martes, 17 de septiembre de 2013

LO PÚBLICO Y LO PRIVADO

Hace unos días entraba a visitar a un familiar en el hospital de La Paz, cuando me abordaron los miembros de un piquete informativo que estaba recogiendo firmas a favor de la “Sanidad Pública”. Les dije que no iba a firmar porque era partidario de la gestión privada de la Sanidad: “el primero que nos dice semejante cosa” me espetaron;  “y si queréis os lo explico” les contesté yo. Se quedaron un poco pensativos calculando si merecía la pena dedicarme siquiera unos minutos. “A ver como lo explicas”, me dijo una chica con una actitud de incredulidad. “Por resumíroslo en una frase, os diré que en la gestión pública de la sanidad hay más negocios privados que en la propia gestión privada”. Lo entendieron a la primera.
La gestión privada de los servicios tiene ventajas evidentes: en primer lugar sabemos lo que nos cuestan, cuestión esta importante a la hora de asignar los recursos. Por el contrario en la gestión pública el coste del servicio es difícil de acotar, pues aunque se asigne una cantidad en el presupuesto, esta se hace generalmente incrementando la del año anterior. No hay “presupuesto base cero”. Esa cantidad a lo largo del año se ve alterada con todo tipo de modificaciones presupuestarias, producto de necesidades no previstas, creadas o ficticias, que hacen que la partida inicial se parezca poco o nada a la que resulta a final de año.
En la gestión privada existe un pliego de condiciones que ajusta exactamente las obligaciones del adjudicatario del servicio. El supervisor público, por tanto, puede exigirle al adjudicatario el cumplimiento de todas y cada una de sus obligaciones. En el caso de la gestión pública el gestor público tiene que exigirse a sí mismo el cumplimiento de esas obligaciones, lo que es harto difícil.
En la gestión privada las condiciones en que se prestan los servicios se fijan de antemano, solo se pueden modificar previa negociación entre el adjudicatario y el supervisor. En la gestión pública las condiciones de prestación de los servicios se hacen, según mejor convenga a la Administración: circulares, órdenes, directrices sin ningún rango jurídico, frecuentemente, dejan la normativa legal  aprobada en el Parlamento irreconocible. Más por si eso no fuera suficiente al funcionario público siempre le quedará el “cartel”; institución sacrosanta que deja las condiciones de prestación de muchos de esos servicios a la conveniencia de la persona encargada de su gestión.
Pero donde la gestión privada se ve más eficaz es a la hora de resolver conflictos entre el adjudicatario y el usuario. En el caso de conflicto con el adjudicatario, el ciudadano tendrá de su parte un pliego de condiciones claro, y además al supervisor público, pues si no fuera así se le “vería el plumero”. En el caso de conflictos, cuando la gestión es pública, el usuario tiene en su contra todo el peso del poder público. Es más, si el conflicto tuviese alguna relevancia política, además tendrá enfrente todo el poder político. Es frecuente ver como los recursos ante la Administración son papel mojado que no son contestados, o lo son con cartas tipo en las que no se entra en el fondo del asunto, quedándole al usuario solamente la salida de los tribunales. “Si no está de acuerdo se va al contencioso” frase típica de quienes no sienten tener ninguna responsabilidad ante los ciudadanos, o si la sienten como nadie se la exige, pueden hacer uso de tanta soberbia administrativa como les venga en gana.
En la gestión privada las relaciones entre empresa y trabajadores se hace en base a la legislación vigente y a los convenios colectivos. En la gestión pública el compadreo, en unos casos, y los intereses políticos en otro, dejan al pie de los caballos a los propios administradores públicos que sopesan mucho enfrentarse a sus responsabilidades cuando no tienen seguro si sus superiores, en ocasiones políticos, no les van a dejar con el culo al aire.
En la gestión privada hay objetivos y si no se cumplen se piden responsabilidades. En la pública a lo mejor también los hay, en muchos casos no; pero si habiéndolos no se cumplen no pasa nada.
Y por último, no podemos dejar de destacar un punto de suma importancia. El sentido patrimonialista que tienen a menudo los trabajadores públicos del puesto que ocupan. Aquello es suyo…para lo bueno, que para lo malo es de todos. Aquí me viene a la memoria una anécdota personal. Cuando el PSOE de Toledo contruyó, previo regalo del crédito, su sede de Santa María la Blanca; la Junta de Comunidades presidida por Bono les hizo otro regalo, el proyecto de remodelación de la plaza del mismo nombre que le da entrada. En esa tesitura me asombró la actitud del arquitecto municipal de Toledo cuando en la Comisión de Urbanismo de ese ayuntamiento,  protestó enérgicamente porque él no había sido el autor del proyecto. Solo él se creía autorizado a diseñar Toledo.

