domingo, 12 de octubre de 2014

EL ÉBOLA


Lo bueno que tienen las crisis es que hacen aparecer lo mejor y lo peor de las organizaciones, de las empresas, de la sociedad y de los individuos. Lo bueno que tienen es que despojan a los actores que participan en las mismas de todo oropel, ropaje superfluo, palabras huecas o grandilocuentes, tramoyas, ornato, en definitiva cualquier elemento artificioso, para dejarles desnudos con sus valores reales frente a los problemas.
Es ante esa desnudez en donde los seres humanos dan su verdadera talla, donde las organizaciones o empresas se presentan con su verdadero valor, donde la sociedad se define a sí misma. Es en esa desnudez donde aparecen lo mejor y lo peor de la naturaleza humana. La crisis del Ébola no ha sido una excepción, y ha sacado a relucir el verdadero valor de todos los agentes que han participado en ella
Para empezar por los mejores, es de agradecer los numerosos profesionales que día a día han cuidado de las personas infectadas o sospechosas de serlo. Estos son los verdaderos héroes de esta peripecia, Como suele ocurrir con los buenos hacen su trabajo en silencio y hablan poco por la televisión. Es también de agradecer la mesura que han demostrado los ciudadanos próximos al problema, a pesar del miedo que reconocían llevar dentro del cuerpo.
Pero a partir de ahí todo ha sido una demostración de incompetencia, mendacidad, miseria humana, falta de ética. En definitiva todos los males de la sociedad mediático-político-científica, puestos uno detrás de otros o todos a la vez para hacernos ver la bajeza que exhiben algunos representantes de la raza humana.
Para empezar fracaso estrepitoso de la Sanidad Pública, que se ha visto desbordada por dos enfermos, ahora tres, que por si fueran poco eran compañeros de profesión, sin saber dar la respuesta adecuada a un problema sanitario que al menos por su cantidad no deja de ser de tono menor. Que tengan que tirar de la bolsa de interinos deja a las claras el compromiso de algunos miembros de esa Sanidad Pública con los enfermos españoles y con su profesión. Una empresa privada que se juega su prestigio y su negocio, no comete esos errores.
La desorganización que todos hemos visto en las imágenes de televisión, donde se veían traslados de enfermos con personal protegido, acompañado por otro en manga corta, o el desorden en algunas habitaciones, dan una idea del rigor en las actuaciones de ese personal, y de esto no tiene la culpa la ministra ni el consejero, son elementos de simple organización que en un hospital de infecciosos deberían estar más que sabidos. Y entre la ministra y los auxiliares de enfermería, que vienen siendo los actores más señalados en este proceso, seguro que hay muchos que cobran lo suficiente para que estas cosas no ocurran.
Pero eso no quiere decir que la ministra no tenga responsabilidades, que las tiene y muchas. La primera equivocación es la de montar un operativo de estas características en un hospital para uso habitual de la población. Segundo, no establecer protocolos específicos para este caso. Lo de los 38,6 grados es de libro: lo que puede servir para hacer una selección entre la población numerosa de una zona, no puede servir para hacer esa selección entre  la pequeña población  que a ciencia cierta ha estado en contacto con la enfermedad. Tercero, en materia de Sanidad las comunidades autónomas llegan hasta donde llegan, en la de Madrid está secuestrada por una Izquierda que tiene en ella su “cuartel de invierno” para cuando vengan tiempo mejores, y hacen lo posible para que lleguen cuanto antes. Para estos la Sanidad de Madrid cuanto peor mejor.
El comportamiento de los sindicatos de clase, como viene siendo habitual de vergüenza: que salga una individua para decir que lo que no tenían que haber hecho es traer a los doctores infectados, demuestra dos cosas: que a esta señora la mueven elementos ideológicos como es el hecho de que eran misioneros, y que está exenta de la vergüenza que impide a cualquier miembro de un Estado dejar tirados a los suyos, los mejores, en el “campo de batalla”. Esta está como muchos en estos sindicatos, para que le caiga el salario sin trabajar y si hace al caso, algún millón de euros como al jefe de los mineros de Rodiezmo.
Que la ministra o los sindicatos no estén a la altura puede ser motivado por del desconocimiento, por el interés partidista o por los nervios. Pero lo de los medios de comunicación no tiene parangón. La vileza, el regodeo en la miseria, el alarmismo, la falta de rigor, de prudencia, de respeto a los enfermos, o a las personas que estaban implicadas y sus familiares, solo es propio del amarillismo rampante que invade las mediocres cadenas de televisión, que en esta crisis han conseguido que muchos dejemos de ver los noticias. Ni la TVE, que no depende de la audiencia, si no del dinero que nos cuesta a todos, o de su gigantesca deuda que antes o después tendremos que pagar, ha podido evitar el esperpento. ¿Dónde estaba esa redacción de informativos que es tan exigente cuando de sus intereses se trata? Eso sí, no han  conseguirlo montar otro “Prestige”, que bien que lo han intentado. Solo la toma de las riendas por parte del Comité de Crisis ha frenado el ímpetu por hacerlo.
De reconocer es la actitud del PSOE, al no entrar en polémicas mientras no se resuelva la crisis. Bien es cierto que no les hace falta, para eso tienen a los sindicatos y a la Sexta. Estos se han dado cuenta de que la falta de credibilidad de los políticos es tal que la gente no solo no se creen lo que dicen, si no que no se lo creen precisamente porque son ellos los que lo dicen, y han pensado que lo mejor es callarse. Bueno en todo caso es un signo de inteligencia.
Pero una vez más el gobierno de España ha dado la impresión de no estar a la altura de las circunstancias. Esa sensación de dejar hacer, hasta que los acontecimientos le desbordan. Esa sensación de que la iniciativa la lleva cualquiera menos quien tiene la mayor responsabilidad. Ese dejar que todo el mundo opine según su conveniencia, sin que el que tiene la mejor y más veraz información, como es el caso del gobierno, sea capaz de apenas balbucear alguna justificación. Y para uno que no tiene complejos de decir lo que piensa, como es el caso del consejero de la comunidad de Madrid, resulta que se pasa tres pueblos.
En todo caso, y lo dejo para el final, lo importante es que Teresa se recupere. Ella no cometió ningún error, ni siquiera el de presentarse voluntaria, eso la honra. Ella ha sido víctima de una cadena de incompetentes que la pusieron en una situación que nunca debería haberse producido.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

