martes, 11 de septiembre de 2012

EXHIBICIONISMO POLÍTICO

En pocos días hemos sido testigos de dos casos de exhibicionismo en el ambitito de la política. El primer caso lo hemos tenido con la concejala de Los Yébenes: un caso que lamentar, sobre todo por ella, que ha visto su intimidad expuesta ante medio mundo. Cometió un error al gravarse, por lo demás no deberíamos escandalizarnos y ver la paja en el ojo ajeno, sin ver el pajar de cada uno. En lo que sí se ha equivocado esta chica es en intentar implicar a la alcaldía y más cuando ha tenido el apoyo tanto de sus compañeros de partido como de los del adversario. Pero qué podemos esperar: son socialistas, y de suyo manipuladores.
 El otro caso de exhibicionismo lo hemos tenido en el Debate del Estado de la Región, con la propuesta estrella de María Dolores. Reducir el número de diputados está bien, quizá ese sea el camino de poner a las CC.AA. en su lugar, y terminar con sus ínfulas legislativas, origen de la salva legal y reglamentaria que atasca la Administración y desespera a los administrados.
Lo de quitar el sueldo de los disputados es un brindis al sol, es un guiño a la galería sin ningún resultado práctico, y más cuando sean veinticinco, pues seguro que habrá diputados que cobrarán: miembros de la mesa, portavoces, secretarios de los grupos, viceportavoces, etc. Los que queden no darán a vasto a cobrar dietas, si se quieren cubrir todas las comisiones
. Lo que lamento de esta decisión efectista es que no entra en el fondo del asunto, como escribía en mi anterior artículo, Se sacrifican unos diputados como en el circo romano se sacrificaban unos cuantos cristianos de vez en cuando para aplacar las iras del respetable. Esta decisión se parece mucho a las que tomaba Bono caracterizadas por amoldar la actividad política a su personal situación, estado y conveniencia, sin que ninguna de esas decisiones le afectaran lo más mínimo. Cabría preguntarse: ¿en que afectan estas decisiones a la situación personal de la Presidenta y de los que la rodean? ¿No se podrían haber tomado decisiones de mayor calado, y por tanto de más credibilidad, si éstas afectaran también a los intereses del “cogollo gobernante” y de su aparato. Los líderes deben dar ejemplo, si esa ejemplaridad nunca serán líderes; serán amos, dueños, jefes, pero nuca tendrán la autóritas indispensable en cualquier liderazgo.
 Otra consecuencia no deseada es la sensación de desorden que damos como organización. Un partido en el gobierno de España no puede tener a sus líderes regionales, haciendo de su capa un sayo, para ver “quien mea más largo”. Quien tiene esa feliz ocurrencia que le permita salir cuatro días en los medios de comunicación, de paso que deja en evidencia al resto de sus compañeros. Estas cosas yo creo que deben debatirse en el seno del partido y tomar decisiones que sean homologables, sino para todos, al menos para la mayoría. Todo lo que no ajuste al imperativo categórico, es demagogia. Esto no se ajusta.
 Lo que si tiene de bueno esta decisión es la cara que se les ha puesto a los socialistas, y me alegro. Deberían acordarse de cuando Bono dejó dos años a los diputados del PP y a su Grupo Parlamentario sin una peseta entre los años 1992-95 con un ardid, desmontado por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla la Mancha, por supuesto, no cabría esperar menos de tan excelso tribunal, una semana después de celebrarse la elecciones que ganó Bono por cuatro votos. O cuando en dos periodos distintos quitó el sueldo a los diputados para forzar la aprobación de la Ley del Gobierno y del Consejo Consultivo, donde él se ponía sueldo, chofer, secretaria y despacho, para cuando dejase de ser presidente; o cuando quiso sacar la Televisión Regional. Parece imposible de creer: pero Bono quitaba el sueldo discrecionalmente a los diputados, para conseguir todo aquello que deseaba, y quitaba los recursos al Grupo Parlamentario para sacar ventaja electoral. En fin Emiliano: que donde las dan las toman.