No es una cuestión ideológica lo que aquí se plantea, por más que la izquierda pretende lo contrario, es una cuestión de eficiencia. De que se presten los servicios sin necesidad del expolio tributario a que nos tienen sometidos. Y esto lo sabe la izquierda. Lo que ocurre es que la gestión pública les viene a ellos muy bien, para cumplir su sacrosanto objetivo: vivir del Estado lo mejor posible. ¡¡Guerra colócanos a tóos!!

sábado, 31 de agosto de 2013

..Y AHORA SÍRIA



Reconozco mi incapacidad para entender la dinámica del mundo musulmán. Ése afán de matarse entre ellos y a los que pillan de los alrededores, en orden a no se sabe que criterios de carácter teológico, me perece carente de todo lógica. Esa actitud parece mas propia del  fanatismo que hace mucho tiempo abandonaron otra confesiones religiosas, entre ellas el cristianismo.
No creo que haya confesión alguna que justifique la muerte de nadie, ni el martirio de los propios, sobre todo cuando se busca ex profeso. No creo que haya confesión alguna que tuviera en sus orígenes la maldad, la muerte, la opresión o la injusticia. No creo que los profetas que dieron origen a estas confesiones, tuvieran en su fuero interno otro fin que la riqueza espiritual, la justicia, y sobre todo la defensa de la vida. 
Históricamente ha ocurrido que las confesiones religiosas han sido motivo, o pretexto, para todo tipo de desmanes, generalmente orientados a conseguir el poder. Resultan incomprensibles episodios de la Iglesia Católica, si no son vistos desde la óptica de la ambición humana por la riqueza y por el poder. Sobre todo porque la primera conduce a la segunda. Las grandes construcciones religiosas, las obras de arte que las adornan, la riqueza que realza su belleza, no tiene como objetivo realzar la grandeza de Dios, Él ya es grande por definición. Ese derroche solo tiene el objeto de hacer sentir a los feligreses el poder de los representantes de esa Iglesia.
Solo la cultura y la información han ido sacando a los deudos de las distintas confesiones religiosas de su dependencia absoluta, para pasar a ser un aspecto de la vida más o menos importante, pero en todo caso, perteneciente al ámbito personal o familiar. Y a mi juicio esa es la gran batalla que se está produciendo en el mundo musulmán.
En el mundo musulmán se están enfrentando dos tendencias, los que quieren adaptar sus creencias a los cambios de los tiempos, y aquellos que quieren seguir anclados en el siglo XII.  No creo sea tanto un problema de Chiitas o Sunitas, cuanto de quienes quieren mantenerse en el pasado, so pretexto de una pretendida pureza teológica, y los que quieren poder vivir una vida adecuada a los tiempos que corren. Todos con la sana intención de acaparar el poder. 
Dudo que el talibán que mata a una chica por enseñar a leer, desprecie el medicamento que le ofrezca una enfermera para quitarle el dolor de muelas, o una operación a corazón abierto en un quirófano supermoderno, cirujanas incluidas, que le pueda salvar la vida. Solo se trata  de alardes de poder: bien sea sobre las mujeres que quieren enriquecerse con la cultura, o contra una comisaría de policía, como exponente uniformado de respeto a leyes de carácter civil, con un coche bomba.
Se trata de dejar claro quién manda. Luego, eso se puede justificar con interpretaciones del Corán, con los suras, o las aleyas; pero lo que se pretende no es la salvación de las almas, sino la permanencia en el poder.
Se ha visto claro en Egipto, cuando llegaron los Hermanos Musulmanes, en vez de gobernar para todo los egipcios, se dedicaron a poner piedrecitas para montar su parcela teocrática. Pero en ese país había la suficiente tradición de modernidad para pararles en seco. Magnífico pretexto para un ejército que es un estado dentro del propio estado egipcio. Otro pretexto.
En Turquía  Erdogán, anda con más tiento, por la tradición laica del estado creado por Ataturk, y por la presencia de un ejército de una importancia estratégica, para Occidente, muy importante. Lo de crear piscinas separadas para distintos sexos en las olimpiadas, tiene toda la pinta de ser un guiño a la galería, que demuestra las dificultades para hacer reformas de más calado. Y de paso quitarse de encima unas olimpiadas que supondrían una invasión de modernidad que este señor no parece desear.
Por eso no creo en las bondades de la llamada "primavera árabe". Se están produciendo levantamientos contra regímenes totalitarios, bien es cierto; pero para ser sustituidos por otros a los que no se ve claro vayan a ser mejores que los que estaban.
Y en medio de ese batalla campal el pueblo llano que seguro que les da lo mismo los chiitas que los sunitas. Que solo desean vivir en paz, disfrutando de sus creencias religiosas sin que tengan necesariamente que ser motivo de muere y miseria.
Pero lo que es inconcebible es que Occidente se meta en esos avisperos, para poner orden. El gaseo de los civiles sirios, siendo un acto reprobable, no lo es menos que las muertes de miles de personas  que a diario son víctimas del hambre ante la indiferencia occidental. ¿cómo se justifica el rigor de Occidente en el caso de Siria?. El mismo Occidente que mantiene el status quo en numerosos países, donde sus ciudadanos carecen de todo, mientras hacen sustanciosos negocios con los déspotas que les gobiernan.
Ya escribí en este blog sobre las razones de las intervenciones en Libia y Mali: la protección de los intereses de Francia en el área económica del franco C.F.A.  Me temo que lo de Siria sea algo parecido. 
Al final, posiblemente, el problema para los habitantes de estos países, estén en uno o en otro bando, sea que la diferencia con respecto al siglo XII solo sea de apariencias.





