domingo, 26 de mayo de 2013

Querido Jose María:


Vaya la que has liado con la entrevista de Antena 3. Vaya la “manita” que le has soltado al gobierno. Vaya con la advertencia de “cumplir con tus responsabilidades como español……..etc.etc. Solo había que ver la cara de asombro de la presentadora del programa, para certificar la magnitud de tus declaraciones. Jose María has dado un puñetazo en la mesa que lo han sentido hasta los peces del Retiro.
Ahora vienen las especulaciones, que si quieres volver, que si las cosas están tan mal que no has tenido más remedio que hablar; mira yo no creo que sea por nada de eso. Desde mi punto de vista la mala leche contenida, pero evidente, que mostraste en la entrevista no era consecuencia de cuestiones meramente políticas, por más que estas sean de calado. Un hombre experimentado como tú, sabe manejar esas cuestiones con la frialdad propia del que se ha visto en muchas situaciones tan graves como las que en la actualidad se nos presentan. No, esa indignación contenida nacía de algo más profundo, de ese sitio al que solo te llegan cuestiones muy personales.
En los últimos tiempos todos hemos visto como tu legado como  presidente del gobierno está siendo cuestionado. Como a tu mujer, alcaldesa de Madrid, la están dando hasta en el “velo del paladar”. Por su fuera poco, en los últimos tiempos están empezando a cuestionar tu honorabilidad en cuestiones fiscales ¡tú, inspector de Hacienda! Pero lo que ha colmado el vaso es que se metan con tu hija. Mira Jose María, la gente se cree que los políticos somos una especie de máquinas sin sentimientos, y eso es completamente falso. Muchas de nuestras decisiones, incluso las de carácter político, tienen más que ver con nuestro “corazoncito” que con otra cosa. Y a ti te han tocado en lo más querido, que conste que como padre y abuelo lo entiendo perfectamente. Bueno no solo lo entiendo: si uno no es capaz de sacar la cara por los suyos, ¿Qué pinta en este mundo?
Pero lo que más te indigna es que tu partido no esté moviendo un dedo para evitarlo. El colmo es que la Vice haya hecho gestiones para apañarle al País, tu “bestia negra”, un crédito de 500 millones, que les saque de la ruina, y que le permita a Cebrián, tu “verdugo”, seguir cobrando doce millones de euros todos los años. Estos son los que critican los rescates de los bancos y los sueldos de sus directivos.
Pero sería bueno que hicieras un acto de contrición, y te preguntaras hasta qué punto tú eres responsable de lo que te está pasando:
Si hablamos del nombramiento de tu mujer como alcaldesa de Madrid, tendrás que convenir que fue un error por vuestra parte: tu mujer ni tenía méritos, ni la experiencia necesaria para ocupar ese puesto. Espero que no te vuelvas a cabrear cuando ante el reto de las próximas elecciones municipales, se busque a otra persona.
Por lo que se refiere a lo poco que te protegen desde el partido, tengo que empezar por contarte una anécdota: estaba yo recién elegido presidente provincial, y como tal tuve que acudir a la Junta Directiva Nacional, allí entre los muchos temas tratados se acordó escribir una carta a los presidentes provinciales salientes, agradeciéndoles los servicios prestados. En eso que pide la palabra un señor mayor, creo que senador por Baleares, y hace una corta exposición de los bueno que era el presidente saliente de las islas. Terminado su parlamento, tú te echas hacia adelante a cámara lenta, como a ti te gusta, miras a un lado, y dices: “a este que le hagan la carta un poco más larga”. Chico, yo que quieres que te diga, no solo me pareció desagradable, por lo innecesario, con un señor que ya se iba; lo peor es que me dio la clave de la consideración que en este partido se tenía por los servicios prestados, y el respeto que tú le tenías a esa Junta Directiva, que es el máximo órgano entre congresos.
Lo he dicho en muchas ocasiones, en este partido no hay “empresa”, y sí mucho “cortijo”. En las empresas se guardan las formas, se respetan a las personas que lucharon por ella, y se les protege, se les considera, porque forman parte de su historia y de su prestigio como organización. En los cortijos Jose María solo manda el señorito y mientras lo es. Y no te equivoques todos los  “mayorales” y “capataces” que le rodean solo le servirán a él. La ausencia de democracia interna, la sucesión de congresos a “la búlgara” desde hace años han conformado un partido sin debate ni sana confrontación. De arriba abajo se dice quién debe ocupar cada puesto en los distintos niveles de responsabilidad, y no hay más que rascar. Si alguno se atreve a asomar la gaita, cuando quiere salir a la calle a coger los avales que le permitan ¡solo presentarse!, se encontrará que todos están ya cogidos por los capataces del poder establecido. Ni siquiera les dejan asomarse a la tribuna a decir alguna cosa. Simplemente les entierran. Vamos, la política de la Restauración en estado puro. Pero de esto tienes tú gran parte de responsabilidad. Quiero recordarte que el “heredero”, fue elegido en una Junta Directiva, una como la de “la carta más larga”, de no más de media hora, y no en un Congreso.
No pretendas abrir un debate en el partido para hablar de esto o de lo otro. El nivel de adocenamiento y mediocridad, de ausencia de neuronas, que hemos alcanzado hasta en los más altos niveles de la organización, impiden cualquier ejercicio de controversia, y no digamos de confrontación de ideas. Si quieres sacudir al partido para que despierte y reviva, para poner en marcha un debate de ideas para la nueva sociedad que se nos viene encima: “pinchas en hueso, pero en mucho hueso”

