martes, 5 de mayo de 2009

EL ORDEN OBLICUO DE EPAMINONDAS

Han pasado ya dos años de la celebración de las elecciones municipales y autonómicas. Superado el ecuador es hora de ir pensando en las siguientes, que menos que dos años para preparar unas elecciones, cuando debería ser el objetivo permanente de toda la legislatura.
¿Cómo se preparan unas elecciones? Pues de la misma manera que se prepara cualquier confrontación, con estrategia y con táctica, desde luego no se preparan yendo al rebufo de los acontecimientos salvándolos de la manera más airosa posible.
En Castilla la Mancha históricamente, el PSOE presumía , creo que con razón ,de saber de antemano que es lo que tenía que hacer, cuando tenía que hacerlo, en que frentes tenía que luchar y con qué medios. Era un diseño al que se iban aplicando los distintos instrumentos tácticos, para conseguir los fines previstos en la estrategia. Todo funcionaba como un reloj.
En el PP las cosas eran de otra manera, excepción hecha de algunos periodos de Agustín Conde, nos movíamos con el voluntarismo, la improvisación, incluso la creatividad propia de le derecha, pero de esa manera era muy difícil tener la iniciativa, cuestión esta fundamental en cualquier confrontación. No se ganan unas elecciones yendo al socaire de los acontecimientos.
En la actualidad las cosas están más que interesantes, el PP sigue igual que siempre, en esto no hemos cambiado. Si es verdad que en la actualidad tenemos un plus, como es la presencia mediática de la Presidenta Regional, pero deberíamos preguntarnos si con esto es suficiente.
Por otra parte el PSOE está desconocido, no dan una, da la impresión que han perdido el control de la situación política del que antes presumían, y se mueven dando palos de ciego con una desorientación en las acciones inédita hasta hace poco tiempo.
Esta igualdad en las actuaciones es una oportunidad, para el PP, que no tiene precedentes. Diseñar las grandes líneas de actuación, poner en marcha las acciones para conseguir los objetivos marcados, movilizar las fuerzas políticas de la derecha, encuadrarlas en las acciones concretas, son movimientos imprescindibles si se quiere ganar. Ya sé que esto es más arriesgado, para los responsables, que esperar a heredar, solo se equivoca el que hace algo, pero son acciones que pueden ser imprescindibles si se quiere ganar.
Una estrategia que dio mucho juego en la Grecia Antigua, fue el Orden Oblicuo de Epaminondas, que después sería perfeccionada por Alejandro Magno, llegando a su máxima expresión en la batalla de Gaugamela. Consiste una vez enfrentados los dos ejércitos, y en vez de atacar en toda la linea del frente, reforzar el ala izquierda dejando retrasada la derecha y embestir con el objetivo de abrir brecha en la linea del adversario y envolverle por el flanco, En política, y más desde la oposición, no puede un partido enfrentarse en toda la linea del frente contra el que está en un una situación de ventaja como ocurre con el gobierno, conviene centrarse en uno o dos puntos donde sea vulnerable y una vez sobrepasado, cuando pierda la iniciativa, entrar en más asuntos, donde siempre estará en desventaja porque su objetivo será tapar la brecha.
Es importante no equivocarse a la hora de elegir cuales son esos puntos débiles, pues de lo contrario el desgaste le sufrirás tú. Por ejemplo el tema del aeropuerto de Ciudad Real no es, a mi juicio un punto débil, y menos en Ciudad Real, donde nos jugamos las elecciones. Si es a mi juicio un punto débil la Ságra, donde los efectos de la crisis causan estragos y no sería descabellado pensar, con unos resultados buenos en esa zona, doblar al PSOE en la provincia de Toledo y obtener un 7/5.
El entramado social y económico del PSOE de Castilla la Mancha es una fortaleza difícil de hollar, eso sin contar con su capacidad de reacción, impulsada desde las miles de almas que tienen en esa fortaleza sus tesoros más preciados. La crisis pega fuerte pero la gente solo cambia cuando además de estar harta ve enfrente alguien en quien confiar. Esa confianza solo será producto del trabajo, del rigor y de la seriedad de los planteamientos políticos, económicos y sociales, y no de la crítica pura y simple, por más que ésta pueda estar justificada.
Y sobre todo hay que echarse a la calle, hay que abandonar las poltronas, las reuniones con nosotros mismos para aplaudirnos y contarnos lo buenos que somos. Salir de la trinchera, de la rueda de prensa enlatada, para tirar chinitas al adversario, y buscar el campo abierto que es donde se ganan las batallas.