miércoles, 22 de agosto de 2012

QUERIDO PRESIDENTE


No es nada fácil gobernar en los tiempos que corren, y sin embargo, si lo es ejercer la crítica sobre lo que se debe o no se debe hacer en estos momentos. Para eso está la oposición, que debería, mayormente, callarse si tuvieran lo que históricamente han demostrado no tener: vergüenza y valores democráticos.
No digamos de esos tertulianos, aunque de esos no deberías preocuparte mucho: ya se les ha visto el “plumero”, y están llevando a sus respectivos programas al “cero absoluto” de audiencia. Es que son como el “ungüento amarillo”: “para todo sirven y para nada aprovechan”.  No se puede pretender hablar de casi todo, sin saber de casi nada.
De los voceros de la izquierda, esos que recibían, generosas subvenciones de sus amigos en el poder, tampoco deberías preocuparte demasiado, salen mucho en los medios afines, pero salen “cuatro”, por mucha pancarta que desplieguen, se nota que son cuatro.
Sin embargo lo que si puede representar un problema, es lo sensibles que son los  nuestros a las críticas de esos grupos, y lo prontito que se desfondan. El complejo histórico de la derecha ante las falacias de la izquierda, debe ser una cuestión a abordar dentro del partido. Es muy difícil convencer a los electores de que esos mensajes son eso: falacias, si no estamos convencidos nosotros mismos.
Pero lo que si te debería preocupar es la percepción que todos y cada uno de los ciudadanos de este país pueda tener de tu acción de gobierno. Y la percepción no es buena, y no lo es, curiosamente, no por la necesidad o no de las medidas que se deban tomar, sino por los “adornos”  que les rodean. Por poner un ejemplo: si  el debate donde anunciaste las medidas para encarrilar el gasto público, lo hubieras empezado bajando un veinte por ciento el sueldo de los políticos, un setenta por ciento sus gabinetes, y un ochenta por ciento los coches oficiales y gastos de representación, podría haber subido el IVA dos puntos más y todavía te estarían aplaudiendo.
En España los problemas que debes abordar son tan de fondo y tan complejos, que no pueden ser explicados con facilidad a los ciudadanos, y éstos habiendo renunciado a creer a los que intentan explicarlos, la mayor parte de las veces “barriendo para casa”, están como Santo Tomas: incrédulos. Solo creen en lo que ven y lo que ven es que después de tanto recorte y tanta subida de impuestos, siguen viendo a su vecino de toda la vida, ahora, a la sazón político, subiéndose en el coche oficial para pasearle hasta la oficina.
Querido presidente, en este país la credibilidad de los que nos gobernáis está bajo mínimos, y desde esa posición es muy difícil avanzar. Esta situación no se va a superar sin  tener al pueblo español como cómplice; pero este pueblo no puede ser cómplice de los que les exigen esfuerzos que ellos mismos no se exigen. O que encubren determinados comportamientos que entran de lleno en la legislación vigente, como es el caso de la multimillonaria estafa de los bancos a decenas de miles de pequeños ahorradores con las preferentes y participadas. Eso Presidente es un “corralito” en toda regla, peor aún, pues en el “corralito” argentino se respetaron los depósitos, aquí muchos han perdido gran parte de ellos. El primer rescate de los bancos, presidente, lo pagaron los impositores españoles con los ahorros de toda una vida y sin que los bancos tengan la necesidad de devolverlos, al menos en su totalidad. ¿Te parece bonito?
Mientras no se dé ejemplo y los Botines y los Fainés, por poner un ejemplo, sigan intocables, disfrutando de su estatus, sin asumir la responsabilidad de sus desmanes. Mientras te despiertes cada día con un bocado vía: IRPF, IVA, medicamentos, ERES, congelaciones y el vecino de enfrente siga subiéndose en el coche oficial y tirando de la VISA. Mientras por la puerta principal salgan interinos y contratados y por la puerta de atrás entren los amigos, aunque sean media docena; no esperes ni el aliento ni la colaboración de los que están sufriendo la crisis en carne viva. Si es cierto que sentirás el aplauso de los que te rodean. Pero deberías saber que en demasiadas ocasiones los aplausos solo pretenden no dejarte oír, lo que se dice fuera.
Incluso, si a costa de constancia, que sin duda la tienes, consiguieras hacernos pasar el bache, el electorado nos pasará factura, en beneficio de partidos desestructurados y de mensaje fácil.
No se si eres consciente de que estamos viviendo el periodo más delicado desde la Transición. En aquella ocasión a la situación económica delicada había que añadir una situación política aún más delicada. En la actualidad la situación no es muy distinta, tenemos una situación económica muy delicada y una situación política viciada por el populismo y la falta de responsabilidad de las CC.AA. La diferencia es que entonces en la política había la mayor cantidad de “hombres de estado” por metro cuadrado de toda la historia de España. Ahora, por el contrario, la cantidad  de mequetrefes no deja ver el sol. En aquella ocasión esos hombres, honestos en su mayor parte, fueron de la mano del pueblo y entre todos sacamos a España adelante. En la actualidad ese mismo pueblo tiene la mano extendida a la espera de que aparezca un hombre justo. ¡Joder Mariano! no se a que esperas.