jueves, 22 de agosto de 2013

FINANCIACIÓN IRREGULAR


Se está hablando mucho de la financiación de los partidos, y asombra las pocas ganas de los habladores del tema en clarificar la evidente realidad de este, siempre, espinoso asunto.
Habría que empezar diciendo que hay dos tipos de financiación en las organizaciones políticas: la que tiene que ver con el funcionamiento ordinario de los partidos, que por lo que tienen de ordinaria suele proceder de ingresos periódicos, como son las fichas de los militantes, las cuotas a los cargos electos, y las transferencias de los grupos institucionales en ayuntamientos, diputaciones, cortes regionales, Congreso y Senado.
En estos casos es difícil la financiación irregular, pues tanto el presupuesto de ingresos como el de gasto están muy controlados por todo tipo de auditorías. Bueno siempre cabe una pequeña trampa, como fue el caso, por poner un ejemplo, de la sede de Santamaría la Blanca del PSOE de Toledo que se construyó con un préstamo de diez millones de pesetas de CCM que posteriormente les fue condonado. Ahora que Rubalcaba habla tanto de la financiación del PP debería saber que la sede de Toledo se hizo con cargo a la Obra Social de CCM que solía ser la destinataria de los superávits de esta entidad.
El problema se plantea peliagudo cuando hay que hacer frente  los gastos de las campañas electorales. En estas ocasiones es cuando el desmadre hace su aparición. Es asombroso ver como se pierde la media y el tino en gastos que influyen mucho menos de lo que pensamos en los resultados electorales... pero eso cuéntaselo a los líderes, y a sus asesores, no hay manera de meterles en la cabeza de inutilidad de tanto gasto. Cuando está en juego el Poder todo vale, hasta tirar el dinero. Y bien que lo tiran.
La financiación de esta vorágine de gasto, difícilmente puede ampararse con recursos electorales de recibo, como son las cantidades transferidas por el Estado en función de los votos obtenidos en las elecciones precedentes. Cantidades que además limitan el tope de gasto de cada formación política. Ese jolgorio de gasto solo puede ampararse desde la financiación irregular que hace su aparición en las campañas electorales y que está a la vista del todo el que lo quiera ver.
Cualquier ciudadano que salga a la calle en el transcurso de una campaña electoral, a poco informado que esté, debería darse cuenta de que ese despilfarro solo puede tener un origen cuando menos dudoso. Pero eso que salta a la vista de cualquiera, lo está también a la vista de los jueces los fiscales y sobre todo de los medios de comunicación, que son los más importantes destinatarios de tanto derroche.
Las campañas electorales son sobre todo campañas de comunicación, por tanto es lógico que sean los medios de comunicación, en su acepción más extensa, los receptores de tan ingente cantidad de recursos. 
Vallas publicitarias, marquesinas, autobuses, cuñas en radio y televisión, faldones en prensa escrita, vehículos sedes de campana, personal, escenarios , iluminación, megafonías, buzoneos, merchandaising, autobuses para llenar los mítines, legiones de comunity manager, encuestas. Millones de euros gastados en convencer que, parece ser, nadie se pregunta de dónde salen.
