos exigían renovación, y que hoy siguen amarrados al “dique” del puesto con la “maroma” de su conveniencia?
Más vale que nos salga bien, y la economía sea capaz de sacarnos del estado de bloqueo político en que nos encontramos. En caso contrario no solo perderemos el poder, sino el partido. La única alternativa que tiene España de ganar el futuro.
El avance de Ciudadanos en las encuestas es el resultado de la resistencia del electorado a renunciar a la posibilidad de gobiernos modernos, con futuro, y porque no decirlo de derechas. Unos ciudadanos que se resisten a tener que elegir entre el inmovilismo del PP y el estalinismo de nuevo cuño. Este partido está creciendo con los desencantador del PP y aquellos que ya le han visto la “patita” a Podemos. También es consecuencia de la pésima política de comunicación del partido con respecto a esta formación política. ¿Cómo se le puede echar en cara a unos de los pocos que en Cataluña defienden la Nación Española su condición de catalán, cuando lo hace con mucho más interés y acierto que los nuestros de allí… y de aquí. Yo conozco a miles de concejales de pueblo que eso ni se les pasa por la cabeza, claro que esa es la diferencia entre ganarse el puesto, y que te lo regalen.
El problema es que en este año los españoles nos jugamos nuestro futuro. Lo dramático es que el único partido que nos lo puede asegurar, se siente tan pagado de sí mismo, que no ve más allá de la estricta conveniencia de los que están instalados en el poder que ostenta. No tienen la suficiente altura de miras para ver que algo tendrán que sacrificar de esa su conveniencia en aras del interés común de los españoles, a los que gobiernan, y al propio partido al que pertenecen. La salida, si las cosas salen mal en esta ocasión, no se va a arreglar con una refundación como la que lanzo al partido en el Congreso de Sevilla, me temo.