domingo, 29 de julio de 2012

QUERIDO FUNCIONARIO

Querido funcionario:
 Entiendo tu malestar como consecuencia de los recortes del Gobierno, tu indignación incluso. Cuando se tiene un salario ajustado y adaptas tus necesidades a ese salario, y tú puedes hacerlo porque es seguro que lo cobrarás; cualquier modificación, a la baja, descabala el orden de tu vida.
 Eso es cierto, pero no lo es menos que ese salario, en ocasiones, lo cobrabais a costa de la ruina de muchas empresas que tenían que esperar meses, cuando no años, para cobrar las facturas de los bienes y servicios prestados a la Administración. Que esas empresas también tenían trabajadores con salarios muy ajustados, mucho más que el tuyo, que también tenían organizada su vida, y que de repente se vieron en la calle, porque no les pagaba esa Administración. ¿No te indignabas cuando los trabajadores de esas empresas, que en muchas ocasiones estaban trabajando a tu lado, dejaron de cobrar?
Se dice que los funcionarios ganan poco, bueno eso siempre es relativo, pero lo que ya está claro es que cobráis más que la mayoría de los trabajadores; ya no es como antes, ni vuestras oficinas son como aquellas de hace años, no, ahora estáis por encima de la media en cuanto a remuneración, equipamiento y confort. Lo más grave de todo esto es que para pagar esos salarios y ese nivel tenemos que pedir dinero prestado, lo que trae como consecuencia que vuestro estatus sale un poco más caro de la cuenta. Parece ser que los recortes de la paga de Navidad no afectan a los que ganan menos de 1000 € al mes, y salen los sindicatos diciendo que en esa cantidad solo están unos quinientos. ¿Sabes cuantos trabajadores en este país, con currículos de infarto no llegan a esos 1000€?: millones. 
Ya sé eso de que tú hiciste una oposición que te costó muchas horas de “quemarse las pestañas” ante el temario. Pero tú también sabes que a esas oposiciones muchos iban con el examen debajo del brazo, que se lo había pasado el del sindicato, partido, o miembro del tribunal, y eso no os indignaba. Podríamos hablar de esos concursos-oposición, en los que más de la mitad de la nota la daban los cursitos que solo los mejor informados podían hacer, y los méritos se fijaban a la medida de los que, previamente se sabía que debían aprobar, y eso no os indignaba. No vamos hablar de las empresas públicas, porque allí ni siquiera un mal remedo de prueba selectiva se hacía: allí aparecía la “niña” o el “niño”, y punto en boca. Vamos, que lo de publicidad, mérito y capacidad, pasó a la Historia y vosotros no dijisteis ni pío. ¿Cómo no os sonrojáis ante la “sagas” de familias cuyos apellidos se repiten en la Administración y en los puestos mollares” . Ya sé que la culpa de eso la tienen los políticos. Claro en este país con los políticos todo se arregla. ¡Qué buen parapeto! Aunque tú sabes que en la promoción de determinados apellidos, los políticos tienen poco que ver, pero claro si el político retoza…, y mejor que retoce, así los frailes lo tenemos más fácil.
 Es cierto que una de las razones de la crisis que ahora tenemos que pagar, es el despilfarro de la Administración. Y yo me pregunto: ¿Dónde estaba el control de los funcionarios que estaban para eso? ¡Qué se lo pregunten a la Sra. Araujo!, responsable directa de la ruina de la Junta y de su Caja de Ahorros, a la sazón Interventora General antes de pasar a mejores puestos. ¿Cuántos funcionarios se plegaron, cuando no cubrieron, los desmanes de los políticos, en busca de un “nivel treinta”… por poner un cándido ejemplo?
 Porqué no hablar del trato que se dispensa a los administrados. Ya sé que tú en las relaciones con la Administración tienes la ventaja de “ser de la casa”. Pero no te cuento las que pasamos los curritos de a pie. Estamos a merced, no de las leyes, que de eso nadie se queja. Ni siquiera de los reglamentos, puestos ya hace tiempo en entredicho por el Conde de Romanones. Sino de las órdenes, las circulares, las notas interpretativas, en definitiva del capricho de una Administración que a través de argucias desvirtúa el sentido real de las leyes para adaptarlas a su conveniencia, comodidad e interés. Y ante eso no reclames la ayuda del funcionario de turno, él está al servicio de su casta, y si quieres justicia te vas al contencioso. Imagino conoces como, cada día más, los recursos se contestan con fotocopias de una carta tipo, o por silencio, sin que los razonamientos alegados pacientemente por el ciudadano merezcan ni siquiera ser leídos.
 Sé que las generalizaciones son odiosas, además de injustas, pero también sabes que de lo dicho anteriormente hay demasiados casos. Casos que han tirado por tierra el crédito de la, en otro tiempo, bien considerada Administración Pública. Posiblemente, o si quieres, seguro que no eres responsable de esos comportamientos, pero seguro que si lo eres de no haber luchado por evitarlos. No creíste necesario defender tu profesión, creíste que estabas a salvo de todo. ¡Eras funcionario! Ahora, injustamente, os metemos a todo en el mismo saco.