LA VAQUILLA

Dicen que el caso de Escocia en nada se parece al de Cataluña. Claro que no se parece, sobre todo en el petróleo del  Mar del Norte, que es donde los escoceses fiaban todas sus esperanzas de no volver a los tiempos de Braveheart.
No nos engañemos, en ese referéndum ha ganado la fortaleza del Reino Unido. Como en Canadá,  ganó la fortaleza de ese país, a pesar de  que se formó en la confrontación de las dos comunidades en litigio, de su extensión y de su dispersión.
En estos casos había razones en el origen que justificaban las pretensiones de los separatistas, También tenían las típicas, que tienen que ver con los intereses de una oligarquía política. No faltaba tampoco el egoísmo intrínseco a todo nacionalista, que solo quieren estar junto a otros mientras les interesa. Imagino que tampoco faltaría la iconografía mítico-sentimental vía gaita o sombrero de Daniel Boone. Pero no pudieron con la fortaleza del estado matriz.
El caso de Cataluña no se justifica por el origen histórico, por más que se empeñen en reescribir la historia. Ellos se creen ricos, aunque no lo son; y menos el día que decidieran separarse de España. El caso de Cataluña solo se sostiene en una oligarquía necesitada de esconder sus desmanes económicos y en la barretina; pero sobre todo en la debilidad del Estado Español.
España es un estado débil, no porque se den condiciones especiales que le hagan diferente de cualquier país. España es débil por que los españoles hemos decidido que así sea.
En España hubo una guerra civil en la que los dos bandos reivindicaban su patria española, hasta aquel momento nada que decir.  Después vino la dictadura que hizo uso y abuso del ardor patrio. Cuando llegó la democracia  la izquierda, quizá por su carencia de ideas, se refugió en el rechazo a la ida de España Nación y la derecha dejó hacer, no fuera que la tacharan de franquista.  De esta manera hemos llegado a una situación en la que los españoles se sienten  cohibidos a la hora de demostrar el amor a su patria.
A generar esta situación no ha ayudado poco el estado de las autonomías. Los líderes autonómicos han exacerbado los sentimientos regionales, antes inexistentes, para justificarse en unos casos, o para tapar sus ineficacia en otros. En esto no son distintos de los líderes de Cataluña. Es decir, el deporte favorito de estos señores y señoras es el juego del pin-pan-pun con España, y los españoles a verlas venir. Todos a tirar del pico de la manta para sí mismos, sin importarle a ninguno si la manta aguantará. Qué más da mientras ellos sigan en la poltrona…
Las autonomías han traído a España al cacique de la nueva era. La administración cercana solo está para seguirte más de cerca, para condicionarte en todo lo que tengas que hacer, y para proteger los intereses del cacique y los del “asa de la caldera”. Los derechos de los ciudadanos cada día se ven más constreñidos por una burocracia, en muchos casos de carácter estalinista,  cuyo objetivo es proteger al aparato. Autonomías que han recibido competencias que no son capaces de afrontar por su propia debilidad. Si en el estado central los políticos están en manos de las grandes corporaciones, que no  pasará en estos gobiernos de opereta.
Todo esto configura un panorama en el que el Estado está marcado por la debilidad, en Madrid y en la periferia. Esa debilidad es la que están aprovechando los nacionalistas. Después de tantos desmanes ¿Qué ha hecho el Estado Central? ¿Cuántas veces ha llamado a capitulo a algún prócer regional? ¿Acaso Andalucía no ha hecho méritos para que le quiten las competencias de formación  y empleo? ¿Quién llama al orden al Lendakari por quitar de los libros de texto los símbolos del Estado Español y le obliga a reponerlos?  ¿Acaso no se entera Montoro de que las autonomías siguen sin pagar a los proveedores de sus recursos, y lo están haciendo con el fondo de liquidez autonómico? ¿No sabe el jefe del gobierno que siguen con toda impunidad los desmanes políticos, económicos y administrativos de estos señoritos del siglo XXI? ¿Quién pone freno a este desgaste?
¿Quién da la cara por España?
Por España no dan la cara ni los políticos que cobran por ello, ni los propios españoles que hemos dejado en sus manos esos asuntos. Bueno, antes al menos teníamos el pretexto de la “Roja”. Ahora ni eso nos queda.
Pero yo creo que somos muchos los que pensamos que hay muchas razones para gritar con fuerza: ¡¡¡yo soy español, español, español!!!
Solo tenemos que  gritarlo, y cuando ese grito se eleve por los campos de España, la mayoría se sentirán reconfortados y  algunos pensaran que su ombligo tampoco es para tanto.