Asombra el rigor de tertulianos y comentarista de todo tipo y condición, haciéndose de nuevas cuando de las cuentas del PP se trata. No sé porqué tienen que esperar a lo que diga Bárcenas.Yo les animaría a consultar con los departamentos  comerciales de sus empresas para comprobar cuánto dinero se gasta en las campañas citadas. Comprobarían que el PP no gasta más que otros muchos. Que todos sobrepasan los topes de gasto.  Pero también comprobarían que para disimular ese dispendio, en ocasiones, se cambian los conceptos de facturación, e incluso el titular de la factura. Vamos que son colaboradores necesarios para llevar a buen puerto este desmadre. Eso sí también comprobarían que sin esas macrocampañas su cuenta de resultados se vería mermada sensiblemente.
Por supuesto que esas preguntas se las deberían hacer los partidos que tanto nos critican; que todos, en mayor o menor medida, “pisan el mismo cable”. Y digo todos. Hasta los de IU que van tan de honestos por la vida. Lo de éstos es más largo de explicar, por eso mejor dejarlo para otra ocasión.

martes, 23 de julio de 2013

DE PUERTA PARA ADENTRO

DE PUERTAS PARA ADENTRO

Arantza Quiroga decía hace algunos días, refiriéndose al caso Bárcenas: “que mientras algunos iban temblando a los plenos, otros estaban para otras cosas”. Tenía razón la presidenta del PP Vasco, pero se quedaba corta.
Mientras otros se pasaban quince minutos todas las mañanas con una linterna y un espejo mirando los bajos de su coche, porque no tenían escoltas, para luego terminar estrellándolo contra la pared, para asegurarse de que nada iba a pasar, antes de subir a los niños para llevarlos al colegio…otros estaban en otras cosas.
Mientras en toda España, las organizaciones provinciales, ponían cuotas extraordinarias para financiar la seguridad de los concejales del País Vasco… otros estaban para otras cosas.
Mientras muchos de esos compañeros tenían verdaderos problemas de supervivencia, en un lugar donde todos les hacían el vacío… otros estaban para otras cosas.
Mientras muchos quemaban sus coches haciendo partido, y las vacaciones reglamentarias de sus empresas haciendo campañas electorales… otros estaban para otras cosas.
Cuando para muchos cargos del partido resultaba impensable cargar el más mínimo gasto a la arcas de la organización… otros estaban en otras cosas.
Cuando muchos responsables,  dedicaban tiempo y dinero, poniendo en riesgo sus negocios, empresas o “salud” laboral, dando  la cara por el partido, porque no en todos los ambientes éramos bien recibidos… otros estaban a otras cosas.
Y me da lo mismo si lo cobraban en negro o en blanco: lo primero será un delito y allá cada uno con su vida, pero lo segundo es una inmoralidad, impropia de dirigentes que deberían dar ejemplo en una organización que debe ser austera por los fines que la justifican, y que  lo era en la mayor parte de su estructura.
Los sueldos “en blanco” que  lo “negro”” no me consta, de nuestros dirigentes son inadmisibles, y así lo debían pensar ellos mismos ya que era un secreto muy bien guardado.
Si eso hubiese estado claro desde el primer día nos ahorraríamos el bochorno que ahora estamos pasando.




