viernes, 13 de julio de 2018

EL CONGRESO DEL PP




La verdad sea dicha, el Congreso del PP se presenta apasionante. Por primera vez en muchos años hay una confrontación que debería sacar a la luz los errores que nos han llevado a la situación actual. Errores que habrá que poner sobre la mesa si queremos superarlos y ponernos en situación de avanzar de nuevo.
A mi juicio, el error más importante que ha cometido el PP en los años de Rajoy, ha sido el seguidismo de las políticas de Zapatero. Nunca hubieran imaginado los votantes que nos dieron la mayoría absoluta, que serían ninguneados ideológicamente de manera tan absoluta. A tal punto ha sido la entrega del PP a los criterios de sus adversarios políticos que ha parido un nuevo partido que ya nos supera en intención de voto.
En Consecuencia, el Congreso debe sobre todo reformular nuestros principios ideológicos, dejando de lado el cortoplacismo y los intereses  personales de los que nos han llevado a esta situación.
Intereses que se han concentrado en la candidatura de Soraya, representante genuina del “Jurasic Park” en el que se ha convertido el PP. Que esta compañera tenga en Javier Arenas, Celia Villalobos, y demás instalados en la nomenclatura su más firme apoyo, es un claro ejemplo de lo que representa.
María Dolores cayó víctima de sus propios criterios: cuando dar la cara por el partido y sufrir el consecuente desgaste es motivo de desprecio en vez de reconocimiento, no es de extrañar que ahora le paguen con la misma moneda. Es injusto que una mujer que hizo frente a momentos muy delicados del partido de  los que no era responsable, se la aparte de la organización, pero es exactamente lo mismo que ella hizo en muchas ocasiones y en Castilla la Mancha hay algunos ejemplos.
Con todas las cautelas que exigen estos casos, solo Casado puede iniciar la regeneración del PP. Es que Soraya es más de lo mismo, si esta compañera triunfara el PP tendrá sus días contados.



miércoles, 4 de abril de 2018

PASCUA DE RESURRECCIÓM


   Hace unos días recibí por una red social la felicitación que, en su día,  Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Garzón y otros próceres de la izquierda, mandaban a los musulmanes en el comienzo del Ramadán. El remitente, en tono de broma, me decía que fuera paciente que seguro que en la Pascua de Resurrección también recibiría la misma felicitación.
   Obviamente no la recibí, pero la anécdota me hizo pensar: ¿Qué razones podría tener un líder político para felicitar un acontecimiento religioso, cuando se trata de musulmanes, y no hacerlo en otro caso con una celebración de parecido significado?
   Es malo pensar. Lo cierto es que se trata de un ejercicio poco frecuente, y cada día menos en la medida en que las nuevas tecnologías nos lo dan todo pensado. “No te esfuerces todo lo que tienes que saber te lo damos digerido, nosotros pensamos por ti”. Ese es a mi juicio uno de los mayores males de la sociedad actual. Esa es la verdadera dictadura, el verdadero totalitarismo.
   Pero volviendo al caso que nos ocupa, la razón del comportamiento de los líderes de izquierda está clara. Las creencias religiosas a veces se confunden con las religiones, pero no es así. Hay creencias que tienen el carácter de religioso porque nos comunican con un ser superior. Creencias que sin embargo nada tienen que ver con las religiones tradicionales, con sus templos, sus liturgias y demás boato. Es el ejemplo del comunismo una verdadera religión con sus mártires y todo, la mayoría victimas de sus propios correligionarios. También tienen su dios: el Partido, un ente indefinido que todo lo tapa y todo lo justifica…y luego hablan de la Santísima Trinidad.
   Después y visto que las ideas comunistas solo produjeron muerte y miseria, no había más remedio que transformarse. Había que cambiar una religión por otra, bien es cierto que utilizando los mismos resortes que llevaron al Comunismo al poder en muchos países: demagogia, propaganda, desinformación, mentiras, confrontación social; tampoco  puede faltar “el enemigo” también llamado chivo expiatorio. Pero sobre todo la ausencia total de cualquier principio ético o moral. Me estoy refiriendo a la tiranía de lo Políticamente Correcto.
   Hay definida toda una religión en lo referente al género, (que no sexo), a todo lo referte al mundo de la mujer, a lo que es bueno-de izquierdas y  malo-de derechas, solidaridad dirigida, pacifismo falaz, socialismo terapéutico, que nos lleva a una sociedad borreguil dirigida por los “sacerdotes” de la secta con el fin último de conseguir la ausencia total del “yo”.
   Pero para conseguir esa ausencia total del “yo”, hay que barrer previamente todos aquellos pensamientos, postulados, o creencias, que tienen al “hombre” como centro de su filosofía. Por eso hay que acabar con la familia: centro de referencia fundamental del “yo”. Con la religión que ordena gran parte de los principios que rigen nuestro comportamiento y sobre todo la religión cristiana, crisol del pensamiento occidental. Pero también hay que terminar con el mérito, porque es elemento esencial en el crecimiento interior del hombre. Nos quieren a todos borregos: haciendo lo que ellos dicen, pensando lo que ellos señalan que hay que pensar, aplaudiendo lo que ellos aplauden y vejando todo lo que vaya en contra de sus pensamientos y conveniencias. Religión en estado puro, ni siquiera falta el clero bien pagado, muchos de ellos millonarios.
   Por eso felicitan el Ramadán, la fiesta de una religión que se parece bastante a la que ellos pretenden.

