domingo, 13 de marzo de 2011

LA SALUD DEMOCRÁTICA EN CASTILLA LA MANCHA

“La salud de las democracias, cualquiera que sean su tipo y su grado, depende de un mísero detalle técnico: el procedimiento electoral. Todo lo demás es secundario. Si el régimen de comicios es acertado si se ajusta a la realidad, todo va bien ; si no, aunque el resto marche óptimamente todo va mal”.
Los años traen nuevos descubrimientos, por ejemplo, lo interesante que puede resultar la relectura de libros. Libros que diste por amortizados y que su nueva lectura te trae nuevas perspectivas que anteriormente no fuiste capaz de vislumbrar. Es el caso de LA REBELIÓN DE LAS MASAS, de Ortega, al que pertenece el párrafo anterior. Traigo a colación este hecho, por la casualidad de estar releyendo este libro cuando se ha producido la sentencia del T.C. que rechaza el recurso del PP a la Ley Electoral de Castilla la Mancha.
Está claro que el régimen de comicios no es acertado, cuando es muy probable que un partido saque decenas de miles de votos al otro y, sin embargo, saque menos diputados. No solo que saque decenas de miles de votos más que el otro, si no, que los saque en la mayoría de las provincias, y tenga menos representación.
Habla la sentencia de representatividad, y por esa razón justifica el número de diputados por provincia en la ley que el PSOE aprobó, pero yo me pregunto: ¿que representatividad tienen los electores de Albacete, Cuenca, Guadalajara y Toledo, si después de apoyar mayoritariamente a un partido ven como un solo voto en Ciudad Real la quita la representatividad real. Porque la representatividad real es la de elegir a los que nos gobiernan. Es en este aspecto donde está la trampa en la que han caído los magistrados del TC. La verdadera representatividad se produce cuando ganan los más votados: ¿de que me sirve que mi provincia tenga un diputado más o menos si eso no trae como consecuencia que la formación política más votada nos pueda gobernar?. Señores magistrados: ¿para que quiero la representatividad si mis diputados, mayoritariamente votados, están en la oposición?.
El régimen de comicios tampoco se ajusta a la realidad: los magistrados del T.C. tampoco han tenido en cuenta la realidad de Castilla la Mancha. En esta región desde su nacimiento, el bipartidismo ha sido una realidad constante. En este sentido es fundamental evitar, en la medida de lo posible, que las provincias tengan un número par de diputados para que de esa manera haya siempre un claro vencedor. ¿Que pasaría si por mor a esa pretendida representatividad en función del número de habitantes la provincia de Ciudad Real pasara a tener doce diputados? Sería curioso ver que harían los socialistas y los magistrados de marras con unas cortes con 8+8+10+12+12 diputados. Las elecciones se decidirían con la “moneda al aire”, Ortega se moriría de risa, pero eso es a lo que no aboca la sentencia del T.C.
Lo que tampoco se ha tenido en cuenta, y esto no es reprochable al T.C., es que previamente a la aprobación de esta ley, se aprobó, en las Cortes de Castilla la Mancha le reforma del Estatuto de Autonomía. En este reforma se recogía que la modificación de la ley electoral se haría por mayoría cualificada, de tal manera que, en todo caso, fuese necesario el consenso de los partidos. Una vez aprobada la reforma del Estatuto en Castilla la Mancha, mientras éste esperaba en el Congreso de los Diputados su aprobación definitiva, el PSOE cambió la ley electoral es su propio beneficio, dejando solo como provincia impar, aquella en la que históricamente ha tenido mejores resultados, Ciudad Real.
Esta maniobra reprobable desde cualquier punto de vista necesitó, sin embargo, del concurso de la candidez de los negociadores del PP, que no fueron capaces, vía disposiciones transitorias, dejar bien atado esta asunto antes de la firma del Estatuto. Es la ventaja de tener de Presidenta Regional a la Secretaria General del partido. Ahora cuando somos víctimas de las golfadas del PSOE, como ha ocurrido en otras ocasiones, ya no se nos critica desde Génova, parece ser que no somos tan lelos como éramos antes.

sábado, 19 de febrero de 2011

LOS SIETE NIÑOS DE ÉCIJA VII "HACIENDO EL OSO"



