jueves, 22 de marzo de 2012

LA COARTADA

En pocos días los sindicatos nos convocarán a una “Huelga General”. No tienen otra, el pretexto es la Reforma Laboral, ya escribí días atrás, que la actual normativa en poco, o nada, va a cambiar lo que ya estaba ocurriendo por la vía de los hechos consumados. La huelga se plantea por otras razones, la más importante por la pérdida de privilegios que contempla la nueva legislación. No es tanto la perdida de derechos de los trabajadores, como la pérdida de privilegios de los propios sindicatos lo que mueve a estos a pasar a la acción.

Los sindicatos de clase optaron, en su día, más por el Poder, que por incidir en si primigenio objetivo de defensa de la clase trabajadora. Como otros a lo largo de la Historia pensaron que ese poder reforzaría su lucha, y se lanzaron a su conquista con magníficos resultados: consejos de administración de bancos y cajas, corporaciones multinacionales y grandes empresas; administradores de fondos de pensiones de los empleados de las mismas, por valor de decenas de miles de millones de euros; intermediarios, cuando no colaboradores, en la ejecución de EREs, promotores de viviendas, receptores de subvenciones del Estado para un pretendida formación que solo es un pretexto para allegar cuantiosos fondos. En definitiva, todo un rosario de ocupaciones que les ha dado mucho poder, pero que les ha restado credibilidad. Porque es difícil ocupar el Poder parcialmente sin colaborar con él en su totalidad. Hoy, cuando muchos sindicalistas hablan de la Oligarquía, ¡están hablando de ellos mismos!

El caso de Jimmy Hoffa, el todo poderoso jefe del Sindicato de Camioneros de Estados Unidos, es paradigmático de como el afán por aumentar su poder le llevó a colaborar con la mafia. Utilizó el fondo de pensiones de su sindicato para blanquear el dinero con el que la mafia construía, en medio de un desierto, la ciudad de Las Vegas. Al final a Jimmy Hoffa siempre le acompañó la sospecha de ser un mafioso, y es que no se puede colaborar con la mafia sin ser un mafioso, como no se puede pretender el Poder sin ser un oligarca.

¿Donde estaba José Ricardo Martinez, Secretario General de Madrid, miembro del Consejo de Administración de Bankia por 180.000€, cuando su banco estafaba a sus mejores clientes abusando de su confianza o de su edad, colocándoles las participaciones preferentes o la deuda subordinada, que ha dejado sin los ahorros de toda la vida a miles de españoles, con lo que se configura como la mayor estafa de la historia de España, muy por encima de Gescartera, Forum o Afinsa? ¿Donde estaban sus colegas de La Caixa, o Caja del Mediterráneo, donde ha ocurrido lo mismo? ¿ a caso no son cómplices de esta monumental estafa?

Pero lo verdaderamente grave del desprestigio de los sindicatos por esta deriva, no está en que se lleven más o menos y que tengan más o menos poder. El problema es que los trabajadores están ahí, en sus empresas, con sus problemas, con unos representantes desacreditados. El problema de esos trabajadores es a lo que se enfrentan: cuando había trabajo el paro era una situación desagradable, pero circunstancial; ahora con cinco millones de parados, el paro significa la “muerte civil”, y ante esa posibilidad los trabajadores se las tragan cuadradas. Da lo mismo los derechos que puedan tener, pues llegado el caso renunciaran a todos ellos con tal de mantener su puesto de trabajo. Estos “linces” que callaban cuando los datos del paro crecían exponencialmente, no se enteraron que, a la par que aumentaba en número de parados, disminuían los derechos de los trabajadores que todavía conservaban su puesto de trabajo.¿Que más da tener más o menos derechos si a la postre no se pueden exigir?. Lo verdaderamente dramático es la situación en que quedan los trabajadores: sin derechos, y con unos representantes desprestigiados para defenderlos.

¿Quien se va a sumar a una huelga que solo se hace para que, los que traicionaron a su clase, se laven la cara? y no digo la conciencia, porque de eso no gastan.




viernes, 2 de marzo de 2012

OCUPAR LA CALLE

¿Qué está pasando en este país para que de repente la calle se vea invadida por cientos de cafres, dispuestos a reventar la convivencia ciudadana, en orden a la defensa de, no se sabe muy bien, qué derechos?