viernes, 12 de septiembre de 2014

EL EXPOLIO

Hace unos días hice referencia al Expolio, pintura. Hoy después de leer lo que nos tiene preparado Montoro, con la nueva reforma fiscal, no  me queda otra que hablar del expolio a los bolsillos de españoles.
De un tiempo a esta parte los españoles han sido objeto de todo tipo de agresiones económicas: estafas, timos, engaños… cuando no sustracción directa de sus bienes. Esta casuística tenía además algunas características que la hacían singular: carácter masivo,  ejecutada por instituciones, supuestamente honestas, y sometidas a la supervisión del Estado. Una inmensa trampa donde era difícil no caer si tenías la suerte de tener unos ahorrillos.
Empezó la cosa con GESCARTERA,  siguió con AFINSA Y FORUM FILATÉLICO, sociedades que a pesar de tener sentada en el consejo de administración a alguna hermana de un secretario de estado de economía, al parecer, no eran conocidas ni del Ministerio ni del Banco de España.
Siguió con las preferentes y las participadas, donde los bancarios de toda la vida estafaron de manera inmisericorde a miles de clientes, en su mayoría ahorradores de edad avanzada, mientras sus consejos de administración se repartían cuantiosas indemnizaciones. El primer rescate bancario no lo hizo el Gobierno Español, ni siquiera Bruselas. El primer rescate lo hicieron los miles de ahorradores que se vieron privados de sus ahorros mediante engaños y subterfugios. Muchos de los cuales nunca volverán a verlos. Sencillamente se quedaron con nuestro dinero sin dar cuentas a nadie. Y ahí estaban los Botín, los Fainé, los Blesa, los Serra, las cientos de cajas que han amargando los últimos días de su vida a cientos de miles de españoles. Los más previsores, los más ahorradores, los más austeros, los que se sacrificaron a lo largo de toda su vida para asegurar su vejez, fueron las víctimas propiciatorias de una caterva de sinvergüenzas sin escrúpulos, y de un Estado cómplice entregado a los poderosos.
Mientras tanto las grandes corporaciones haciendo de las suyas: las eléctricas cobrando lo que les parece y les consiente el gobierno, claro hay que hacer méritos. La jubilación máxima que tienen acreditada los ministros no da para su tren de vida. Es necesario un puestecito en algún consejo de administración para seguir tirando. En este sentido la estafa de la tarifa nocturna es de libro: meten a miles de usuarios que nunca pudieron tener calefacción, solo había que instalar unos acumuladores, la obra era sencilla, ni calderas ni depósitos de combustible; solo encender en invierno y apagar en el buen tiempo. Muchas personas, en su mayoría jubilados, vieron la posibilidad de abandonar la catalítica. El precio era asumible,… hasta que “llenaron el trasmallo”. Entonces se cambió la ley y los que entonces tenían una calefacción asequible, tuvieron que elegir entre calentarse o ver volar la pensión en los meses de invierno.
Por seguir con la cosa de los voltios. La energía solar fotovoltaica fue otra encerrona. Era una inversión a largo plazo, que daba un buen rendimiento a partir de los diez primeros años, Ideal para una previsión de futuro. Una vez más los que estaban a la puerta de la jubilación vieron en estas inversiones una posibilidad de complementar su pensión. Entonces se cambiaron las condiciones de lo contratado, vía legislación, y aquellas inversiones dieron al traste. Seguridad jurídica cero. Luego nos quejamos del trato de  la Cristina Fernández  a REPSOL en Vaca Muerta. ¿Acaso hay alguna diferencia?. Los que querían asegurar sus pensiones no se dieron cuenta de que en el gobierno había otros que tenían que asegurar las suyas, quizá en alguna eléctrica.
Ahora viene Montoro con la reforma fiscal, necesitan más dinero para alimentar el entramado político-funcionarial que es el verdadero conocer de España. Y una vez más con los ahorradores  en el punto de mira. La reforma prevé la modificación del impuesto de plusvalías en el sentido de no actualizar el precio de origen de las viviendas, con lo cual el diferencial entre compra y venta se dispara en las viviendas más antiguas. Por poner un ejemplo la diferencia en una vivienda  que se comprara en el 1980 por 12.000 euros y se vendiera en 2014 por 120.000,  sería de pagar 6.000 euros con la actual legislación a pagar  24.000 con la que se propone. Pero a eso deberemos sumar el efecto de la burbuja catastral. Ese piso que posiblemente tenga un valor catastral muy cercano a los 120000 que seguro elevaría el precio de venta a efectos del cálculo del impuesto por encima de los 200.000, con lo que el impuesto se iría a los 33.000, si a esto sumamos el impuesto de las transmisiones patrimoniales que serían otros 20.000, resulta que de esta transmisión el estado se llevaría 53.000 prácticamente la mitad del bien. A esto se le llama confiscación, o algo peor.
Se llevaron los ahorros de los españoles con malas artes. Y ahora se quieren llevar el patrimonio vía dictadura fiscal.