martes, 21 de abril de 2009

EL QUINTO PODER


Si digo que estamos en crisis, no faltará quien diga que soy un “avisáo”. Pues no sería la cosa para tanto, porque hay demasiados que parece que no se han enterado, y si no que se lo digan a los sindicatos de este país, que no es que nieguen la crisis, pero están pasando por ella como de puntillas. No asoman la “gaita”, más que para decir que los trabajadores no deben ver mermados sus derechos.
A mí, lo primero que me gustaría saber, es que entienden estas organizaciones por trabajadores, sería bueno saber si trabajadores son para ellos, solo, los que trabajan, o si lo son también los que quieren trabajar y no pueden, es decir los parados, porque si es así, deberían saber que cerca de cuatro millones de trabajadores tienen sensiblemente restringidos sus derechos. A mi juicio, sería prioritario amparar estos derechos antes de preocuparse por los de aquellos que tienen un trabajo digno. Y deberíamos, si fuéramos honestos, preguntarnos en qué medida se resolvería el problema de los parados si se cediera en algunos derechos de los que trabajan, al menos temporalmente.
Pero este terreno no lo quieren pisar las organizaciones sindicales, porque se verían obligados a ceder también en sus privilegios, que son, sin lugar a dudas, el más importante avance sindical de los últimos años. Liberados, formación remunerada se preste o no, puestos en consejos de administración de empresas públicas o semipúblicas, entidades de crédito, constructoras, bajo el eufemismo de cooperativas de viviendas, presencia en los tribunales de oposiciones, ayudas, subvenciones, control de facto de todo tipo de servicios públicos, configuran lo que podríamos llamar el “quinto poder”.
Naturalmente, la cesión de derechos no se podría pretender, si previamente no se ceden los privilegios y éste es el fondo del asunto, que a la hora de ceder, los privilegios deben de ir por delante de los derechos.
Juan Antonio Mata, presidente del CES y antiguo Secretario Regional de CC.OO. no pierde la oportunidad de recordarme, cada vez que nos vemos, un comentario que hice en la comisión de investigación del incendio de Guadalajara, durante la comparecencia de los sindicatos (UGT y CC.OO.), en la que comparé los actuales sindicatos con “el Vertical”. No me cupo otra, indignado al comprobar la entrega de estas organizaciones, que no fueron capaces, no ya de criticar, si no al menos de pedir explicaciones a la Junta por la desgraciada muerte de once trabajadores. ¡ Ahora! no vayan a pensar que se fueron de vacío, de su complicidad sacaron la Empresa Pública del Medio Ambiente de Castilla la Mancha.
La permanente reivindicación de la empresa pública por parte de estas organizaciones, no se basa en criterios de eficacia, y muncho menos de eficiencia, se basa en criterios de poder, allí mandan ellos, colocan a los que quieren y por si fuera poco en la mayoría de los casos con mejores sueldos que en la Administración.
En este hecho está la clave de mucha de las actitudes de las actuales organizaciones sindicales. Se han apoltronado, son un poder más que solo se pone en marcha cuando conviene a sus intereses, que suelen coincidir con los del PSOE. El Partido Socialista, en justa correspondencia, alimenta este poder a cambio de que no le pongan la cara colorada en los sitios donde gobierna y les facilite la oposición donde lo hace el PP. Sólo de esta manera se puede entender el silencio cómplice de los sindicatos ante la situación por la que están pasando los ciudadanos de este país, y sin embargo tenemos que ver, con asombro, como no tienen ningún empacho en parar Telemadrid, hacer manifestaciones en contra de Esperanza Aguirre, o criticar al Gobernador del Banco de España cuando pone los puntos sobre las íes.
Para eso están. Quizá por eso, ya no soy el único que habla de “el Vertical”. Ya empiezan a oírse voces que claman contra esta situación. Ya va siendo hora que la sociedad española , que al menos tiene la oportunidad de quitar el poder a los políticos, cuando lo hacen mal, ejerza ese derecho con los que les tapan las vergüenzas, ya sean los de “el Vertical”, o los de la “Ceja”.