¿Cómo es posible que al día siguiente de ganar unas elecciones por mayoría absoluta, se están sitiando las sedes del PP y las viviendas de sus dirigentes?

¿Cómo es posible que cuatro encapuchados, que no tienen media bofetada, corten una autovía y paralicen una ciudad, ante la mirada perpleja e inerme de cientos de personas de bien?

¿Cómo es posible que unos sindicatos verticales y pancistas, con cinco millones de parados a expensas de sus silencios, de repente les dé por hablar?

Muy sencillo, tienen solo un año para reventar la convivencia, antes de que se vea el final el túnel. Antes de que salgamos de las dificultades en que ellos nos metieron. Dificultades consecuencia de la obsesión de la izquierda por solucionarse la vida a costa del Estado.

Las reformas que se están implementando tendrán una primera consecuencia: el pesebre financiador de los vividores de la izquierda se irá a pique. Se terminará vivir sin dar un palo al agua por el solo hecho de ser de izquierdas, generalmente trabajando poco o nada; porque con ser de la panda y apoyar a los popes que administran el presupuesto, ya tenemos bastante. Se terminaran las gabelas millonarias, que alimentan a esa legión de aplaudidores que desde cualquier rincón de la sociedad española se dedican a defender y sacar la cara por los golfos que nos han gobernado durante estos años, y nos han llevado a la ruina. No pueden consentir que España salga delante de la mano del PP. Eso les hundiría en la miseria por lustros.

No pueden perder ni un minuto. Para ello lo mejor es manipular a los memos que pueblan nuestras universidades. Los que se creen los elegidos porque resuelven ecuaciones por Cramer, pero que no se imaginan el esfuerzo de toda una sociedad, la mayor parte de la cual no tuvo las oportunidades que ellos tienen, para pagarles sus estudios. ¿Recortes en la educación? Yo no daría ninguno: simplemente pediría, a los que recibieron enseñanzas superiores, que a lo largo de su vida laboral pagaran la factura; como hacen sus amigos en Cuba, o como en España se hace con los MIR. ¿Os cuadra la propuesta?

Pero el problema de fondo está en saber que tenemos que hacer. El Gobierno no puede seguir consintiendo que cuatro “prigaos” tomen la calle sin darles la réplica, tanto mediática como cívica. De la mediática que se encarguen los especialistas, pero de la cívica se tiene que encargar nuestro partido. Hay que echarse a la calle, hay que mancharse las manos de barro, y los trajes de polvo. Hay que dar la batalla a los que quieren cercenar nuestro futuro. Tenemos que defender nuestros derecho a salir de esta crisis que nos tiene paralizados. Tenemos derecho a preservar que los sacrificios que todos estamos haciendo sirvan para algo. Y no tened miedo, que en esto no vamos a estar solos, son muchos los que están esperando que alguien les dé la oportunidad de manifestarse, de plantarles cara a los que se empeñan en vivir del momio de la izquierda.

Vamos, que ya es tarde para que los recién aclamados en último Congreso, se pongan el mono, y cambien los atriles por el asfalto. Si no es mucho pedir.


martes, 21 de febrero de 2012

MARIANO RAJOY

Después de haber digerido unos pocos cientos, si no miles, de discursos, es difícil escuchar algo que te emocione, que te llegue un poco más adentro de esa cadena de huesecillos que convierten los sonidos en señales cerebrales, y mucho más difícil que dejen rastro en el inmanente de uno mismo. No estoy hablando de soflamas, ni de llamadas más o menos certeras al sentimiento, ni siquiera a los ideales. Estoy hablando de esas palabras que cuando las escuchas, te ves en ellas, te sientes con ellas, y además, piensas que tú mismo no podrías haber traducido de mejor manera tus pensamientos. Estoy hablando de esas palabras que cuando las escuchas dejas el “yo” aparcado para sentir que formas parte de un proyecto de todos, y que además merece la pena. Estoy hablando de esas palabras que cuando las escuchas la persona que las dice empieza a crecer delante de ti hasta convertirse en un gigante. Eso le pasó a Mariano Rajoy el domingo en el discurso de clausura del Congreso. Todos los clichés que se le suelen adjudicar cayeron hechos añicos para que apareciera el verdadero hombre de estado.

El que va de “gallego” por la vida, el registrador de la propiedad, el de la retranca, el hombre sin empatía, sublimó en un discurso, su verdadera dimensión. Dimensión que no es producto de la fortuna de un día, muy al contrario, es producto del trabajo de muchos años.