Resulta que el PP tiene fijado su porvenir electoral en el miedo de los votantes a  Podemos. Yo me pregunto: ¿qué me va a quitar Pablo Iglesias que no me haya quitado Montoro.

miércoles, 30 de julio de 2014

EL MISAL RICO DE CISNEROS

Las andanzas de Podemos y de su líder, me traen a la memoria algunas anécdotas que me veo obligado a contar para que los más jóvenes vayan tomando nota de las vueltas que da la vida. Decía un amigo, mayor por supuesto, que “el que no es de izquierdas a los veinte años es que no tiene corazón… para luego añadir: el que lo sigue siendo a los cuarenta, lo que no tiene es cabeza”. Pablo Iglesias va camino de los cuarenta, luego le queda poco para ir cambiando el registro.
En una ocasión, siendo concejal del ayuntamiento de Toledo, estaba en la sacristía de la Catedral, sitio imponente,  en un acto para la presentación de un libro editado por la Diputación Provincial, sobre el Misal Rico de Cisneros. Una joya bibliográfica que, en su día, fue requisada por el Estado so pretexto de la Desamortización de Mendizábal, para depositarla en la Biblioteca Nacional. El acto estuvo interesante, sobre todo cuando el Deán de la Catedral, indignado, interpeló a la Directora de la Biblioteca Nacional, allí presente, sobre la falta de legitimidad de ésta para tener esa obra, pues por tratarse de un objeto de culto, no debería haber sido expropiada.
En otro momento tomó la palabra el Presidente de la Diputación, editora del libro. En un estrado, flanqueado por el cardenal Primado, el Deán, la Directora de la Biblioteca, con el Expolio del Greco como telón de fondo, tuve un  flashback. Recordé un día unos diez años antes, en el Paseo de Quintanar de la Orden. Le vi diez años más joven, con un megáfono subido en un cajón de madera, intentaba sumar adeptos a su causa, que en aquella ocasión era la ORT, partido revolucionario de extrema izquierda. No tuve otra, escribí un artículo, muy celebrado en esos días, titulado: “del Libro Rojo de Mao al Misal Rico de Cisneros, sin solución de continuidad” La verdad es que me lo puso muy fácil.
Unos años antes, me llamó un amigo de la Telefónica, sindicalista de la CNT, compañero de promoción, que venía de Barcelona y quería hablar conmigo. Quería comprometerme para el sindicato, yo rehusé el ofrecimiento. Llegó la hora de marcharse y me presté a llevarle a la Estación de Autobuses. Él me dijo que no, que llamáramos a un taxi. Yo me empeñé en ahorrarle ese gasto y  me dijo que el taxi lo quería para trasladarse a Madrid, al aeropuerto, donde un avión le llevaría de regreso a Barcelona. Me quedé de una pieza. Aquello no casaba con el idealismo ácrata que yo le suponía a aquel muchacho. Tenían muchos millones se estaban gastando el  cuantioso patrimonio histórico de la CNT.
En mi empresa pasó otro tanto. Algunos sindicalistas pasaron de un día para otro del comité de empresa a puestos de dirección. Aquello no es que fuera la “puerta giratoria”, era el “salto de  la rana”. De una trinchera a la del enemigo.