lunes, 10 de junio de 2013

ENSEÑANZA UNIVERSITARIA

Hace unos días pude comprobar la cara que se le quedó al Ministro de Educación en la entrega de los premios extraordinarios, fin de carrera, a los estudiantes de las distintas facultades de nuestra Universidad. Algunos de ellos se negaron a saludar al ministro y a las personas que les hacían entrega de los premios en cuestión. Me recordó el gesto de la entonces también Ministra de Educación Esperanza Aguirre, en la sesión del Congreso en la que la oposición tumbó la Ley de Educación que pretendía aprobar, al salir del hemiciclo con las lágrima a punto de brotar de sus ojos.
En ambos casos se trata de dos ministros que honestamente han tratado de reparar el maltrecho estado de la Educación en nuestro país, asumiendo el coste y el desgaste político, que supone afrontar un problema de fondo, que viene lacerando el  nivel intelectual y académico de nuestros jóvenes desde los primeros compases de la etapa socialista, y de meter racionalidad en un mundo donde la izquierda y los nacionalistas, han sentado sus reales para beneficio de sus intereses políticos.
Yo, le diría al ministro, que no se preocupase demasiado por el gesto entre altanero y despectivo de esos muchachos. Decía mi padre que el que no es de izquierdas a los veinte años no tiene corazón, pero que el que lo sigue siendo a los cuarenta, lo que no tiene es cabeza. Esos estudiantes están en la primera fase, pero me gustaría verlos dentro de veinte años. Los que iban a los conciertos de Raimon en Económicas, perdonad los más jóvenes pero es que uno ya tiene algunos años; o aquellos que durante la guerra de Irak, empapelaron la misma facultad con las fotos de los diputados del PP, tildándolos de asesinos sin cortarse un pelo; son los  mismos tiburones que propiciaron la burbuja financiera, que les permitió enriquecerse hasta límites insospechados, dejando a medio mundo en la ruina. Son, los que ocupando los mejores puestos en los bancos, estafaron con las subordinadas y las preferentes a miles de jubilados. Los que arruinaron las cajas para favorecer a sus amigos y a ellos mismos. Los que desde los órganos de control asistieron impávidos a todo tipo de desmanes. Los que desde las altas instancias de la Administración y el Gobierno facilitaron la labor. Los que desde sus gabinetes de estudios no dieron una, ciegos a lo que se nos venía encima. Los que desde esos  mismos gabinetes cuando lo vieron venir  callaron, porque se le terminaba el negocio. Los que cobraron por lo uno y por lo otro. Los que, porque son muy listos, haciendo malabarismos con los ERES, han dejado en la calle a millones de trabajadores, al menor coste posible para sus jefes: los banqueros y  las multinacionales. Por poner un ejemplo habría que haberle visto a Moltó en sus tiempos de estudiante.
Y esto no tiene remedio, así es la vida, y algunos no se resignan a perder la oportunidad de dejar pasar cualquier ocasión que se les presenta, ya sea para dar la nota rebelde, o para hacerse rico aunque sea a costa de los demás.
En alguna ocasión he escrito que nuestra Universidad efectivamente necesita de una reforma en profundidad. No pueden seguir siendo refugios de la endogamia y el nepotismo; con ausencia total de control público. De control de  la sociedad en su conjunto, y no solamente de los profesores y los estudiantes. Aquí, como en muchos otros aspectos de la vida el que paga manda. Las Universidades públicas nos salen muy caras y debe estar bajo el control total y absoluto de la sociedad civil, y no solo de los jerarcas académicos.
Las universidades deben ser financiadas por el Estado, pero debe hacerse a título nominal, y con su cuenta y razón. Para que esa financiación no se convierta en una subvención a aquellos que por lógica se convertirán en los mejor pagados de nuestra sociedad. Los estudiantes universitarios deben asumir como una deuda con el Estado el costo de sus estudios,  y amortizar esa deuda a lo largo de su vida laboral. De esa manera no habrá discriminación, ni recortes. Nadie que quiera estudiar, dejará de hacerlo pero sabiendo que a lo largo de su vida deberá hacerse cargo de los gastos ocasionados. Este sistema descargaría a los padres de los múltiples gastos que les acarrea la educación de sus hijos. Les haría a éstos más responsables.  Taparía la boca a los de izquierdas, que solo buscan en la subvenciones del Estado la solución a todos sus problemas. Ese sistema permitiría dedicar muchos más recursos a la investigación. Y alejaría de la Universidad a aquellos que no estén dispuestos a tomarse en serio, un servicio que es costoso y que pagamos entre todos.
Y hay antecedentes, los médicos vía MIR, durante cinco años devuelven a la sociedad, no sé si todo, pero si gran parte de los recursos que en su día hubo que poner para hacerles médicos. Algo parecido debería ocurrir con las demás enseñanzas.
Vamos, ministro que no te achiques que si quieres todavía tienes corte.