domingo, 18 de enero de 2015

CHAMPÚ AL HUEVO


 La sociedad que nos ha tocado vivir nos va a volver locos. Creemos que sabemos algo porque manejamos unos aparatitos que nos dan mucha información. El problema está en que esa información no se da a cambio de nada. Esa información se da a cambio de tu libertad, de tu libre albedrío, de poder seguir los caminos que a ti te apetezca recorrer. Se nos da información, pero  el acceso a la misma está lleno de obstáculos. Justo cuando vas a pulsar la opción que deseas, aparece inopinadamente un enlace que te lleva a una página donde te venden puertas blindadas. Todos los sitios que tienes que tocar están rodeados de muñequitos que te llevan a donde no quieres ir. Como, además el tamaño de los dispositivos es muy pequeño, es corriente que sin querer teclees donde no debes. Una verdadera tela de araña donde por mucho que intentes evitarlo la araña termina pillándote.
Ocurre lo mismo cuando tratas con las grandes corporaciones de telefonía, luz, gas y demás servicios indispensables para vivir el día a día. Aquí es donde adquiere verdadero sentido aquello de “decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad”. Antes te engañaban directamente, ahora son más sutiles. Te dicen la verdad, pero esconden la parte que les interesa, con lo cual te siguen engañando. No te dicen “toda la verdad”. Al final no te dijeron que la oferta de un servicio tiene una cuota de instalación desproporcionada. O no te dicen que tiene permanencia. O esconden que esa oferta es temporal y luego la cuenta se dispara. Otra tela de araña.
Tenía mi padre en Riaza un amigo jesuita ya jubilado, con el que daba largos paseos. En alguna ocasión tuve el placer de acompañarlos. Aquel hombre era un sabio, seguro que más por lo que había vivido que por lo que había estudiado, que no era poco. De sus muchas reflexiones, me acuerdo sobretodo de una referida a la Justicia. Decía aquel hombre que “la Justicia era como una tela de araña, cuanto más te mueves más te enredas”. Cuantas veces me acuerdo de él cuando me toca tratar con estos bandoleros de nuevo cuño.
Enredados nos tienen y nosotros tan agustito, sufriendo sus desmanes y manejos. Pero es que somos muy modernos. Todo el día mirando al aparato. Por cierto, una idea para los informáticos: una APP para no toparse con las farolas mientras paseas enfrascado en el móvil haría rico a su inventor. Por no decir otra que te avisara de que te cruzas con tu madre y no la has visto. O una que te impidiera el acceso a la hora de comer, cuando tienes que hablar con la familia. Una que te lo impidiera a la hora de hacer el amor no estaría mal, aunque comprendo que esta sería  más difícil, por que cada uno tiene su hora.
Lo que más me molesta de esta sociedad teleconectada es que te tratan como si fueras tonto. Ellos te llevan de la mano hasta donde se supone que tu quieres ir, pero no, te llevan a donde ellos quieren que vayas.
Ese llevarte del ramal no solo pasa con los anteriormente enunciados, hay muchos casos en que tu opinión no tiene ningún valor. Si vas a un restaurante y pides una ensalada, te ponen un plato, generalmente plano con sus ingredientes, pero sin aliñar, eso va de tu cuenta. ¿Cómo se puede aliñar una ensalada correctamente en un plato plano siguiendo la norma esa que dice……”y por mano de loca menea”. La corbata al tinte seguro. Alguna vez he intentado que la ensalada me la aliñen “al gusto del chef” como pasa con todos los demás platos, pues nada que te miran como si fueras un marciano. Por otra parte si no te gusta la canela, no pidas natillas, porque la canela te la ponen si o si.