Siempre pensé que nadie nace sabiendo, que todo en la vida se aprende, que algunos pueden aprender un poco más deprisa, pero poco más. Mariano ha ocupado todos y cada uno de los puestos posibles dentro de la actividad política, ya sea local, provincial, regional o nacional, ministro en varias ocasiones, siéndolo de Cultura, incluso asistió a una entrega de premios Goya, con lo que tiene de mérito, siendo del PP. Dentro del Partido, lo ha sido todo, yo la conocí en el 93, detrás de un enorme puro, como Secretario de Organización. Es difícil, por tanto, encontrar una persona con mayor preparación para asumir la responsabilidad política que supone la Presidencia del Gobierno.

Esa preparación, esos años de brega, de aciertos y fracasos, esas lucha de pueblo en pueblo haciendo partido resolviendo, o no, conflictos, eclosionaron ayer en un discurso. Ayer Mariano fue menos “gallego” que nadie, menos “registrador” que nadie, ayer Mariano se abrió en canal para sacar lo mejor del hombre que hizo de la constancia su principal virtud.

Él, a diferencia de Zapatero, y de otros a los que les dieron todo hecho, sabe lo que cuesta llegar, lo que cuesta mantenerse y lo fácil que puede llegar a ser perderlo todo si no se tiene la humildad suficiente para reconocer que los humanos nos equivocamos mucho, que lo importante es reconocer los errores y rectificar a tiempo.

Ayer Mariano Rajoy dio un salto de gigante, no solo por su magnífico discurso, sino porque encontró la manera de llegar a la gente. Gente que está harta de las frases hechas, los lugares comunes, y los estribillos ocurrentes, que en esos momentos algunos gritaban en la calle. Gente que necesitaba un Presidente que cara a cara, sin intermediarios, le dijera lo bueno y lo malo que les tuviera que decir, que se lo dijera desde la humildad de que puede equivocarse, pero desde el convencimiento de que estar haciendo lo que España necesita.

¡¡Por fin un presidente que nos trata como adultos!!

jueves, 16 de febrero de 2012

REFORMA LABORAL


De las reformas puestas en marcha por el actual gobierno del PP, siendo todas importantes, la más mediática es la Reforma Laboral. Posiblemente no sea la más importante, ni la que afecte, realmente, a mayor número de personas, ni siquiera, la que más afecte a nuestros bolsillos. Pero es la única que mete la incertidumbre en el cuerpo de la gente. De ahí su tirón mediático: el afán de todos por saber en que puede afectar a nuestro futuro.

Tengo la sensación de que la reforma laboral tiene menos calado del que aparenta. Muchas de las cuestiones que plantea, ya se estaban consiguiendo por otras vías, bien sea por las de la negociación, acuerdo entre las partes, o por los siempre tozudos hechos consumados. Creo que se ha querido aparentar más de lo que, en sustancia, contempla la ley. Sin embargo esta ley tiene un grave inconveniente: es la única oportunidad que tiene la izquierda para coger fuelle después del batacazo electoral.

Las primeras asambleas de los sindicatos nos han dado la clave: “ellos tienen el poder, nosotros la calle” clara indicación de por donde van a ir los tiros.

La ventaja que tienen en esta ocasión es que los parados no se van a movilizar a favor de una ley que, por si misma, no está nada claro los vaya a beneficiar. Sin embargo, sí puede ser motivo de movilización para los 18 millones de trabajadores que creen tener hoy un puesto de trabajo menos seguro que el que tenían ayer. Y aunque no sea exactamente así, eso es lo que pueden llegar a pensar la inmensa mayoría.

Por otra parte los sindicatos tienen que esforzarse más allá de cualquier límite, porque lo que si hace la ley es limitar drásticamente su poder. Se dan por tanto todas las condiciones para una batalla muy dura, y muy larga.

En este estado de cosas, el Gobierno debería establecer una estrategia de información y comunicación muy precisa, que dé réplica a las falacias de la izquierda punto por punto, y en todo momento. Para ello debe poner en marcha desde el Gobierno y desde el Partido una campaña de información para no dejarles expedita “la calle”. Una campaña mediática que desenmascare las intenciones de la izquierda.