domingo, 26 de mayo de 2013

Querido Jose María:


Vaya la que has liado con la entrevista de Antena 3. Vaya la “manita” que le has soltado al gobierno. Vaya con la advertencia de “cumplir con tus responsabilidades como español……..etc.etc. Solo había que ver la cara de asombro de la presentadora del programa, para certificar la magnitud de tus declaraciones. Jose María has dado un puñetazo en la mesa que lo han sentido hasta los peces del Retiro.
Ahora vienen las especulaciones, que si quieres volver, que si las cosas están tan mal que no has tenido más remedio que hablar; mira yo no creo que sea por nada de eso. Desde mi punto de vista la mala leche contenida, pero evidente, que mostraste en la entrevista no era consecuencia de cuestiones meramente políticas, por más que estas sean de calado. Un hombre experimentado como tú, sabe manejar esas cuestiones con la frialdad propia del que se ha visto en muchas situaciones tan graves como las que en la actualidad se nos presentan. No, esa indignación contenida nacía de algo más profundo, de ese sitio al que solo te llegan cuestiones muy personales.
En los últimos tiempos todos hemos visto como tu legado como  presidente del gobierno está siendo cuestionado. Como a tu mujer, alcaldesa de Madrid, la están dando hasta en el “velo del paladar”. Por su fuera poco, en los últimos tiempos están empezando a cuestionar tu honorabilidad en cuestiones fiscales ¡tú, inspector de Hacienda! Pero lo que ha colmado el vaso es que se metan con tu hija. Mira Jose María, la gente se cree que los políticos somos una especie de máquinas sin sentimientos, y eso es completamente falso. Muchas de nuestras decisiones, incluso las de carácter político, tienen más que ver con nuestro “corazoncito” que con otra cosa. Y a ti te han tocado en lo más querido, que conste que como padre y abuelo lo entiendo perfectamente. Bueno no solo lo entiendo: si uno no es capaz de sacar la cara por los suyos, ¿Qué pinta en este mundo?
Pero lo que más te indigna es que tu partido no esté moviendo un dedo para evitarlo. El colmo es que la Vice haya hecho gestiones para apañarle al País, tu “bestia negra”, un crédito de 500 millones, que les saque de la ruina, y que le permita a Cebrián, tu “verdugo”, seguir cobrando doce millones de euros todos los años. Estos son los que critican los rescates de los bancos y los sueldos de sus directivos.
Pero sería bueno que hicieras un acto de contrición, y te preguntaras hasta qué punto tú eres responsable de lo que te está pasando:
Si hablamos del nombramiento de tu mujer como alcaldesa de Madrid, tendrás que convenir que fue un error por vuestra parte: tu mujer ni tenía méritos, ni la experiencia necesaria para ocupar ese puesto. Espero que no te vuelvas a cabrear cuando ante el reto de las próximas elecciones municipales, se busque a otra persona.