Como ejemplos internacionales tenemos recientemente a Daniel Ortega presidente de Nicaragua, que paso de lucha contra los Somoza, entonces dueños de Nicaragua; a vendérsela a los chinos, para que construyan un canal semejante al de Panamá solo que más grande. Mientras instalan un régimen que está dejando en pañales al montado por el Tacho y Tachito.
Que decir de aquellos que conocí en la facultad de Políticas y Económicas de la Complutense, en los años sesenta, que han sido los artífices de la mayor estafa de la historia de España, vía preferentes. Dejando sin los ahorros, producto de los sudores y privaciones de toda una vida, a miles de trabajadores. Esos eran los del concierto de Raimon.
Cumplir años tiene el inconveniente de ver como se deshacen las “burbujas” políticas, que igual que las económicas se repiten cíclicamente y de las cuales los seres humanos somos incapaces de aprender. Cuando lleguen los de Podemos, si es que lo consiguen, no me cabe la menor duda que seguirán la senda de sus antepasados de la izquierda. Ocuparan el poder con la sola intención de buscarse un sostén para toda su vida. A los ciudadanos de a pie les quedará lo de siempre: pagar la factura de los nuevos salvadores de la clase trabajadora. Más funcionarios, más impuestos, para pagar la nueva política de cobrar sin trabajar, o hacerlo lo menos posible.
Como decía María Ostiz:   “Con una frase no se gana un pueblo ni con un disfrazarse de poeta, a un pueblo hay que ganarlo con respeto, un pueblo es algo más que una maleta perdida en la estación del tiempo y esperando sin dueño a que amanezca…un pueblo es abrir una ventana en la mañana y respirar la sonrisa del aire en cada esquina y trabajar y trabajar uniendo vida a vida un ladrillo en la esperanza…” Habrá quien me diga que María era del OPUS o algo parecido pero en esa letra describe mejor que nadie lo que debe ser un pueblo, de paso que desenmascara a los embaucadores que periódicamente aparecen para salvarnos de nosotros mismos, porque ellos saben mejor que nadie lo que nos interesa.
¿Cuándo vendrá alguien a pedirnos coraje para salir de esta situación, esfuerzo colectivo para conseguir metas individuales, responsabilidad individual como eje de nuestra vida en común?
¿Cuándo vendrá alguien a decirnos que cada uno de nosotros es el principal responsable de lo que somos y tenemos?
¿Cómo no somos capaces de expulsar de la sociedad a los vendedores del todo a cien social?
¿Cuánto tendrán que trabajar los que tienen trabajo, para pagar tanta renta no solo a los que no lo tienen, si no a los que no quieren tenerlo, porque con lo que le dan a él y a su pareja, más el pisito gratis del Pablo Iglesias mejor no levantarse a las seis de la mañana?
¿Quién va a ser el que resista semejante tentación?  ¿Qué sociedad vamos a construir?
Algunos todo lo arreglan con expoliar a los ricos, pero no hay que engañarse a esos no hay quien los expolie. Expoliarán a los tontos que se sigan levantando a las seis de la mañana, o bien por que tengan el coraje de ser protagonistas de su propia vida, o porque no les quede otro remedio.
Este artículo con sus carencias y limitaciones se lo dedico encarecidamente a todos aquellos de menos de cuarenta años, porque lo mismo, si esperan a los cuarenta, va a ser demasiado tarde.