Al escribir el séptimo capítulo de esta serie no tenía por menos que esmerarme en el tema escogido. Ha sido la actualidad urbanística la que me ha puesto en las manos un tema sin duda atractivo.
El Ayuntamiento de Talavera de la Reina tenía en su registro de bienes uno de capital importancia: la Estación de Autobuses. Se trataba de una instalación amplia, que podía haber sido catalogado, sin duda, de BIC, como representante de la arquitectura civil de una época. Construida, a pesar de su antigüedad, con criterios modernos, donde se prestaba a los viajeros todo tipo de servicios. Este edificio estaba ubicado en una enorme parcela, magníficamente situada en el centro de la ciudad, en su parte mas amplia, junto al emblemático jardín de El Prado, que alberga en su interior la basílica, mas que ermita, de la Virgen de El Prado, devoción de todos los talaveranos; además de las instalaciones del recinto ferial. Era una parcela de valor incalculable que un buen día el ayuntamiento saca a concurso para construir una estación de autobuses.
Una estación que no hacía ninguna falta construir pero que sirvió de pretexto para un magnífico negocio en el que se han construido un edificio para el Corte Inglés y un hotel. La estación, antes situada al aire libre, se ubicó en un angosto tercer sótano, debajo de los grandes almacenes, con acceso directo a los mismos, claro está.
Al pueblo de Talavera le dieron una estación peor que la que tenía, y al Corte Inglés una parcela para instalarse y otra que probablemente vendió a la empresa que construyó el hotel y además le pusieron debajo de sus instalaciones una estación de autobuses que recoge en tráfico con Madrid, Toledo, Extremadura, Ávila, Valle del Tietar, y alrededor de sesenta pueblos de la comarca, que cuando bajan a tierra desde sus autobuses lo primero que se encuentran es la entrada del Corte Ingles.
Al proceso de adjudicación no le faltó ningún elemento de los habituales en este tipo de negocios: una empresa interpuesta, sin actividad, con deudas a la Seguridad Social; una transferencia de aprovechamiento urbanístico de otras parcelas municipales para que cupiese toda la volumetría, una monumental obra que hubo que meter con calzador y que supuso el colapso de la zona durante varios años, y todo para dotarse de una infraestructura ya existente y que ni siquiera es de competencia municipal.
En Toledo paralelamente con este proyecto se desarrolló otro de no menos importancia: La Vega Baja. Después de años de reivindicaciones, siendo alcalde de Toledo Agustín Conde y Presidente del Gobierno José María Aznar, el pueblo de Toledo consiguió el anhelado deseo de recibir de este ministerio la Fábrica de Armas. Se hizo a través de un convenio en el que contemplaba la calificación de las parcelas que componían el perímetro de seguridad de la fábrica, para la construcción de alrededor de dos mil viviendas de promoción pública. Las instalaciones fabriles se destinarían a albergar el futuro desarrollo de la Universidad de Castilla la Mancha. En este episodio no puedo dejar de referirme al miserable comportamiento del Rector D. Luis Arroyo, que al día siguiente de recibir la cesión del ayuntamiento le faltó tiempo para quitar el cartel donde se recogía la titularidad municipal del fabuloso bien que terminábamos de regalarle.
Pero el mismo PSOE que en Talavera hizo “mangas y capirotes” para justificar el enjuague de la estación, en Toledo, no podía consentir que un alcalde del PP se apeara con dos mil viviendas de promoción pública en la zona mejor valorada de la ciudad. Para evitarlo se inventaron el Toletum Visigodo y los que no fueron capaces, en veinticinco años, de excavar un circo romano que lleva semienterrado, a la vista de todo el que quiera verlo dos mil años; se pusieron a escarbar, a trescientos metros, a la búsqueda de los visigodos; sin que hasta ahora haya aparecido nada de interés que previamente no se haya colocado allí.
Pero miren ustedes por donde, resulta que en ese Plan Especial de la Vega Baja, además de las viviendas se contemplaba una parcela para el Corte Inglés. Me extrañaba mucho que después de lo bien que los socialistas trataron a esta empresa en Talavera, la desairaran en Toledo. Pues no, nada que se le parezca: la nueva redacción del PAU de la Vega Baja contempla la parcela del Corte Inglés, como no podía ser de otra manera.
Los visigodos son importantes paro no hasta el punto de hacer contrariar los interese de la empresa donde la “ex” de Bono tiene sus tiendas.