En consecuencia y en la actualidad el mérito no es luchar, quemarse en aras del partido. El mérito es aguantar en el parapeto, para seguir viviendo de la política. De esos no esperes que muevan un dedo por el que fue su presidente, incluso aunque todo lo que son te lo deban a ti. Al contrario, le echarán una mano al País para que les trate bien, pero nunca lo harán por ti. Y cuanto más te deban peor se portarán contigo, más lejos te querrán tener para no recordarles que sin ti no serían nada. Pero no se lo tengas en cuenta, tampoco le echarán una mano al partido, so pena que su deterioro les afecte a ellos directamente. Este es el partido que tenemos, pero no te quejes eres Presidente de Honor, y al menos tienes la posibilidad de hablar en cualquier órgano del mismo, que quizá sea donde deberías haberlo hecho.

martes, 14 de mayo de 2013

CARTA A MI AMIGO JORDI


Querido Jordi:
 Me cuentan amigos comunes que te has hecho independentista, no sabes la alegría que me das. Muchas veces hemos discutido del tema de Cataluña sin llegar a conclusión alguna, como dice el refrán: sacábamos los pies fríos y la cabeza caliente. Pero por fin en algo estamos de acuerdo: tú quieres ser independiente y yo quiero que lo seas.
Sabes que no albergo prejuicio alguno con respecto a vosotros, por dos razones fundamentales: siempre que estuve en tu tierra me encontré cómodo, rodeado de personas agradables, que valoraban la amistad que mutuamente nos teníamos. La otra razón es que creo honestamente en el Ser Humano, y es muy parejo en todos los sitios. No creo que vosotros seáis más interesados o egoístas que otros cualesquiera entre los que me incluyo. Lo que ocurre es que las personas, como ocurre también en el mundo animal, somos por lo general acomodaticias, nos adaptamos al medio, y si nos ponen en un medio separatista es normal que lo terminemos siendo. Mira no hay punto de comparación pero los acontecimientos ocurridos en la antigua Yugoslavia no hubieran sido distintos si hubiésemos estado cualquiera de nosotros, a aquellas gentes le toco aquello y bastante desgracia tuvieron.
Con esto te quiero decir que no te echo en cara el que seas separatista, es que posiblemente si yo estuviera en tu lugar también lo sería. Por eso te escribo esta carta, porque somos amigos y quiero que darte mi opinión desde este lado.
Tengo una ventaja y es que en este lado no se alimenta la hostilidad contra vosotros como ocurre en Cataluña con respecto al resto de España. Es muy difícil tener criterios claros cuando se tiene que luchar contra un constante bombardeo de consignas y eslóganes, tú que eres de derechas me has comentados en ocasiones lo bien que maneja ese tipo de cosas la izquierda, solo te pido que hagas una sencilla comparativa y saca conclusiones. Un ejemplo claro fue lo de la Diada: ¡un millón de personas! repetido miles de veces por los subvencionados aparatos del régimen y ya da lo mismo si eran un millón o quinientos mil. En todo caso Jordi el número no era menor de los que en ese mismo sitio se agolpaban aplaudiendo al simpático Porcioles, cuando acompañaba al caudillo de las Españas. ¿Y que ha quedado de aquello?
Que fácil lo tienen tus gobernantes, ahora mandan los tuyos, cuando hay que hacer recortes por los excesos de los tiempos del desmadre, resulta que en España todos entonan el mea culpa, menos en vuestro caso en el que la culpa es del vecino.¿ No te parece pueril el razonamiento?.
“España nos roba” debes entender que eso nos duela. Nunca pensé que llegaseis a tanto, ni que fueseis tan ingenuos. Mira, desde que el mundo es mundo los que más tienen lo tienen porque se lo han quitado a los que menos tienen, y vosotros tenéis más que la mayoría. Luego, dudo que nadie os haya quitado nada.
Pero lo gracioso del caso es que yo quiero que seas independiente, tú quieres serlo y los dos lo tenemos jodido, ¿sabes por qué?, porque no os interesa, ni a vosotros ni a nosotros. El problema es que los gobernantes españoles lo dicen, mientras que los vuestro siguen con el “órdago a la grande” Que pena no tener aquí un de Gaulle, ese que les dijo a unos vascos “no me pidáis la independencia que os la doy”
Pues mira yo no soy de Gaulle, pero quiero que seas independiente, partimos lo que haya que partir, mayormente deudas, y a volar solitos. Ahora, si tú quieres volar solo, libre eres de saltar desde la cornisa. No me pidas que yo te empuje, porque tengo la convicción de que te vas a estrellar. Eres mi amigo y no te deseo mal alguno. Pero tampoco me pidas que sea yo el que te ponga la red y además que la pague de mi bolsillo. Jordi es muy difícil marcharse de una casa dando un portazo y pretender dejar la puerta abierta.