lunes, 12 de marzo de 2018

JUBILADOS AL PODER



     La movida de los jubilados se veía venir desde hace meses
    Todo comienza con mensajes de amigos que comentan lo fácil que sería que nos hiciésemos con el poder: 8 millones de jubilados por dos votos por jubilado, igual a 16 millones de votos, mayoría absolutísima. Las “cuentas del Gran Capitán” modo abuelo cebolleta.
    Después de esta agitación mediática solo había que esperar, lo que con anterioridad en otras entradas he definido como política de Plaza Mayor : veinte mil  personas de un colectivo de ocho millones ocupan una plaza y hablan por los ocho millones. Y los discursos de lo más simple y terapéuticos a los que nadie se puede oponer,  los que están en la plaza por su cuenta y razón y los que están en sus casas porque al discurso del “quiero más” nadie se opone. De esta forma me hago con un colectivo que manejaré según convenga. Lo que si tengo que hacer es lanzar al estrellato mediático a algunos líderes, que nos llevaran por donde convenga a los intereses de esa pretendida izquierda social que todo lo invade. Pero vamos, que nadie se llame a engaño, lo de las pensiones solo se arreglará si estamos dispuestos a no matar a aquel que quiera contarnos las “verdades del barquero”.
    Yo puedo contar algunas: tengo en mi mano una nómina  de un trabajador que se lleva a su casa 1400€, a  esta nómina se le cargan entre lo que paga la empresa y el propio trabajador 780€ de Seguridad Social. Yo me pregunto si hay que ordeñar un poco más a los trabajadores para seguir pagando las pensiones. Luego la primera verdad es que las cargas que soportan los trabajadores en sus nóminas son inasumibles y más lo es si como se viene diciendo a ellos no les llegará.
    Otra verdad es que muchas de las pensiones que se soportan son pensiones no contributivas o complementos a mínimos, que no es que me parezcan mal, pero no podemos obviar que de las aportaciones que todos hemos hecho se está pagando a los que no aportaron nada. No entro en las razones, posiblemente algunas inconfesables, pero lo cierto es que así ocurre. Ya es curioso que la diferencia entre algunas pensiones contributivas y no contributivas apenas sea de cien euros.
   Otro elemento por el que nadie quiere navegar es el cálculo de la pensión. Conozco personas que tienen la pensión máxima cuando solo cotizaron al máximo los últimos cinco años de su vida laboral. Algunos ni siquiera eso,  solo tres y dos en el  “paro”.  Luego fueron ocho. Ahora con veinticinco las cosas son distintas pero las que ya están fijadas ahí se quedan.
   Otro elemento distorsionador es que las sucesivas modificaciones del sistema siempre van en favor de los que todavía no se han jubilado, con el cabreo consiguiente de los que ya lo están. Por ejemplo si una señora se jubila hoy le darán 40 euros por hijo habido, la que se jubiló el año pasado no. Antes los cálculos de las pensiones se hacían por años completos, es decir: si tú cotizabas 39 años y diez meses te computaban 39, ahora se hace por trimestres y te computarían 39 años y 9 meses. En definitiva modificaciones a conveniencia de la coyuntura política, pero nunca pensando en la viabilidad del sistema.
   Nadie da un paso pensando en hacer las cuantas que hagan viable el sistema. Y cuando se habla de dinero, eso es lo fundamental. No se hacen las cuentas porque no se quieren dar malas noticias. Pero más vale que hoy me den una  mala noticia que mañana, a mí, a mis hijos o a mis nietos no les llegue un euro, porque los políticos hasta el día de antes estuvieron haciendo demagogia barata.
   El sistema solo será  viable si se hace borrón y cuenta nueva y se hace una nueva fijación de la pensión en función de las cotizaciones reales durante toda la vida laboral. A partir de ahí se podrá saber las alegrías que nos podríamos permitir. Es decir debemos empezar la casa por los cimientos, no por los adornos de la fachada, para aparentar lo que no tenemos.
  