miércoles, 8 de abril de 2009

AGUERRIDOS CANTAMAÑANAS


Un calor inmisericorde caía sobre la Ronda de Buenavista de Toledo aquella tarde de verano del año 97. Atrincherados en la sede del PP, el gerente del partido y yo, entonces presidente del mismo, no podíamos dar crédito a lo que veían nuestros ojos. Entre cincuenta y sesenta personas, en el exterior de la misma, pancartas en mano nos increpaban, eran trabajadores de la CCM que protestaban por unas declaraciones que habíamos hecho el entonces presidente regional Agustín Conde y yo mismo sobre la Ley de Cajas y que a su juicio podía perjudicarles. Un hecho insólito donde los haya. Ya son raras las manifestaciones en Toledo, pero una manifestación de empleados de CCM, posiblemente los trabajadores mejor pagados de la Región, era un hecho del que yo no conocía precedentes en la historia del “movimiento obrero” dentro de la entidad y que no creo se haya vuelto a repetir.
Para entender semejante despropósito hay que analizar los antecedentes: En el año 95 en PSOE pierde gran parte de su poder municipal, el PP se alza con la victoria en las grandes capitales y diputaciones. Bono gana las Elecciones Regionales por un estrecho margen, como consecuencia la Caja de Castilla la Mancha cae en manos del PP. Por si fuera poco el año 96 el PP gana las elecciones generales, Bono no puede dar un paso sin la obligación entenderse con un mandatario del PP. ¡Bono está sitiado!
Con este estado de cosas Bono no tiene más remedio que buscar apoyos donde los haya, ¿y qué mejor apoyo que el de una solvente entidad de crédito? De urgencia pone en marcha un proyecto de ley para modificar la Ley de Cajas de Castilla la Mancha a la medida de sus intereses, se modifica la representación de los consejeros de las distintas entidades que componían la Caja, y se hace de tal manera que a él le salgan las cuentas. Una usurpación en toda regla.
Era evidente que aquel movimiento tenía un marcado carácter político, se trataba de hacerse con la Caja descaradamente para usarla en su propio beneficio, y así lo manifestamos desde el PP, cuando tanto Agustín Conde como yo dijimos que aquello iba a ser la “ruina” para la CCM.
Nunca pensé que aquellas palabras iban a ser premonitorias de lo que sucedería doce años después y bien que lo siento. La Caja me dio la primera hipoteca para comprar mi vivienda, siempre he trabajado con ella, los empleados eran más amigos que otra cosa, años después fui consejero, eran los tiempos de Juan Molero, cuando la Caja la gobernaban profesionales y los Directores Generales sabían parar los pies a los que pretendían aprovecharse de ella. Ahora vemos como lo que costó cincuenta años levantar se ha venido abajo, merced a la ineptitud de unos gestores sin escrúpulos que tomaron a esta entidad como un cortijo.
No nos equivocábamos Agustín y yo cuando avisamos de lo que iba a suceder, y si mucho los “aguerridos cantamañanas” que se manifestaron aquella tórrida tarde frente a la sede del PP de Toledo. Me queda por saber qué tal se lo pagaron.

sábado, 28 de febrero de 2009

¡¡GRACIAS BALTASAR!!