P.D. H leído que los comerciantes de Santa Teresa, en Toledo, están muy contentos por que el Corte Inglés atraerá muchos clientes a la zona. Pues yo les invito a que se den una vuelta por los alrededores del Corte Inglés de Talavera, para que vean lo que es un desierto comercial. Estos ingenuos también pensaron que el Corte Inglés les iba a poner los clientes a la puerta de sus comercios.

domingo, 13 de febrero de 2011

LOS SIETE NIÑOS DE ÉCIJA VI "SEGÚN Y COMO"


Hasta finales del siglo XIX, los precios de los productos de venta al público no estaban determinados. Uno iba a comprar a la tienda o al almacén y los precios eran “según como”. Según como había sido la meteorología. Las plagas, la estabilidad política del país productor, las guerras, las pandemias, la demanda, en definitiva una serie de causas que condicionaban el precio final del producto. Pero un buen día hubo un francés que se arriesgó, y puso en su tienda de París precio a todos los productos que vendía. Esa tienda, que vendía 400.000 francos al año pasó, diez años después, a vender 60 millones de francos. El empresario en cuestión era Aristide Boucicaut, fundador de las galerías La Fayette. A partir de ese momento los precios dejaron de ser consecuencia del regateo, o de la negociación, elementos de frustración para cualquier comprador que, a la hora de fijar el precio, no contaba con la misma información que el vendedor, perfecto conocedor de hasta que punto podía estirar la cuerda.
Aquello fue el inicio de una nueva era en las relaciones comerciales, en las que los compradores o usuarios se enfrentaban al hecho de la compra, de un producto o servicio, en igualdad de condiciones que el vendedor.
Pues bien, de un tiempo a esta parte se está produciendo un claro retroceso en esa manera de entender el comercio, para volver al regateo, y no estoy hablando de la tienda de la esquina, sino grandes empresas.
Hace unos meses mi hija que tenía un modem USB para su portátil, cuando le instalaron en su casa el teléfono fijo con ADSL, llamó para darse de baja. La ofrecieron nuevas tarifas cada vez más baratas, pero como ella insistía en la baja, directamente le ofrecieron una tarifa de “0” euros. Solo le cobrarían poca cosa en el caso de acceder a INTERNET. Unos días después hablando con un empresario que tenía contratadas las Páginas Amarillas, me comentó que pagaba una cuota de alrededor de mil euros al año, decidido a prescindir del servicio, le han bajado la cuota a doscientos mas IVA. Este fin de semana ha sido noticia la feria de telefonía móvil en Barcelona, no por los productos y servicios que en ella se ofrezcan, sino por los precios de los hoteles que han llagado a multiplicar por diez su precio. Me cuentan que en los grandes almacenes los indicadores digitalizados de los precios están en contacto con el ordenador central, que los cambia en función de la afluencia de público. Así que un sábado por la tarde la compra te saldrá más cara que un lunes por la mañana. Por otra parte si quieres ver bajar tu tarifa de móvil pide la portabilidad a otra empresa.
Volvemos a la selva, la seriedad que Don Aristide estrenó allá por 1850, se la están cargando los que entiende a los usuarios como una masa a la que manejar a su antojo. Y en efecto, la verdad es que lo consiguen.
No se me ocurren grandes maneras de luchar contra esto. Pero hace tiempo que no compro, y mucho menos contrato, nada por teléfono. Poco o mucho, sistemáticamente te engañan.

lunes, 7 de febrero de 2011

LOS SIETE NIÑOS DE ÉCIJA V

En esta serie de artículos en los que pretendo “enunciar” más que denunciar, (solo se denuncia lo que se desconoce, y lo que aquí “enuncio” es de público conocimiento por todas las magistraturas del Estado) los desmanes de las corporaciones públicas o privadas con los ciudadanos, por fin le toca a la Administración Pública.
¡Se han vuelto locos! Me decía hace unos días un empresario de la construcción que había vendido un solar que estaba tasado en “x”, por “x/2”, y al declarar el Impuesto Vienes Inmuebles y Actos Jurídicos Documentados, le hicieron una paralela por “2x”.
Me interesé por el tema que me parecía sangrante y descubrí que efectivamente se “habían vuelto locos”: con el boom del ladrillo y la consiguiente subida del precio de la vivienda, los ayuntamientos se apresuraron a poner al día los valores catastrales, base del IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles). Por otra parte la Administración Regional hizo otro tanto decretando que el precio del bien a trasmitir, generalmente viviendas, que es la base del impuesto de Transmisiones, debía ser alrededor de cuatro veces el valor catastral. El precio de mercado, el valor recogido en las escrituras, las valoraciones hechas por los tasadores, nada de eso sirve ante la prepotencia que embarga a estas administraciones dirigidas por la más rancia mediocridad funcionarial, de carácter politico-lentejera.
Cuando el valor de la vivienda se disparaba por meses, podría tener algún sentido ese criterio de multiplicar por cuatro el valor catastral, pero una vez “pinchada la burbuja”, una vez que el precio de la vivienda está descendiendo ¿Cómo es posible que se mantenga ese criterio?
Cuando desde los gobiernos de todo nivel y condición se da por cierto la bajada del precio de la vivienda, la propia administración que presume del ajuste no aplica ese ajuste a sus propias valoraciones. Este comportamiento esta produciendo serios perjuicios a los jóvenes que optan por primea vez a una vivienda, que después de ir hasta el límite de sus posibilidades, se encuentran a los dos o tres años con una paralela de varios miles de euros. Pero además, cuando el Ministerio de Hacienda, está persiguiendo a las entidades de crédito por que sus activos inmobiliarios están viciados, no se aplica el cuento a si mismo, pues esas paralelas lo que están gravando es el sobreprecio ficticio de esos activos. Es decir Hacienda no renuncia a la “burbuja”.
Me cuentan que los Tribunales de lo Contencioso están desbordados, pero que más les da a éstos, y lo bien que les viene a los presupuestos, en el apartado “pendiente de cobro”, estos recursos viciados para disimular el déficit.