lunes, 30 de junio de 2014

HUYENDO DE LA QUEMA



Estos días parece que a todo el mundo la da por salir corriendo. Primero fue el Rey, después Rubalcaba. Corriendo parece que están los de IU por adelantarse a Podemos. Corriendo los candidatos a las primarias del PSOE, a fin de demostrar que ellos son  cosa distinta de lo que ha sido su propio partido hasta la fecha. Prisa de los nuevos reyes por contentar a Mas. Por distanciarse de su antecesor.
 A todo el mundo le ha dado por hacer mutis por el foro; y los que no pueden, por parecer algo distinto a lo que había hasta la fecha. Todos menos el PP. Nosotros, impertérritos, a lo nuestro: te rebajo el IRPF veinte euros y aquí no ha pasado nada.
Unos de los graves inconvenientes del Gobierno, y como consecuencia del partido que lo soporta, es que tiene más difícil esa huida hacia adelante. Cuando se administra los intereses de un país, como decía Ortega, “los experimentos con gaseosa”.
Da tal manera están las cosas que en la actualidad la política nacional presenta dos estados: uno de carácter sólido-blandengue que avala el PP, y otro de carácter más gaseoso que responde al resto de las fuerzas políticas. Diríamos que estamos entre el tocino de cielo y el merengue. Vamos que está la cosa para chuparse los dedos.
Pero todo  tiene su explicación; el Rey se marcha por que no le queda otro remedio si como parece inevitable hay que modificar las Constitución. Todos sabemos que cuando se abra ese melón, lo primero que hay que cambiar son las limitaciones sucesorias a las mujeres. Luego para que su hijo herede la Corona  no queda otra que dársela ahora que todavía puede sucederle. Después de esa modificación heredaría Elena.
Luego ya sabemos que va a haber cambio de Constitución, y no solo para las previsiones sucesorias, imagino que con Cataluña en el horizonte. Eso debe estar pactado con la Corona y con el PSOE. El problema está en saber cuál es su alcance y si la marcha de Rubalcaba no se debe a su incapacidad para hacer asimilar a sus bases ese cambio.
Mariano “solo ante el peligro” en una situación en la que los interlocutores solo sabemos que están en una subasta ascendente de despropósitos  y un Rey recién salido del horno, que solo tiene una ventaja, que si se equivoca será uno más en salir corriendo, en este caso de la Zarzuela.
En este estado parece lógico que el Gobierno tomase las riendas de la situación para hacerse con un electorado asombrado ante tanto despropósito y huérfano de liderazgo. El PP tiene una oportunidad de oro para llenar el vacío político existente, ante la insistencia del resto de las fuerzas políticas de apelotonarse cuanto más a la izquierda mejor. Pero en el PP nadie piensa en clave de Estado, ellos están a los veinte euros del IRPF y con eso  seguir en la poltrona. Piensan que dejando pasar el tiempo todo se arreglará.
En estas últimas elecciones a mí me ha pasado una cosa rara. Un partido del que no he visto un solo cartel electoral, del que no he visto un spot en  televisión, ni he oído una cuña en la radio; como veo poco la Sexta casi no conocía al candidato, ha sacado cinco diputados.  Aquí parece que los sopapos se dan sin avisar. Más vale que los responsables electorales del PP  tomen nota, y que de tanto “asesor” dediquen unos pocos a las redes sociales. Un campo que el PP tiene dejado de la mano de dios, quizá porque hay que trabajárselo mucho y veinticuatro horas al día. Hoy hay que estar en las redes no solo para opinar, sino para que los demás no opinen por ti deformando la realidad en nuestro perjuicio.
Ya sé que es predicar en el desierto, entre otras cosas porque alguno tendrá que aprender a encender un portátil; pero por avisar que no quede.

P.D. Hoy se incorporan a este blog mis amigos y compañeros del Ramiro de Maeztu, con los que compartí una entrañable convivencia el sábado pasado. Un abrazo a todos y espero, se repita pronto. Emulando el tango…” que cincuenta años no es nada”. O aquello de “… aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores, no hay que afligirse. Porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo...”