jueves, 18 de abril de 2013

CARTA A MARIANO RAJOY


Si alguien está haciendo bueno el dicho: “Usted haga como yo y no se meta en política”, ese eres tú: Mariano Rajoy.
La sensación de falta de control, de dirección, de liderazgo es desesperante. No hablo como militante del PP, que lo soy y a mucha honra, lo digo como simple ciudadano, que puso en tus manos su pequeña parcela de poder para que tú la administraras con cierto nivel de compromiso, claro está.
Lo que, día a día, estamos viendo no puede quedar sin respuesta o, al menos, sin alguna explicación. La sensación de que España es la casa de “tócame Roque”, donde cada uno hace y dice lo que le da la gana sin consecuencia alguna es inadmisible en un sociedad a la que se la supone democráticamente avanzada.
Pero más grave de lo que está  ocurriendo es la actitud de los que se suponen que tenéis que dar la cara. ¿Quién da la cara por este país? Ya sé que, en nuestro partido esto de dar la cara está mal visto. ¡Que me lo digan a mí, que,  como único argumento de Cospedal para mandarme a mi casa, fue ese de “es que tu cara está muy vista”! y ¡vive Dios que era cierto! No te imaginas lo que había que dar la cara para conseguir llenar el salón de actos de la Caja de 350 butacas para que viniese el entonces Secretario General a decir alguna cosa, cuando el Prestige o la guerra de Irak. Pero estamos hablando de España, no de un partido, y de los que, más que votarte, confiamos en ti.
¿No ves el acoso al que se está sometiendo al partido sin razón alguna? ¿No te das cuenta de que la izquierda no dejará nunca que la derecha gobierne, aunque sea a costa de romper las reglas del juego e incluso por encima del Imperio de la Ley? ¿Es que no te das cuenta cómo pagamos los de la derecha nuestros errores y cómo los pagan los de la izquierda? ¿No te das cuenta que al presidente del Tribunal Supremo se lo cargan por un menú en un hotel de cuatro estrellas, y su sustituto dice que lo de los escraches no es para tanto? ¡Claro, es que el primero era de misa diaria! ¿Es que no te das cuenta de que  Camps, después de tres sentencias favorables por tres trajes y pagar con el puesto que había ganado de calle en las urnas, todavía es víctima de los que le condenaron antes de tiempo? ¿Es que no te das cuenta del roto que le están haciendo a la Familia Real, imputando a todo el consejo de administración de Noos, cuando en las ruina de las Cajas de Ahorro, como mucho, se imputa al presidente y al secretario general, por poner tres ejemplos de distintas instituciones? ¿Es que no te acuerdas del Prestige?
¿Es que no hay nadie que diga que los follones en la educación y la sanidad vienen derivados fundamentalmente de la ingente cantidad de interinos y  “acamados” en mejores puestos que los de los titulares? ¿Es que no hay nadie que, de una vez, explique las cuentas de los sindicatos? ¿Es que no hay nadie que les pregunte cuánto cobran por cada trabajador incluido en un ERE? ¿Cuánto se llevaron los sindicatos por las decena de miles de trabajadores de Telefónica, por hablar de algo que conozco, que pusieron en la calle?
¿Es que no hay nadie que les pregunte a los de los escraches, por qué no se lo hacen a los presidentes de los bancos, que son los que hacen los lanzamientos y  los jueces que decretan el desahucio? ¿Es que no te das cuenta de que muchas de las concesiones, que hacéis ante la presión de los sediciosos, son a costa de la gente de bien que,  teniendo tan poco como ellos, se aguantan y luchan por salir adelante a su costa y no a la del Estado? ¿Es que no te das cuenta de que, en este país,  emprender, trabajar, ahorrar, cada día es más sinónimo de ser un primo cuando no un delincuente?
¿Es que no te das cuenta de que la calle es de todos y no de aquellos que se arrogan una representatividad que no tienen ni nominal ni moralmente? ¿Es que aquí cualquier personaje que se denomine de izquierdas e invoque una causa justa, ya tiene “bula” para hacer lo que le dé la gana? ¿Es que no te das cuenta de que la mayoría nos sentimos agraviados, cuando vemos esas escenas de una policía, condicionada por unos poderes públicos, que siempre dan el beneficio de la duda al alborotador? ¿Es que no te das cuenta de que la mayoría estamos con ese policía, que se ve obligado a cumplir con su misión sin el apoyo de sus superiores  y que puede ser apaleado por cualquier mequetrefe, porque cuenta con total impunidad, mientras el Ministro del Interior anda rezando el rosario?
¿Es que no hay nadie que le diga al presidente del Congreso, que son herederos de unos diputados que hicieron la primera Constitución a la sombra de los cañones del mejor ejército de la época? Que el oratorio de San Felipe Neri no se eligió por la acústica del local o su forma circular, sino porque ese edificio era el que estaba más al abrigo de las bombas que tiraban los fanfarrones, según canta la copla. Que el jueves 25 tendría que haber pleno aunque fuese para leer las obras de Jorge Manrique, Garcilaso o Miguel Hernández, por aquello de tocar todos los palos. ¿No te das cuenta que cuando la izquierda pretende otro 23F, el pueblo español representado por vosotros no se puede volver a refugiar debajo de los escaños? ¿Es que no te das cuenta que la dignidad de este pueblo no la pueden pisotear cuatro personajillos subidos de ego, ante la dejación de aquellos que supuestamente nos representan?
¿Es que no te das cuenta, Mariano, que los problemas, que tiene España,  son muy superiores a los derivados de la crisis económica,  que, a diferencia de la primera, ésta sí que está en tus manos poder resolverla? Deberías saber que la crisis social, institucional y política que padecemos sólo necesita de la decisión y el coraje de los que estáis investidos de toda la legitimidad para tomar las decisiones necesarias; que la izquierda, desde su origen, ha demostrado su catadura a lo largo de una dilatada historia de represión, totalitarismo y muerte, muy por encima de cualquier otra ideología; que no pueden dar lecciones a nadie; que sólo buscan vivir a costa del Estado, trabajando lo menos posible; que únicamente respetan el capitalismo para financiar sus chollos, que ellos denominan Estado Social… de su bienestar.
¡Que no te pedimos nada…! Sólo que salgas a dar la cara por los que te votamos, que des la cara por todo lo bueno que hay en este país y que sufre en su casa lo que estamos viendo a diario. ¡Que necesitamos un líder, que hable en nombre mayoría del Pueblo Español! ¡Que necesitamos un líder que vaya por delante de los acontecimientos, que se implique en la lucha por España, que nos pida lo que necesite; que, en esa lucha, no van a faltar almas de buenos ciudadanos hartos de tanta desfachatez!