miércoles, 4 de julio de 2012

CATÓLICO Y DE DERECHAS

Católico y de derechas. Así resumía un comentarista, días atrás, la peripecia del presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Dívar. No le faltaba razón. Solo si eres católico y de derechas pueden arruinar tu carrera y destituirte de tu puesto, porque te comiste una tortilla francesa en un hotel de cuatro estrellas de Marbella, a pesar de sentencia favorable. Como otro católico y de derechas, también con sentencia favorable, tuvo que dejar su puesto y arruinar su carrera por dos trajes de por medio, si es que los hubo. Si eres católico y de derechas, también pueden insinuar, como un baldón, tu inclinación sexual, aunque sea una falsedad. Es que si eres católico y de derechas, el lobby gay nunca alzará la voz en contra de la utilización interesada de esa condición. 
 Si eres de derechas sin expresar formalmente tu condición de católico a lo mejor te libras, según los casos, ahí andan hoy si, mañana no, Bárcenas, o Ignacio González. Moltó se libra, pero A Rato seguro no le pasará lo mismo. 
Si eres católico y de izquierdas esas cosas no te pasan: puedes tener un patrimonio inexplicable a la luz de la Razón y las Matemáticas. O puedes justificarlas con el adelanto de un editor, de una cantidad astronómica, por unas memorias que sin duda serán el peor negocio que hará la editorial. So pena que le esté pagando otras cosas y no los ejemplares que se puedan vender del librito.
 Si eres de izquierdas a secas, entonces no tendrás ningún problema, puedes hacer lo que te dé la gana por que no habrá juez o fiscal anticorrupción que te meta mano. Porque los de izquierdas tienen en su código genético que lo público no es de los españoles, sino suyo, y pueden disponer de ello a su antojo. ¿Que los hijos del expresidente andaluz, hacen “mangas y capirotes”, en la administración andaluza, a costa de sus papás? Pues claro, ¿Quién mejor que ellos? ¿Qué en los EREs que pagábamos entre todos, metían a toda la parentela, muchos de los cuales no habían pisado aquellas empresas en su vida? Pues claro, pobrecitos ¿qué mejor que cobrar una pensión sin haber dado un palo al agua? Lo de colocarlos en la Administración Pública esta anticuado: allí hay que simular una oposición, e incluso ir a trabajar todos los días, que aunque sea solo ir ya es bastante trabajo; y además es que ya no caben tantos. En una segunda fase inventaron lo de las empresas públicas: allí no había que simular la oposición, simplemente te contrataban, pero también había que ir. Bueno no en todas, en Andalucía hay una empresa pública que se formó en la Expo del 92 para construir un puente entre España y África, y ahí siguen esforzándose…. en cobrar todos los días sin hacer, siquiera, ni ganas de comer. Pero hay que reconocer que lo de los EREs es la obra cumbre de la ingeniería administrativa al servicio del golfeo. Ya veremos lo que queda de este escándalo… y de la juez Alaya, una entre mil. 
Lo del Consejo General del Poder Judicial ha dejado a las claras en manos de quien está la Justicia, de este sainete lo único que me ha quedado claro es que Carlos Dívar era el más honesto de todos ellos. Y que más vale que no caigas en sus manos. Sobre todo si eres católico y de derechas.