Qué decir de la ropa. Hay ropas de marca que me gustan por su calidad, pero  lo que no estoy dispuesto es a hacer de hombre anuncio. En alguna ocasión he preguntado en alguna de estas franquicias, por qué no tienen prendas donde el logo no sea tan visible. Una vez más me convierto en marciano, me miran como un bicho raro. No, si a mí no me parece mal que haya a quien el lagartito le guste exhibirlo, les digo, pero somos muchos los que no estamos dispuestos a sacrificar nuestra imagen por la supuesta calidad de la prenda. Además, estas prendas no serían objeto de copia, pues el gancho de la copia está en el logo. En alguna ocasión les he llegado a convencer, pero al final te dicen eso de que “es política de empresa”.
A veces pienso si serán manías mías. Es como las películas españoles, sobre todo en la tele: yo no entiendo los diálogos. Recuerdo la de Juana la Loca, la última que se ha hecho; a Pilar Ayala no se la entendía ni en el cine. ¿No será ese uno de los problemas del cine español actual? Porque Aurora Bautista cuando rodó Locura de Amor, no tenía estos problemas. Lo he comentado con profesionales del género y me reconocen que los actuales actores españoles tienen serios problemas de declamación. Bueno pues a algo tan de bulto y tan serio, no se le da ninguna importancia.
No digamos los carritos de los supermercados: riñones, vértebras, rótulas, puestas en juego para intentar que el dichoso carromato vaya derecho. Si le llevas cargado a veces es mejor llevarle dando giros por los pasillos, antes que intentar enderezarle, donde el peligro de hernia discal o inguinal es cierto. Dicen que ese defecto es intencionado, que lo hacen para que te topes con los lineales aunque no quieras comprar. Los inspectores de consumo que se ocupan tanto de la caducidad de los yogures, y de la rotulación de los huevos, se podían ocupar de esto. Claro que a lo mejor el problema es que las competencias sobre el carrito, no son de consumo. ¿Serán de Industria o de Tráfico? de Mujer no, porque sería discriminatorio, además ya vamos los chicos a la compra. Vamos, que el problema es que el carrito está en tierra de nadie.
Otro caso de traca es la de los geles de baño y los champús. La mayoría de los que llevamos gafas, nos la quitamos para ducharnos, ¡vamos digo yo!. Pues bien, en la mayoría de los casos no hay manera de distinguir unos de otros. De los que te ponen en los hoteles, seguro que no. Los hay que incluso con ellas puestas no hay manera de enterarse. No te digo nada cuando entra en juego la leche corporal, ahí sí que te la tienes que jugar. Por supuesto si aparecen los acondicionadores del cabello, ya seguro que se lía, pero gorda. Yo os doy un consejo: después de ducharme con el acondicionador, lavarme el pelo con la leche corporal, y untarme el cuerpo con el champú, lo mejor es que mezcléis los cuatro y adelante. Con el jabón Lagarto no había estos problemas. Todo se echó a perder cuando aparecieron en el mercado aquellas bolsitas de plástico de champú al huevo.
Buenas noticias: Floriano Director de Campaña, Vicente Tirado Coordinador Electoral, Rafa Hernando responsable de Comunicación…..”lo tenemos tó ganao”.