viernes, 5 de abril de 2013

CATARSIS EN LA DIPUTACION PROVINCIAL




Una de las cosas que peor se aguanta, a determinada edad, es el cinismo. Cuando se han visto y vivido demasiadas cosas, sorprende la facilidad de los humanos para olvidarse de la “viga en su ojo”, para criticar sin medida las “pajas” en los ojos de los demás.
Están los de la Diputación de Toledo tirándose el champú, las bolsas de basura y los tubos fluorescentes, a la cabeza del contrario. Toda una catarsis depuradora de comportamientos poco o nada ajustados al rigor normativo, administrativo y contable.
Porque, en esa casa, el rigor ha sido a lo largo de su historia el “santo grial” de su comportamiento. Todos los que allí trabajan o han trabajado, políticos y funcionarios, saben de lo que estoy hablando.
Empezando por el acceso a esa casa, nadie podrá negar que el rigor en esta materia sea paradigmático, de todos conocido y valorado. En esa casa, todos los que han concurrido en una oposición de cualquier categoría, han podido comprobar que las personas que consiguieron su puesto lo hicieron con méritos más que sobrados.  Sólo los mejores pasaron los estrictos filtros de selección. Que frecuentemente, por no decir casi siempre fueran amig@s, herman@s, prim@s, cuñad@s, hij@s, sobrin@s, ti@s, amig@s, yernos, nueras y afines políticos de los diputados, alcaldes y concejales de las distintas zonas de la provincia, son meras especulaciones de mentes retorcidas, en orden a desprestigiar a una institución que siempre tuvo a gala su vítrea transparencia.
Que, además, la afinidad política de los seleccionados fuera proporcional al peso del equipo de gobierno, oposición y sindicatos, con alguna pincelada, a veces de brocha gorda, de algún funcionario, es mera casualidad. Ya sabemos que la combinatoria matemática da mucho de sí e igual que se puede encontrar ese paralelismo, se podrían encontrar otros muchos, como con el número del calzado, el color del pelo o la manera de vestir.
Esos cuentos de que algunos iban al examen con las preguntas debajo del brazo o que los cancerberos de los ejercicios, plancha de vapor en mano, levantaban las solapas de los sobre donde se guardaban los ejercicios para cambiar los malos por los buenos... Esos son patrañas, producto de mentes enfermas de envidia, que no pueden asumir que los buenos, los que se machacan los temarios concienzudamente, son los que aprueban y los demás tendrán que asumir su fracaso.
Y una vez dentro, esos criterios de rigor, troquelados en los exámenes de ingreso, se mantendrán a lo largo de todo una vida profesional. Los ascensos, complementos, remuneraciones extraordinarias, comisiones y toda esa selva que, en otras áreas de la función pública, son motivo de controversia, en la diputación, muy al contrario, son motivo de asombro por la ecuanimidad y los criterios de objetividad, profesionalidad y excelencia que los avalan.
Esa manía de censurar el ejército de asesores, que ayudan a  los esforzados diputados a sobrellevar la pesada carga de sus ayuntamientos, sumada a la de la Diputación ¿Cómo podrían llegar a todos los extremos exigidos por tan complicado compromiso? Sólo por poner un ejemplo del que me gustaría huir, pero es que viene que ni pintado: ¿Qué haría el actual presidente de la Diputación, con su escuálido currículum, si no tuviera a su alrededor ese compendio de sapiencia, conocimiento y experiencia de los asesores que le rodean?
Se pone, en la información, que he leído, bajo sospecha a las dos empresas suministradoras de los enseres en litigio ¡Ya estamos como siempre, metiéndonos con los pobres empresarios, con los emprendedores, esos que tienen que ganarse la vida y la de sus empleados luchando a diario! Invito al fiscal a que analice todas y cada una de las empresas que han suministrado obras y servicios a la Diputación y le invito también a que lo haga con todo tipo de despachos profesionales: jurídicos, ingeniería, arquitectura, economía, informática, arqueología, agrónomos, bellas artes…. Vamos, que se me acaba el vademécum de profesiones y no habrá una sola en la que se pueda encontrar el más mínimo atisbo de amiguismo o compadreo.
En cuanto a los precios, invito a cualquiera al que no le importe perder el tiempo, a que analice las certificaciones de obras patrocinadas por esa santa casa. Podrán comprobar el ajuste minucioso a los precios de mercado de todas y cada una de las partidas y más aún, si la obra era en el pueblo de cualquier diputado.
Por no hablar de la joya de la corona: El Hospital Provincial, esa casa donde generaciones de toledanos hemos aliviado nuestras dolencias, donde una pléyade de magníficos profesionales ejercían su docta maestría, poniéndola al servicio de los más menesterosos. Pero aquí también la envidia hizo su labor: que si cobraban mucho, que si tenían consultas privadas…-¡habladurías!-, que si una auxiliar, en ese hospital, cobraba más que una enfermera en el SESCAM… Como digo yo: ¡que las comparaciones son odiosas! Un día me dijo un diputado de la cosa, “César, cuando firmo las nóminas del hospital, lo hago sin mirar, porque me da vergüenza. Como  yo le dije: pues ten cuidado, no sea que te vayas a firmar encima de la corbata. ¡Memeces!
¡Qué falta de delicadeza, por tanto la de esos señores que están tirando por tierra el benemérito prestigio de una institución que ha sido prístina, faro y guía de buenas prácticas a lo largo de su dilatada historia! Y es que no hay peor cosa que no saber dónde uno se encuentra. Miren a su alrededor, miren esos sobrios muros, testigos de lustros de lucha por el bien común, sobre todo, por el de algunos.
 Mírense a los ojos los unos a los otros y verán claramente la verdadera razón de por qué se están tirando el friegasuelos a la cabeza. Es que de cosas más importantes mejor no hablar, que de eso todos tenéis mucho que callar.