Por lo que se refiere a lo poco que te protegen desde el partido, tengo que empezar por contarte una anécdota: estaba yo recién elegido presidente provincial, y como tal tuve que acudir a la Junta Directiva Nacional, allí entre los muchos temas tratados se acordó escribir una carta a los presidentes provinciales salientes, agradeciéndoles los servicios prestados. En eso que pide la palabra un señor mayor, creo que senador por Baleares, y hace una corta exposición de los bueno que era el presidente saliente de las islas. Terminado su parlamento, tú te echas hacia adelante a cámara lenta, como a ti te gusta, miras a un lado, y dices: “a este que le hagan la carta un poco más larga”. Chico, yo que quieres que te diga, no solo me pareció desagradable, por lo innecesario, con un señor que ya se iba; lo peor es que me dio la clave de la consideración que en este partido se tenía por los servicios prestados, y el respeto que tú le tenías a esa Junta Directiva, que es el máximo órgano entre congresos.
Lo he dicho en muchas ocasiones, en este partido no hay “empresa”, y sí mucho “cortijo”. En las empresas se guardan las formas, se respetan a las personas que lucharon por ella, y se les protege, se les considera, porque forman parte de su historia y de su prestigio como organización. En los cortijos Jose María solo manda el señorito y mientras lo es. Y no te equivoques todos los  “mayorales” y “capataces” que le rodean solo le servirán a él. La ausencia de democracia interna, la sucesión de congresos a “la búlgara” desde hace años han conformado un partido sin debate ni sana confrontación. De arriba abajo se dice quién debe ocupar cada puesto en los distintos niveles de responsabilidad, y no hay más que rascar. Si alguno se atreve a asomar la gaita, cuando quiere salir a la calle a coger los avales que le permitan ¡solo presentarse!, se encontrará que todos están ya cogidos por los capataces del poder establecido. Ni siquiera les dejan asomarse a la tribuna a decir alguna cosa. Simplemente les entierran. Vamos, la política de la Restauración en estado puro. Pero de esto tienes tú gran parte de responsabilidad. Quiero recordarte que el “heredero”, fue elegido en una Junta Directiva, una como la de “la carta más larga”, de no más de media hora, y no en un Congreso.
No pretendas abrir un debate en el partido para hablar de esto o de lo otro. El nivel de adocenamiento y mediocridad, de ausencia de neuronas, que hemos alcanzado hasta en los más altos niveles de la organización, impiden cualquier ejercicio de controversia, y no digamos de confrontación de ideas. Si quieres sacudir al partido para que despierte y reviva, para poner en marcha un debate de ideas para la nueva sociedad que se nos viene encima: “pinchas en hueso, pero en mucho hueso”

En consecuencia y en la actualidad el mérito no es luchar, quemarse en aras del partido. El mérito es aguantar en el parapeto, para seguir viviendo de la política. De esos no esperes que muevan un dedo por el que fue su presidente, incluso aunque todo lo que son te lo deban a ti. Al contrario, le echarán una mano al País para que les trate bien, pero nunca lo harán por ti. Y cuanto más te deban peor se portarán contigo, más lejos te querrán tener para no recordarles que sin ti no serían nada. Pero no se lo tengas en cuenta, tampoco le echarán una mano al partido, so pena que su deterioro les afecte a ellos directamente. Este es el partido que tenemos, pero no te quejes eres Presidente de Honor, y al menos tienes la posibilidad de hablar en cualquier órgano del mismo, que quizá sea donde deberías haberlo hecho.