sábado, 13 de diciembre de 2014

QUERIDO MARIANO

Querido Mariano:

Por utilizar una frase tuya: “creo que a esto tendríamos que darle una vuelta”. Creo Mariano que deberías pararte a pensar un ratito sobre el futuro que nos espera como españoles y como militantes del partido al que tú perteneces. Si hubiera que haber buscado un heredero al tan vilipendiado Zapatero, es difícil haber encontrado a otro mejor que tú. Aquellas políticas que a él le llevaron al fracaso y que fueron las que a ti te llevaron a la Moncloa, han seguido su curso sin apenas variaciones; para asombro de tus electores.
No estamos hablando de la crisis económica, que nos golpea con dureza. No estamos hablando de los sacrificios que se nos exigen para superarla. Ya sabemos que había que pagar la factura y que nos tocaría a los de siempre. No me refiero a esas cuestiones que siendo importantes, no dejan de ser circunstanciales y, en todo caso, superables. No hubiera venido de más alguna explicación, que no te vayas a creer, no somos tontos y somos capaces de entender las cosas.
Lo más grave de tu mandato se circunscribe a lo que podríamos llamar los fundamentos del Estado, que es cosa más seria que el déficit o el presupuesto. Por empezar por casa: El parido nunca ha sido menos partido, y sus responsables menos responsables. El partido eres tú y de ti emana toda su actividad,  de tal manera que la iniciativa no existe, y un partido sin iniciativas está muerto. Has configurado un ente en el que la única ciencia admisible es el “argumentario”. Vamos, que la única ciencia política que se nos exige es la de saber leer, y por supuesto aplaudir. Neurona y media por cerebro sería suficiente para cubrir tan magras necesidades.
El problema es que los partidos políticos son fundamentales en la conformación del Estado Democrático, y con mayor motivo lo es en el caso del nuestro. Del centro a la derecha solo estamos nosotros. España no puede permitirse el lujo de tener en el centro-derecha  un único partido con tanta medianía entre sus líderes. Y vamos a peor, porque los que estáis en la pomada no queréis complicaciones de congresos, ni zarandajas democráticas de esas que no hacen más que complicaros la vida, y que con un poco de mala suerte además hasta te pueden mandar a tu casa. Aquí lo mejor el escalafón. ¡Qué tranquilidad!, qué tranquilidad, saber que desde sargento al general solo nos espera el ascenso. Y si no que se lo digan a nuestro presidente en Andalucía, por poner un ejemplo, sin mala intención.
En cuanto a la cuestión de Cataluña creo que has acertado en lo de no caer en las provocaciones del que solo aspiraba al martirio. Pero una cosa es eso y otra hacer buenas hasta sus mentiras, como han hecho algunos de tus ministros. Por poner un ejemplo: una cadena humana de dos millones de personas se alargaría hasta los 2000  kilómetros, hubiera llegado a Finisterre sin problemas. Dos millones de personas en la diagonal que tiene 50 metros de ancha pero se ocuparon los 30 de la calzada central dan para una “V” de 20 o 30 kilómetros, se hubiera salido de Barcelona. Consecuencia en el 9-N no votaron más allá de seiscientos mil; no hace falta ser el “Pequeño Nicolás” para darse cuenta de esto. Pero lo más grave, en este caso, ha sido y sigue siendo no dar argumentos a los que no quieren la separación. Lo más grave es el vacío en que se encuentra esa directora que se negó a entregar las llaves de su colegio. Como siempre Mariano que duros somos con los nuestros y que flojitos con los de enfrente.
La retirada de la ley del aborto ha servido para dos cosas: para poner en evidencia a los/las “meapilas” de toda condición que invaden el partido y para  demostrar el desorden que reina en tu ejecutivo. No es posible haber dejado que las cosas llegaran al extremo de que tuviera que dimitir un ministro que seguro solo hizo lo que tú le ordenabas. Como seguro que también hizo lo que le ordenabas cuando se reiteró la cacicada de la elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial… ¿o no? Una vez más que duros somos con los nuestros. Aunque Mariano, ojito que este vuelve. Todavía es joven y no creo que se le haya pasado el caprichito de ser Presidente del Gobierno. No tendría nada de particular que fuera tu relevo, para liderar esa derecha que tú has dejado huérfana Que éste es de los pocos que tiene más de neurona y media.