jueves, 14 de junio de 2012

RESCATE DE LA DIGNIDAD

El pasado fin de semana se rescató el sistema financiero español. Rescate, préstamo, ayuda, llámese como se quiera. Por fin se levantaron las alfombras donde se albergaba el expolio de miles de millones de euros, producto de los ahorros de varias generaciones de españoles que creímos que las cajas eran otra cosa, algo más nuestro, más social, menos interesadas que los bancos comerciales al uso.
 Pero fue esa condición, la de ser propiedad de muchos, donde se encerraba el germen de su fracaso. Cuando el dinero no tiene dueño no faltan listos dispuestos a hacerlo suyo. Eran un “pastel” demasiado apetecible para que los politiquillos de turno tardaran en devorarlo.
 Las cajas nacieron en la dictadura, con ella crecieron; en la transición, con el desarrollo económico, se consolidaron como entidades solidas, y fueron los tarugos de las democracias autonómicas, los únicos, después de más de cincuenta años de vida, que no aguantaron la tentación de fundírselas en cuatro días. Desde la promulgación de la Ley de Cajas, hasta la intervención de CCM, no pasaron más de diez años: todo un record.
Pero hablando del rescate: el lunes después de que este se produjera, tuve la oportunidad de escuchar numerosas opiniones en los sitios a los que acudo habitualmente, el banco, el café, el comercio del barrio. La gente estaba aliviada por el acontecimiento, pero la indignación era tanta, que a poco que alguien hiciese un comentario al respecto, al instante, se formaba un corro donde cada uno ponía de manifiesto su opinión, en la mayoría de los casos acertada. El final era siempre el mismo: o se toman medidas jurídicas contra los responsables de este desastre, o el responsable será Mariano Rajoy.
Ese es el reto que tiene ahora el gobierno. Cuando pase la tormenta, habrá que exigir las responsabilidades a que haya lugar. No puede ser que se meta la mano en el bolsillo de los españoles, y que los responsables de la ruina se vayan de rositas con jubilaciones millonarias y “que me quiten lo bailado”.
Aquellos que alegremente formaban parte de los órganos de las cajas, y que por un viajecito a Cuenca, una o dos veces al mes, con trasporte y comilona incluida, volvían a su casa con dos o tres mil euros en el bolsillo, no pueden negar desconocimiento, porque la responsabilidad, al menos, la cobraban. Aquellos “sesudos y expertos financieros”, que formaban comisiones y consejos, que se solazaban en viajes de ensueño de sus duras responsabilidades, por mor del puesto que ocupaban, no pueden decir que “pasaban por allí” solo para cobrar, en dinero o en especie, que de todo había.
Y si este oscuro episodio de la reciente Historia de España no se aclara convenientemente, se pasará factura al gobierno que facilite la impunidad. No podemos exigir el cumplimiento estricto de la Ley, cuando del yerno del Rey se trata, y luego dar por bueno semejante estafa. El rescate financiero se produjo el pasado sábado, ahora solo falta rescatar la dignidad de los que forzosamente tendrán que pagar la factura. ¡Ah!, y por cierto: eso también da credibilidad, esa que tanto se echa de menos dentro y fuera de España.