jueves, 29 de mayo de 2014

EUROPEAS Y MUCHO MÁS

Como suele ser habitual,  la resaca de un proceso electoral como es el caso de las Europeas, deja todo tipo de interpretaciones más o menos acertadas sobre lo que se nos viene encima.
 Normalmente los procesos electorales no son extrapolables. Menos aún lo son en el caso de las Europeas.  Cambian los distritos electorales: no es lo mismo sumar los votos de un pueblo, una provincia, una región, o toda la nación, como es el caso de estas elecciones. Cambian los candidatos. Cambian los programas. Pero lo más importante es que en cualquier tipo de elección el interés personal del votante está mucho más definido que en las Elecciones Europeas.
No obstante cualquier tipo de votación en el que concurren varios millones de personas no deja de ser interesante y de la que sin duda se pueden sacar conclusiones. De estas elecciones también.
Lo más destacado es la caída de los dos grandes partidos, PP y PSOE. Luego etá la subida, menos de lo esperado, de los partidos emergentes IU, UPyD, Ciudadanos, etc. Y por último la irrupción de Podemos.
Han sido los resultados de este último partido lo más sorprendente de todo. En la magnífica entrevista que Jordi Ébole le hace al presidente de Uruguay José Mujica, define como patología de la izquierda el infantilismo. Si esa patología se hace presente en la mayoría de las partidos de izquierda, lo hace de manera nítida en Podemos. Estos no se conforman con vivir a costa del Estado de por vida, como es objetivo de la izquierda tradicional, estos además quieren casa, luz, gas y vacaciones en el Caribe gratis.
Pablo Iglesias es un fenómeno producto de los platós que han hecho de un sedicente debate político su “salsa rosa” particular. Pablo Iglesias es ante todo un “telepredicador” que ha cautivado a los más ingenuos, posiblemente también a los más necesitados, con su gratis total, al modo del eje Cuba-Venezuela-Bolivia. Es producto de una generación de adictos a los soportes electrónicos. Víctimas de la superficialidad, de la diletancia electrónica, que por creerse sobre informados, en realidad lo que están es sobre manipulados, precisamente por aquellos a los que dicen combatir.
No es el caso de su líder, ególatra donde los haya. Peligroso porque este sí es un hombre instruido, y manipulador sin escrúpulos. Encierra dentro de si todos los ingredientes para el alumbramiento de un líder de carácter orweliano, de funestas consecuencias.
Pero este fenómeno como pasó en su día con el fenómeno Ruiz Mateos, que también consiguió unos magníficos resultados en estas elecciones, es consecuencia sobretodo de la ceguera de los partidos mayoritarios. Son ellos los que ante su falta de sensibilidad, su prepotencia, su mirarse al ombligo, los que terminan arrojando a los electores al saco de los oportunistas.
Tanto los resultados del PP como los del PSOE, son de pena. Los del PSOE por lo menos lo han reconocido y ya están tomando medidas, los nuestros todavía están mareando la perdiz, con que han ganado las elecciones con el 26% de los votos ¿Cómo puede decir el PP que ha ganado unas elecciones, si el 74% restante no nos quieren ni en pintura?
Todavía no se han dado cuenta de que el problema no son los recortes, de los que, por otra parte, se hace responsable al PSOE, de ahí sus resultados. El problema es que la gente está harta del sistema: de un sistema en el que la casta política no se hace corresponsable de las dificultades de la mayoría de la gente, ni siquiera en las formas.
De ahí el error de cifrarlo todo en la recuperación económica. Esta podrá llegar, pero tardará muchos años en que esa lluvia fina cale a todos los estratos de la sociedad, sobre todo a los inferiores. Pero además ocurre que las heridas dejadas por esta crisis, están cambiando comportamientos de los electores. Ya no es tan importante quien es el responsable de la crisis, como las actitudes que nos llevaron a ella. Ya no es tan importante el nombre del partido como sus principios. Lo que ha muerto con la crisis es un modelo de partido político que tuvo su máxima representación en los congresos que eligieron a Rajoy o a Rubalcaba, y en todos los que los siguieron, donde el aparato impone los candidatos sin dar el mínimo margen a la controversia.
Rajoy, que se encontró con el poder, pudo cambiar ese estado de cosas haciendo del PP un partido más transparente y participativo, propiciando el cambio generacional que algunos pidieron en el congreso de Valencia.  No solo no lo hizo, si no que profundizó en los errores que ya atenazaban al PSOE; de tal manera que al día de hoy prácticamente no hay diferencias entre uno y otro. Y así nos ve la gente los dos igualitos.
El PSOE parece que quiere cambiar algo, Nosotros ni siquiera lo intentamos, estamos sobrados. Nosotros a lo nuestro, el coche oficial, la moqueta, la VISA en los restaurantes y mucho aplaudir al jefe. Pero nos observan. Ya no engañamos a nadie. Ahora intentaremos lo del frente Popular para meter el miedo en el cuerpo, pero hay demasiada gente que el único miedo que tiene es a la ausencia de futuro, para ellos, y los suyos.