Otra cosa Mariano, tú que eres registrador de la propiedad lo vas a entender: Zapatero con las preferentes estafó a todo aquel que tenía un duro en el banco, Montoro se va a quedar con nuestro patrimonio, y el que heredamos de nuestro padres vía plusvalía. Comparar pesetas de año ochenta con euros del 2014, no es que sea una golfada, es que va en contra de las leyes de la resta… ¿te acuerdas?: “solo se pueden sumar o restar magnitudes de la misma especie”.  Aquello de “peras con peras y manzanas con manzanas”. ¡Joder que vas a cambiar hasta los fundamentos de las matemáticas!
No te engañes Mariano, a esta Administración no hay quien la alimente, nos dejaras en la ruina y no será suficiente, (me ha salido un pareado), y mientras no se meta mano a esto no superaremos la situación de postración de la clase media. Que es la que nos vota. La Thatcher pudo con los mineros ingleses. ¿Vas a ser tu menos? La voracidad de Hacienda sobrepasa todo los límites llegando a la confiscación pura y simple. Porqué no preguntas cuantas renuncias a herencias se producen, y su evolución en los últimos tiempos. Es que una cosa es que haya que pagar los excesos del pasado y otra cosa es mantenerlos en su mayor parte. El Gasto Público no baja, no te engañes, eso quiere decir que el déficit solo se está corrigiendo con el “expolio” de los contribuyentes Mariano es que os vais a quedar con el legado de generaciones, para alimentar una máquina que solo pretende justificarse creándonos dificultades y que solo está al servicio de ella misma.
La corrupción solo tiene una solución y es separarse de aquellos que no puedan justificar la procedencia de su patrimonio. Lo que antiguamente se llamaban “signos externos” y eso es muy fácil solo hay que proponérselo. Decía estos días atrás la Secretaria General que el partido solo llegaba hasta donde podía llegar. Pero el partido puede llegar muy lejos. Yo recuerdo un presidente provincial de Córdoba que le expulsasteis del partido porque se enfrentó a una lista propiciada por una hermana de Ana Botella y por la suegra de Cascos… no se cual de ellas. Vamos, que el “motorista” funciona siempre que hace falta. O como quitasteis inopinadamente al alcalde de Pozuelo para colocar a Jesús Sepúlveda, origen de todos nuestros males. Pero en definitiva vosotros hacéis las listas y podéis prescindir de elementos tan dañinos; por ejemplo Valencia está para pasarla por el autoclave. “Signos externos” que deben hacerse patentes en el día a día de la clase política y en los miembros del gobierno y que no se hacen patentes; sigue habiendo mucho mindundi con coche oficial y con tarjeta de crédito, sea negra o de otro color, triunfando por restaurantes de postín. Y dar ejemplo, que ya sé que los sueldos son bajos, pero si miras los alrededores de esos “pobrecitos” que tan poco cobran, la cosa cambia. Que ser ministro no está muy bien pagado pero hay que ver lo bien que tenemos a la parentela. Que esas cosas la gente ya no las aguanta, Mariano.
La situación no está para paños calientes y si no se toman medidas radicales nadie nos va a creer, y vienen dando fuerte. Lo de Podemos es un fenómeno que yo no me atrevería a magnificar pero tampoco a minusvalorar. Si llegan al poder harán lo que hace siempre la izquierda, un gesto y después a colocarse a costa del Estado que es lo suyo. Veinte o treinta mil funcionarios más y a lo “calentito”, y los de siempre a pagar la factura. Y no te engañes de “gran coalición” nada, que esto no es Alemania. Si no sacas mayoría absoluta, tenemos Frente Popular. A eso  nos estás llevando.
Solo sería posible recuperar la credibilidad si se toman medidas excepcionales, en el partido y en el gobierno. Medidas que tienen que ver sobre todo con poner en práctica nuestro Programa Electoral  y abandonar de una vez por todas la estela de Zapatero.