lunes, 25 de marzo de 2013

CAMISAS PARDAS


El pasado viernes por la noche vi en la tele como unos energúmenos increpaban a Marcial Marín,  Consejero de Educación de la Junta de comunidades de Castilla la Mancha. Desde aquí le mando un abrazo. Me sorprendió que en un programa de una cadena de ámbito nacional –la Sexta- fuese noticia un Consejero de la Junta. Mi sorpresa terminó cuando conocí el contenido del mismo: iban a hablar sobre el acoso que están sufriendo los políticos del PP por parte de los afectados por desahucios, preferentes y otros.
En el programa aparecieron toda una serie de grabaciones en las que aparecían nuestros compañeros, objeto de todo tipo de insultos, amenazas, y vejaciones. Imágenes durísimas, que ni siquiera los muchos años de experiencias en política me permitían digerir. Imágenes que te traen a la cabeza las palabras del Duque de Zalamea: “al Rey la hacienda y la vida se ha de dar pero el Honor es patrimonio del Alma  y el Alma solo es de Dios”
Al día siguiente, sábado, barruntando los largos días de vacaciones, empecé a leer el último libro de la trilogía de Ken Follett: “El Invierno del Mundo”. Las primeras páginas relataban los sucesos ocurridos en Alemania en el año 1933, que fue el año de la quema del Reichstag y de la ocupación del poder por parte de Adolf Hitler.
En aquella ocasión los “camisas pardas” se dedicaron, con la inacción cómplice de la policía y las instituciones de le efímera República de Weimar, a quitar del medio a todos sus enemigos políticos, de cara a las  elecciones generales que se tenían que celebrar en los próximos meses. Se quemaron periódicos críticos con los nazis, se encarcelaron decenas de miles de comunistas, o se dieron palizas a cualquier persona hostil con el nuevo orden.
Pero a pesar de todos esos esfuerzos, el partido nazi no obtuvo mayoría absoluta como ellos pensaban: obtuvieron un cuarenta por ciento de los miembros de la cámara. Insuficientes para gobernar a su antojo. Para resolver ese pequeño inconveniente, Hitler decidió en la primera sesión del parlamento presentar la ley de Habilitación, que como su propio nombre indica habilitaba al gobierno para, vía decretos, gobernar a su gusto sin contar con el parlamento. Hacía falta una mayoría cualificada que Hitler no tenía, pero a base de trampas: no computando a los diputados comunistas que metió en la cárcel. Amenazas de persecución a los católicos del partido de Centro, y chantajes al resto consiguió la mayoría de dos tercios exigidos por la legislación vigente en ese momento. Un  Reichstag recién salido de las urnas, tomado hasta el último de sus rincones por los “camisas pardas”,  se hizo el haraquiri.
Según avanzaba en la lectura de esas páginas empecé a ver el paralelismo entre ambos sucesos. Los sucesos del Congreso, cuando estos energúmenos no pudieron controlar su frustración por la admisión a trámite de la Ley que ellos mismo proponían. Lo que indica  a las claras que a estos poco le importan los desahucios. El acoso a los diputados y  a sus familias por parte de grupos organizados. La falta de respeto al cumplimiento de la Ley. La pasividad de las fuerzas del orden y de las instituciones a esta coacción al poder legislativo. Y sobre todo la chulería con que estos señores se manifiestan, fruto indudable de la impunidad con la que se sienten.
Oyendo relatar a Esteban González Pons lo ocurrido en su casa, se vinieron a mi mente los fantasmas de otro hecho ocurrido por aquellos años en España, la visita de otros energúmenos a la casa del jefe de la oposición. José Calvo Sotelo, se llamaba.
Siempre he defendido la teoría de que la izquierda ocupa el poder por las buenas o por las malas. Cuando gobiernan los suyos se reparten el Estado hasta la ruina. Cuando mandan los demás se procura que les dure lo menos posible. Con este objetivo todo vale: preferentes, desahucios, onceemes, y veintitresefes.
¿Por cierto, como es posible que estos personajes aparentemente sin recursos, localicen con cámara de televisión incluida, a un consejero de Castilla la Mancha de paso por la estación de Atocha para montarle el número? Lo dicho, pura mafia.