jueves, 10 de abril de 2014

ADOLFO SUAREZ

El libro de Pilar Urbano está haciendo correr tanta tinta como abarcan sus cerca de mil páginas. No pienso leerlo. No por desprecio a lo que allí se diga, ni porque no me crea los comentarios de unos y otros. No, lo que ocurre es que el 23F está muy claro, al menos para mí, desde que escuché el comunicado televisivo de Adolfo Suarez justificando su dimisión. Adolfo Suarez dejó de ser el presidente legítimamente elegido por todos los españoles, en contra de su voluntad y por presiones de quienes podían hacerlas, entre los que por supuesto se encontraba el Rey. Por lo que yo sé, cuando un presidente abandona su puesto, no por una decisión del parlamento que le ha elegido, sino por la fuerza, es porque es víctima de un golpe de estado; y lo demás son zarandajas.
Lo que ocurre con el con el 23F, es lo mismo que ocurre con el análisis histórico de los hechos de los que se posee información abundante y cruzada. Cuando eso ocurre, cuanto más se acerca la lupa más se complica el paisaje. Y aquí  podemos estar escribiendo libros donde se pueden analizar miles de vertientes, todas ellas razonables y posibles, pero la conclusión será siempre la misma, en los días previos al 23F en España se dio un golpe de estado, donde estaban todos los que estos días hemos visto arrimarse al cadáver de Adolfo Suarez, a lavarse la cara, y de paso a ver si se les pegaba algo de su grandeza.
Sospecho que lo peor que ha tenido que pasar este hombre, no es solo asimilar las injusticias de las que fue objeto a lo largo de su vida política, si no tener que soportar la utilización interesada de su nombre y su persona, en beneficio de unos y otros. El libro de Pilar Urbano… y de Lara, es solo un  caso más de los muchos que jalonaron su vida.
Por poner un par de ejemplos:
La candidatura de Adolfo Suarez Illana a la presidencia de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, fue otro caso de como la figura de Suarez fue utilizada por el entonces presidente del Gobierno de España, José María Aznar, para hacerse una foto que certificaba el camino al Centro del PP. La figura de Suarez fue utilizada con el mismo desparpajo que el propio PP de Castilla la Mancha, que tuvo que tragarse lo que hasta el último concejal del último pueblo sabia estar condenado al fracaso.
Aznar se hizo la foto en Albacete flanqueado a izquierda y derecha por el padre y el hijo, y se fue tan contento a su casa.
Otro caso más cercano y más desconocido, es el que se dio en el Ayuntamiento de Toledo. Estaba yo recién salido del “horno” como concejal de hacienda, cuando el interventor me comunica que había  llamado un periodista de postín, pidiéndole que le paguemos los diez millones de pesetas que le debíamos. En aquella época mediados del 95, después de un gobierno socialista, como es habitual el Ayuntamiento estaba en la ruina; debíamos más de dos mil millones de pesetas, en ese estado de cosas, diez millones no me preocupaban demasiado, pero si me resultaba extraño la razón por la cual podíamos deber a un periodista semejante cantidad.
Le pedí explicaciones al interventor y me dijo que el Ayuntamiento de Toledo y la Junta de Comunidades, habían firmado un convenio para instaurar los premios Alfonso X El Sabio, convenio en el que la Junta ponía diez millones y el Ayuntamiento otros diez. La Junta ya había pagado y faltábamos nosotros. El premio se concedió a Adolfo Suarez.
Pedí el expediente y efectivamente allí estaba el convenio. Yo había asistido a la entrega de esos premios como concejal que era de la oposición, unos meses antes de las elecciones del 95 que nos dieron la victoria en el Ayuntamiento de Toledo. El acto se celebró en el Teatro de Rojas, municipal, con el personal del teatro, sin que allí se justificase mayor gasto. De hecho en el expediente el único gasto que se justificaba era el diseño y realización de la medalla que se entregó a Adolfo Suarez, por valor de novecientas mil pesetas.
Se presentaron tres ofertas como era preceptivo, al ser un gasto inferior a los veinte millones. Las tres ofertas eran de tres empresas diferentes del sector, y se concedió a la más ventajosa que creo recordar que se llamaba CODICE 2000, o algo así.
Como aquello me parecía desproporcionado, me leí a conciencia las tres ofertas y ¡EUREKA! en las tres ofertas se cometía un mismo error, es decir, presumiblemente las había hecho la misma persona.
Una vez más el nombre de Adolfo Suarez fue utilizado para allegar veinte millones de pesetas, a una empresa de comunicación, en las vísperas de las municipales y autonómicas del 95, donde, como ya he dicho en algún otro artículo, el PSOE lo tenía harto difícil. Entonces me expliqué algunas portadas de algún medio nacional días antes de la celebración de esas elecciones, y que hicieron no poco daño al candidato del PP.
Aunque Adolfo se merecía ese premio y cualquier otro, la intención bien parece era otra muy distinta.