Que nadie piense al leer el título que me he retrasado en el agradecimiento a los Reyes Magos. Aunque no es malo el regalo que nos ha hecho el juez Baltasar Garzón en los últimos días, de cara a las elecciones que se celebrarán mañana domingo.
En la actividad política te encuentras todo tipo de personajes, pero hay uno que resulta especialmente peligroso, es aquel que podríamos llamar "el sobráo". Es éste un personaje que se caracteriza fundamentalmente por tener un currículum académico de infarto, además de tener aprobada una oposición de campanillas, notario, registrador, catedrático universitario, abogado del estado, magistrado etc.
Estos personajes cuando se acercan a la política no lo hacen como lo hacen la mayoría, pensando que tienen mucho que aprender, sobre todo de los que llevan mucho tiempo, muy al contrario estos personajes entran con la idea de que los que están en los partidos se chupan el dedo y allí llegan ellos para salvarlos sacándolos de la mediocridad. Pasado el tiempo algunos se dan cuenta que ser buen político nada tiene que ver con el currículum académico y corrigen sus actitud y otros se van pensando aquello de "ellos se lo pierden", cuando lo que dejan es la inmensa paz que produce el hecho de librarte de un pedante.
Siempre he dicho que el político que no ha sido concejal le falta un hervor y que éso se le notará toda su vida política. Casos como el de José María Aznar es paradigmático de lo que estoy diciendo, un gran presidente que no supo estar a la altura en aquellas cosas en las que habría sido más fácil , cometiendo errores que nunca habría cometido un concejal de pueblo, y es que la cercanía y los sopapos a quemarropa, características fundamentales de la acción municipal, hacen espabilar al más tonto.
Pues bien en el caso que nos ocupa nos encontramos con dos "sobráos" de campanillas: Un juez de la Audiencia Nacional, que es algo así como, entre los sacerdotes, ser obispo de la Curia y un fiscal que se creyó cuando entraba en el Ministerio de Justicia que estaba en el casino de su pueblo "sentando cátedra". Como pueden adivinar que estos dos se juntaran era pura dinamita, y no lo digo por la pólvora que, juntos, pudieran quemar. Si a eso le añadimos el funcionario trepa dispuesto a lo que haga falta con tal de añadir más galones a su currículum, habrá que concluir a a esa "bomba" no le faltaba ni el cebador.
Pero lo que no sabían estos aprendices de político es que las bombas hay que saber muy bien donde se tiran, (esto además de en la política se aprendía en la "mili" ), pues a poco que te descuides te pueden explotar en la manos, y hacer más daño a los propios que a los enemigos, y es precisamente esto lo que ha pasado con esta pareja.
Andábamos en el PP de lo mas contritos, no sabíamos que hacer para llegar a los electores, sobre todo a los nuestros que es más grave; cabreados con nuestros dirigentes, donde tampoco faltan los "sobráos"; en una palabra andábamos mirándonos al ombligo, hasta que nos estalló la "bomba", y nos dimos cuenta que el peor PSOE hacía aparición una vez más. Vinieron a nuestra memoria tantos casos de manipulación política, algunos recientes como el 11-M, otros más lejanos, pero no por eso menos letales, como el caso de las "cuentas" del Grupo Parlamentario del PP, el caso Tomey, el caso del lino, todos quedaron en nada, pero produjeron daños irreparables en su día. en definitiva los electores del PP se dieron cuenta donde estaban los "malos".
Hay que reconocer que en este caso el PP, con ayuda de algunos medios de comunicación, ha sabido reaccionar sin complejos atacando sin misericordia al que, por cierto, no la tiene más que consigo mismo, descubriendo el burdo manejo y poniendo los cazadores en el punto de mira de los ciudadanos.
No se cuales serán los resultados de mañana pero si puedo decir una cosa ni un solo elector del PP se quedará en su casa rumiando su desdicha, muy al contrario irán a las urnas aunque no sea más que para ver como a estos "sobráos" les sale el tiro por la culata.