El comienzo no ha podido ser mas desastroso. Solo con ver la reunión de la ministra de Trabajo con los sindicatos y los empresarios me hice una idea de lo poco estudiado que tenemos el asunto: la ministra con cara de pánico, los sindicatos con cara de mala leche y los empresarios echándose unas risas dando a entender lo bien que les iba el asunto; risas, que después remataron con unas declaraciones que no tenían desperdicio: “hemos conseguido el 90% de lo que pretendíamos”... a confesión de parte. Por si fuera poco una ministra con serias dificultades de comunicación.

Esta será una batalla mediática, y alguien en el Gobierno se debería ocupar de ella. No es solo un problema del ministerio de Trabajo, ni de su ministra; es el Gobierno, en su conjunto, el que se juega su credibilidad. Acordaros del Prestige.

Hoy, según una encuesta de urgencia en una emisora de televisión, más del 70% de los españoles son partidarios de la Reforma Laboral. No podemos dejar que dentro de unos meses nos la den la vuelta.

viernes, 27 de enero de 2012

CARTA ABIERTA A MARIA DOLORES DE COSPEDAL

¿Qué resultados tendría hoy el PP si se celebraran elecciones a la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha? Esta pregunta convendría que te la hicieras de vez en cuando, y no estaría de más que te la hicieras en el día de la fecha.
Hace más de seis meses que tomasteis posesión como Presidenta de la Región, tú y tu gobierno. Durante meses os habéis quejado mucho de la herencia recibida, lo cual me parece lógico. Lo que no me lo parece tanto es que ese sea el estribillo de todos vuestras intervenciones, sea cual sea el tema a tratar; como si no fueseis capaces de hacer otra cosa que quejaros, cosa que seguro que no es cierto, pero que quieres que te diga esa es la impresión que dais.
Me preocupa más la ausencia de ideas, de proyectos, de objetivos, de imaginación para ilusionar a la gente de esta región sacudida, si cabe, con mayor rigor que otras, por la marea que arrastra a la nave del Estado. Solo he visto en tus consejeros su interés por cubrir las necesidades de llenar los espacios de los medios de comunicación, aunque sea a costa de visitarse unos a otros o con los alcaldes de la casa.
No he visto impulso de gobierno desde tu presidencia, dando la impresión de que sigues delegando las cosas de Castilla la Mancha en los que te rodean. Eso estaría bien si las personas que te rodearan fueran políticos con iniciativa, pero quizá no sepas que los que te rodean, al menos los que conozco, han llegado a ese lugar precisamente por nadar y guardar la ropa, parapetándose de cualquier compromiso que no sea su supervivencia. Cosa que no les reprocho, estando en un partido que se caracteriza por lo “bien que trata” a las personas que se comprometen con él.
Pero sea cual sea la razón, esas personas no están acostumbradas a tomar decisiones que impliquen un mínimo riesgo de desgaste personal. Y no las tomarán si no tienen el impulso y el compromiso de la presidencia. Porque tontos no son, la prueba la tienes en que los principales pilares de tu proyecto en Castilla la Mancha ya se han quitado de la “primera línea de fuego”. De tal manera que si la presidencia delega y el segundo escalón se parapeta, no es difícil entender que todo se pare o vaya muy lentamente.
Me preocupa la falta de empatía con los problemas de la gente, las pocas decisiones que habéis tomado, sobre todo las que tienen que ver con no pagar, han venido aderezadas de prepotencia y en casos de chulería. Oí decir a uno de los afectados: “no me duele tanto lo que han hecho, como la manera como lo han hecho”. Todo un paradigma de la situación creada por quien no tiene la mínima sensibilidad en el ejercicio de sus responsabilidades. Y es que hemos ganado unas elecciones, pero ese es solo el primer paso de una larga carrera donde deberemos aprobar un sinfín de asignaturas, que no solo tienen que ver con la eficacia en la gestión, sino con la calidad humana de los que gobiernan.
Habéis perdido todo el contacto con la calle. En el año 95 en esta región ganamos casi todo: ayuntamientos, diputaciones, la Caja, etc. Cuatro años después lo habíamos perdido todo, solo en Toledo aguantamos con al Ayuntamiento de la capital y la Diputación. ¿Sabes por qué lo perdimos todo? Por el “atracón de moqueta” que nos dimos. Nos creímos los mejores del mundo y como tal nos metimos a resolver problemas en nuestros despachos, y nos olvidamos de los problemas de la gente, solo aquellos que lo vieron claro se mantuvieron. No te engañes a ti te ha dado Zapatero lo que a nosotros en aquellas fechas nos dio Roldán. Sería bueno no cometer los mismos errores.
Otro aspecto que me preocupa es tu presencia en la Región. Cuando estabas en la oposición, los socialistas se ponían de los nervios cuando aparecías en las televisiones, dando ruedas de prensa sobre temas de carácter nacional, rodeada de las personas más importantes del partido. Ahora, se frotan las manos cada vez que apareces dando ruedas de prensa en Génova o en reuniones con los ministros de nuestro gobierno. En aquellas ocasiones reforzabas la imagen de política de alto nivel. Ahora que los castellano-manchegos te han hecho ser “su” política más importante, la imagen que estás dando es de distancia y de que te interesa más lo que se pueda cocer en Madrid que lo que se cuece en Castilla la Mancha. No entro en si es o no cierto, pero esa es la imagen que se trasmite.
Hasta ahora tenemos la suerte de que el PSOE anda “sin cabeza”, pero el día que se organicen y pongan en marcha la máquina de “picar carne”, todas estas impresiones empezarán a tomar carta de naturaleza. Tenemos que tomar la calle y hacernos cómplices de los ciudadanos, para que estén avisados cuando la demagogia socialista se ponga en marcha. Tenemos que arriesgar e ilusionar con nuevos proyectos, con nuevos objetivos que desbanquen los falaces discursos de la izquierda. Solo si damos esa batalla podremos sentar plaza en Castilla la Mancha, si no seremos aves de paso.
Sé que a esta carta se la podrán dar un sinnúmero de intenciones. Me importa muy poco, solo la escribo con el ánimo de decirte lo que creo que debes saber, y que ninguno de los que te rodean te dirán. Alguna experiencia tengo acumulada de la política de esta región y sería desleal por mi parte no ponerla a tu servicio.
Recibe un afectuoso saludo.