jueves, 11 de enero de 2018

AÑO NUEVO PP NUEVO

Tal como era previsible y ya anuncié en anteriores entradas, en Cataluña las cosas siguen como estaban, si cabe aún peor. Cuando todos los analistas de buena fe coinciden en que el enfermo tiene “cáncer”, los partidos políticos con el PP y su gobierno a la cabeza se empeñan en aplicar el tratamiento para un “juanete”.
Uno podía entender que el gobierno mostrase una cierta pasividad, para cargarse de razones a la hora de tomar medidas. El problema es que una vez cargado de razones, no se tome medida alguna. Medidas que están implorando los ciudadanos  de Cataluña.
Pero que nadie se llame a engaño, esto lo va a pagar caro el PP. Ya hemos visto una muestra en las elecciones al Parlamento de Cataluña, pero eso va a ser una broma con lo que nos espera en las próximas convocatorias electorales.
Lo del 1-O fue un ridículo que es inadmisible en un estado moderno y democrático de derecho, y debería haber tenido consecuencias dentro del Gabinete. Porque esa, no se la colocan al Comandante de Puesto de la Guardia Civil de mi pueblo. Solo era cuestión de madrugar y de no fiarse de los que habían dado muestras sobradas de su deslealtad al régimen constitucional. Si los colegios se hubiesen bloqueado a las 2 de la madrugada nada de eso habría pasado.
Pero, a mi juicio, más grave aún fue la huelga general. Que cuatro  cantamañanas bloquearan Cataluña ante la pasividad del Gobierno, dejó a las claras que lo del 155 era una pantomima, que no tiene más objeto que alargar una situación cada vez más enrarecida e inadmisible. Demostración palpable de que los partidos constitucionalistas son incapaces, no ya de dar una solución, si no ni siquiera de abordar el problema.
Ante este estado de cosas Ciudadanos, con las ideas bastante más claras y con menos complejos, está ganando la partida al PP y al PSOE. Porque el problema de fondo no es tanto la incapacidad de estos partidos para dar soluciones, el problema es que se han hecho viejos, conservadores, han perdido reflejos, van al tente mientras cobro.
En concreto, el PP está como en los tiempos previos a la refundación. Entonces perdía terreno frente al CDS, ahora lo está perdiendo frente a Ciudadanos; pero los síntomas son los mismos. Los dirigentes del PP están agotados, sin ideas, están desbordados por los acontecimientos, a pesar de las caras de suficiencia de algunos y algunas, como es el caso de la Vicepresidenta,  se les ve ridículos.
Aún queda tiempo para que el PP pueda despegar, pero eso será posible en la medida en que se produzca una revolución interna, que mande a las caras que estamos hartos de ver  a disfrutar del descanso que sin duda se merecen después de tantos años de sacrificio y entrega en el "duro" ejercicio del poder. En el caso de Castilla la Mancha en el "durísimo" ejercicio de la oposición, que es donde parece mejor se encuentran nuestros representantes.
No hay otra, con estos mimbres que nadie espere milagros. El PP desaprovechó la mayoría absoluta. Tuvo la suerte de ganar frente a un PSOE inmerso en la peor crisis de su historia. Ahora ha tenido la oportunidad con la crisis en Cataluña de demostrar a los españoles su capacidad política, y solo hemos cosechado un fracaso en toda regla. Esto seguro que no nos lo van a perdonar. La única solución es volver el partido del revés.