Un abrazo muy fuerte.


domingo, 12 de octubre de 2014

EL ÉBOLA


Lo bueno que tienen las crisis es que hacen aparecer lo mejor y lo peor de las organizaciones, de las empresas, de la sociedad y de los individuos. Lo bueno que tienen es que despojan a los actores que participan en las mismas de todo oropel, ropaje superfluo, palabras huecas o grandilocuentes, tramoyas, ornato, en definitiva cualquier elemento artificioso, para dejarles desnudos con sus valores reales frente a los problemas.
Es ante esa desnudez en donde los seres humanos dan su verdadera talla, donde las organizaciones o empresas se presentan con su verdadero valor, donde la sociedad se define a sí misma. Es en esa desnudez donde aparecen lo mejor y lo peor de la naturaleza humana. La crisis del Ébola no ha sido una excepción, y ha sacado a relucir el verdadero valor de todos los agentes que han participado en ella
Para empezar por los mejores, es de agradecer los numerosos profesionales que día a día han cuidado de las personas infectadas o sospechosas de serlo. Estos son los verdaderos héroes de esta peripecia, Como suele ocurrir con los buenos hacen su trabajo en silencio y hablan poco por la televisión. Es también de agradecer la mesura que han demostrado los ciudadanos próximos al problema, a pesar del miedo que reconocían llevar dentro del cuerpo.
Pero a partir de ahí todo ha sido una demostración de incompetencia, mendacidad, miseria humana, falta de ética. En definitiva todos los males de la sociedad mediático-político-científica, puestos uno detrás de otros o todos a la vez para hacernos ver la bajeza que exhiben algunos representantes de la raza humana.
Para empezar fracaso estrepitoso de la Sanidad Pública, que se ha visto desbordada por dos enfermos, ahora tres, que por si fueran poco eran compañeros de profesión, sin saber dar la respuesta adecuada a un problema sanitario que al menos por su cantidad no deja de ser de tono menor. Que tengan que tirar de la bolsa de interinos deja a las claras el compromiso de algunos miembros de esa Sanidad Pública con los enfermos españoles y con su profesión. Una empresa privada que se juega su prestigio y su negocio, no comete esos errores.
La desorganización que todos hemos visto en las imágenes de televisión, donde se veían traslados de enfermos con personal protegido, acompañado por otro en manga corta, o el desorden en algunas habitaciones, dan una idea del rigor en las actuaciones de ese personal, y de esto no tiene la culpa la ministra ni el consejero, son elementos de simple organización que en un hospital de infecciosos deberían estar más que sabidos. Y entre la ministra y los auxiliares de enfermería, que vienen siendo los actores más señalados en este proceso, seguro que hay muchos que cobran lo suficiente para que estas cosas no ocurran.
Pero eso no quiere decir que la ministra no tenga responsabilidades, que las tiene y muchas. La primera equivocación es la de montar un operativo de estas características en un hospital para uso habitual de la población. Segundo, no establecer protocolos específicos para este caso. Lo de los 38,6 grados es de libro: lo que puede servir para hacer una selección entre la población numerosa de una zona, no puede servir para hacer esa selección entre  la pequeña población  que a ciencia cierta ha estado en contacto con la enfermedad. Tercero, en materia de Sanidad las comunidades autónomas llegan hasta donde llegan, en la de Madrid está secuestrada por una Izquierda que tiene en ella su “cuartel de invierno” para cuando vengan tiempo mejores, y hacen lo posible para que lleguen cuanto antes. Para estos la Sanidad de Madrid cuanto peor mejor.
El comportamiento de los sindicatos de clase, como viene siendo habitual de vergüenza: que salga una individua para decir que lo que no tenían que haber hecho es traer a los doctores infectados, demuestra dos cosas: que a esta señora la mueven elementos ideológicos como es el hecho de que eran misioneros, y que está exenta de la vergüenza que impide a cualquier miembro de un Estado dejar tirados a los suyos, los mejores, en el “campo de batalla”. Esta está como muchos en estos sindicatos, para que le caiga el salario sin trabajar y si hace al caso, algún millón de euros como al jefe de los mineros de Rodiezmo.
Que la ministra o los sindicatos no estén a la altura puede ser motivado por del desconocimiento, por el interés partidista o por los nervios. Pero lo de los medios de comunicación no tiene parangón. La vileza, el regodeo en la miseria, el alarmismo, la falta de rigor, de prudencia, de respeto a los enfermos, o a las personas que estaban implicadas y sus familiares, solo es propio del amarillismo rampante que invade las mediocres cadenas de televisión, que en esta crisis han conseguido que muchos dejemos de ver los noticias. Ni la TVE, que no depende de la audiencia, si no del dinero que nos cuesta a todos, o de su gigantesca deuda que antes o después tendremos que pagar, ha podido evitar el esperpento. ¿Dónde estaba esa redacción de informativos que es tan exigente cuando de sus intereses se trata? Eso sí, no han  conseguirlo montar otro “Prestige”, que bien que lo han intentado. Solo la toma de las riendas por parte del Comité de Crisis ha frenado el ímpetu por hacerlo.
De reconocer es la actitud del PSOE, al no entrar en polémicas mientras no se resuelva la crisis. Bien es cierto que no les hace falta, para eso tienen a los sindicatos y a la Sexta. Estos se han dado cuenta de que la falta de credibilidad de los políticos es tal que la gente no solo no se creen lo que dicen, si no que no se lo creen precisamente porque son ellos los que lo dicen, y han pensado que lo mejor es callarse. Bueno en todo caso es un signo de inteligencia.
Pero una vez más el gobierno de España ha dado la impresión de no estar a la altura de las circunstancias. Esa sensación de dejar hacer, hasta que los acontecimientos le desbordan. Esa sensación de que la iniciativa la lleva cualquiera menos quien tiene la mayor responsabilidad. Ese dejar que todo el mundo opine según su conveniencia, sin que el que tiene la mejor y más veraz información, como es el caso del gobierno, sea capaz de apenas balbucear alguna justificación. Y para uno que no tiene complejos de decir lo que piensa, como es el caso del consejero de la comunidad de Madrid, resulta que se pasa tres pueblos.
En todo caso, y lo dejo para el final, lo importante es que Teresa se recupere. Ella no cometió ningún error, ni siquiera el de presentarse voluntaria, eso la honra. Ella ha sido víctima de una cadena de incompetentes que la pusieron en una situación que nunca debería haberse producido.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