jueves, 19 de enero de 2012

MANUEL FRAGA

Es difícil escribir de Don Manuel Fraga sin caer en la hipérbole. Su figura arrolladora, física e intelectualmente, invita al empleo de calificativos que me resisto a usar en esta reflexión. Yo, siempre le vi como un hombre contenido, que solo dejaba ver su carácter enérgico en las intervenciones públicas. Siempre imaginé la templanza de la que tuvo que hacer gala para conducir aquel partido de prebostes por la senda democrática, para poco a poco configurar una alternativa creíble en el paisaje político español; impregnado, hasta la médula, de los criterios falaces y oportunistas de la izquierda. Solo desde la templanza y la paciencia se pueden superar los sinsabores y las zancadillas a los que tuvo que hacer frente a lo largo de los años de consolidación de un partido que hoy gobierna España.

¿Fue ministro en los gobiernos predemocráticos? claro que sí ¿pero cuantos de los insignes socialistas que nos han gobernado en los últimos años no lo hubieran sido si hubiesen tenido la oportunidad? Ejemplos hay, en la historia reciente de España. Simplemente Fraga cometió la torpeza de ser más brillantes que aquellos, y llegó antes a donde a muchos les hubiera gustado estar. Y los que no lo hicieron vivaquearon en la dictadura a verlas venir, mientras hombres como Don Manuel corrieron el riesgo de comprometerse para mejorar, en la medida de lo posible, el lamentable estado en el que se encontraba la España de aquellos años.

Nadie le puede negar que su vida fue un monumento a la coherencia, eso que ahora tan poco se lleva, incluso en nuestro propio partido, a la honestidad eso que aun se lleva menos, y la lealtad con el Estado, eso, que para la mayoría de los políticos en ejercicio es algo desconocido. Se decía que tenía el Estado en la cabeza, yo diría que le tenía en su conciencia, que es distinto. Y tiene más mérito tenerle en su conciencia cuando además se tiene en la cabeza.

Hemos leído en estos días, en referencia a su vida política, que fue una vida con “luces y sombras” Y yo me pregunto: ¿que mortal cuando hace balance, sincero, de su vida no encuentra luces y sombras? Solo los tontos.

Descanse en Paz.


domingo, 8 de enero de 2012

MASA CRÍTICA


Todos estudiamos en Física el concepto de “masa crítica”. Se refería a la cantidad de uranio necesaria para que se produjese una reacción en cadena. Posteriormente la Sociología se apropió ese concepto para definir la cantidad de personas necesarias para que ocurra un fenómeno y se pueda mantener en el tiempo.