jueves, 7 de marzo de 2013

CLASE MEDIA

A veces la conjunción en el tiempo de diversos acontecimientos de poca importancia puede ser la señal premonitoria de otro de mayor calado. En estos días, por distintas causas, tuve conocimiento de que un camarero suele cobrar poco más de seiscientos euros trabajando a jornada completa; a un amigo que trabaja en una empresa de logística, después de dos años de congelación salarial le bajan el sueldo un 5%; un joven de la pandilla de mis hijos, ingeniero de telecomunicaciones, trabajando en una empresa de campanillas, se despide porque solo le pagan 1500 €, y se pasa el día dando saltos de un país a otro. A una sobrina licenciada en Derecho, master en Derecho Tributario, titulada en inglés y alemán, la pagan 1200€ trabajando sin horas en un despacho de esos con nombre de fábrica de detergentes. También se habla de la liberalización de las farmacias, por cierto, justo después de que la Administración las descapitalizara, no sé si para ponérselo fácil a las grandes cadenas que están locas por entrar el negocio.
 Por otra parte el Gobierno se plantea el reto de adelgazar la Administración, y alrededores. Claro, no es lógico que ciudadanos que desde el camarero al ingeniero de teleco, ganan entre 600 y 1500€, estén financiando un estado en el que sus funcionarios gana salarios entre 2000 y 6000 €, y algunos más incluso. O los 36000€ al año que de media gana un trabajador del metro de Madrid, empresa deficitaria en 800 millones de euros al año.
 Como no se sostendrá por mucho tiempo que cada dos trabajadores con los niveles salariales anteriormente enunciados, puedan mantener un jubilado con una pensión por encima de los salarios que ellos mismos están cobrando.
 Son demasiadas cosas que no cuadran, para que esto pueda funcionar mucho tiempo más sin que pase nada. La noticia que leo hoy de que la masa salarial pública aumentó en 2012 un 3,5% y la privada bajo un 11,5% no se podrá mantener ni un día más por muchas huelgas que hagan los de la Sanidad Pública, los de Telemadrid, los del Metro, o los de Iberia. Los ciudadanos no pueden mantenerse en la indigencia para que determinados grupos mantengan sus privilegios, o niveles retributivos en total desacuerdo con la realidad de la calle.
 La conclusión es que la crisis nos está llevando a la destrucción sistemática de la clase media, y la clase media era la que enriquecía al país y la que dotaba de recursos al Gobierno para mantener las políticas sociales. Su desaparición traerá como consecuencia el ineludible empobrecimiento del Estado, y la formación de dos grupos sociales muy diferenciados: la de los menesterosos asalariados y la de los próceres y acaudalados. En ambos casos dos grupos de escasa tributación: los unos porque no tienen y los otros porque no pagan. En todo caso miseria y escasez. Nos espera por tanto una sociedad muy parecida a la de China: los jerarcas de la industria, las finanzas o la política; y los currantes menesterosos atontados con la ipad. Aquí en España los empresarios de las grandes corporaciones, los políticos a sus órdenes, y los medios de comunicación y jueces como sus guardias de corp, y el pueblo llano currando y contándose sus penas por el wasap. Y es que la inmanencia en lo tecnológico parece que desdramatiza la mediocridad en la que vivimos.
 Pero la consecuencia más grave de la desaparición de la clase media, no estará solamente en los aspectos económicos o tributarios. La clase media además de alimentar al Estado, es el motor de toda actividad productiva. Aquellos que están dispuestos a cualquier esfuerzo y sacrificio para labrarse un porvenir, mejorando su nivel de vida, son los que hacen que la sociedad avance y prospere. Por el contrario si esa voluntad solo va a servir para llegar a lo sumo a los 2000€, porque si tienes la suerte de ganar algo más se lo llevará Hacienda, que nadie espere que ese esfuerzo dinamizador se produzca. 
 Tampoco hay que dejar de lado otro aspecto benefactor de la clase media, y este afecta a nuestros políticos: La clase media es el mayor y mejor catalizador político existente. La clase media es la única clase interesada en que los cambios políticos se produzcan razonablemente sin saltos en el vacío. Esta gente medita su voto analiza los pros y los contras de votar a una determinada formación política.
 Esa clase no puede correr riesgos. Los menesterosos no tienen nada que perder, cualquier aventura será mejor que seguir como están. A los poderosos les da lo mismo, siempre les va bien; a ellos siempre les quedará Suiza. Solo la clase media se la juega a la hora de decidir el futuro político de la sociedad a la que pertenecen. Porque viven de ella y con ella. No tienen escapatoria. Por eso son prudentes. Pero si conseguimos que esa clase se vaya desvaneciendo, la deriva aventurera consustancial con las clases más desfavorecidas hará acto de presencia en sus decisiones. Los “grillos” le van a quitar el sueño a más de uno.