jueves, 13 de enero de 2011

EL CANDIDAT@ A LA ALCALDÍA E TOLEDO

Dada la expectación existente entre el público por la designación del candidato-a a la alcaldía de Toledo, algunos amigos me piden que me “moje”.
Ya en su día en este mismo blog, hablé sobre el particular: hacer algo parecido a lo que se hizo en el año 95, cuando se ganaron los ayuntamientos de Toledo y Talavera. En aquella ocasión recurrimos en el caso de Toledo a un joven J.A.S.P (joven aunque sobradamente preparado), Agustín Conde y en Talavera a un líder empresarial en la persona de Florentino Carriches. Tanto uno como otro, resultaron ser los mejores alcaldes que nunca tuvieron, hasta el día de hoy, ambas ciudades. En solo cuatro años, consiguieron transformarlas, las sacaron de la ramplonería cateta que las embargaba y las situaron en las puertas del siglo XXI. Sé que muchos no opinaran lo mismo, pero esta afirmación se basa en el conocimiento personal y profundo de lo que fueron aquellas legislaturas, en las que no solo se hicieron cosas muy importantes, si no que se marcó el camino a seguir en las siguientes. Después de Agustín y Florentino, los que les sucedieron solo tuvieron que seguir el guión que minuciosamente aquellos dejaron escrito.
¿Se podría hacer ahora lo mismo?, sin lugar a dudas. En el caso de Talavera, designado el candidato la cosa ya no tiene remedio, y en consecuencia no voy a entretenerme en posibles que no se pueden dar. En el caso de Toledo la cosa todavía podría arreglarse.
Parto de una opinión que no se si será admitida por todos: a Emiliano va a ser difícil desbancarle. No quiero extenderme en las razones para que nadie me acuse de enaltecimiento del adversario. Aunque no deja de ser cierto que los pocos aspirantes del PP a tan importante magistratura, y las pocas ganas demostradas por los posibles, no dejan de darme la razón en la opinión anteriormente expuesta.
Descartados los nombres de Agustín y Arturo, lo cual me parece lógico, bien es verdad que por razones distintas, no voy a entrar en opinar de los otros nombres que suenan por que a lo mejor les hago un favor. Pero como me piden que me moje voy a dar una opinión sincera: creo que en el entorno del partido hay personas, líderes en su profesión o en su representación social, como fue en su día el caso de Florentina Carriches que darían buen juego. Y dentro del propio partido también, en la actualidad, hay J.A.S.P de valía contrastada, capacidad y experiencia política: Natalia Tutor es un ejemplo, que además tiene buen cartel en la izquierda moderada de Toledo.
Ya sé que esto que termino de escribir producirá salpullidos entre algunos dirigentes, pero yo estoy hablando de ganar las elecciones municipales en Toledo, no en montar un partido de amiguetes.