Dados los acontecimientos sociales y políticos acaecidos en los últimos años, no vendría de más ampliar el concepto de “masa crítica” a la Política, sobre todo en lo que hace referencia a la organización territorial, e institucional: solo aquellos órganos que sean capaces de producir, de manera autónoma, un dinámica mantenida en el tiempo, deberían perpetuarse. Por poner un ejemplo: solo los ayuntamientos capaces de dar un servicio continuo y de mantenerse a costa de sus vecinos deberían existir. Por el contrario todos aquellos que su solo fin sea el de abrir las puertas para un “por si acaso”, deberían cerrar sus puertas y mancomunarse en organizaciones supramunicipales capaces de dar continuidad racional a sus servicios.

El caso de las comunidades autónomas no es distinto, hay comunidades autónomas que no tienen: o bien entidad territorial, censal, o económica para constituirse como tales. Murcia, Cantabria, La Rioja, Asturias, Ceuta y Melilla son un “¡Viva Cartagena!” por más que la Constitución las sentencie como comunidades autónomas. Castilla la Mancha y Extremadura, por su escasa población, gran extensión, y limitado desarrollo, son entidades que no pueden sobrevivir si no es de una manera artificial. Aragón se libra por Zaragoza, que acumula más de la mitad de la población de la región, lo cual facilita mucho su administración. Y que no me digan lo del retraso ancestral: treinta años de democracia, de ayudas europeas y estatales a mansalva solo han servido para que sigamos como estábamos. En estas comunidades el efecto autonómico no ha servido más que para consolidar una oligarquía política y económica que en sus modos y maneras poco se diferencian de las del siglo XIX. Han amasado las riquezas que nunca soñaron, mientras el pueblo llano sigue como hace decenios. Hoy el nivel salarial de Castilla la Mancha, con respecto al resto de las regiones sigue siendo tan bajo como lo era en la época de la Restauración. Y como hace siglos una gran parte de los trabajadores “tomando el sol” en las plazas de sus pueblos a ver si cae alguna cosa.

Cambiamos unos caciques por otros, en muchos casos ni siquiera los cambiamos: sus hijos tomaron el relevo y así nos va.

En el Caso de Castilla la Mancha es más que evidente la falta de entidad economico-politico-social. Más que una parte del Estado parecemos un apéndice al que nadie se le ocurre que hacer con él. Como tal apéndice pocas posibilidades tiene de crecimiento, de manera que la primera tentación sería la de proceder a su extirpación, para integrarse en el cuerpo estatal. Esta reflexión que no es la primera vez que hago, se presentará con toda su crudeza en los próximos meses, cuando la escasez de recursos propios y foráneos se haga aún más presente.Si nos damos un paseo por el Presupuesto de Ingresos de la Comunidad veremos que los recursos propios son muy escasos, los del Estado, en la medida en que se refieren a participaciones en impuestos, están muy disminuidos, los europeos cada vez menores, y la solidaridad interterritorial haciendo aguas por todos partes. En resumen: que deberíamos ser capaces de vivir de lo nuestro, y eso es imposible.

Estuvimos viviendo de la lluvia de transferencias del exterior a la región unos años, después pasamos a vivir del endeudamiento desmedido, ahora estamos en la financiación irregular: la que nos proporcionan los empresarios titulares de servicios, que debería prestar la Administración, y que están asumiendo sus empresas a costa de endeudarse. Empresas de limpieza de las consejerías u hospitales, empresas de seguridad, empresas que tienen contratadas plazas de residencia para ancianos, farmacias, transporte escolar, ambulancias, empresas de mantenimiento de edificios, carreteras, canales de riego o suministro de agua, de atención a drogodependientes, y un sin fin de servicios que no se pagan desde hace meses, son la última posibilidad de mantener este momio que en unos meses tendrá que enfrentarse a dos alternativas: o la ruina de esas empresas y la no prestación de esos servicios, o a no pagar la nómina de los funcionarios, en todo caso el estallido social.

Que al día de hoy los presupuestos de la Región están pendientes de presentar ante las Cortes, es un claro ejemplo de las dificultades para cuadrarlos, a no ser que se pretenda escamotear en la prórroga de los del 2010 el estado real de la situación. Este sería el último ardid para mantener lo que se desmorona a ojos vista. Lo dicho: no hay “masa crítica”.