sábado, 21 de febrero de 2009

MÁS TRASVASES

No queríamos caldo...pues dos tazas, así deben pensar los castellanomanchegos que cuando andábamos a ver si caducaba, o no, el trasvase del Tajo, nos encontramos con otro de mucho mas contenido como es el trasvase de nuestros ahorros allende Sierra Morena.
Es difícil que un pueblo pueda aguantar callado después de tanto atropello, y si lo aguanta quizá sea que no merece otra cosa. Y es que no caben más despropósitos.
El tan cacareado fin del trasvase ha quedado en un espantajo, solo destinado a engañar a los más ingenuos. Dejar la caducidad en el preámbulo del estatuto es una tomadura de pelo, si tenemos en cuenta que los preámbulos se han convertido en algo parecido a la “papelera de reciclaje” de mi PC, donde se mete todo lo que sobra para un “porsiacaso”, con el único fin de quitártelo de en medio. Y qué decir de la reserva de 600Hm. ¿Para qué queremos 600, si no somos capaces de consumir los 300 que ya tenemos, desde la aprobación del Plan de Cuenca? Obviamente, solo para vestir un santo, con una cifra, que no significa nada, pero que puede ser utilizada para engañar a algún incauto.
Qué decir de la absorción, que no fusión de la Caja de Castilla la Mancha, por Unicaja, y digo lo de “no fusión” por la sencilla razón de que las condiciones las está poniendo Unicaja, dando la sensación de que nosotros vamos a que nos hagan el favor de “salvarnos el cuello”.
Pero llegados a este punto deberíamos preguntarnos. ¿A quién hay que salvar el cuello”?. Si Unicaja exige el previo saneamiento de la entidad ¿por qué no se sanea la entidad para que siga siendo patrimonio de las Castellanomanchegos? Quizá porque eso exigiría la intervención por parte del Banco de España, y además y como mínimo la exigencia de responsabilidades a los gestores de la misma; y es por aquí por donde el PSOE no puede pasar, porque se airén las cuentas de una entidad que ha financiado las necesidades políticas del partido gobernante y de sus “arribaaplaudientes y abajofirmantes", pilar del cortijo castelanomanchego de estos últimos treinta años. A esos, es a los que hay que salvar el cuello.
La Caja debe ser absorbida para que todo quede en el “corralito socialista”, para que no llegue a los ciudadanos el enorme fiasco que ha supuesto la politización de la caja por parte de éstos, y las desastrosas consecuencias de su utilización para amparar sus intereses políticos. Ese es el origen del fracaso al que nos enfrentamos. Tengo que decir, pues no me duelen prendas, con la colaboración de los representantes del PP, y de los sindicatos, que parece estaban allí más a la dieta, al viaje de ensueño, o a los regalos de tronío, con los que los cebaba Moltó, que a fiscalizar lo que se estaba haciendo, (aunque esto da para otro artículo que no sé si me resistiré a escribir).
Pero lo más indignante es, que los responsables de todo esto, no solo no asumirán sus errores, si no que se quedarán magníficamente instalados en la nueva entidad, y si me apuras con menos trabajo y mejor sueldo.
Después de una cosa y otra, yo me pregunto, ¿que más tiene que hacer un partido para perder unas elecciones? Claro..... tener en frente uno dispuesto a ganarlas.

martes, 27 de enero de 2009

LA HORA DE LA VERDAD

El doce de octubre escribía sobre la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla la Mancha, y en concreto sobre la caducidad del trasvase de Tajo al Segura, en un artículo titulado “Panorama antes de la Batalla” –www.gomezbenayascesar.blogspot.com-.
Reflexionaba sobre la situación que se nos presentaba de cara al debate en las Cortes Generales del texto en cuestión y las dificultades con las que nos enfrentábamos. Pasado el tiempo, las sospechas que enunciaba están empezando a tomar cuerpo y las cosas no parecen que vayan a ir demasiado bien.
En los últimos días hemos visto varias cosas que me preocupan, la unidad de acción del PP y PSOE, que entonces celebraba, empieza a deteriorarse y se están empezando a ver movimientos tendentes a sacar rédito de la situación por parte del PSOE, muestra inequívoca de que las cosas no deben ir demasiado bien para el objetivo fundamental de esta reforma que no era otro que la caducidad para el año 2015, además se empiezan a dar como factibles alternativas que no son más que pretextos para salvar la cara, como pueda ser el hecho de que se reconozca el derecho a la caducidad en el preámbulo del Estatuto.
Pero no nos engañemos todo esto es consecuencia de la incapacidad de nuestros representantes para cumplir sus compromisos, y de la de nuestro pueblo para exigírselos.
Eran vísperas de elecciones autonómicas y muy en su línea el PSOE quiso pillar al PP en fuera de juego, como había conseguido en múltiples ocasiones, para lo cual Barreda echó el “órdago” de la caducidad en el Estatuto, en el convencimiento de que el PP, como venía siendo habitual en él no le seguiría, pero se equivocó, en este caso María Dolores de Cospedal, con fuerza en Madrid, dijo “si” al órdago de Barreda y todo quedó en tablas, políticamente. Bien es verdad que esa apuesta fue electoralmente hablando más beneficiosa para el actual presidente, que es quien tuvo la iniciativa, y quien más publicitó e hizo propia una propuesta, que para muchos era un hito en la historia de nuestra Región.
Pero han pasado las elecciones y ahora hay que dar la cara, ya no sirven “brindis al sol”, ahora hay que enfrentarse a la realidad tozuda, a la que hacía referencia en el artículo del mes de octubre, hay que enfrentarse con los aparatos nacionales de ambos partidos y aquí ya no valen cuentos.
Y las cosas se podrán presentar como queramos, pero si no se consigue la caducidad, tanto Barreda como Cospedal, pero especialmente Barreda, que fue el “padre de la criatura”, tendrán que dar muchas explicaciones en Castilla la Mancha, tantas que a mí no se me ocurre otra salida que convocar elecciones autonómicas anticipadas, ahora se puede hacer, para que el pueblo de Castilla la Mancha hable en el único sitio donde puede hablar sin intermediarios, en la urnas.
César Gómez Benayas