jueves, 16 de noviembre de 2017

BOICOT


Los hechos acaecidos en Cataluña en los últimos tiempos, al menos, han tenido una consecuencia positiva. Los españoles se han sacudido decenios de generosidad y aguante, al dar por buenas las razones que nuestros políticos y líderes sociales nos sugerían para quitar importancia a lo que eran constantes agresiones a nuestra identidad.
Parece que los españoles hemos dicho basta. Que nos gusta nuestra bandera, nuestro país, nuestra gente. Que somos tan buenos y tan inteligentes como el que más. Y que una cosa es ser generoso y otra tener la obligación de serlo, para que los que comen del presupuesto, que todos pagamos, lo sigan haciendo.
Una de las acciones más sonadas de estos últimos días, es el mal llamado boicot a los productos catalanes. Los adalides de lo políticamente correcto, que también dependen del presupuesto, se han puesto en marcha. Ellos tan güais como siempre se apresuran a decirnos lo malos que somos.
Una vez más se nos intenta manipular, como ocurrió días atrás en el programa de Carlos Herrera en la 1. Ningún contertulio, ni siquiera Carlos Herrera fueron capaces de manifestar lo que es evidente: en España no hay boicot a los productos catalanes.
Entiendo por boicot una acción coordinada y decidida en contra de una persona o de una entidad, para perjudicarla. Yo no veo cosa similar por ningún sitio. Yo no veo pegatinas con esteladas en los productos catalanes de mi supermercado, no veo pintadas en las entradas de  los mismos animándome a hacer tal o cual cosa, no veo que los productos catalanes se tiren de los lineales, no veo que a nadie se le recrimine por comprar un producto catalán, no veo absolutamente nada en ese sentido. Los productos catalanes están en las estanterías como otros cualesquiera, ¿Dónde está el boicot?
Lo que sí ha ocurrido es que han cambiado los criterios de compra de muchos españoles. Criterios de compra que se configuran como la resultante de múltiples elementos: publicidad, aspecto físico, calidad, y sobre todo sentimientos. Y claro está, es que los sentimientos de los españoles con respecto a los productos catalanes han cambiado. Han cambiado y no precisamente porque nosotros tuviéramos algún interés en ello, sino, por los acontecimientos vividos en Cataluña, de los que solo son responsables los independentistas.
Volviendo al programa de la 1, yo la preguntaría a la Gémio, que allí estaba sentada, si ella volvería a pisar un restaurante donde se pita el himno nacional y se le llama ladrona, entre otras lindezas. Y si no volviera a pisarle: ¿le estaría boicoteando? Yo creo que no, estaría reaccionando de forma lógica a una flagrante agresión.
Pues eso que no nos quieran comer el “coco” los españoles no boicoteamos nada, hemos cambiado nuestros criterios de compra ¿Cuántos insultos, vejaciones, desprecios, discriminaciones, puede soportar un pueblo antes de reaccionar y obrar en consecuencia? Si quieren “mansos” que se vayan a un cuartel de los Mossos.