LA VAQUILLA

Dicen que el caso de Escocia en nada se parece al de Cataluña. Claro que no se parece, sobre todo en el petróleo del  Mar del Norte, que es donde los escoceses fiaban todas sus esperanzas de no volver a los tiempos de Braveheart.
No nos engañemos, en ese referéndum ha ganado la fortaleza del Reino Unido. Como en Canadá,  ganó la fortaleza de ese país, a pesar de  que se formó en la confrontación de las dos comunidades en litigio, de su extensión y de su dispersión.
En estos casos había razones en el origen que justificaban las pretensiones de los separatistas, También tenían las típicas, que tienen que ver con los intereses de una oligarquía política. No faltaba tampoco el egoísmo intrínseco a todo nacionalista, que solo quieren estar junto a otros mientras les interesa. Imagino que tampoco faltaría la iconografía mítico-sentimental vía gaita o sombrero de Daniel Boone. Pero no pudieron con la fortaleza del estado matriz.
El caso de Cataluña no se justifica por el origen histórico, por más que se empeñen en reescribir la historia. Ellos se creen ricos, aunque no lo son; y menos el día que decidieran separarse de España. El caso de Cataluña solo se sostiene en una oligarquía necesitada de esconder sus desmanes económicos y en la barretina; pero sobre todo en la debilidad del Estado Español.
España es un estado débil, no porque se den condiciones especiales que le hagan diferente de cualquier país. España es débil por que los españoles hemos decidido que así sea.
En España hubo una guerra civil en la que los dos bandos reivindicaban su patria española, hasta aquel momento nada que decir.  Después vino la dictadura que hizo uso y abuso del ardor patrio. Cuando llegó la democracia  la izquierda, quizá por su carencia de ideas, se refugió en el rechazo a la ida de España Nación y la derecha dejó hacer, no fuera que la tacharan de franquista.  De esta manera hemos llegado a una situación en la que los españoles se sienten  cohibidos a la hora de demostrar el amor a su patria.
A generar esta situación no ha ayudado poco el estado de las autonomías. Los líderes autonómicos han exacerbado los sentimientos regionales, antes inexistentes, para justificarse en unos casos, o para tapar sus ineficacia en otros. En esto no son distintos de los líderes de Cataluña. Es decir, el deporte favorito de estos señores y señoras es el juego del pin-pan-pun con España, y los españoles a verlas venir. Todos a tirar del pico de la manta para sí mismos, sin importarle a ninguno si la manta aguantará. Qué más da mientras ellos sigan en la poltrona…
Las autonomías han traído a España al cacique de la nueva era. La administración cercana solo está para seguirte más de cerca, para condicionarte en todo lo que tengas que hacer, y para proteger los intereses del cacique y los del “asa de la caldera”. Los derechos de los ciudadanos cada día se ven más constreñidos por una burocracia, en muchos casos de carácter estalinista,  cuyo objetivo es proteger al aparato. Autonomías que han recibido competencias que no son capaces de afrontar por su propia debilidad. Si en el estado central los políticos están en manos de las grandes corporaciones, que no  pasará en estos gobiernos de opereta.
Todo esto configura un panorama en el que el Estado está marcado por la debilidad, en Madrid y en la periferia. Esa debilidad es la que están aprovechando los nacionalistas. Después de tantos desmanes ¿Qué ha hecho el Estado Central? ¿Cuántas veces ha llamado a capitulo a algún prócer regional? ¿Acaso Andalucía no ha hecho méritos para que le quiten las competencias de formación  y empleo? ¿Quién llama al orden al Lendakari por quitar de los libros de texto los símbolos del Estado Español y le obliga a reponerlos?  ¿Acaso no se entera Montoro de que las autonomías siguen sin pagar a los proveedores de sus recursos, y lo están haciendo con el fondo de liquidez autonómico? ¿No sabe el jefe del gobierno que siguen con toda impunidad los desmanes políticos, económicos y administrativos de estos señoritos del siglo XXI? ¿Quién pone freno a este desgaste?
¿Quién da la cara por España?
Por España no dan la cara ni los políticos que cobran por ello, ni los propios españoles que hemos dejado en sus manos esos asuntos. Bueno, antes al menos teníamos el pretexto de la “Roja”. Ahora ni eso nos queda.
Pero yo creo que somos muchos los que pensamos que hay muchas razones para gritar con fuerza: ¡¡¡yo soy español, español, español!!!
Solo tenemos que  gritarlo, y cuando ese grito se eleve por los campos de España, la mayoría se sentirán reconfortados y  algunos pensaran que su ombligo tampoco es para tanto.