lunes, 22 de diciembre de 2008

MIRANDO EL RETROVISOR

Parece oportuno, dada la celebración de los treinta años de la Constitución, hacer un repaso de lo que han sido estos años en la vida política y social de nuestro país, al margen del desarrollo que haya podido tener la Carta Magna, sobre lo que se ha escrito sobradamente. Me interesa analizar la evolución de España en estos últimos años. En este sentido me tomaré la licencia de retroceder a fechas anteriores a la aprobación de la Constitución, pero que para mi supusieron un hito en mi vida.
Vivía en Segovia, era finales del 67 y estaba preparando la maleta para irme a Madrid para comenzar los estudios de Matemáticas en la Complutense, se me acercó mi padre y me extendió un libro en rústica, más que libro, folleto y me dijo que lo leyera y que después de leerlo se lo devolviese. Aquel libro se titulaba “Manual del Guerrillero Urbano” de un brasileño de apellido Dosnascimento, tengo que aclarar que mi padre era teniente de la Guardia Civil, leí de una sentada un manual de como se preparaban cocteles Molotov, de de como se luchaba contra las fuerzas del orden, de todo tipo de estrategias de agitación, o de como se manejaba una asamblea. Cuando, una vez leído se lo entregué de nuevo, solo me dijo una cosa: “Obra en consecuencia”. Nunca le agradecí a mi padre lo suficiente aquella muestra de confianza, rara en un Guardia Civil que ejercía el oficio hasta en su casa, pues a lo largo de los años que siguieron, siempre supe cuando una movilización era consecuencia de una necesidad real y cuando era un montaje interesado de aquella izquierda revolucionaria de finales de los sesenta. A lo largo de aquellos años fui testigo de la agitación estudiantil que tuvo su punto álgido en la entrada de la policía, por primera vez en la Historia, en la Universidad, era el año 68 y yo estaba en clase de Problemas de Algebra, en un aula pared con pared del S.D.E.U.M., el sindicato desde el que se movía toda la actividad política, al menos en la facultad de Ciencias. Tengo que decir, en honor a la verdad, que solo la actitud de algunos catedráticos muy del régimen como era el caso de D. Pedro Avellanas, nos libró de que la policía descargara sobre nosotros la rabia contenida durante años de aguantar las agresiones que se producían desde los edificios a ,los que no podían tener acceso.
Entre cierres de la Universidad y estados de excepción unos amigos nos juntamos para preparar oposiciones a lo que fuese y elegimos la Telefónica, en la que entré en el año 70. Tengo que decir que los ambientes de izquierda que había dejado en la facultad se reprodujeron en el ambiente laboral en el que entré, bien es verdad que mucho más ajustados a la realidad de las cosas. Vinieron las huelgas, las militarizaciones en la empresa, las asambleas de trabajadores, donde se discutía de lo humano y lo divino y se leía una revista que hablando sobre todo de economía, entre líneas nos orientaba de por donde podían ir las cosas, me estoy refiriendo a Cambio 16. Todavía recuerdo con qué interés esperaba su salida y aún recuerdo el primer número, con una barra de hielo en la portada. Vinieron las primeras elecciones sindicales, en las que barrieron, al menos en mi empresa, los sindicatos de extrema izquierda, S.U. y C.E.S.U.T., había que pasar el sarampión. En aquella ocasión ante la falta de candidatos, un amigo de la U.G.T., me pidió que me presentara por este sindicato, cosa que hice, por echar una mano a los sindicatos más moderados, ¿donde estaban los socialistas de toda la vida, tan abundantes en la actualidad?
A aquellos años apasionantes les siguieron los de la instauración democrática, no menos apasionantes, la actividad política estaba presente a cada paso que dabas, pero sobre todo sobresalía las buenas intenciones de todo el mundo, se respetaba al contrario y se intentaba sumar antes que restar, unir antes que separar. En aquellos tiempos la izquierda podría convencer, o no, pero al menos era un referente ético, el centro era el refugio del miedo a esa izquierda revolucionaria de los primeros años y a un PSOE bisoño y en muchos casos inexistente, la derecha simplemente no existía. En todo caso fueron años en términos generales de honradez política, y de lucha leal y democrática por las ideas. ¡Fueron años apasionantes!