martes, 14 de mayo de 2013

CARTA A MI AMIGO JORDI


Querido Jordi:
 Me cuentan amigos comunes que te has hecho independentista, no sabes la alegría que me das. Muchas veces hemos discutido del tema de Cataluña sin llegar a conclusión alguna, como dice el refrán: sacábamos los pies fríos y la cabeza caliente. Pero por fin en algo estamos de acuerdo: tú quieres ser independiente y yo quiero que lo seas.
Sabes que no albergo prejuicio alguno con respecto a vosotros, por dos razones fundamentales: siempre que estuve en tu tierra me encontré cómodo, rodeado de personas agradables, que valoraban la amistad que mutuamente nos teníamos. La otra razón es que creo honestamente en el Ser Humano, y es muy parejo en todos los sitios. No creo que vosotros seáis más interesados o egoístas que otros cualesquiera entre los que me incluyo. Lo que ocurre es que las personas, como ocurre también en el mundo animal, somos por lo general acomodaticias, nos adaptamos al medio, y si nos ponen en un medio separatista es normal que lo terminemos siendo. Mira no hay punto de comparación pero los acontecimientos ocurridos en la antigua Yugoslavia no hubieran sido distintos si hubiésemos estado cualquiera de nosotros, a aquellas gentes le toco aquello y bastante desgracia tuvieron.
Con esto te quiero decir que no te echo en cara el que seas separatista, es que posiblemente si yo estuviera en tu lugar también lo sería. Por eso te escribo esta carta, porque somos amigos y quiero que darte mi opinión desde este lado.
Tengo una ventaja y es que en este lado no se alimenta la hostilidad contra vosotros como ocurre en Cataluña con respecto al resto de España. Es muy difícil tener criterios claros cuando se tiene que luchar contra un constante bombardeo de consignas y eslóganes, tú que eres de derechas me has comentados en ocasiones lo bien que maneja ese tipo de cosas la izquierda, solo te pido que hagas una sencilla comparativa y saca conclusiones. Un ejemplo claro fue lo de la Diada: ¡un millón de personas! repetido miles de veces por los subvencionados aparatos del régimen y ya da lo mismo si eran un millón o quinientos mil. En todo caso Jordi el número no era menor de los que en ese mismo sitio se agolpaban aplaudiendo al simpático Porcioles, cuando acompañaba al caudillo de las Españas. ¿Y que ha quedado de aquello?
Que fácil lo tienen tus gobernantes, ahora mandan los tuyos, cuando hay que hacer recortes por los excesos de los tiempos del desmadre, resulta que en España todos entonan el mea culpa, menos en vuestro caso en el que la culpa es del vecino.¿ No te parece pueril el razonamiento?.
“España nos roba” debes entender que eso nos duela. Nunca pensé que llegaseis a tanto, ni que fueseis tan ingenuos. Mira, desde que el mundo es mundo los que más tienen lo tienen porque se lo han quitado a los que menos tienen, y vosotros tenéis más que la mayoría. Luego, dudo que nadie os haya quitado nada.
Pero lo gracioso del caso es que yo quiero que seas independiente, tú quieres serlo y los dos lo tenemos jodido, ¿sabes por qué?, porque no os interesa, ni a vosotros ni a nosotros. El problema es que los gobernantes españoles lo dicen, mientras que los vuestro siguen con el “órdago a la grande” Que pena no tener aquí un de Gaulle, ese que les dijo a unos vascos “no me pidáis la independencia que os la doy”
Pues mira yo no soy de Gaulle, pero quiero que seas independiente, partimos lo que haya que partir, mayormente deudas, y a volar solitos. Ahora, si tú quieres volar solo, libre eres de saltar desde la cornisa. No me pidas que yo te empuje, porque tengo la convicción de que te vas a estrellar. Eres mi amigo y no te deseo mal alguno. Pero tampoco me pidas que sea yo el que te ponga la red y además que la pague de mi bolsillo. Jordi es muy difícil marcharse de una casa dando un portazo y pretender dejar la puerta abierta.