viernes, 12 de septiembre de 2014

EL EXPOLIO

Hace unos días hice referencia al Expolio, pintura. Hoy después de leer lo que nos tiene preparado Montoro, con la nueva reforma fiscal, no  me queda otra que hablar del expolio a los bolsillos de españoles.
De un tiempo a esta parte los españoles han sido objeto de todo tipo de agresiones económicas: estafas, timos, engaños… cuando no sustracción directa de sus bienes. Esta casuística tenía además algunas características que la hacían singular: carácter masivo,  ejecutada por instituciones, supuestamente honestas, y sometidas a la supervisión del Estado. Una inmensa trampa donde era difícil no caer si tenías la suerte de tener unos ahorrillos.
Empezó la cosa con GESCARTERA,  siguió con AFINSA Y FORUM FILATÉLICO, sociedades que a pesar de tener sentada en el consejo de administración a alguna hermana de un secretario de estado de economía, al parecer, no eran conocidas ni del Ministerio ni del Banco de España.
Siguió con las preferentes y las participadas, donde los bancarios de toda la vida estafaron de manera inmisericorde a miles de clientes, en su mayoría ahorradores de edad avanzada, mientras sus consejos de administración se repartían cuantiosas indemnizaciones. El primer rescate bancario no lo hizo el Gobierno Español, ni siquiera Bruselas. El primer rescate lo hicieron los miles de ahorradores que se vieron privados de sus ahorros mediante engaños y subterfugios. Muchos de los cuales nunca volverán a verlos. Sencillamente se quedaron con nuestro dinero sin dar cuentas a nadie. Y ahí estaban los Botín, los Fainé, los Blesa, los Serra, las cientos de cajas que han amargando los últimos días de su vida a cientos de miles de españoles. Los más previsores, los más ahorradores, los más austeros, los que se sacrificaron a lo largo de toda su vida para asegurar su vejez, fueron las víctimas propiciatorias de una caterva de sinvergüenzas sin escrúpulos, y de un Estado cómplice entregado a los poderosos.
Mientras tanto las grandes corporaciones haciendo de las suyas: las eléctricas cobrando lo que les parece y les consiente el gobierno, claro hay que hacer méritos. La jubilación máxima que tienen acreditada los ministros no da para su tren de vida. Es necesario un puestecito en algún consejo de administración para seguir tirando. En este sentido la estafa de la tarifa nocturna es de libro: meten a miles de usuarios que nunca pudieron tener calefacción, solo había que instalar unos acumuladores, la obra era sencilla, ni calderas ni depósitos de combustible; solo encender en invierno y apagar en el buen tiempo. Muchas personas, en su mayoría jubilados, vieron la posibilidad de abandonar la catalítica. El precio era asumible,… hasta que “llenaron el trasmallo”. Entonces se cambió la ley y los que entonces tenían una calefacción asequible, tuvieron que elegir entre calentarse o ver volar la pensión en los meses de invierno.
Por seguir con la cosa de los voltios. La energía solar fotovoltaica fue otra encerrona. Era una inversión a largo plazo, que daba un buen rendimiento a partir de los diez primeros años, Ideal para una previsión de futuro. Una vez más los que estaban a la puerta de la jubilación vieron en estas inversiones una posibilidad de complementar su pensión. Entonces se cambiaron las condiciones de lo contratado, vía legislación, y aquellas inversiones dieron al traste. Seguridad jurídica cero. Luego nos quejamos del trato de  la Cristina Fernández  a REPSOL en Vaca Muerta. ¿Acaso hay alguna diferencia?. Los que querían asegurar sus pensiones no se dieron cuenta de que en el gobierno había otros que tenían que asegurar las suyas, quizá en alguna eléctrica.
Ahora viene Montoro con la reforma fiscal, necesitan más dinero para alimentar el entramado político-funcionarial que es el verdadero conocer de España. Y una vez más con los ahorradores  en el punto de mira. La reforma prevé la modificación del impuesto de plusvalías en el sentido de no actualizar el precio de origen de las viviendas, con lo cual el diferencial entre compra y venta se dispara en las viviendas más antiguas. Por poner un ejemplo la diferencia en una vivienda  que se comprara en el 1980 por 12.000 euros y se vendiera en 2014 por 120.000,  sería de pagar 6.000 euros con la actual legislación a pagar  24.000 con la que se propone. Pero a eso deberemos sumar el efecto de la burbuja catastral. Ese piso que posiblemente tenga un valor catastral muy cercano a los 120000 que seguro elevaría el precio de venta a efectos del cálculo del impuesto por encima de los 200.000, con lo que el impuesto se iría a los 33.000, si a esto sumamos el impuesto de las transmisiones patrimoniales que serían otros 20.000, resulta que de esta transmisión el estado se llevaría 53.000 prácticamente la mitad del bien. A esto se le llama confiscación, o algo peor.
Se llevaron los ahorros de los españoles con malas artes. Y ahora se quieren llevar el patrimonio vía dictadura fiscal.

Resulta que el PP tiene fijado su porvenir electoral en el miedo de los votantes a  Podemos. Yo me pregunto: ¿qué me va a quitar Pablo Iglesias que no me haya quitado Montoro.