Posteriormente vino el triunfo del PSOE, y ya se les empezó a “ver la patita”, recuerdo, en mi empresa, la ocupación sistemática del poder. Cambiaron una estructura plana, muy a la americana, por una piramidal con la multiplicación exponencial de los puestos a dedo, muy bien remunerados, que fueron sistemáticamente ocupados, por los “socialistas” que empezaron a aparecer como champiñones. También se dio otro fenómeno, a todos los de izquierdas les entró la ciencia infusa, todos empezaron a aprobar oposiciones de promoción interna, muy frecuentes en Telefónica, que hasta esa fecha no habían sido capaces de aprobar, esto coincidió con la “democratización” de los tribunales de oposición, y la consiguiente entrada de los sindicatos en los mismos. Tuve conocimiento de reuniones donde se repartían los exámenes y se ponían de acuerdo en las preguntas que tenían que fallar cada uno, para que no cantase demasiado. Lo que sí era público y notorio eran las listas de aprobados en las que todos los opositores aparecían afiliados a un sindicato u otro. Aquellos “luchadores” cuando tuvieron su primera oportunidad tiraron por la borda sus principios, para atender sus intereses personales. Pero lo que más me sorprendía era su actitud moral. ¡Estaban convencidos de tener ese derecho por la simple razón de ser de izquierdas!
Me he extendido en el ejemplo anterior porque ha sido la constante de la izquierda a lo largo de estos años. Su primer objetivo y a veces el único, es vivir a costa del Estado lo mejor posible. De esa manera consiguen dos objetivos: Asegurarse el sustento de por vida, y en segundo lugar, ocupar todos los estamentos del Estado para apoyar los intereses de su partido, incluso cuando están en la oposición. El obrerismo solo fue un disfraz circunstancial hasta que tuvieron la oportunidad de zafarse de esa condición, y su supuesta solidaridad la coartada con la que enmascarar un sectarismo orientado a sus exclusivos intereses. Hoy la izquierda, inexistente ideológicamente, es un disfraz que, como en carnaval, permite a los que le visten manifestar todas sus miserias, sin que nadie se las pueda echar en cara.
La evolución de la derecha no ha sido menos curiosa, como decía, inexistente al principio, empezó a coger fuerza, con la caída de la UCD. Desde el principio ha arrastrado el lastre de creerse el discurso que la izquierda hacía sobre ella, de tal manera que ha pasado más tiempo intentando zafarse de ese discurso que desarrollando sus políticas, que cuando ha tenido la posibilidad de desarrollarlas, han demostrado ser más eficaces de cara a los intereses de los trabajadores que la verborrea socialista.
La derecha no ha tenido la presencia de ánimo de llamar sin complejos a las cosas por su nombre, de defender un discurso que está homologado en toda Europa, no ha sabido desenmascarar a una izquierda heredera de las barbaridades más grandes cometidas contra las personas por regímenes que, a lo largo y ancho del mundo, masacraron a millones de seres humanos en base a no se sabe que ideas. No he visto a ningún señor de izquierdas pedir perdón por los crímenes de Stalin, Mao, Pol Pot, Chauchescu, o por la revolución de Asturias. Sin embargo parece que la derecha tiene que pedir perdón por lo que hizo una Dictadura en la que convivimos los que hoy somos tanto de derechas como de izquierda, con el mismo nivel de connivencia, o de aceptación de lo que era un hecho consumado. El esperpento llega a tal nivel que en Castilla la Mancha un presidente socialista de la comunidad se permite en un libro hagiográfico presumir del carné de la Falange de su padre. Espero que en aplicación de la ley de la Memoria Histórica, el mencionado libro sea retirado de todas la bibliotecas de la Región.