lunes, 3 de enero de 2011

LOS CLICKS DE FAMOBIL

Con la marcha de Cascos termina la lenta pero inexorable aniquilación, dentro del PP, de lo que fue el mejor gobierno de España de los últimos tiempos, el que la colocó en las cotas más altas de riqueza y de prestigio internacional. Solo Arenas, que fue el primero en verlas venir, refugiado en su “cortijo” andaluz aguanta, con la esperanza de ver caer la alcazaba del califato socialista, y Esperanza, ejerciendo de “verso suelto”: consecuencia de los éxitos electorales de los que muchos de sus jefes están ayunos, y de una rotundidad ideológica que incomoda sobremanera a un aparato posibilista y demoscópico.
El congreso de Valencia sentenció un modelo de partido, que tiene sus antecedentes inmediatos en la reciente historia de España, con los gobiernos de Canovas y Sagasta, o en el partido único de la Dictadura.
El PP abandonó sus principios ideológicos, para junto con el PSOE, conformar un “corpus políticus” donde lo importante es estar. De esta manera se configura una especie de partido único con dos cabezas diferenciadas más por cuestiones de forma que de fondo. O como ocurrió con los partidos políticos en los gobiernos de la Restauración, donde lo más importante era repartirse el poder, por turnos, entre liberales y conservadores, aún a costa de manipular las urnas.
Aquellos partidos cauce de anhelos ideológicos pasaron a la historia. Aquel impulso interior que nos movía a cambiar las cosas para mejorar la sociedad en la que vivíamos, se ha tornado en puro y simple acomodo. Los partidos se burocratizaron y se han convertido en un remedo de ministerios, donde lo importante es aplaudir al ministro de turno, porque en este ministerio no se entra por oposición, sino por decibelios; los que seas capaz de generar con el aplauso entusiasta.
Los partidos y desde luego el PP, han perdido su condición de organizaciones de base, para convertirse en nomenclaturas, donde los congresos se han convertido en juegos florales, y los órganos de gobierno en amalgama de personas que son consecuencia, más de la voluntad del designado, que de la expresión de las bases.
En los tiempos de escasez el impulso ideológico era el motor imprescindible, pero hoy después de que los partidos se inventaran el “ministerio de la oposición” todo el mundo cobra: los que mandan por que están en el gobierno, y los de la oposición porque están en un ministerio que es una delicia, se cobra lo mismo que en el del gobierno, pero si responsabilidades a las que hacer frente.
De esta manera los políticos de raza han caído en desuso, y los partidos se están llenando de clones, menesterosos, aplaudidores, entusiastas del “si señor”, que como los “clicks” de Famobil, solo tienen que cambiarse el sombrero para pasar de ser pirata a ser granjero, o soldado romano.

sábado, 25 de diciembre de 2010

LOS SIETE NIÑOS DE ÉCIJA IV

En estos días está muy de moda hablar de las pensiones: ¿cuantos años tendremos que trabajar para poder jubilarnos? ¿A cuanto ascenderá el recorte, con el aumento del periodo de cálculo? ¿Es viable el sistema? Son preguntas que a diario se hacen todos los españoles con más de cincuenta años.
Esta situación, ya vivida en otras épocas, trajo como consecuencia que muchos ciudadanos decidieran empezar a consolidar un plan de pensiones privado. Animó a muchos los comentarios, en este sentido, del entonces ministro Solchaga.
Hoy la realidad se impone, y ya parece que es inevitable la suscripción de este tipo de planes, si queremos apuntalar medianamente nuestro futuro.
Por estas razones, será bueno hablar de cual ha sido la experiencia de todos aquellos que hace más de veinte años suscribimos aquellos fondos de pensiones; y si hubiera que buscar una palabra que lo definiera andaríamos entre el engaño y la tomadura de pelo: no tengo conocimiento de un solo plan cuya rentabilidad haya superado el IPC acumulado de esos años, muchos no han tenido rentabilidad alguna, y otros están por debajo de las aportaciones.
La única rentabilidad proviene de las desgravaciones fiscales hechas en su día. Es decir: por cada mil euros que yo le daba al Sr. Botín, el Estado me regalaba doscientos, y él, que durante estos años se quedó con el dinero, ni cinco céntimos. ¿Cómo lo veis?
El resultado inmediato es que los planes de pensiones, en España, solo interesan a los que están muy cerca de la Jubilación; a los que el tratamiento fiscal les supone una cierta rentabilidad. Pero no creo que haya nadie que, a la edad treinta años, haga una aportación a un plan de pensiones, en el convencimiento de que cuando tenga que rescatarlo, tendrá esa aportación menos el IPC acumulado de más de treinta y cinco años.
¿Cómo es posible que las entidades financieras hayan tenido estos depósitos, a plazo fijo, durante tantos años, y no hayan sido capaces de ofrecer una rentabilidad mínima? ¿No es inmoral que el Estado con sus desgravaciones, haga atractivo un producto financiero del que solo se benefician las entidades de crédito?
Pues eso.