domingo, 17 de febrero de 2013

MAFIA


A finales de los años sesenta vivía en Segovia. Allí estaba yo preparando mi partida a Madrid para continuar con mis estudios en la Complutense, cuando se me acercó mi padre con un librillo entre sus manos. Era un libro pequeño, casi un folleto. Editado en rústica y de aspecto ajado y vulgar. Mi padre me le alargó y con solemnidad  me dijo: “léelo y cuando termines me le devuelves”. Era un libro editado por el servicio de publicaciones de la Guardia Civil, mi padre era capitán del Benemérito Cuerpo. El título no dejaba lugar a dudas: “Manual del Guerrillero Urbano”. Cuando terminé de leerlo y se lo devolví, solo me dijo tres palabras: “obra en consecuencia”. Nunca le agradeceré lo suficiente a mi padre ese gesto de generosidad, que me advirtió, con tiempo, de lo que después, a lo largo de los años, pude comprobar hasta la saciedad; las artimañas de la izquierda para manipular a los suyos y  acosar a sus adversarios.
Entre las munchas enseñanzas el libro dedicaba un apartado al control y manipulación de asambleas de trabajadores. Allí estaba recogida la manera de situarse de los activistas: en la parte trasera y en los laterales de tal manera que cuando se manifestaran con gritos y consignas, para apoyar o rechazar a los intervinientes, no fueran reconocidos por el grueso de trabajadores. De esa manera se controlaba o, en su caso, agitaba la reunión a su capricho e interés.
Hace unos días vi en las noticias de  televisión la votación de una asamblea de trabajadores de la limpieza de Sevilla. En aquella votación se echaba por tierra un preacuerdo del comité de empresa con la compañía adjudicataria del servicio. Aunque la toma fue muy cota recogía el instante de la votación, la avalancha de brazos en alto venía de atrás hacia adelante: de manual. Por supuesto la votación brazo en alto, que es  antítesis de cualquier criterio democrático.
Comentándole este hecho a un militar en la reserva, con experiencia en destinos de la OTAN, y la circunstancia que se daba en ese servicio de limpieza en la que los puestos se heredan de padres a hijos, este me dijo: eso también pasa en el servicio de limpieza de Nápoles… y eso lo controla la Mafia.
Aquello me dio que pensar y yo me pregunto si en este país no existe un grupo de personas, que sin una organización estructurada, sí son fieles a una serie de principios intelectuales que al final producen las mismas consecuencias que produciría una organización mafiosa.
¿Por qué las huelgas de basura solo se producen en ciudades gobernadas por el PP? ¿Por qué la gestión privada de hospitales presente en todas las comunidades autónomas, solo produce huelgas en las gobernadas por el PP? ¿Por qué las concentraciones de indignados, y las agresiones, solo se producen en las sedes del PP? ¿Por qué se le organiza a Ana Mato la que se le ha organizado por tres bolsas de confeti, y pasan desapercibidos los setecientos millones de euros de los ERES de Andalucía? ¿Por qué jueces, medios de comunicación, y público en general, se tiran en barrena al menor indicio de irregularidad de la derecha, y son tan condescendientes con la Izquierda? ¿Por qué la policía judicial es tan exigente y encuentra tantas cosas, incluso las que no son ciertas, cuando del PP se trata, y están ciegos ante las fechorías de la izquierda? ¿Por qué, en ocasiones, esta masa inconexa