Pero no ha sido solo ese el error cometido, la derecha no ha sabido encontrar una estrategia de lucha contra una maquinaria de intereses perfectamente estructurada como es el PSOE. El problema es que el PP no ha sabido articular una organización lo suficientemente fuerte para enfrentarse a una empresa que funciona con criterios de eficacia, sin escrúpulos y sin complejos. No ha sabido aprovechar las cuotas de poder de las que ha dispuesto para consolidarse como organización. Los políticos del PP son del partido hasta que llegan al poder, entonces se dedican a administrar los interese generales olvidándose de los que les llevaron a ese sitio. Nadie se ocupó en los gobiernos de Aznar de consolidar una organización que pasó a ser un mero pretexto a la que los miembros del Gobierno solo se acercaban para cubrir el expediente. No se ocupó el poder por los fieles que apoyaron al PP a lo largo de los años de desierto, se dejó en manos de meritorios de última hora que a la primera de cambio salieron corriendo. Era patético ver, cuando las manifestaciones por la guerra en Irak, a todos estos escondidos debajo de la mesa camilla, y como pasado el tiempo los que dieron la cara han sido laminados. Bonita manera de agradecer los servicios prestados.
Una organización seria no puede repudiar a los que lo dieron todo por ella, así no se puede adquirir la credibilidad necesaria para que los ciudadanos depositen en ti su confianza. Hoy y siempre, la venta de cualquier producto se basa en la confianza y no se puede vender una organización política que no merece la confianza de los que han demostrado mayor fidelidad.
Pero, por si eso fuera poco, en los últimos tiempos la derecha está cometiendo un error sin precedentes. Merced a ese complejo anteriormente enunciado, en la actualidad está abandonando los postulados que la han definido históricamente y ha tomado una actitud que tiene su precedente histórico en la CEDA, que no se atrevió a gobernar después de ganar unas elecciones. La variante actual es que da la impresión de que ni siquiera queremos ganar las elecciones. Somos compañeros de viaje de un gobierno que cada día vive más separado de los españoles. Hoy la prioridad no es tanto ganar como permanecer. Estamos perdiendo una oportunidad histórica. ¿Alguien se imagina, con lo que está cayendo, que ocurriría en España si gobernara el PP? El que tenga dudas que mire hacia Grecia.
El futuro en consecuencia se adivina, el electorado se encuentra cada día más lejos de la clase política, y solo se acerca a ella por interés. Los partido han dejado de ser referentes ideológicos, o éticos, y ya no mueven voluntades. El discurso de lo políticamente correcto lo invade todo, y cada día se parece más a las grabaciones de los números de “atención al cliente”.
El deterioro constitucional no es consecuencia de los errores que la Carta Magna pueda albergar en su seno, sino del deterioro ideológico y ético de la clase política, de la ausencia de ideas, o lo que es más grave de la falta del valor para ponerlas en práctica. Nadie quiere arriesgar para dar un paso adelante, todos van sobre seguro, aunque sea a costa del inmovilismo más exasperante. Aquí, demoscopia y tente tieso, control de la opinión pública vía pesebre, y nada de hablarle claro al pueblo, que lo mismo se entera.
Políticamente hablando, la sociedad actual no le llega ni al tobillo a la de hace treinta años. ¿Donde están los universitarios?.... jugando a la Play. ¿Y los sindicatos? .... en el “vertical”, comiendo la sopa boba a medias con los empresarios. ¿Y las organizaciones sociales?.... esperando la subvención. Y todos en cualquier momento dispuestos al aplauso fervoroso al Poder, aunque tengan que hacerlo tapándose las narices. Mientras tanto el pueblo ve como, de facto, se les recortan sus derechos, por más que se aprueben mil leyes que nunca se aplican, y como sus cauces de expresión han sido copados por los acólitos del poder que cercenan cualquier conato de discrepancia.
Me preocupa la falta de libertad, pero más aún la aparente conformidad de nuestro pueblo.
Está claro que estos últimos cuarenta años han dado mucho de sí pero nunca tuve la sensación de incertidumbre que tengo en la actualidad. ¿Porqué será?, quizá me esté haciendo viejo....aunque dice el refrán que del viejo el consejo.