martes, 29 de mayo de 2012

MINIMALISMO POLÍTICO


Los acontecimientos de estas últimas semanas se producen a tal velocidad que resulta difícil cualquier reflexión. De tal manera que aquellos que se aventuran a cualquier opinión terminan devorados por una dinámica alocada, en la que ni los miembros del Gobierno, generalmente bien informados, pueden aguantar el tipo: que del telediario de la mañana al de la noche el rescate de Bankia pasa de 4000 a 23000 millones de euros, da una idea de como se están desarrollando las cosas. Que decir del numerito de la pitada, que se produce cinco minutos después de que Durán y Lleida fuese a la Moncloa a pedirle a Rajoy dinero para llegar a fin de mes. Del plante de los rectores al ministro del ramo, porque no les dan dinero para la pompa que su grandeza necesita. Así las cosas creo que mejor sería opinar sobre cuestiones más domésticas, menos enjundiosas. Y que mejor que hacerlo de los congresos de nuestro partido, los celebrados y los que quedan por celebrar.
 El Congreso Nacional del partido trajo como consecuencia la implantación por primera vez, que yo conozca, del “minimalismo político”, nunca un partido con tantos y tan importantes personajes en la escena política, renunció a ellos a la hora de conformar sus cuadros directivos. Nunca, se prescindió de semejante bagaje político e intelectual, en una organización que debe ser impulsora y sostén de las políticas del Gobierno. No se si fue decisión de Mariano Rajoy, o exigencia de la Secretaria General, en su afán por sentirse “primus inter pares” o “princeps” —formula, esta, acuñada en el Imperio Romano por Octavio Augusto, para mantener artificialmente una cierta idea de república en lo que, de hecho, se estaba convirtiendo en imperio— Pero en todo caso las consecuencias se harán notar, en un gobierno, que por lo que estamos viendo, no lo va a tener fácil.
 Del congreso regional, después de leer la interminable lista del comité ejecutivo, es fácil llegar a la conclusión de que el minimalismo no se consigue por exclusión como en el caso del comité nacional, sino por disolución entre la masa de aquellos valores más sobresalientes.
 Lo que sucederá en los congresos provinciales es por tanto fácil de prever. Las renuncias de los actuales presidentes, a excepción del de Toledo, son un síntoma de que en estos casos también se tenderá al minimalismo. Rosa Romero, Antonio Román, María de los Ángeles y Marcial Marín acumulan demasiados méritos como para no desentonar en el entorno minimalista: Antonio Román responsable del doblete de Guadalajara, Rosa Romero con un curriculum político “cum laude”, María de los Ángeles la persona más respetada en al “jaula de grillos” de Cuenca y Marcial Marín que se ha configurado como el mejor consejero del Gobierno Regional, podrían hacer sombra, no a la presidenta, que seguro que no lo pretenden, sino a los que ya están pensando en lo que ocurrirá si vienen mal dadas.