pero hábilmente dirigida,  tiene el apoyo de la Iglesia? ¿Por qué hay gente dispuesta a montarle a un gobierno el numerito de “los papeles” de Bárcenas, y no son capaces de tocarle un pelo al decadente PSOE? ¿Por qué se critican las escasas  donaciones al PP de particulares exigiendo, incluso, los nombres de los donantes, y se ven normales las “con- donaciones” millonarias de bancos y cajas a PSOE, IU o nacionalistas, cuando esas las pagamos todos? ¿Por qué la policía no tiene inconveniente en degradar a los detenidos, esposándolos de tal manera que se hagan evidentes los grilletes, o en un acto público del partido, cuando del PP se trata, y son tan cuidadosos de hacerlo con los de la izquierda? ¿Por qué hemos estado a punto de meter en la cárcel a una chica por gastarse ciento y pico euros,  con una tarjeta que se encontró; y a los secuaces de Gordillo, la audiencia de Sevilla, les absuelve del asalto a un supermercado con el agravante de violencia con las trabajadoras de ese centro. Donde estaban las piantes feministas de la izquierda en ese caso? ¿Por qué ese afán de echarle al aliento al cogote del Jefe del Estado, por parte del Juez del caso de su yerno?  ¿Por qué se habla tanto de la financiación irregular de los partidos, y se habla tan poco de las ingresos que los medios de comunicación acumulan consecuencia de esa financiación? ¿Por qué ante la monumental estafa de las preferentes, los manifestantes llevan en las pancartas las fotos de Rajoy o Rato que nada tuvieron que ver con la cuestión? ¿Por qué no tenemos ningún comunicador tan sectario y falaz a nuestro favor, como los que abundan en la Sexta, en nuestra contra? ¿Por qué los artistas son tan valientes en contra de nosotros, y tan mansos con nuestros adversarios? ¿Por qué ese bula que tiene la izquierda para esquivar el Estado de Derecho, y lo de frente que se lo encuentran los de la derecha? ¿Por qué es tan bonito decir que eres de izquierdas, y tan feo decir que eres de derechas; cuando la izquierda ha traído las mayores calamidades de la historia de la humanidad?
Todo eso no ocurre por casualidad, eso ocurre porque forma parte de un cuerpo social que se mueve a consta de consignas. Cuerpo social construido ladrillo a ladrillo desde los inicios de la transición por la izquierda, ocupando posiciones estratégicas en sectores clave de la producción y los servicios, las instituciones, universidades, o en los cuerpos de seguridad, donde colocaron a los suyos, regalándoles el puesto de por vida, o en su caso la gabela. Un magma como la lava de un volcán arroya y destruye todo lo que encuentra a su paso. Nada ni nadie le para en la consecución de sus objetivos. No es de extrañar que la derecha solo llegue al poder ante el deterioro y el desgaste de la izquierda. Ellos siempre llegaron a través de episodios de carácter singular: 23F, 11M y a punto lo hemos tenido con los “papeles” de Bárcenas.
Por el contrario el PP solo cuenta con los que por mérito o por amistad entraron en esos puestos, infinitamente menores en número y solo obligados con su esfuerzo, o con su amigo, pero nunca con el partido o con la ideología. Ni siquiera somos capaces de limpiar de los sitios sensibles, a los que claramente se comportaron de forma indigna no solo con el PP, si no con el puesto que ocupaban.
Vamos que seguimos igual. Aquí nos montan otro 11M y ni nos enteramos.