lunes, 6 de noviembre de 2017

DE ESPALDAS A SU PUEBLO



 DE ESPALDAS A SU PUEBLO

Si hubiera que buscar un elemento común a los partidos políticos en la actualidad, sería su permanente actitud de situarse de espaldas a su pueblo. Yo diría más, a su pueblo a sus electores, inclusos a sus militantes.
La situación en Cataluña está sacando a la luz hasta qué punto esto es cierto. El pueblo español está huérfano de dirigentes, solo tenemos unos burócratas más que acomodados,  empoltronados, suficientes de sí mismos, que se creen con el derecho de pensar por nosotros, porque suponen que no llegamos a la altura de su sapiencia.
Que todo  lo ocurrido se salde con que Rajoy convoque las elecciones que no se atrevió a convocar Puigdemon el día de antes, es una broma siniestra que deja a los ciudadanos españoles, y sobre todo a los que viven en Cataluña con el culo al aire, huérfanos de la protección que un estado serio y digno debería proporcionarles.
Todos contentos, Iceta ya hasta va a la manifestación de los constitucionalistas porque ha sido capaz de sacar de Rajoy lo que no consiguió de Puigdemon. Rivera tan contento porque Arimadas seguirá siendo lideresa de la oposición, pero eso sí, con algún diputado más. Y Rajoy encantado de haber hecho lo que querían unos y otros, pero que es muy diferente de lo que dijo los días anteriores, cuando solicitó la aplicación del 155 al Senado.
Una vez más el pasteleo, que algunos llaman política, pero que deja de serlo para configurarse como auténtico pasteleo cuando se hace de espaldas al pueblo. Cuando se hace de espaldas al pueblo para llevarle del ramal a una reforma constitucional que deje a Cataluña a las puertas de la que entonces ya será  inevitable: la independencia.
Y dónde quedamos los españoles, insisto, y sobre todo los de Cataluña. ¿Cómo se van a convocar unas elecciones en un territorio viciado de autoritarismo y manipulación separatista? ¿Cómo se van a convocar unas elecciones cuyo leitmotiv será la independencia, con cientos de organizaciones subvencionadas por la Generalidad a su favor? ¿Cómo se pueden convocar unas elecciones en una región enferma de odio, sectarismo y rencor?
España entera clama en contra de que en Cataluña se haga algo, antes de someterla a una cura democrática que termine con el neonazismo imperante. Antes de que los resortes del poder vuelvan a su condición de democráticos. Policía, televisiones, instituciones de control, todos los elementos que configuran un estado en democracia, están viciados de sectarismo y falta de respeto a las normas. Cómo se pueden convocar elecciones en esas condiciones, si no es por el interés cortoplacista de los mequetrefes que nos gobiernan.
¿Por qué los políticos, tan democráticos ellos, no nos preguntan a los españoles que pensamos del Estado de las Autonomías? Que pensamos de una organización territorial cada vez menos solidaria, y cada vez con más gerifaltes, porque eso son, que alimentar.

lunes, 25 de septiembre de 2017

ESCUDOS HUMANOS


En el caleidoscopio catalán, hay un aspecto poco analizado e injustamente olvidado como es el papel del pueblo llano de toda Cataluña a lo largo de su historia.
Cataluña fue la última región de Europa donde se suprimió el derecho de pernada. Cataluña tiene el triste record de albergar el último tratante de esclavos europeo, el Marqués de Comillas. Cataluña ha tenido que soportar a  lo largo de su historia una aristocracia, independentista de ocasión, que ha utilizado a su pueblo como rehén de sus intereses. Cataluña ha tenido que soportar esa oligarquía que siempre ha necesitado de esclavos para aumentar su riqueza.
En los ingenios de Cuba: esclavos. En los comienzos del siglo XX, ya en España, esa alta burguesía no reparó en medios, incluso el asesinato, para colmar su desmedida ambición, es que seguían necesitando esclavos Después vinieron los “charnegos”, más esclavos. Su postración ante la dictadura, que les llenaba los bolsillos con aranceles escandalosos que pagábamos el conjunto de los españoles, más esclavos. Después vinieron los moros, más esclavos. Ni que decir tiene que entre esos esclavos estaban los propios catalanes, la gente humilde que se veía pillada en las fauces egoísta de esa oligarquía que presumía de su catalanidad, para parecer cercana al pueblo que explotaba. Pero ahora las cosas han cambiado.
Ahora los esclavos están en el Asia, y la verdadera globalización se produce con la bajada espectacular del costo de los fletes. Ahora esta burguesía, no necesita de esclavos “in situ”, ahora lo que quiere son siervos, para explotar en exclusividad lo conseguido con el esfuerzo y el sudor del pueblo catalán y español, y de paso librarse del horizonte judicial que les espera, porque el Estado Democrático Español empieza a funcionar y está desenmascarando la verdadera esencia de estos señorones: la corrupción.
Por eso se lanzan a la desesperada, porque tienen los días contados. Pero saben que la reacción del Gobierno Central no puede ser demasiado contundente para que no se vean afectados esa gran mayoría que rechaza a estos revolucionaros de barraca de feria. Una vez más esclavos, en este caso utilizados como escudos humanos, para proteger a esa escoria que no tiene parangón en el mundo occidental.
Pero si conviene no engañarse, si por cualquier razón este gente consiguieran sus objetivos, que los “rufianes” vayan haciendo el petate. Porque el totalitarismo fascista del que están haciendo gala ante los que no piensan como ellos, no se va a parar en un referéndum, muy al contrario impregnará toda la sociedad y Cataluña terminará convirtiéndose en un inmenso Gulag. No se puede esperar otra cosa de la conjunción de Colau, Pablo Iglesias y la CUP con los Pujol y el Conde de Godó. El único aval democrático, de libertad, prosperidad  y modernidad que tiene el pueblo catalán es el Gobierno España.