jueves, 3 de mayo de 2012

DIDÁCTICA DE LA CRISIS

En pasados comentarios hacía hincapié en el masoquismo de  comentaristas y tertulianos sobre la situación económica. Criticaba la alegría, poca enjundia y frivolidad con la que se abordaban determinados temas. Reflexionaba sobre la manipulación a la que estábamos sometidos por unos y otros  con el fin de llevarnos del ramal. Resaltaba el aburrimiento de escuchar a los “oráculos” de la cosa, que hoy decían lo contrario de lo que dijeron ayer, por eso nunca nos explicarán  como no se dieron cuenta de la que se venía encima, porque ni a toro pasado son capaces de acertar. Pero censurando estos comportamientos, no tengo por menos que admitir que el gobierno se lo está poniendo la mar de fácil.
Los españoles sabemos que el PSOE invitó a “barra libre” a  españoles y arrimados y  luego se fue sin pagar. Sabemos que esa cuenta la debemos de pagar, y además hacerlo en el peor de los momentos. Sabemos del sacrificio que esto está suponiendo para muchas familias. Todo esto lo sabemos no hace falta que nos lo explique nadie, pero lo que exigimos es que nos digan de una vez a cuánto asciende la “pella”.
Los españoles no podemos despertarnos todos los días con un sobresalto: hoy el IVA, mañana las recetas, pasado las autopistas y al siguiente las matrículas. Eso por parte de la Administración Central, que luego tenemos a la Autonómica con sus céntimos sanitarios, o a las Municipales con el IBI. Esto no puede ser un rosario de ocurrencias. Alguien se tendrá que reunir con los protagonistas, poner orden y después contarle a pueblo español cual es el alcance de lo que nos espera.
El Gobierno tiene que hacer un esfuerzo didáctico y contarnos con claridad a los españoles la situación y sus posibles soluciones. Pero además debe hacerlo exprofeso, mirándoles a la cara, y no es comparecencias variadas aprovechando un viaje de Rajoy a
Bruselas, o la visita del presidente de un banco. No se puede dar la imagen de desorden que se está dando: ¿quién se va a tomar en serio unas medidas que se implementan, o no en función del resultado de la última filtración?
Esto que es demoledor para la credibilidad del gobierno, es aún más letal para la presencia de ánimo que deberíamos tener todos a la hora de colaborar en el buen resultado de estas medidas. No somos rebaño al que se nos lleva de un lado para otro en función de donde sopla el viento, aunque sea el de la Merkel. A un pueblo al que se le piden sacrificios se le debe tomar más en serio, se le debe hablar claro, llegar hasta el fondo del problema. Hasta que el último español conozca las causas y las consecuencias.
Por poner un ejemplo. Los socialistas, de España y de Europa, ya nos están vendiendo que los recortes no son la solución. Les ha venido a echar una mano Hollande que puede que gane unas elecciones con ese cuento, ya veremos lo que ocurre; pero lo más grave es que nadie nos ha explicado a los españoles, que esas políticas de expansión, pueden tener razón de ser cuando el déficit no sobrepasa límites razonables: del 2% o el 3%, pero que son imposibles y contraproducentes cuando se anda por el 8,5%.
No se puede dejar, por parte del Gobierno, que se introduzca en la opinión pública criterios intencionadamente equivocados, pero que tienen muy buena prensa, porque a nadie le gustan los recortes. Hay que frenar en seco a estos “encantadores de serpientes” que pescan en le buena fe y en el desconocimiento que la gente pueda tener de estas cosas.
Y esto lo debe explicar Mariano Rajoy y sus ministros. No sirven de nada esas campañas de partido en las que reunimos a los nuestros para contarles lo que por otra parte ya conocen. Televisión y tente tieso, aprovechando los prime time.
Si no somos capaces de explicarnos otros vendrán a hacerlo. Claro que lo harán a su modo y de acuerdo con sus intereses.